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Argentina,
después del 28
Cuando el Gobierno le declaró la
guerra a la clase media rural
por Pablo
Broder*
Sorpresa!!!
Los Kirchner perdieron Santa Cruz, y también en la
provincia de Buenos Aires. Sus candidatos en Santa
Fe, Córdoba y la Capital Federal rondaban el 10% de
los votos. Desenlace de una declinación que se
inició en octubre de 2007, con el rechazo de la
clase media urbana a la candidatura de Cristina
Kirchner, y se hizo más pronunciada desde marzo del
año pasado, cuando el Gobierno le declaró la guerra
a la clase media rural.
En el mes de mayo
pasado, (1) señalábamos:
...Estamos a pocas
semanas de un hecho institucional vital para la
democracia, que por otra parte debería ser tomado
como un bienvenido episodio rutinario de las
instituciones democráticas, - como es una elección,
en este caso fundamentalmente legislativa - y en el
que el discurso del expresidente Kirchner lo ha
puesto en una ubicación casi vital: Está en juego
la Patria llegó a afirmar, de perder volveremos
al 2001, la Presidenta no podrá gobernar sin
mayorías legislativas, o los alegatos de sus
subordinados Es nosotros o ellos Vamos por
todo, etc etc.....Esta próxima elección puede
ponerle fin a un largo período de absolutismo, al
posibilitar hacer tambalear las mayorías hegemónicas
legislativas del actual oficialismo, y materializar
el inicio del ocaso en el ejercicio del poder de un
estilo de conducción que ha perpetrado severos daños
al cuerpo de la república.....El país dista de
encontrarse en una situación positiva, no a causa,
tal como suele decir la Presidente, porque la
crisis externa se nos vino encima. La carencia de
políticas adecuadas durante todo el período K, la
ausencia de planes consistentes para el país, salvo
para posibilitar a los gobernantes perpetuarse en el
poder, usufructuando una inédita situación económica
internacional, el famoso viento de cola, fue
larvando una serie de presiones al cuerpo económico
social que, cuando el cuadro externo modificó su
bonanza, aparecieron con todo su vigor.
El marco
En reiteradas
oportunidades hemos mencionado que en el devenir
nacional estaban encendidas luces rojas que hablaban
de pulsiones inflacionarias (pese al INDEC),
estrangulamiento en la oferta de numerosos bienes,
carencia de una política de desarrollo energético
que llevaba en este aspecto inevitablemente al
colapso, y cuellos de botella en sectores vitales de
infraestructura, a mérito de una raquítica política
de inversiones determinada por la falta de seguridad
jurídica vigente. Ello hacía que el inversor privado
se abstuviera de realizar los aportes que el
sostenimiento del ritmo de crecimiento requería.
Después del 28 J, certezas, dudas y
señales de cambio
A partir de los resultados
electorales, la única certeza es que a partir de fin
de año, cuando se renueve parcialmente el Congreso,
el matrimonio Kirchner ya no tendrá la facilidad de
hacer votar leyes a libro cerrado, lo cual reduce su
margen de discrecionalidad. Sin embargo, subsiste la
incógnita respecto a si el Gobierno seguirá
encerrado en su "modelo" de pensamiento único, en
cuyo caso el futuro previsible será intensivo en
conflictos. Con este marco, un test para determinar
si habrá cambios positivos, debería incluir:
- La normalización y despolitización
del Indec. Cambios en el gabinete: no solo el
secretario de Transporte ( Ricardo Jaime) sino
también el inexistente Ministro de Economía y el
secretario de Comercio Interior, como prioridad,
deben alejarse. Su permanencia será un síntoma de
que nada cambia, y en caso de ocurrir su reemplazo
debería hacerse con figuras que no sean más de lo
mismo.
- Política fiscal: una regla es que
el ritmo de aumento de los gastos del Estado no
supere el de los ingresos.
- Financiamiento: si el Gobierno no
define un programa financiero para los próximos 18
meses (incluyendo mayor transparencia en la Anses y
una eventual asistencia del Fondo Monetario
Internacional), se expone a no frenar la fuga de
capitales, a la vez que condicionará al mercado
cambiario y el nivel de las reservas.
