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Oteando el horizonte
inversionista
por El
Perro Gil
Promediando
cuatro décadas de vida, sigo con el berretín de
salir a correr por la hermosa rambla de Montevideo.
Práctica que realizo desde que me conozco y a la que
atribuyo en gran medida una buena dosis de salud en
tiempos de gripe porcina. En esas habituales salidas
contemplo el horizonte que nos regala la hermosa
bahía de Montevideo y su ante puerto, cuyas balizas
se encienden ni bien se esconde el astro rey,
marcando el ingreso al canal portuario. En esa zona
de pre-puerto (no sé si está bien llamado así pero
grafica la idea), suelen apostarse barcos que no
atracan propiamente en los muelles a la espera de
concretar su entrada comercial en nuestra terminal
marítima. Los invito a que reparen cada noche en esa
imagen y cuenten las luces que indican la presencia
de barcos que desafían la inestabilidad del llamado
“Infierno de los navegantes” –como solía llamarse al
Río de la Plata, esperando por la concreción de sus
operaciones comerciales. Se sorprenderán de la
cantidad, (llegué a contar más de veinte).
La idea de reparar en
ese simple y evidente dato no es otra que alejar
definitivamente las oscuras previsiones lanzadas por
el candidato nacionalista Dr. Luis Alberto Lacalle,
quien invita a los inversores a esperar el resultado
eleccionario de octubre antes de decidir invertir en
Uruguay. Agravado aún más por su condición de
Ex-Presidente de la República, con la cual debiera
tener conciencia de la trascendencia que sus dichos
pueden tener para el futuro del país. Visión
acotada, miope y hasta criminal, de quien pretende
ocupar nuevamente una responsabilidad de gobierno
que le queda enorme a estar por expresiones como
éstas. Seguramente esta figura conductual no llegue
a ser punible penalmente pero sin dudas tendrá su
sanción por parte de la ciudadanía que no pasará por
alto este tipo de expresiones infundadas y mezquinas
que anteponen el interés personal y político al
supremo interés nacional. Justo él, que llenó su voz
de intención al hablar de Partido Nacional, desliza
expresiones de este tenor que develan plenamente la
fragilidad de sus dichos. No resistió ni una semana
el concepto, el interés nacional es lo último que
pretende.
Por mucho menos, se
criticó al hoy candidato del Frente Amplio, José
Mujica, cuando habló del secreto bancario. Se le
tildó de irresponsable, de poner en juego los más
altos intereses nacionales, en riesgo la confianza
y seriedad del país, etc. Luego los hechos
ratificaron que la información era veraz y el mundo
entero habló del secreto bancario.
Volviendo a aquella
visión panorámica de los buques anclados esperando
entrada a puerto, y considerando las expresiones
infelizmente ratificadas días después, la sensación
de tranquilidad que me invadió fue grande. Por
suerte estos personajes que se creen portadores de
la verdad inmaculada no solo no lo son, sino que
además no son registrados por aquellos a quienes
alude. Es evidente que Uruguay sigue adelante y que
si algo es reconocido a nivel internacional es el
grado de responsabilidad y seriedad con que
administró su economía. Un nuevo período de gobierno
del Frente Amplio será igualmente responsable y
serio como el primero, quizás por eso es que se dan
estos intentos desesperados por desestabilizar.
Los proyectos de
inversión se siguen acumulando. Portucel ratifica su
intención de radicarse en el país; la mayor
embotelladora de jugos de América anuncia su
instalación en Uruguay; en lo que va del año suman
169 los proyectos de inversión por un total de más
de 500 millones de dólares. Botnia sigue adelante
con su proyecto y ya casi nadie habla de
contaminación salvo quienes aún cortan los puentes.
Y todo con la seriedad y seguridad de un país cuyo
gobierno no apeló a la coima para atraerlos.
Finalmente creo
entender las expresiones de Lacalle y seguramente
termine reconociendo que le asiste algo de razón. A
la luz de los resultados de las internas, con la
baja participación de votantes del FA y el aire
triunfalista de los blancos, seguramente los
inversores esperen a diciembre para invertir.
Por las dudas, no
sea cosa que vuelva a ser otra vez Presidente de
los uruguayos.
Son inversores, nabos
no.
el hombre contaba
barcos,
el perro se aguantaba
buscando un árbol
LA
ONDA®
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