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Argentina: elección
legislativa, hora de balance
por el
economista Pablo Broder *
Una vez mas, la
Argentina contradictoria, donde no está claro cual
es la realidad, reaparece en estos momentos con todo
su vigor, a pocas semanas de un hecho institucional
vital para la democracia, que por otra parte debería
ser tomado como un bienvenido episodio rutinario de
las instituciones democráticas, como es una
elección, en este caso fundamentalmente legislativa.
No obstante, el
discurso del expresidente NK lo ha puesto en una
ubicación casi vital: “Está en juego la Patria”
llegó a afirmar, “de perder volveremos al 2001”, “la
Presidenta no podrá gobernar sin mayorías
legislativas”, o los alegatos de sus subordinados
“es nosotros o ellos” “vamos por todo”, etc. etc. La
cuestión es que esta próxima elección puede ponerle
fin a un largo período de absolutismo, al
posibilitar hacer tambalear las mayorías hegemónicas
legislativas del actual oficialismo, y materializar
el inicio del ocaso en el ejercicio del poder de un
estilo de conducción que ha perpetrado severos daños
al cuerpo de la república.
Índice del desgaste
gubernamental lo constituye el aluvión de
deserciones de su propia tropa y la oposición de
muchos de sus ex correligionarios.
El país dista de
encontrarse en una situación positiva, no a causa,
tal como suele decir la Presidenta, porque la
“crisis externa se nos vino encima”. La carencia de
políticas adecuadas durante todo el período K, la
ausencia de planes consistentes para el país, salvo
para posibilitar a los gobernantes perpetuarse en el
poder, usufructuando una inédita situación económica
internacional, el famoso viento de cola, fue
larvando una serie de presiones al cuerpo económico
social del país que, cuando el cuadro externo
modificó su bonanza, aparecieron con todo su vigor.
En reiteradas
oportunidades hemos mencionado que en el devenir
nacional estaban encendidas luces rojas que hablaban
de pulsiones inflacionarias (pese al INDEC),
estrangulamiento en la oferta de numerosos bienes,
carencia de una política de desarrollo energético
que llevaba inevitablemente al colapso en este
aspecto, y cuellos de botella en todos los sectores
vitales de infraestructura, a mérito de una
raquítica política de inversiones determinada por la
falta de seguridad jurídica vigente. Ello hacía que
el inversor privado se abstuviera de realizar los
aportes que el sostenimiento del ritmo de
crecimiento requería, y la INVERSIÓN, llave
determinante del desarrollo sustentable, se basó
fundamentalmente en los escasos arrestos públicos en
la materia, y los que inevitablemente desarrollaban
las PYMEs, cuyo ámbito obligado de acción es el
local, mientras que las grandes empresas pueden
optar por desplazar ( y así lo hicieron muchas de
ellas) su actividad inversora a aquellos países que
cumplieran con los requisitos que toda inversión
privada requiere: seguridad jurídica, perspectivas
de rentabilidad en el mediano plazo y estabilidad en
los instrumentos económicos y jurídicos que
parametran la actividad empresaria en cada país.
Esta triple condicionalidad en cada uno de sus
aspectos distaba y dista de cumplirse en la
Argentina, y así la real inversión de fondo, que
conlleve ampliación sostenida del aparato productivo
y mejoras en las condiciones tecnológicas que
amplíen el horizonte industrial en su
competitividad, vino al país, en cuentagotas.
En este marco, la
Argentina enfrenta un próximo período preelectoral
en muy malas condiciones, producto de sus falencias
pasadas y actuales, escenario del cual habremos de
destacar algunos de sus aspectos:
1- El país
inmovilizado
El Gobierno está más
inmovilizado que nunca. Una suerte de parálisis en
la que entró la gestión presidencial continuará
hasta los comicios. La jefa del Estado, con la
campaña en el medio y las movidas electorales de su
omnipresente esposo, no encuentra la manera, salvo
la catarata de discursos, de poder mostrar algo de
gestión. Y lo propio ocurre con el gabinete
nacional.
Los empresarios....
