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“La socialdemocracia
europea está enferma”
Entrevista a Cohn-Bendit, lider del “68 francés”
Quiere hacer política de una forma diferente,
alejada de la crispación. El alemán Daniel Cohn
Bendit, portavoz de la revuelta de los estudiantes
en Francia en el 68, es ahora presidente del grupo
de los Verdes en el Parlamento Europeo.
De 64 años, desea continuar comprometido con la
política de este país; va a solicitar la
nacionalidad francesa porque su hijo de 19 años
quiere ser francés. Cohn-Bendit sigue también
comprometido con los Verdes en Alemania, y, sobre
todo, en Europa, donde lucha contra un segundo
mandato de José Durao Barroso al frente de la
Comisión Europea.
En las recientes elecciones del Parlamento Europeo
ha obtenido los mejores resultados de la historia
para esta formación francesa: 14 diputados, igual
que los socialistas.
-
¿Cómo se explica su éxito en las elecciones
europeas? ¿Se trata sobre todo de SU éxito, como
asegura su hermano Gabriel?
- No, no, eso es demasiado
simple. Teníamos tres ideas: reunir a toda la
familia ecologista, conseguir esa unión en lugar de
dividirse, que es algo muy raro en Francia. En
segundo lugar, teníamos un proyecto para Europa, y
un proyecto para la transformación ecológica de
Europa. Son estos tres puntos los que nos han
permitido avanzar en esta campaña. Porque hemos
hecho una campaña europea y teníamos
personalidades”.
- ¿Existe una repentina
conciencia ecológica en Francia?
- No, siempre ha habido una
conciencia ecológica en Francia. Pero digamos que el
comportamiento de los ecologistas provocaba una
pérdida de credibilidad en la ecología política.
Nosotros hemos devuelto esa credibilidad.
- ¿Y ahora son los socialistas
los que han perdido credibilidad?
- Existe una crisis de los
socialistas, pero no solamente en Francia. La
socialdemocracia europea está enferma. Mire
Alemania, mire Francia, Italia, Inglaterra. Incluso
Zapatero atraviesa un mal momento. Creo que es una
crisis del proyecto socialista, de la
socialdemocracia europea. Y esa crisis se acentúa
por la falta de personalidades en muchos de esos
países.
- ¿Una falta de
personalidades?.
- Sí, de los socialistas.
- Pero el señor Zapatero…
- Zapatero sufre un gran
desgaste. Triunfó en cierto momento, pero hoy, él
mismo es un poco víctima de la forma de hacer
política de los socialistas que es, a pesar de todo,
muy autoritaria. Se percibe que Zapatero es muy
autoritario. Cuando vemos la manera en la que trata
a sus diputados, es cuando menos incomprensible. Es
él mismo quien hace las listas para las europeas
tres semanas antes de las elecciones, es él quien
pone todos los nombres y si, por ejemplo, decide
apoyar a Barroso, todos los diputados socialistas
deben obedecerle.
- Usted lucha contra Barroso.
¿Qué le reprocha?
- Barroso ha sido incapaz de
dirigir una Comisión independiente, ese es el
problema. Sabe, Europa es un triángulo
institucional: Una Comisión, el Consejo y el
Parlamento. Si el presidente de la Comisión es
simplemente el Secretario General del Consejo -es
decir, de los Gobiernos- la democracia europea no
puede funcionar. Esto es lo que más le reprocho a
Barroso. Cuando hace falta tomar postura
-precisamente, el derecho de iniciativa de la
Comisión- no hay que pedirle permiso al Consejo, se
trata de provocarle con iniciativas para
desencadenar un debate y que pueda surgir,
precisamente, una política europea. Y Barroso no lo
ha hecho.
- ¿Y quién sería un mejor
candidato?
