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¿Choque de
civilizaciones?
Barack Obama entre la Biblia,
el Corán y el Talmud
por el
profesor Bernardo Quagliotti De Bellis
La
Biblia es el libro de los cristianos (los cinco
libro originales más los Evangelios y otros); el
Corán es un libro poético y profético de los
musulmanes; el Talmud es un libro de enseñanzas y
sabiduría del judaísmo. A pesar que sus costumbres y
religiones son muy diferentes, persiguen la paz y el
amor entre los hombres. .
Tales principios llevó a que
el presidente Barack Obama utilizara recientemente
en sus discursos en Oriente Medio, algunas frases de
los citados libros sagrados de los musulmanes,
judíos y cristianos, llamando a la paz universal,
con el fin de construir “el mundo que buscamos,
algo que no se puede conseguir sin un nuevo
comienzo”.
Una voz de acercamiento al
Islam
En su visita a RIAD
(Arabia Saudita) (quien en un lapsus linguae
expresó su fe musulmana) confesó su fe cristiana,
comenzando su código geopolítico de
“universalización de las relaciones
internacionales”, elogiando el lugar donde nació el
Islam, para luego conversar larga y profundamente
respecto a la necesaria paz entre israelíes y
palestinos, como los necesarios esfuerzos
diplomáticos que deben concretarse para evitar que
Irán siga con su campaña nuclear.
Arabia Saudita fue
tan solo una escala en la ruta de Obama hacia el
Cairo, donde el mandatario estadounidense
pronunciaría el prometido discurso que anunciara en
su campaña electoral, y que tenía como principal y
único motivo el ofrecer un nuevo tono -muy distinto
al de su antecesor George W. Bush- respecto a las
relaciones -hasta entonces controversiales- entre
Estados Unidos y los 1.500 millones de musulmanes de
todo el mundo.
Tanto en Nueva
Delhi -ante una atenta juventud árabe- como ante
el Parlamento de Turquía, el presidente
estadounidense fue claro y enfático en su menaje de
reconciliación con el pueblo musulmán. Fue sincero
-así espera el mundo internacional- al manifestar:
“La relación Estados Unidos con el mundo islámico no
puede ni se basará jamás en la oposición a Al
Qaeda”; como en otro aspecto, al presidente Abdul Gül al ofrecerle su apoyo al ingreso de Turquía a
la Unión Europea , considerando oportuno que tan
estratégico país sirviese de puente entre el mundo
islámico y el occidental
El discurso de Obama en el
Cairo
La Universidad de
El Cairo se convirtió en un escenario más
importante que el plenario de Naciones Unidas al
analizar el complejo tema Oriente-Occidente,
oportunidad que el presidente de Estados Unidos,
planteó con realismo, principio de tolerancia,
democracia y paz, en procura de alcanzar -más
allá de discutidos y no compartidos inconvenientes,
la sociedad occidental.
Mucha gente se
cuestiona cómo forjar ese nuevo comienzo pues hay
mucho miedo y desconfianza; pero hay que dejar todo9
en el pasado porque de otro modo no avanzaremos”.
Recalcó lo
relacionado a la defensa de los derechos humanos ; a
la libertad de expresión; a tener confianza en el
Estado de Derecho; en la administración equitativa
de la justicia; destacando los derechos de la mujer
considerando que éstas deben tener las mismas
oportunidades que los hombres para ser iguales.
Al despedirse de
la reunión de la Universidad de El Cairo expresó
con profundo y sentido de convivencia: “Como nos
dice el sagrado Corán, sé consciente de la
existencia de Dios y di siempre la verdad. Eso es lo
que yo intentaré, decir siempre la verdad, humilde
ante la tarea que tenemos por delante”.
La respuesta del
público asistente fue clara y espontánea. Los
jóvenes árabes asistentes al vitorear
insistentemente a Barak Obama, recuperaron su
perdida fe en la justicia, educación y progreso. El
reciente discurso del presidente de Estados Unidos
tienden a minimizar las ideas de Samuel P.
Huntington respecto a “La lucha de las
civilizaciones”, pues si bien dicha tesis se basó
en el devenir de la historia a partir
particularmente de la creación de las
Naciones-Estado como consecuencia política de la paz
de Westfalia (1618-1648) , continuando con los
hechos que motivaron la Revolución Francesa (1789)
y, en un aspecto más holístico , al finalizar las
guerras entre príncipes con el comienzo de los
enfrentamientos entre pueblos, a partir de la
finalización de la Segunda Guerra Mundial, los
procesos de modernización económico y cambio social
en el mundo están separando a las personas de las
identidades locales perennes.
