|
Mientras el
Alba extiende su influencia,
el Mercosur subsiste paralizado
Centroamérica y el Caribe
por el
profesor Bernardo Quagliotti De Bellis*
El
área político-estratégica centroamericana y
caribeña se presenta como la más importante y más
peligrosa del continente iberoamericano, en el
momento actual. Allí asoman Venezuela, Colombia, y
Panamá en la zona continental y en el sector
insular Cuba, Haití, República Dominicana, las
Bahamas, Jamaica, Puerto Rico y otras islas
menores. . Ecuador, Perú y en menor grado Chile,
dependen del comercio que llega a sus costas vía el
canal de Panamá. Por motivaciones geopolíticas
Estados Unidos tiene mucho interés en la zona, pues
por el canal traslada el 14 % de su comercio
marítimo desde la costa atlántica a la zona a la
del Pacífico, prolongando su comercio hacia Hawai ,
Filipinas y el continente asiático; incluyendo el
petróleo importado y más de la mitad de los
minerales estratégicos. .
Lamentablemente, Iberoamérica
, no gravita en el escenario mundial de las
relaciones Internacionales. Las últimas Cumbres
realizadas entre los países potencias -sea el G-8
+ Rusia o el G-20- han dejado en claro que la
región no goza de un papel relevante, debilitándose
por mala gestión gubernamental su otrora ventaja
tan e codiciada por los antiguos imperios. Desde
finales del siglo XX, el continente ha ido
perdiendo gravitación en el contexto internacional.
En el caso particular de
América del Sur, en la década del ´80 ésta ingresó a
una situación política-estratégica diferente, aunque
la realidad actual indica que lamentablemente -a
58 años de la creación del primer mercado común
(el Centroamericano, 0ctubre,1951), los
entusiastas intentos de integración regional y
continental no logran aún, alcanzar, sostener y
afianzar la trascendencia que los gobiernos del
área habían depositado en tan importante cruzada,
auspiciada , sostenida y defendida por sus
preclaros próceres .
Hace una semana -una vez
más- asistimos en Asunción del Paraguay a
reiterados desacuerdos en el Mercosur, organismo
que si bien fue creado por cuatro Países Miembros,
de la fracasada Cuenca del Plata, se ha
transformado en un proceso de integración
exclusivamente bilateral argentino-brasileño, con
dos pacientes asistentes: Uruguay y Paraguay. .
Las relaciones en América del
Sur ya no pasan por los ejes Lima-Buenos Aires y
Brasilia-Santiago de Chile. Tales antiguos
alineamientos de fuerzas resultan hoy cosas del
pasado.
Como señala el profesor
brasileño Moniz-Bandeira, “América Latina no es y
nunca fue homogénea. Tampoco es latina, pues en
algunos países como Bolivia, Perú, Ecuador y en
América Central y el Caribe, existe gran
predominancia de etnias indígenas”.
Las comunidades autóctonas
del continente americano -incluyendo las tribus
que habitan “reservas” en Estados Unidos-
conforman “los pueblos olvidados” como los
denomina la geógrafa rumana Silvia Marcu en su
reciente obra titulada “El Mar Negro-Geopolítica de
una región encrucijada de caminos”. América Central
y el Caribe, con sus seculares problemas políticos,
económicos, sociales, étnicos, así como por
conflictos congelados en el tiempo como los
religiosos, ideológicos y fronterizos, a mi
criterio también integran la categoría de “pueblos
olvidados”.
El actual conflicto de
Honduras, donde están en juego intereses
geopolíticos enfrentados, el mismo se integra en
el área a centroamericana y caribeña, “patio
trasero de Estados Unidos” , zonas que constituyen
un solo espacio desde el punto de vista estratégico
y que, por tanto, no puede ser analizada en forma
parcelada. En sí, tan vasto y complejo espacio se
presenta como la más crítica e inestable, debido
al papel que viene desarrollando el presidente
Chávez , procurando concretar sus desmedidas
aspiraciones de liderazgo continental en base a
los importantes recursos petrolíferos que guardan
las entrañas de su país.
“El mar de las Antillas, que
Caribe también llaman” (N. Guillén)
Por el Caribe concurren catorce
de las líneas de comunicaciones marítimas más
importantes del mundo, canalizadas por tres pasajes:
de los Vientos, de las Monjas y de Anegadas, lo cual
hace que todas estas líneas se focalicen hacia el
Canal de Panamá, siendo China el segundo mayor
usuario del canal y el mayor proveedor de la Zona
Libre de Colón.