- Salarios: observar si el gobierno
nacional propondrá pautas moderadas de aumentos (no
superiores al 15%) en las paritarias. De lo
contrario la presión inflacionaria se realimentaría.
- El nivel de actividad y la
inversión dependerán de un cambio en el clima de
negocios y del nivel de diálogo con los sectores
productivos.
La economía hoy
- Costado fiscal. La caída en el
nivel de actividad interna, en los precios de
exportación y en el volumen de comercio redujo la
recaudación impositiva, sólo sostenida por los
nuevos ingresos de los aportantes al sistema
jubilatorio y por el no pago de reintegros y
reembolsos a la exportación y de otras deudas,
determinando en la práctica, la desaparición del
superávit fiscal . Problema potenciado por una
situación similar en las arcas provinciales, con
menos margen para ajustar gastos, dado que el mayor
porcentaje de sus erogaciones es salarios.
- Mercado cambiario. El primer
semestre se ha caracterizado por un sector privado
dolarizando sus portafolios. No resulta esperable
que este proceso se podría revertir en el corto
plazo.
- Caída ostensible en el nivel de
actividad.
- Empleo. Los problemas de empleo y
de ingresos afectaron, principalmente, al 40% de los
trabajadores de la economía informal, sin protección
sindical, ni regulatoria. Los trabajadores de la
economía formal, por su parte, vieron empeorar sus
ingresos por reducción de horas extras, y por
suspensiones o vacaciones anticipadas, compensados,
en algunos casos, por subsidios oficiales o aumentos
de suma fija.
- Intervencionismo estatal. Controles
de precios, restricciones a la exportación y a la
importación, presiones sobre todo tipo de empresas,
bancos, compañías de seguros, subsidios, etc., han
generado una maraña de distorsiones perversas para
un funcionamiento normal de la economía.
- La mal contenida inflación,
enmascarada en los índices oficiales, y desnudada ya
en una serie de rubros, cobrará especial fuerza
luego del 28 de junio. Todo tipo de incrementos se
están homologando: combustibles, prepagas,
alimentos, etc., frenados por el poder de
convencimiento que tenía el Gobierno con
anterioridad al acto comicial. Pero a pocas horas de
cerrado el mismo, la presión inflacionaria
nuevamente se ha hecho presente en toda su realidad.
- Fuga de capitales. La reacción del
sector privado frente a este cuadro generó fuga de
capitales del circuito económico. En 2008, unos
23.000 millones de dólares se desviaron al exterior.
En el año 2009, el ritmo de salida se atenuó, pero
en el primer semestre se ubica en torno de los 9000
millones.
Opciones a futuro
Frente a este escenario, los manuales
enseñan que ante las circunstancias de hecho y la
caída del nivel de actividad actuales no son muchas
las opciones que existen para corregir el problema
fiscal: a) se reduce el gasto, b) se confiscan
activos para financiar el desajuste, c) se emite
moneda o d) se devalúa, siendo esta última
alternativa la que se dibuja con mayor firmeza. Sin
inversiones por falta de certeza en las reglas de
juego, con el consumo comprimido por la baja del
ingreso real y el aumento en la tasa de desocupación
y las exportaciones condicionadas por impuestos y
prohibiciones de exportación, no se visualiza la
forma en que podrá salirse de la actual recesión.
Estos escenarios se podrían evitar
apostando a fortalecer la seguridad jurídica, el
respeto por los derechos de propiedad, el
establecimiento de políticas de largo plazo y una
profunda reforma del sector público y del sistema
tributario para incentivar la inversión. Este
camino, más largo y más duro de transitar, auguraría
el éxito en el mediano plazo. No obstante, como la
fábula del alacrán y la rana, no aparenta estar en
la naturaleza de nuestros gobernantes optar por esta
última solución.
Principios básicos republicanos
En esta última campaña electoral se
ha hablado de defender un "modelo", de apoyar un
"proyecto", y de planes.
Seguramente que hay que concordar en
un proyecto de país, pero previamente sería bueno
concretar mayoritariamente una profesión de fe sobre
el ABC de una república, basado en. el respeto a la
ley vigente y al Estado de Derecho, y consensuar
sobre los siguientes principios: Inviolabilidad de
la propiedad, tanto privada, como pública (calles,
rutas, puentes, plazas). Prohibir su corte,
disposición o invasión.