-
Hay muchos, hay muchos. No hay
UN mejor candidato, puede empezar por la izquierda,
puede partir de Joschka Fischer, pasando por el
socialdemócrata danés Rasmussen, por Monti,
Verhofstadt, tiene a Mary Robinson, tiene a Chris
Patten. Existen un montón de posibilidades, de
personalidades capaces de dirigir una comisión
independiente. Sé que sería una mayoría de centro
derecha, pero al menos con personalidades capaces de
estar al mismo nivel que los jefes de Gobierno.
- ¿Su preferido sería Joschka
Fischer?
- Mi preferido…encuentro que
Joschka Fischer sería un muy buen presidente de la
Comisión. Pero sé que no tiene la mayoría, no es
eso… Quiero decir, se nos hace creer que hoy solo
existe un hombre en Europa capaz de ser presidente
de la Comisión, y que es Barroso, eso es absurdo.
¿Y a usted no le tienta?
- A mí, personalmente, no, no
es lo mío.
- Si Angela Merkel gana las
elecciones legislativas en septiembre, ¿cree Usted
que sería posible una coalición de
cristiano-demócratas y Verdes? ¿Sería deseable?.
- No, no sería el caso. Habrá
muy probablemente una coalición de
cristiano-demócratas y liberales. Y si esta
coalición no se hace, debemos reflexionar. Pero de
cristiano-demócratas y Verdes, es, a mi entender,
una de las soluciones más improbables.
- ¿Puede explicarnos el “Green
Deal” que presenta en su libro?
- La gran cuestión es la de las
crisis: la crisis financiera y económica y la crisis
ecológica. Viendo estas crisis, necesitamos una
transformación ecológica de nuestra economía. Es
decir, debemos responder a la vez a la crisis
ecológica y a la crisis económica. La transformación
ecológica de nuestra economía, es una respuesta
integrada.
- ¿Ve verdaderamente posible
tener logros en poco tiempo?
- ¿Qué quiere decir con eso? Ya
se han tenido logros en poco tiempo. Desde que
Alemania decidió abandonar la energía nuclear, las
energías renovables han subido entre un dos y un
veinte por ciento. Eso es un gran éxito. El
desarrollo de las energías renovables, toda la
modernización ecológica ha creado 500.000 empleos en
Alemania. Eso es un verdadero éxito.
- Pero a nivel de toda Europa,
¿Europa del Este, por ejemplo, está muy lejos?
- ¿Qué quiere decir eso? Lejos,
Alemania estaba muy lejos en una época. El problema
es que es necesario invertir en energías renovables
en Europa del Este. Debemos lanzar un programa
gigantesco, por ejemplo, para construir tranvías en
el Este que consuman menos energía. Hay que
desarrollar muchos programas. Debemos ir en esa
dirección en lugar de lamentarnos todo el tiempo
diciendo que es difícil. No tenemos tiempo para
esperar, debemos empezar ya”.
- Tras su último encuentro con
el presidente francés, tenemos la impresión, por las
imágenes de televisión, que usted se entiende muy
bien con Nicolas Sarkozy. ¿No tiene miedo de asustar
con ello a sus electores?.
- Cuando uno se ríe con
alguien, cuando uno es amable, se dice que uno se
entiende bien con él. Es sencillo, hizo bromas,
hicimos bromas, podemos hacerlo. Y no asusto a los
electores, hay cuestiones en las que tenemos
posturas antagónicas, eso lo he dicho claramente.
Encuentro aburrida esa forma crispada de hacer
política. Si ve los resultados de las elecciones, no
hemos asustado mucho a los electores.
Al contrario, hemos atraído
electores porque tenemos nuestra propia forma de
hacer política, no esa forma crispada en la que se
ve al otro como un enemigo. Tenemos posiciones
diferentes, yo critico de forma radical las
políticas de inmigración y justicia de Sarkozy.
Y en otros campos, como el de la ecología, ha
cambiado. Y si ha cambiado, podemos reconocer que ha
cambiado”.
Fuente:
Agencia euronews
LA
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