Este importante paso oceánico
será ampliado por el consorcio liderado por Sacyr
Vallehermoso y la italiana Impregilo, quienes
ganaron la licitación de la construcción de la obra
-uno de los mayores proyectos de ingeniería civil de
la historia- por un importe de 3.118 millones de
dólares, equivalente a 2.243 millones de euros. El
grupo adjudicatario lo complementan la constructora
belga Jan de Nuil y la panameña Constructores
Urbana.
Chavez en Centroamérica y el
Caribe
La política exterior del
Palacio Miraflores ha determinado que los países
centroamericanos y los del archipiélago del Caribe
son factores claves para consolidar el “eje
geopolítico bolivariano” en el norte
iberoamericano, variando en muchos aspectos las
razones que justificaron a la revolución cubana.
Las relaciones de Chávez con
Fidel Castro comenzó en 1966 y tres años después,
esos vínculos se convirtieron en alianza de Estado
, fundamentalmente como consecuencia dell apoyo
económico que Venezuela otorgó al régimen cubano.
El protagonismo chavista
continuó con el triunfo de Daniel Ortega en
Nicaragua en noviembre de 2007, quien a posteriori
concretó una alianza con Rafael Correa (Ecuador) ,
ya incorporado a la nueva ideología bolivariana.
Y la política expansionista
del presidente venezolano continuó en tierras del
istmo. Las necesidades energéticas de Guatemala ,
acompañadas por la suba de los precios, llevaron a
su presidente centroizquierdista Álvaro Colom a
adherirse a Petrocaribe y al ALBA., Por razones
similares, aunque con cierta moderación política,
actuó el presidente de República Dominicana -líder
del partido de centro izquierda de su país
.
El propósito de la política
del presidente Chávez es muy clara. Oponerse a la
iniciativa analizada por México y Colombia respecto
a otorgar un nuevo impulso al Plan Puebla-Panamá
(ahora denominado Mesoamérica), un proyecto a largo
plazo que Chávez desafía con Petrocaribe,
concebido de corto plazo ,con el fin de solucionar
las necesidades coyunturales de los países
involucrados.
Honduras, bajo la presidencia
del hoy derrocado Manuel Zelaya, tendía a adherirse
al ALBA e incorporarse a la estrategia que viene
diseñando el presidente Chávez. En una visita a
Nicaragua, el presidente” bolivariano”., manifestó
el 23 de julio pasado que: “”Zelaya me ha dicho que
tiene intenciones, que tiene la voluntad de
integrarse al ALBA con Cuba, Nicaragua, Venezuela,
Bolivia y Reúublica Dominicana”, gobierno que hasta
la fecha era solamente observador.
Estos cambios de posición no
gustan en absoluto al gobierno de Estados Unidos,
que juega en el conflicto hondureño –junto con el
mediador que impusiera (Costa Rica) a través de un
doble discurso y actitudes políticas sorprendentes
por el antagonismo con que se desarrollan.
El movimiento “dominó”
continúa. La “revolución bolivariana” llegó a la
república de El Salvador, donde recientemente
ganara la presidencia Mario Funes, (ex-integrante
del FMLN) , tras luego de 20 años de gobiernos
conservadores y neoliberales (ARENA), gobierno que
había adelantado en la campaña pre-electoral
coincidir con la política de regional de Chávez y su
plena intención de ingresar al ALBA.
Luego de los hechos que
sucedieron en Honduras el 28 de junio , Chávez se
apartó del primer plano considerando reconociendo
que su protagonismo podía acrecentar el tono del
conflicto, reconociendo que su presencia directa en
las conversaciones no era políticamente
conveniente. No se equivocó. Al dar un paso al
costado facilitó que el gobierno de Barack Obama
alentase el diálogo entre Zelaya y los líderes del
golpe -que si bien ha sufrido fracasos- . no le
impide fijar su posición su posición a favor del
retorno del presidente derrocado.
Es la segunda vez que Chávez
retrocede y deja a gobernantes amigos de otros
países a liderar la diplomacia regional,
reconociendo que su estilo controversial puede
obstruir sus metas internacionales. Cuando el ALBA
colaboró en la reunión de la OEA al debatirse y
finalmente aceptarse ofrecer oportunidades al
gobierno de La Habana para su reincorporación al
organismo regional, el líder venezolano dejó a su
aliado , el presidente de Nicaragua Daniel Ortega,
liderar la negociación.
Por ahora, aunque muy
presionado por poderosos grupos políticos y
económicos, Obama, ha intentado suavizar las
tensas relaciones que Bush mantuvo con la región
Centroamericana y el Caribe, una política
panamericana que podría frenar la radical postura
anti-Estados Unidos que continúa manifestando
varios gobiernos iberoamericanos.
* Director de GEOSUR
LA
ONDA®
DIGITAL |