160 aniversario de la Udelar
“Pensar la educación mayor en

términos de país y no de aula”
Acto conjunto Universidad de la República y PIT-CNT

 

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En un acto conjunto la Universidad de la Republica y el PIT-CNT celebraron el aniversario 160 de la alta casa de estudios. En el acto, donde además se firmo un convenio por el cual se establece la cooperación mutua entre ambas instituciones, se realizó en la nueva sede del PIT-CNT.

 

Para el dirigente de los trabajadores Juan Castillo: “Fue en la calle y no en un libro donde los dos movimientos  se comprometieron y sellaron la frase ‘obreros y estudiantes, unidos y adelante”.

 

A su vez para el rector de la Universidad de la República, Rodrigo Arocena, la próxima batalla del Siglo XXI es la democratización del conocimiento.

 

Al acto del viernes 17 de julio, concurrieron autoridades nacionales y departamentales.

 

 

Rodrigo Arocena destacó en su discurso el ideal de una Universidad como herramienta para el desarrollo nacional. Pero sostuvo que, con esa meta, el instituto mayor debe trabajar sobre tres ejes: elaborar una estrategia para que el acceso a la educación de alto nivel no sea fuente de desigualdad; pensar la educación mayor en términos de país y no de aula y finalmente, promover la renovación generacional para que otros protagonistas sean quienes forjen a la Universidad de la República. 

El rector afirmó que la Udelar no ha hecho poco, pero señaló que para hacer lo que debe, se requiere una importante renovación de protagonismos y de participación. “Necesitamos que las generaciones de relevo sientan que la cancha es de ellos. Si somos capaces de abrir espacio a nuevos protagonistas, entonces podemos decir: lo mejor empieza mañana”. 

 

En otro pasaje de su discurso, Arocena abogó por mirar al futuro. Pero sostuvo que para eso, hay que cerrar las heridas del pasado y en ese sentido, señaló que la Udelar como institución convoca a los uruguayos a derogar la Ley de la Caducidad de la Pretensión Punitiva del Estado, que se plebiscitará en las próximas elecciones nacionales.

 

Mas adelante destacó la contribución -“como parte de nuestra formación”-, de la militancia junto al movimiento sindical. “La generación universitaria de los 60 tuvo extraordinarios maestros en la Universidad, pero tuvo como maestros de vida y de militancia a Pepe D’Elía, y a Hugo Cores, y a Félix Díaz, León Duarte, Gerardo Cuesta y tantos otros”, a quienes homenajeó.

 

En su discurso consideró que la construcción de un sistema nacional de educación terciaria debe contar con la participación de más instituciones y promovió la instalación de otra universidad pública para el interior del país. Advirtió que restan “batallas aun más difíciles que las que supimos dar: Tenemos por delante la batalla de la democratización del conocimiento. Esa sí que es una batalla difícil, y si no llegamos a nuevos niveles de imaginación y solidaridad entre los mundos de la educación y del trabajo, no la podemos ganar”.

 

Al futuro hay que abrirle camino: “dentro de la Universidad y en la sociedad en su conjunto, impulsando una nueva Ley Orgánica que reivindique los principios de la universidad latinoamericana y los formule en términos sociales y culturales del siglo XXI.

 

 Para mostrar que autonomía y cogobierno sirven para defendernos cuando tenemos que defendernos, pero también y sobre todo para proponer cosas nuevas”. (…)  “Hemos peleado por los recursos, por autonomía y cogobierno, pero no por la transformación de la educación: las nuevas formas de educar, cómo se enseña a gente de distinta edad y de distinta inserción laboral. Una universidad donde el 76% del estudiantado forma parte de la población económicamente activa, y uno de cada tres estudiantes trabaja más de 30 horas por semana, tiene que reinventar las maneras de enseñar”.

 

Subrayando que la historia “debiera ser fuente de inspiración: Si la Universidad se instaló hace 160 años, quiere decir que fue en plena guerra civil: ¡había que tener coraje y visión de futuro!”. Al mismo tiempo, “no conozco ningún país en donde la oportunidad de sumar esfuerzos -sin mengua de diferencias que alimentan a la democracia-, sea comparable al Uruguay”. (…) muchos nos critican y mucha gente que nos cuestiona severamente, al mismo tiempo espera muchísimo de la Universidad. En esta perspectiva contradictoria quizás esté nuestro futuro, porque al exigirnos mucho, esperamos que nuevas generaciones tomen en sus manos el destino de la UR”. Para Arocena la casa de estudios no ha hecho poco, “pero para hacer lo que debe, necesita una importante renovación de protagonismos y de participación. Necesitamos que las generaciones de relevo sientan que la cancha es de ellos. Si somos capaces de abrir espacio a nuevos protagonistas, entonces podemos decir: lo mejor empieza mañana”.

 

Por su parte, en su intervención Juan Castillo, Secretario PIT – CNT,  recordó los múltiples momentos en los cuales el movimiento obrero y el estudiantil fueron convocados para defender los intereses nacionales. Fue en la calle y no en un libro donde los dos movimientos se comprometieron y sellaron la frase "obreros y estudiantes, unidos y adelante". Para el dirigente sindical la celebración del 160º aniversario de la UR en la sede del PIT-CNT representó una “jornada histórica para el movimiento sindical”. Recordó que cada vez que han estado en la Universidad se han sentido “en un lugar nuestro” y se disculpó: “Si antes no lo habíamos dicho: también ésta es su casa”. 

 

Castillo recordó que la memoria universitaria “está cargada de hitos importantes de la historia del país”, y que el acuerdo firmado este viernes “tiene mucho camino recorrido, de unidad, de trabajo conjunto, de cooperación mutua en el que ambas instituciones se han retroalimentado”. En este sentido destacó la campaña por la Ley Orgánica aprobada en 1958 y la consigna hecha carne a fines de la década de 1960 de “obreros y estudiantes, unidos y adelante”. También recordó las Medidas Prontas de Seguridad que provocaron las muertes estudiantiles y, ya en dictadura, las conversaciones semanales del rector Oscar Maggiolo con José D’Elía, que culminaron con la recomendación para que el primero abandonase el país.

 

La tercera intervención correspondió a la dirigente de FEUU, Andrea Coll, en su doble condición de estudiante terciaria y trabajadora sindicalizada, mostró su optimismo y emoción por la firma del convenio. Concluyó que la Universidad de la República es la Universidad de todos y que de aquí en más, hay que redoblar el compromiso y el trabajo por el futuro.

 

Fuente: Web de la presidencia de la Republica y de la Udelar.

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