....También están
parados. Como todo es incertidumbre, no toman
decisiones de envergadura, salvo las
imprescindibles. No obstante, después de casi dos
años, los integrantes del llamado Grupo de los Siete
volvieron a reunirse durante un almuerzo en el que
debatieron temas como la inseguridad jurídica, la
desconfianza en las estadísticas oficiales, las
amenazas oficiales a los hombres de negocios, las
trabas en el comercio de bienes y la caída en el
nivel de actividad que enfrenta la economía, siendo
uno de los puntos que mas les preocupa el avance del
Estado en los directorios de las empresas, a mérito
de las participaciones accionarías que detentaban
las AFJP y que ahora están en manos del ANSESS.
La calidad en la
gestión.
El Índice de
Gobernabilidad (IG), elaborado por la Universidad
Católica Argentina (UCA), fue de 38,5 en el bimestre
marzo-abril de este año, lo que significa que
nuestro país atraviesa "turbulencias
significativas".
En este estudio se
analizan 30 ítems que van, entre otros, desde el
ritmo del crecimiento del PIB, la productividad
laboral, estabilidad monetaria, las restricciones
al acceso a mercados de exportación, y grado de
rigidez de la estructura sindical hasta la
existencia de disrupción social.
El primer índice
elaborado en noviembre de 1996, arrojó 65,5 puntos.
El esquema de puntaje comprende cuatro categorías:
gobernabilidad significativa (70 o más puntos),
gobernabilidad moderada (de 55 a 69), turbulencias
significativas (31 a 54) y proximidad de situaciones
anárquicas (30 o menos). A modo de ejemplo, en la
primera categoría se ubican los países del G-7 (los
más industrializados), China, la India, Chile,
Brasil y Uruguay. En el nivel en el que la Argentina
se encuentra en el bimestre marzo-abril pueden
incluirse países como Venezuela, Bolivia, Ecuador y
algunos del norte de África.
El absolutismo y el
deterioro institucional
El deterioro
institucional del país a lo largo de todo el período
K ha sido notable. Baste recordar las maniobras con
el Consejo de la Magistratura, la reglamentación de
los decretos de necesidad y urgencia, la ley de
superpoderes, los intentos de modificación de las
estructuras orgánicas del Banco Central, de la
Auditoria General de la Nación, entre otros, como
intentos de hegemonizar la acción del Poder
Ejecutivo.
No obstante una
maniobra no imaginada la constituyó la creación de
las “candidaturas testimoniales”, uno de los
inventos políticos de mayor cinismo pues se pide el
voto para candidatos que se afirma de antemano no
habrán de asumir (hasta no hace mucho los apoyos a
determinadas listas de candidatos efectivos se
podían efectivizar por anuncios, solicitadas,
entrevistas radiales, etc). En el invento K la única
forma de apoyar una lista es figurando en ella. En
el régimen K, no hay espacio para críticas.
Paradigma del absolutismo, lo constituyó el hecho
que ante sus críticas y su rechazo a presentarse
como candidato "testimonial”, Santiago Montoya,
titular del ente de recaudación bonaerense, fue de
inmediato despedido del gobierno.
Inseguridad jurídica
y virulencia gremial.
Un par de episodios:
La Central de los
Trabajadores de la Argentina (CTA) efectuó lo que
dio en llamar una jornada de protesta nacional,
donde prevalecieron los cortes de ruta y se
bloquearon las principales vías de acceso en Buenos
Aires y en distintas ciudades, en un día donde el
caos y la exasperación de la ciudadanía pacífica
mostraba su sufrimiento, mientras quienes debían
restablecer el orden y asegurar el libre
desplazamiento de todos los habitantes, nada
hacían.
Por su parte, un
grupo de empleados de la metalúrgica Siderar
bloqueó el ingreso a la planta de San Nicolás en
reclamo por el pago de un premio a la productividad.
Y el vergonzoso corte del puente internacional
Puerto Unzué- Fray Bentos, que ya lleva tiempo
inmemorial, se cobró su primera víctima fatal.
Inseguridad jurídica
II ¿No más despidos?
