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“Mientras Berlusconi
esté en el poder
no haré películas”
Entrevista al director Ettore Scola
El realializador italiano Ettore Scola ha retratado
la segunda mitad del Novecento de su país con una
lucidez teñida de nostalgia. De “Una jornada
particular” a “Una mujer y tres hombres”, sus
películas cuentan el amor, la amistad, y la familia
con las transformaciones políticas italianas
como telón de fondo.
Recompensado dos veces en el festival de Cannes y
nominado dos veces a los Oscar, Scola, es
considerado uno de los padres de la comedia
italiana, dialogó con Euronews de cine y de política
en oportunidad de una retrospectiva de sus películas
programada por el Instituto Lumière de Lyon. Lo que
sigue son los aspectos fundamentales de esa
entrevista
-
Muchas de sus películas tienen como telón de fondo
acontecimientos históricos muy importantes, desde
“Una jornada particular” hasta “Competencia
desleal”. Si tuviese que escribir un escenario hoy,
¿Qué acontecimiento contemporáneo sería el trasfondo
de su película?.
- Italia nunca ha sido avara
con los autores. Siempre nos ha procurado
inspiración, historias, temas. Porque es una
sociedad poco banal, nada neutra, plagada de
defectos y de falsos valores. Pero creo que ahora
habría hecho una película sobre la crisis,
últimamente también sobre los terremotos que no son
sólo catástrofes naturales; sus consecuencias
reflejan también la mala administración, la mala fe
de los constructores y de quienes adjudican las
obras.
- Hace no mucho dijo: Mientras
Berlusconi esté en el poder, no haré películas. Pero
¿no debería ser al contrario? es decir, no se
deberían expresar las propias ideas precisamente
cuando no se comparte la cultura de la clase
dirigente?.
Desgraciadamente, el cine no es
como el trabajo de un escritor o de un pintor que
puede decir lo que piensa incluso prescindiendo de
intervenciones financieras porque basta un lienzo, o
una hoja de papel.
El cine tiene también un
aspecto industrial. Además de las otras cosas,
además de la prensa y la televisión, Berlusconi
controla también el cine, que depende en gran parte
de él.
Y por tanto, como no soy tan
presuntuoso como para pensar “mi voz debe seguir
escuchándose porque es necesaria e indispensable”
prefiero que sean los jóvenes quienes lo hagan, y ya
lo están haciendo, vuelven a hacerlo. Sigo mucho a
los jóvenes profesionales que comienzan en este
mundo. Ahora les toca a ellos.
- Se ha hablado de una película
que tendría guardada en un cajón que se llama si no
me equivoco “Un dragón en forma de nube”. Al
parecer, la idea sedujo a Gerard Depardieu. ¿Veremos
esa película?.
- No. Porque esa es
precisamente la película que iba a hacer con Gerard
Depardieu: había acuerdo en todo. El guión, que era
precioso, estaba listo. Todo estaba listo, pero la
producía Berlusconi, y eso…creo que para poder
trabajar, se haga el trabajo que se haga, debe
existir una cierta armonía con el que te encarga un
trabajo. Tiene que sentir que forma parte de una
familia, que crea una cosa. Pero hacer una cosa
contra otro no funciona.
- Usted siempre ha sido un
hombre comprometido políticamente. LLegó a ser
incluso, si no me equivoco, ministro de Cultura de
un gobierno en la sombra. ¿Cree en Europa, ha creído
siempre y sigue creyendo actualmente?-
- Imaginemos cómo sería hoy el
Continente sin Europa. Aunque sigue habiendo
contrastes, yo creo que sin el vínculo europeo, sin
la moneda europea, creo que Europa habría terminado,
y cada país habría sufrido enormes consecuencias. Y
de hecho, la Unión Europea se está ampliando porque
cada vez hay más países que comprenden que una forma
de avanzar es hacerlo colectivamente
- ¿Cree que el cine puede
influenciar la política? me refiero por ejemplo al
Caimán de Nanni Moretti y también a la película
‘Welcome’ que en estos últimos tiempos ha suscitado
un gran debate en Francia.
- No creo que el cine pueda
transformar la realidad ni modificar las cosas que
pasan. Por eso, tampoco creo que sea fácil modificar
la política.
Pero seguramente lo que el cine
puede hacer, y es una de las principales armas de
las que dispone, es interferir en la mente de las
personas que ven una película.
Es decir, la película puede
suscitar preguntas que de otra manera no se
plantearían, la película puede hacer que quienes la
ven tengan dudas que no tenían antes de ir al cine,
asi que seguramente, esa es la función del cine en
la que me reconozco totalmente. En ese sentido yo
creo que modifica, puede modificar las mentalidades.
- ¿Actualmente, qué perjudica
más al cine, la televisión, la piratería o las
películas malas?.
- Las películas malas siempre
hacen un flaco servicio al cine. Probablemente
también la falta de interés de los directores más
jóvenes a la hora de contar su propio país. Se
dedicaban más bien o a la autobiografía o a la
imitación de otras culturas o de otros lenguajes.
Intentaban hacer películas que
se adaptasen bien a la televisión porque la
televisión ayudaba a hacer y producir las películas.
Pero también hay que decir que
en los últimos tiempos se ha producido un cambio. En
lo que respecta al cine italiano, me parece que a
los directores han recuperado el gusto, el placer de
contar Italia.
De ahí que en películas como
‘Il Divo’, o ‘Gomorra’, y también otras que han sido
estrenadas se vea de nuevo el rostro de Italia a
través del cine.
- En la última ceremonia de los
oscar arrasó Slumdog Millionaire, que tal vez se
pueda definir como una nueva generación de
películas: es una cinta producida por europeos pero
es una historia india, a la Bollywod. Por tanto
puede ser un caso de mundialización del cine o de la
cultura cinematográfica. ¿Cree que hay riesgos
asociados a este fenómeno?.
- Los riesgos que son
inherentes a la mundialización. La
mundialización podía haber tenido fines nobles y
útiles, de igualdad, de un reparto más equitativo de
la riqueza y de responsabilidad. Y sin embargo, en
muchas ocasiones asistimos a una uniformización,
a la duración de ciertas diferencias en la
distribución de las riquezas entre los países.
Es difícil decir que Slumdog Millionaire es una
película india. Es una película que habla de una
historia india, de personajes indios, pero con una
cultura europea, anglosajona. Por tanto, operaciones
como esta funcionan, pero no creo que reflejen una
cultura precisa.
- Cíteme una película que haya
visto recientemente y que aconsejaría a un amigo.
Una película que le haya gustado de verdad.
- Por desgracia es una película
estadounidense de Clint Eastwood. Cada película que
hace es mejor que la anterior. Los cuatro últimos
por lo menos son obras maestras de realización.
- O sea, Gran Torino.
- Sí, Gran Torino. Más que por
la interpretación, porque es bastante rígido como
actor, por la autoridad que tiene como director, las
atmósferas que elige, los ambientes, la elección de
las luces psicológicas. Para todo eso está
verdaderamente a la altura, es genial.
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