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Sale un “truco”
para octubre
por el
Perro Gil
Conformados
los binomios para la carrera electoral de octubre,
son cuatro las parejas que jugarán este partido.
Claro está que solo dos tienen chances de ganarlo y
de las dos restantes, una querrá jugar un papel
decisivo para inclinar los platillos de una balanza
en la que se pone encima el futuro de los próximos
cinco años del Uruguay. Si nos ponemos
melodramáticos extremos- a estar por las posturas
ideológicas- se podría decir que está en juego mucho
más que tan solo cinco años de país.
La similitud con el truco
criollo viene al caso pues entramos en épocas en las
cuales la mentira aflora, impuesta por los
candidatos y admitida por quienes les gusta
escucharlas (son bastantes más de los que creíamos).
No obstante ello, en este tiempo nuevo se ha
instalado un modelo de conducción que ha hecho
caudal de promesas cumplidas, mal que les pese a
quienes afirman lo contrario. Hoy son realidad
hechos contundentes que dejaron de ser promesa para
constituirse como obra de gobierno realizada.
Pero el tema a analizar con ojo
doméstico (como siempre me gusta aclarar), es la
composición de las parejas que jugarán este partido
de aquí a octubre.
La pareja blanca, más allá de
la puesta en escena muy bien libretada – agencia de
publicidad mediante- intenta mostrarse afinada
aunque viene de atrás remando y contestando a todo
lo que surge del binomio frentista. En consonancia
con la imagen del partido de truco, se podría decir
que están callados esperando que el rival cante algo
para lanzar el retruco inmediato, seguros de contar
con una mano ligadora (fundada en los resultados de
las internas). El líder y candidato a Presidente
aparece impostado cada vez que puede y en su afán de
dar una imagen de estadista superado incurre en el
botijeo permanente a su ladero con expresiones y
gestualidades que no pasan desapercibidas para nadie
(y menos para el sufriente).
Hace pocos días ante un
comentario producido por Larrañaga, Lacalle replicó
con un golpecito en la nuca y un “Ah, pero hoy estás
despierto!”, que fue el comentario de los cronistas
y público general que no daban crédito a lo que
habían visto. De canchero se pasó al otro extremo y
la cara del Guapo lo decía todo. En esta última
semana atrevió a comparar a su pareja de fórmula con
el bastón que le sirve de apoyo y lo acompaña
últimamente a partir del accidente doméstico que le
aquejó. Y allí también no faltó quien intuyera otro
mensaje por lo bajo... ¿será por el apoyo o porque
lo considera de madera, como el referido
instrumento?.
Por filas coloradas se sumó un
ex jugador de fútbol a la fórmula del victorioso
Bordaberry, para conformar una extraña paradoja: un
partido tradicionalmente identificado con Peñarol,
cierra fórmula con alguien identificado con
Nacional. Muchos dicen que ello no es otra cosa que
una burda maniobra de Julio Ribas para cerrar el
paso a que el caudillo tricolor se le ocurriera ser
técnico del equipo albo y con ello evitar anteriores
experiencias. Eso sí a estar por la mesura del
candidato principal y el bajo perfil que aparenta el
compañero, pintan mal para un partido de truco donde
el boquilleo es fundamental, aunque las crónicas de
estos días puedan hacer creer lo contrario.
La fórmula independiente, es
casi inocua, pero sirve para armar el cuadrangular
de este truco. A esta altura parece ser más una
empresa que un partido político. Su objetivo es
llegar a ocupar un escaño parlamentario que permita
mantener abierta la “empresa”; porque las propuestas
y proyectos brillan por la ausencia la mayor parte
del tiempo legislativo y tampoco inciden en la
conformación de mayorías. Pero la democracia es eso
también y uno se aviene al respeto de las minorías
sin resistirse a la tentación de decir lo que se
piensa al respecto.
La otra pata de esta partida
imaginaria de truco, es la fórmula conformada por
Pepe y Danilo. Un matrimonio que a estar por los
antecedentes inmediatos, arrancó mal para ir
consolidando con el paso de los días, una sintonía
que está dejando en offside a propios y extraños. A
partir del Plenario del 11 de julio, día en que se
completara la fórmula, empezó a escribirse otra
historia que mutó sustancialmente de aquellas
supuestas “condiciones y repartos de cargos”, a “un
solo discurso y una sola consigna: MÁS URUGUAY”. No
se aprecia una puesta en escena ni mucho menos. Los
que vemos con ojo crítico cada acción del binomio
frentista, vamos apreciando una sintonía impensada
que dibuja sonrisas en la gente y llena el ambiente
de optimismo para lo que se viene.
Objetivamente –en la poca
medida que uno puede serlo- apreciamos una
potencialidad inédita de esta fórmula cuando la
comparamos con anteriores elecciones. Es innegable
que todas las fórmulas del FA fueron conformadas por
personalidades de destaque y sobrados galones para
ungirlos como representantes de la fuerza de
izquierda, pero no se puede menos que compartir que
en todas hubo siempre una figura principal de
destaque.
Hoy, en cambio, si bien el
votante frenteamplista laudó holgadamente la
contienda por Pepe, al momento de evaluar la
fórmula, ésta tiene una potencialidad absoluta y
diametralmente distinta que las anteriores. Ambos
líderes se complementan de tal modo que prevalecen
sus dichos como si un halo de energía les
sobrevolara cada vez que encabezan un activo o un
evento político. Algo se dijo en estos días y cada
uno lo aprecia y evalúa en consecuencia: pueblo y
academia se funden para conformar una pareja que
lejos de eclipsarse, iluminan en perfecta comunión
presagiando un futuro rojo, azul y blanco.
Particularmente hemos asistido
a varias de estas reuniones primarias y apreciamos
un discurso que apela al corazón del pueblo
frenteamplista cuando habla Mujica, y una exposición
estructurada y clara de Danilo que resumen logros y
proyectos en su disertación. Esa mixtura dialéctica
va sellando y abrochando la combinación final para
asegurar un binomio al que teme desde ya –pidiendo
tregua- la marquesina blanca.
Por supuesto que quien escribe
y analiza domésticamente el tema, es frenteamplista,
y por eso el sesgo del final de nota. Al fin de
cuentas hay que ladrar bien fuerte para seguir
siendo perro, pero también... para seguir cambiando.
el
hombre tomaba mate junto a la estufa,
el
perro ladraba y ladraba
de
puro perro no más...
LA
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