Prevenir y castigar en su caso, la
intimidación pública como por ejemplo la acción de
encapuchados armados con palos o piedras que
recorren la vía pública, solos o en forma de banda,
amenazando a los ciudadanos.
Asegurar una efectiva independencia
del Poder Judicial, que restablezca el clima de
seguridad perdido hace largo tiempo. Cumplir la
disposición constitucional en el sentido que solo el
Poder Legislativo está facultado con exclusividad
para establecer impuestos. Garantizar una
irrestricta libertad de expresión amparando a la
sociedad de cualquier intento de monopolización
público o privado de este aspecto, asegurando la
pluralidad de ideas al alcance del ciudadano.
Poner en vigencia una efectiva
política redistributiva, contemplando las
necesidades de las grandes masas de argentinos
sumergidos en la pobreza e indigencia, al amparo de
maniobras clientelistas o prebendarias.
Establecer un sistema electoral a
prueba de fraudes o irregularidades, por ejemplo el
voto electrónico.
Futuro de los K.
FFrente
a este escenario, el oficialismo liderado por
Kirchner, ¿girará hacia el pragmatismo al estilo
Lula o profundizará su aproximación al modelo de
Chávez, como lo ha hecho con su actitud frente al
campo, la estatización de las AFJP, el conflicto con
Techint y la designación de directores del Anses y
los síndicos de la Sigen en las grandes empresas?.
Según el politólogo Rosendo Fraga, la
clave para prever la dirección que tomará el ex
presidente después del 28J no está en la lógica o
las leyes de la política, sino en su personalidad.
Ella muestra que cuando más se
debilita, mayor es su agresividad, tanto en lo
político como en lo económico. Demostrar poder, más
que compartirlo, es su característica en la
adversidad.
Cuando Kirchner tenía 60% de
aprobación no estatizaba las AFJP; en cambio, lo
hizo cuando su consenso estaba en sólo 25% y el de
su esposa había caído por debajo del 30% a
consecuencia del conflicto con el campo.
Es por esta razón que con un gobierno
más debilitado, la línea del gobierno argentino se
acercará más a Chávez que a Lula, como ya lo viene
haciendo en los últimos meses.
(2)
Lo que vendrá
En el artículo arriba
citado (1) señalábamos al respecto:
...Incierto,
especialmente en estos tiempos de renovación
legislativa con posiblidad de cambios en el
paradigma de conducción de los negocios públicos.
El combustible que alimentaba nuestro
crecimiento, exportaciones con volúmenes y precios
crecientes son ya cosa del pasado.
Mientras tanto, el Gobierno parece no
advertir la seriedad del cuadro económico y que en
la actualidad todo es más difícil que antes.
Se hace
imprescindible incentivar las exportaciones y no
restringirlas. Promoverlas y no dificultarlas,
condición esencial a su vez para ayudar a recuperar
el mercado interno.
Facilitar el accionar
del sector privado como ineludible artífice para
superar la recesión y el desempleo.
Y restaurar la
seguridad jurídica para volver a constituir a la
Argentina en un foco de atracción de inversión
genuina que posibilite una real transformación
productiva.
Esta aspiración
expresada en pocas líneas, mantiene su vigencia, y
también su improbabilidad bajo el gobierno K. Le
cabe a los nuevos actores del escenario político
surgidos luego de las elecciones, jugar un rol muy
decidido para avanzar en este sendero. No se podrá
para ello, esperar hasta que asuma la nueva
conformación del Congreso Nacional. Así como los
problemas de las pandemias debían haberse encarado
con anticipación y sin improvisaciones, todo el
espectro político deberá converger desde ahora en
una acción profesionalizada, eficiente y
patriótica, para evitar a la Nación males aún
mayores.
(1) Revista La Onda
Digital. Nº 436. Mayo 2009.
(2) La Nacion. Buenos
Aires. 5-6-09
* Economista. Su último
libro: Mitos y realidades en la era K. Ediciones
Macchi. Buenos Aires. 2007.
LA
ONDA®
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