|
Sudáfrica: Zuma, cuarto
presidente democrático
Crónica
Las
baja temperatura que en Pretoria capital de
Sudáfrica se vivían fueron vencidas por el
entusiasmó de una sociedad multicultural y
multirracial que ha ofrecido, una vez más, una
imagen alegre con efusivos bailes y cánticos,
aspectos estos ya habituales en todos los actos a
los que asiste el nuevo presidente sudafricano.
Jacob Zuma, de 67 años de edad,
de orígenes humildes, polígamo, y de gestos
efusivos, con un pasado polémico tras varias
acusaciones, fue elegido Presidente de la República
y jefe del ejecutivo el 6 de Mayo de este año, por
el parlamento, por 277 votos a favor y 47 en contra.
Zuma, quien es considerado un
populista, no es un actor político desconocido en su
país, fue vicepresidente el gobierno de Mbeki, quien
lo despidió por acusaciones de corrupción de las
cuales fue absuelto en febrero de 2006.
El nuevo presidente, estableció
cinco prioridades para su gobierno: la
redistribución de la tierra, la educación, la salud,
el combate al crimen y el empleo. En su discurso al
asumir aseguro que "las bases de nuestra economía
son fuertes, necesitamos continuar trabajando más
que nunca" para mejorar la vida de los sudafricanos.
En el acto ha rendido tribuno
al padre de la democracia sudafricana, Nelson
Mandela, en un acto al que, también, han
asistido algunos polémicos jefes de Estado como el
presidente de Zimbabue o el rey Mswati III de
Suazilandia, único monarca absoluto que queda en
África.
Zuma juró el cargo ante los
tres anteriores presidentes de Sudáfrica. “Que Dios
me ayude”, concluyó. “Nos comprende, sabe lo que
sufren los más pobres de Sudáfrica. Sé que Zuma
quiere cambiar las cosas, lo va a hacer y tendrá
éxito”, comenta a la prensa europea con euforia una
mujer asistente a la ceremonia.
Zuma prometió trabajar para los
pobres, que tras 15 años de democracia siguen siendo
una gran parte de los cerca de 50 millones de
habitantes que hay en el país.
LA
ONDA®
DIGITAL |
|