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El “gran
juego” de kipling a Obama
¿Cuál es la meta de EE.UU.
en Afganistán?
por el
profesor Bernardo Quagliotti De Bellis
Cuando
se habla de nuestro tiempo, no solo comprendemos
dentro de este enunciado el preciso momento en que
vivimos, sino que incluimos dentro del mismo un
número de años precedentes en que los fenómenos de
ese “nuestro tiempo” tienen efecto. Es por todos
aceptado que la sociedad mundial atraviesa una serie
de variadas crisis y que cada uno de los aspectos
que la constituyen no la presenta como crisis
ordinarias, sino extraordinarias. A semejanza de lo
que suele ocurrir en el ser individual, el todo de
la sociedad y de las diversas culturas de “nuestro
tiempo” están enfermos de cuerpo y alma. , ante lo
cual se hace difícil ver con claridad el futuro y
por tanto, orientarse con seguridad.
Historia afgana: “el saqueo
del pasado”
El historiador alemán Karl E.
Mayer, autor de “El saqueo del pasado” (México
,1990), describe las andanzas por tierras de
Afganistán desde la época de Ciro el Grande a los
mujaidines; de Alejandro Magno a los talibanes y, de
Gengis Khan a George W. Bush. ¿Qué sucederá con
Barack Obama?.
Anteriormente, el escritor
inglés Rudyard Kipling nacido en Bombay, en su
novela “Kim de la India”,(1905) describió las
maniobras del espionaje europeo tendientes a dominar
el espacio que Mackinder ,cuatro años después
denominara en términos geopolíticos el “heartland”
mundial (desde Turquía hasta Afganistán) que aun
tienen vigencia. Desde remotos tiempos, en ese
espacio se desarrolló el “gran juego” protagonizado
por el imperio británico y el zarismo ruso por el
control de “la ruta de la seda”. En nuestro tiempo,
los actores han variado: y aumentado: Estados
Unidos, Rusia, China y de la ruta de la seda se ha
pasado a la ruta de la amapola ; de los hombres de
guerra a los barones de la droga”.
El año pasado, el Director de
la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el
Crimen el italiano Antonio María Costa, informó
que la amapola se cultiva en 131.000 hectáreas en
Afganistán -el doble que en 2003- ante lo cual los
expertos al referirse al tema, han comenzado a
hablar de “narco-economía” .Afganistán tiene una
superficie total de 647.947 km.2 cubierta en un 75
% por zonas montañosas.
Comerciantes ingleses
comenzaron en el siglo XVIII el tráfico de opio
en gran escala, expandiéndolo desde el Punjab
hindú hasta Cantón en China , desatándose en 1823 la
“guerra del opio” que concluyó con la derrota china,
Según “Los protocolos de la Corona Británica”
(editado en español en Buenos Aires, 2004) las
ganancias del Reino Unido excedieron en valores
actuales a la suma de beneficios de General Motors,
Ford y Chysler, antes de la actual crisis
financiera que estas compañías enfrentan.
Resumiendo:,la historia de
esta tierra mítica de la ruta de la sede y cruce de
caminos de civilizaciones, viene enfrentando desde
su lejano pasado, primero invasiones de otras
civilizaciones regionales; luego tres guerras
anglo-afganas; a partir de 1979 dos invasiones
soviéticas y en el 2001 de Estados Unidos. Vale la
metáfora de Rudyard Kipling : Afganistán continúa
fascinando a las grandes potencias de occidente,
Variables geopolíticas en
Afganistán
La Casa Blanca, al diseñar su
política internacional no puede desentender los
fuertes intereses que le imponen los grupos
económicos que siguen los mandatos del Grupo
Bilderberg. (CRONICAS, junio ,2006 ) En el caso de
Afganistán, Estados Unidos aspira crear un Estado
Central fuerte y cumplir su férreo compromiso en la
guerra contra el terrorismo, subraya Oliver Roy,
investigador del Centro de Investigaciones
científicas de Francia.