Los medios se hacían
eco con menor despliegue del necesario, al entender
de quien esto escribe, de un tema que puede generar
un grado mayúsculo de inseguridad jurídica, y
conspirar concretamente con la voluntad de las
empresas de contratar personal: la Corte Suprema
recibió los alegatos de una ex empleada del un banco
privado que sostuvo que la entidad, que la despidió
sin causa, abonándole su indemnización legal, en
rigor la discriminó por ser la esposa de un
gremialista y reclama su reincorporación.
De prosperar la
demanda, la Corte estaría admitiendo la posibilidad
del empleado despedido, aún cuando haya cobrado
indemnización por ruptura sin causa del vínculo, de
reclamar una suerte de estabilidad absoluta en el
empleo privado. Si la Corte avanza por esa línea de
razonamiento, le bastaría al empleado despedido
alegar supuesta discriminación. Así, la ley
antidiscriminatoria se convertiría en un antídoto
contra el despido y en un instrumento de presión
gremial.
La conflictiva
política agropecuaria
Luego de un absurdo
conflicto, irresuelto desde hace más de un año, las
estimaciones más optimistas en el país, pronostican
una baja aproximada del 30% de la nueva cosecha
respecto a la anterior. Mientras moderan o reducen
sus perspectivas para la siembra de trigo en la
Argentina, los productores que desde hace unos años
también producen en el Uruguay proyectan incrementar
el área con este cereal en el vecino país. Bajan sus
estimaciones de siembra locales pero las aumentan
al otro lado del Río de la Plata. Sin retenciones a
los granos y con una política que no cierra las
exportaciones, como ocurre en la Argentina, los
productores argentinos, que solos o con empresas
uruguayas asociadas ya siembran alrededor del 30%
del trigo de ese país, cada vez se sienten más
atraídos por la siembra en el Uruguay.
Estrangulamiento
energético
En
un estudio elevado con antelación a la Presidenta,
ocho ex secretarios de Energía afirman que no hay
inversión y que se perderá el autoabastecimiento,
advirtiendo que es muy grave la situación energética
del país.
El estudio, que
provocó un revuelo no sólo en el Gobierno sino en
los sectores energético y académico empieza con una
frase contundente: "El sector energético afronta
serios problemas estructurales sin soluciones a la
vista: para resolverlos se debe formular una
política de Estado a largo plazo; la Argentina tiene
un presente decadente en materia productiva y un
futuro incierto". Señala además que "el sistema está
manejado con visión cortoplacista; no planificado a
largo plazo, con inversiones que se encuentran
retrasadas y, como consecuencia, exhibe un
funcionamiento técnicamente deficiente con
perspectivas de agravarse". "No existen inversiones
en cantidad y calidad suficientes para garantizar el
abastecimiento de una demanda doméstica creciente".
(1)
El informe tenía
programada con antelación su presentación en la
Facultad de Ingeniería de la UBA, cuyo decano, el
día previsto para tal fin, decidió no autorizar su
realización, por lo cual la misma se efectuó en los
salones de una entidad privada. No obstante, si
alguien intentaba silenciarlo, lo convirtió sin
querer en un éxito comunicacional. Fue ampliamente
cubierto por toda la prensa.
La mirada del
exterior
El Tesoro de los
EE.UU.
Un documento
presentado ayer al Congreso estadounidense versa
sobre la economía internacional y de las políticas
cambiarias, e incluye un análisis de 21 países, que
representan el 80% del comercio mundial. Según se
afirma en el apartado dedicado al país, "la crisis
económica mundial está afectando la economía
argentina en varios frentes". Y precisa que la
acción del gobierno local ha empeorado la situación.
(2)
El Tesoro alude a la
nacionalización del sistema previsional como una de
las medidas que el Gobierno tomó para limitar el
efecto de la crisis mundial. "Los mercados, sin
embargo, vieron el movimiento como un intento de
garantizar nueva financiación al gobierno, ya que
los fondos de pensiones serían usados para posponer
la refinanciación de la deuda, y las nuevas
contribuciones podrían ser desviadas a las cuentas
fiscales".
Otro de los puntos
destacados es la multiplicación de las
"preocupaciones acerca de la capacidad de Argentina
para financiar las obligaciones de servicio de la
deuda soberana". Además, el escaso crecimiento del
crédito para el sector privado también da cuenta de
la mala situación del país.