Esta reflexión me lleva a
considerar que la división del mundo en primero
segundo, tercero y hasta cuarto lugar yo no es tan
importante. Que existen variantes entre las mismas
civilizaciones sí: la europea y la estadounidense
por ejemplo; ésta y la iberomericana, sí: la
islámica con su perfil árabe, turco y malaya, sí ;
la china con la japonesa, sí.
Es destacar que en
nuestros días los procesos de modernización tanto
económica como tecnológica y cultural y por tanto
social que se expande por el mundo, están separando
a las personas de las identidades locales perennes.
Una teoría que
perdió fuerza fue la expuesta hace un tiempo por
Francis Fukuyama referida al “Fin de la historia”•
alentada por del desmoronamiento de los regímenes
de Europa Oriental y la perestroika de Gorvachov.
Tales hechos significaban para Fukuyama “poner el
clavo final en el atúd de la alternativa marxista-lenista
a la democracia liberal”. Políticamente, concebían
la existencia del neo-liberalismo como estado
homogéneo universal, al igual como lo concebía el
filósofo ruso Kojéve., discípulo de Hegel. Todo
ha quedado en el ayer.
El gran pacto mundial
La agenda del
presidente Barack Obama está compuesta por temas
muy diversos. Desde los diálogos estratégicos con
dirigentes clave de China-India-Brasil-Sudáfrica (el
nuevo acuerdo cuatripartito); desde París hasta
Tokio; desde Pekin hasta Corea del Sur pasando por
la del Norte; desde Nueva Delihi hasta el Cairo sin
descuidar el tema Palestina-Israel-Pakistán; todos
puntos prioritarios en la agenda internacional
que, como consideraba el ex-presidente Gral.
Eisenhower “si un problema no tiene solución hay
que agrandarlo”.
El tema es que Estados Unidos
ante todos los desafíos citados, debe abordar una
única estrategia coherente de conjunto, muy distinta
a la que el anterior gobierno de George W. Bush
adoptó y que se caracterizó por un fuerte
desequilibro. El nuevo presidente tiene conciencia
que debe hace ciertas concesiones entre algunos
países fundamentales a los cuales deberá ir
incorporando otros con el fin que dice se ha
propuesto: UN GRAN PACTO MUNDIAL, acuerdo que deberá
comprender una serie de tratados donde se determinen
reformas positivas de instituciones mundiales como
Naciones Unidas, las instituciones de Bretton
Woods, las relaciones de Washington con la región
iberoamericana; la creación de un fondo global para
el desarrollo de nuevas energías no atentatorias al
ambiente y al clima y tantas otros temas como los
referidos a la seguridad mundial, el comercio
equilibrado, la explotación racional de recursos,
etc. etc.
La gira que
realizara el presidente Barack Obama fue muy bien
recibida por la audiencia musulmana en la
conferencia que brindara en la Universidad de El
Cairo, como en el diálogo mantenido con las más
altas autoridades de Arabia Saudí y Turquía. En
síntesis: El presidente estadounidense ,
aparentemente, procuró poner fin al antagonismo
entre el Islam y Occidente. Como señalara la
Secretaria de Estado Hillary Clinton: “Ahora hay que
hacer todo esto realidad”.
La mejor estrategia indica que
Washigton debe ir resolviendo loa problemas más
acuciantes sin marginar otros, aunque sean menores.
Están los temas obvios como analizar y resolver la
inestabilidad de Irak y Afganistán, el grave
problema entre su “socio Israel” y el pueblo
palestino. Pero en la agenda figura, y desde hace
buen tiempo, el tema de las dos Coreas el retiro de
tropas en Irak, la estabilidad de Kosovo, y más
cerca de su zona de influencia. Iberoamérica que
acaba de dar un paso trascendental -al fin- el
establecimiento de una verdadera Organización de
Estados Americanos sin exclusiones
La
sociedad mundial espera que se cumpla la sentencia
del presidente Barck Obama, quien ha defendido: “La
convivencia entre progreso humano y tradición”.
LA
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