Según este analista, Europa
-a su vez- quiere probar que es capaz de cooperar
con Estados Unidos en cuestiones de seguridad
internacional. Es importante comprender que si
Afganistán tiene una gran importancia geopolítica,
se debe a varios factores : a su ubicación
geográfica, al estar rodeado por verdaderos desafíos
estratégicos situados en sus fronteras. resaltando
su cercanía al Mar Caspio, rico en petróleo y
gases que India y Pakistán necesita solicitan
parte de su producción a ser enviados por
gasoductos que deberán atravesar territorio
afgano. En otros aspectos, en la esfera religiosa,
Teherán se opone radicalmente al Islam de los
pastunes que se caracterizan por sus ambiciones
sunitas, ubicados éstos en las provincias
pakistaníes de la arbitraria frontera creada por
los británicos en 1893 en el noroeste de Afganistán
lindando con Pakistán .
El debate estratégico en
Washington
El debate respecto a establecer
las metas geopolíticas estadounidenses en
Afganistán con el objetivo en determinar el futuro
de tan importante región son muy confusos. Por un
lado el presidente Barack Obama coincidiendo con el
Secretario de Defensa Robert Gates y un grupo
importante de altos oficiales del Pentágono
pretenden continuar con los ataques aéreos. Esta
posición se ve enfrentada por esquema que lidera el
General Cuatro Estrellas David Petraeus quien
considera que la batalla principal en la guerra de
Afganistán no es contra los talibanes, sino la
conquista del apoyo de la población civil.
En la Conferencia de Seguridad
realizada en febrero pasado en Munich, el Gral.
David Petraeus consideró que si bien es necesario
un incremento de tropas y medios, su eficacia
depende de cómo serán empleadas y de cómo serán
vistas por la población afgana. Esta posición
coincide con que dicho General aplicó en Iraq a
través de su plan “SURGE” que invirtió las
desastrosas tendencias que podrían haberse
derivado de aquel conflicto.
Reacciones en la región
Los gobiernos de India, China,
Rusia han comenzado a observar muy atentamente la
dinámica de esta lucha por el poder en el corazón
euroasiático , tomando en cuenta sus
administraciones pueden sufrir daños
colaterales, como es del caso la actual
desestabilización del gobierno de Pakistán.
El primer gobierno que advirtió
las derivaciones geopolíticas que podrían provocar
el crecimiento de la guerra afgana fue el
establishment del Kremlin, quien señaló luego de
conversaciones con el grupo de Alto Nivel Ruso-Indo,
apoyado por el resultado de las conversaciones de
consulta que a Nueva Delhi hiciera el Ministro de
Exteriores iraní, Mohammad Mahdui Akhounjadeh, que
la política del Presidente Barack Obama estaba
decayendo, a pesar de las presiones que lleva a
cabo en Kazajstán y Uzbekistán con el propósito de
instalar nuevas bases militares.
El tema se circunscribe en
saber que política se va a aplicar en la región en
relación a las direcciones de tránsito de los
oleoductos y los puertos de salida.
Prioritariamente, las rutas de paso de
suministros a las tropas estadounidenses ubicadas
en Afganistán. . Recientes eventos han mostrado que
los combatientes son capaces de presionar a la OTAN
interrumpiendo las rutas de suministro a través
del puerto de Karachi, situación que de concretarse
obligaría a Estados Unidos a encontrar rutas
alternativas de suministro.
El empuje de Estados Unidos en
el Cáucaso
Rusia se considera afectada en
caso que Estados Unidos materializarse la ruta
caucásica que actualmente planifica , pues ello
significa que Washington consolidaría su presencia
militar en el sur del Cáucaso, donde ya tiene en el
Mar Negro una fuerte presencia naval vinculada a
los puertos de Georgia, país éste que se vería
favorecido i en un futuro no muy lejano como
Miembro de la OTAN.
El Pentágono tiene bien en
claro que si Irán fue un factor en la guerra civil
iraquí, en el caso del enfrentamiento con el
Talibán, es diferente por ser éste un fenómeno
tanto paquistaní como afgano. Estrategas
estadounidenses están convencidos que el fin “del
juego”, como lo titulara Kipling no consiste en
lograr el mejor resultado en Iraq, pues es justo
reconocer las diferencias de objetivos que tanto
Rusia como Estados Unidos se han fijado para el
destino de Afganistán: En tanto Moscú quiere vencer
definitivamente a los talibanes, un gran sector de
la administración de Washington intentan ganarlos
para acabar con el conflicto regional.
Pero, el
presidente Barack Obama y su Secretario de Defensa
Robert Gates no están muy convencidos de la
estrategia impulsada por el General Petraeus.
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