Respecto de los
planes oficiales que la presidenta, Cristina
Kirchner, lanzó para paliar la baja del consumo y la
actividad, señala que "la mayoría de los analistas
creen que es improbable que el estímulo fiscal
revierta los efectos de la caída de la inversión y
el consumo.
El Tesoro hace
hincapié en las grandes salidas de capitales "Las
salidas netas de capital ascendieron a US$ 10 mil
millones en el primer semestre de 2008, en
comparación con $ 3,9 millones para el conjunto de
2007".
Informe de Transparency
International sobre corrupción
La organización
Transparency International indicó que nueve países
de la región, entre los que está la Argentina, no
cumplieron con los mandatos sobre prácticas
anticorrupción y "criticó las fallas en los
organismos de control, la falta de ley de acceso a
la información y de transparencia en las sistemas de
contratación del Estado". (3)
El FMI
En el mismo sentido
el FMI reclama más transparencia en las cuentas,
señalando que el índice oficial de inflación en la
Argentina "ofrece dudas" y que la verificación de
ese dato "es un punto crucial" para que,
eventualmente, la Argentina acceda a la nueva línea
de créditos flexibles que la entidad acaba de lanzar
como ayuda a los países para enfrentar la crisis
global.
La entidad
pronosticó que la actividad económica en la
Argentina caerá 1,5 por ciento en el año 2009.
Apenas unas horas después de que el FMI divulgara
sus sombrías proyecciones sobre la economía global y
la Argentina, el Gobierno publicó un duro
comunicado del Ministerio de Economía titulado
Los errores del FMI. Allí acusa al organismo de
hacer malas proyecciones, sustentadas en "datos poco
fiables de consultoras privadas", un "modelo de
predicción inexacto" y una mala valoración de los
distintos sectores de la economía. Para el Gobierno,
hay datos del primer trimestre que "confirman que la
economía argentina continúa creciendo". (Quizás
sugieran que el FMI incorpore como consultor a
Guillermo Moreno)(4)
La actividad
económica.
La Argentina enfrenta
un fuerte descenso de su actividad económica,
alarmantemente no reconocido por el Gobierno.
La industria
metalmecánica, una de las joyas del modelo, crecía
hasta octubre del año pasado al 1% anual. Ahora, en
plena crisis, crece a tasas cercanas al 7%, según el
INDEC. La Secretaría de Agricultura informó de una
caída en la producción de carnes bovinas en febrero.
Ese dato no se difunde más. Sólo quedan las cifras
del Indec, que arrojan tasas de crecimiento de dos
dígitos.
La Oficina Nacional
de Control Comercial Agropecuario (Oncca) dejó de
publicar datos sobre la molienda de cereales y
oleaginosas en octubre. En noviembre discontinuó un
informe sobre la faena de ganado bovino y la
Secretaría de Agricultura dejó de comunicar la
producción de carnes bovinas. El último dato
disponible es de febrero.
Los indicadores
privados muestran otra realidad. Algunos analistas
señalan que la producción industrial sufrió una
caída en marzo del 7,9% anual y del 9,4% en el
primer trimestre de 2009. En tanto, el índice que
elabora FIEL registró un retroceso interanual del
8,9% en marzo, y del 13,1% en el primer trimestre.
Ambos marcan que la industria ya entró en recesión,
y colocan a la producción industrial en niveles de
2006.
En este marco, la
Argentina esta sufriendo problemas en sus
perspectivas de financiación tanto de orden externo
(u$s), como en el interno ($). Los otrora
reiteradamente exhibidos superavits gemelo (del
sector externo y el sector fiscal) han dado paso a
un doble problema: Uno, la escasez de dólares para
hacer frente a pagos de deuda y atender la demanda
de los ahorristas, producto del descenso de
exportaciones tanto en precios como en cantidades.
Y un problema de
pesos, para financiar un gasto público mayor.
