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Breve historia
de la palangana
por Raúl
Legnani
Corría 1999, unos
meses antes de las elecciones internas de los
partidos políticos. Jorge Batlle llegó a Emisora del
Siglo (CX44) para que Nacho Suárez lo entrevistara.
Jorge Batlle. El
inventor de la teoría de la palangana. Llegó unos 40
minutos antes y de inmediato se instaló en la sala
de prensa. Así comenzó la historia de la palangana.
"A Hierro le gano y
le gano", gritó desde la puerta, para que todos nos
diéramos cuenta de que había llegado. Lo invitamos a
pasar y de inmediato comenzamos a compartir un mate.
Entre mate y mate gritaba, sí, gritaba, "a Hierro le
gano y le gano", mientras el Pepe Correa intentaba
escribir en una computadora, donde no se podía ver
lo que se escribía porque la pantalla estaba siempre
oscura. Estaba muerta.
"Silencio", decía el
Pepe, cuando intentaba escribir los copetes de la
nota, sin saber qué estaba registrando. Su desafío
era recordar cada palabra, para no equivocarse con
la que le iba a seguir. Pero como Jorge gritaba, le
era imposible armar un texto de tres líneas.
Derrotados, Pepe y
todos los participantes de aquel espectáculo,
resolvimos escuchar al precandidato quincista. "¿Por
qué cree que gana?, le pregunté a Jorge.
"Gano porque gano en
la palangana", dijo, para de inmediato lanzar una
carcajada, seguramente sabiendo que no entendíamos
de qué estaba hablando.
No necesitamos ni
preguntarle, para entender la imagen porque él se
encargó de ello; entre mate y mate. Para Jorge la
palangana eran los votos que se logran en Colonia,
San José, Montevideo, Canelones, Maldonado y Rocha.
"El que gana en esos departamentos, gana en lo
nacional", nos dijo con los ojos bien abiertos y la
boca bien grande.
Jorge ganó en la
palangana y después el Frente Amplio, en 2004, ganó
en la misma zona vista del punto de vista global -
aunque perdió en Colonia y San José. Ganó por paliza
en Montevideo y Canelones, pero también ganó en
Maldonado y Rocha.
En octubre hay
elecciones nacionales y una vez más la importancia
de la palangana cobra fuerza e interés. La pregunta
que surge de inmediato es quién gana en esa zona y
las cosas no están muy claras.
Está claro que los
blancos tienen asegurado, al día de hoy, el triunfo
en Colonia y San José, particularmente en este
último. Los maragatos han resuelto ser blancos con
Chiruchi o sin Chiruchi- hasta el último día de sus
vidas, aunque en el caso de los colonienses el
panorama no es tan claro. El actual intendente
Walter Zimmer, hombre del Partido Nacional, ha dicho
en las últimas horas que sólo se presentará a la
reelección, lo que crea un amplio campo de
especulación sobre cuál será su futuro político y su
aporte al triunfo del Partido Nacional, que sin
Zimmer en las nacionales pierde fuerza y capacidad
de convocatoria.
En Montevideo,
Canelones y Rocha, no queda la menor duda de que el
Frente Amplio gana, aunque no se sabe si mantiene
los altos porcentajes que tuvo la coalición de
izquierda particularmente en los dos primeros
departamentos nombrados.
En Rocha, el
referente es Artigas Barrios, el actual intendente,
que si las internas de la coalición de izquierda no
contaminan el ambiente, va a ser la locomotora del
triunfo de la izquierda, allá donde sale el sol de
la patria.
En Montevideo y
Canelones, habrá que ver quiénes son los candidatos.
En el primer caso no hay un panorama claro en
materia de referentes, pero Montevideo es un
departamento muy identificado con los liderazgos
nacionales. Una cosa será si gana Pepe Mujica o si
gana Danilo Astori.
En Canelones también
hay influencia de los líderes nacionales, aunque en
menor medida que en Montevideo. Por el momento solo
hay dos nombres en danza. Una posibilidad puede ser
la reelección de Marcos Carámbula o la postulación
del actual ministro de Transporte y Obras Públicas,
Víctor Rossi, identificado por nacimiento con la
ciudad de La Paz. Todo esto dependerá del resultado
de las internas del 28 de junio y de las alianzas
que se van a tejer con miras a las elecciones
nacionales del próximo octubre.
El departamento más
tenso es, sin duda, Maldonado, donde seguramente
vivirá, otra vez, una profunda polarización entre el
Frente Amplio y el Partido Nacional, donde Oscar de
los Santos y Darío Pérez, ambos del FA, tendrán que
competir con los nacionalistas Enrique Antía o
Federico Casaretto.
Maldonado ha sufrido,
en el caso de la izquierda, profundas tensiones
entre sus dos principales líderes, que parece que
lentamente se van superando.
La reciente
resolución del Tribunal de lo Contencioso
Administrativo a favor de Oscar de los Santos sobre
el mentado Caso Satenil, coloca otra vez al actual
intendente como posible locomotora del triunfo
frenteamplista en ese departamento.
Una vez más la
palangana está en juego. Ahí se define el futuro de
los próximos años del país. ¡Cuidado que en esa zona
se puede hacer agua!
LA
ONDA®
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