La Argentina de los
últimos años ha sufrido un cambio estructural en el
tamaño y composición de su gasto público. Entre
varias causas:
-la incorporación de
más de 1800000 jubilados nuevos, en el marco de una
generosa moratoria provisional, que produjo una
explosión del gasto en pensiones y jubilaciones a
cargo del Estado Nacional.
- La estatización del
sistema de capitalización que regía hasta fines del
año pasado. Ya un 50% de los pagos del ANSES
dependen de impuestos generales.
- Las estatizaciones
de varias empresas de servicios públicos, antes con
financiamiento privado –Aerolíneas Argentinas,
Fábrica Militar de Aviones, Correo, etc- cuyos
déficit operativos o de inversión –de existir- ahora
son parte del gasto público.
- La inversión de las
empresas de servicios públicos que siguen siendo, en
teoría, privadas, pero que, en la medida que los
contratos no han sido integralmente renegociados y
los precios de sus servicios responden a decisiones
arbitrarias, financian las inversiones, en general,
desde el sector público, bajo diversos fondos y
fideicomisos.
-Aumento de subsidios
a sectores del consumo y la producción
-Manejo prebendarlo
de cientos de miles de planes sociales y subsidios
de diverso tipo.
Por su parte, los
ingresos se vieron afectados por la coyuntura
internacional determinados por el descenso de las
exportaciones, sea en precios y en cantidades, y por
la menor recaudación resultante del descenso de la
actividad económica. A este panorama hay que
agregarle la situación estructural del gasto
provincial, con problemas en el 90% de los estados
provinciales.
Este panorama de
escasez tiene su exteriorización en las cifras
oficiales que aún se pueden leer. El resultado de
las cuentas fiscales en marzo, registró una caída
del 61% frente al mismo mes del año anterior, en un
contexto de ingresos menguantes, gasto en alza y
necesidades financieras que no ceden.
El superávit primario
(antes del pago de la deuda) fue de $ 895,6
millones, frente a los $ 2275,8 millones registrados
hace un año. Si se analiza el resultado financiero
-luego del pago de los intereses de la deuda- el
superávit menguado ya se transformó en déficit de $
732,8 millones, mientras que en marzo de 2008 se
había obtenido un saldo favorable de 851,4 millones.
Ante las crecientes
necesidades financieras, la Anses se transformó en
el principal combustible del programa financiero del
Gobierno en los últimos meses, ante la falta de
fuentes alternativas para pagar la deuda pública en
forma regular.
También en las provincias se repite el fenómeno: El
Gobernador de la Provincia de Buenos Aires autorizó
al Tesoro provincial a emitir deuda por $ 1600
millones para absorber recursos del superávit del
Instituto de Previsión Social. La medida, que
reavivó una encendida polémica por el uso de los
fondos provisionales para aplicar a gastos
corrientes, contempla la utilización del superávit
del IPS desde 1997 hasta la fecha. Mientras tanto,
siguen sin control los fondos jubilatorios
reestatizados, pues no se pusieron en marcha aun los
mecanismos prometidos en la ley que dispuso el fin
de las AFJP.
El futuro
Incierto,
especialmente en estos tiempos de renovación
legislativa con posibilidad de cambios en el
paradigma de conducción de los negocios públicos.
El combustible que
alimentaba nuestro crecimiento, exportaciones con
volúmenes y precios crecientes son ya cosa del
pasado.
Mientras tanto, el
Gobierno parece no advertir la seriedad del cuadro
económico y que en la actualidad todo es más difícil
que antes.
Se hace
imprescindible incentivar las exportaciones y no
restringirlas. Promoverlas y no dificultarlas.
Condición esencial a su vez para ayudar a recuperar
el mercado interno. Facilitar el accionar del sector
privado como ineludible artífice para superar la
recesión y el desempleo.
Y restaurar la
seguridad jurídica para volver a constituir a la
Argentina en un foco de atracción de inversión
genuina que posibilite una real transformación
productiva.
Economista.
Su último libro:”Mitos y realidades
en la era K”. Ediciones Macchi. Buenos Aires, 2007.
Las citas corresponden al diario LA NACIÓN de Buenos
Aires
(1) 22-4-09 (2) 16-4-09 (3) 17-4-09 (4) 23-4-09
LA
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