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¡Viva el Partido Colorado!
por Raúl
Legnani
Hay
que reconocer que el Partido Colorado es una fuerza
política que hasta cuando pierde gana. Son, los
colorados, casi como invencibles. Todos coincidimos
que el Partido Colorado está en su peor momento
político-electoral de su historia. No araña ni el
10% de los votos, pero a pesar de ello influye,
decide, genera corrientes de opinión e intenta hacer
el resumen, la síntesis, de todo el período de la
dictadura.
¿De qué
estoy hablando? Entiendo que usted no me entienda,
pero voy a intentar explicarlo. Está a consideración
de la Junta Departamental de Montevideo un proyecto
para establecer lo que han llamado “Recorrido de la
memoria”, que contará con 34 señales que recuerdan
hitos históricos. La idea original es de la
Asociación Memoria de la Resistencia, quien propuso
15 puntos a tener en cuenta, a los que se agregaron
los propuestos por los partidos con representación
en la Junta.
La
propuesta original, claramente positiva, tiene
algunas carencias (las veremos más adelante), pero
cuando los colorados proponen, la situación se
vuelve dramática, casi insultante.
El
Partido Colorado propuso nueve marcas o señales en
la ciudad de Montevideo. Veamos cuáles son: Club
Naval, lo que debería indignar al Partido Nacional;
las casas de Roberto Balgaciague y de Albario
Bentancour, dos muy buenos demócratas colorados,
pero muy lejos de ser referentes nacionales o
departamentales; Radio Carve, para recordar a
Amilcar Vasconcellos, demócrata confeso, pero ¿por
qué no la casa de Juan José Crottogini, Rodney
Arismendi, José Pedro Cardoso, Zelmar Michelini,
Juan Pablo Terra, Wilson Ferreira Aldunate, Carlos
Julio Pereira o Pepe D´Elía?
Los
ediles colorados propusieron también poner señales
ante los locales del diario El Día y Acción. Sobre
el último diario puede no haber discusión, pero nos
gustaría saber, cuando proponen a El Día, sobre qué
período están hablando. ¿Cuando estuvo con la
dictadura o cuando la apoyó?. Nos preguntamos ¿por
qué no están Marcha, Jacque, Opinión y Correo de los
Viernes? En cambio está Canal 4.
Lo más
insultante es que se incluya como lugar a marcar una
calle de la Ciudad Vieja cerrada por la Armada en
Febrero de 1973, cuando aún no había ocurrido el
Golpe de Estado. Con esta propuesta se quiere
adelantar el Golpe, para que con esta lógica se
termine designando al doctor Jorge Batlle como un
preso político de la dictadura, cuando no lo fue.
Hay que
reconocer que los ediles del Partido Nacional fueron
mucho más cautos y justos ( ocho propuestas) que sus
colegas colorados. Una reseña de las mismas: Puerto
de Montevideo (regreso de Wilson); Cine Cordón (acto
por el NO); Farmacia de Oscar López Ballestra;
Monumento a Aparicio Saravia; Palacio Lapido (El
Populay La Democracia); Casa de los Lamas (el
cuartel general de los blancos); Fucvam
(organización de recolección de firmas, caceroleos y
apagones); Asociación Cristiana de Jóvenes
(actividades artísticas contra la dictadura).
El
Frente Amplio fue mucho más modesto, proponiendo
solo dos marcas: una en AEBU y otra al pie del
apartamento del general Líber Seregni en el momento
de su liberación..
Parece
claro que los ediles del Frente Amplio no pueden
acompañar estas propuestas, porque de hacerlo se
estarían dejando robar la historia. Y eso a la larga
cuesta y termina influyendo en la construcción de la
cultura democrática de nuestro país.
Después,
dentro de mucho años, no se extrañe si la gente
termina gritando ¡Viva el Partido Colorado!, cuando
se recuerde la resistencia a la dictadura.
Presencias y ausencias
Las 15
propuestas de la Asociación Memorias de la
Resistencia son lógicas, justificadas y equilibradas
que permiten contemplar a los distintos
protagonistas y generan espacios de consenso. Ellas
son: Federación del Vidrio (lugar desde donde se
lanzó la huelga general); avenida 18 de Julio y Río
Negro (la manifestación contra el golpe, el 9 de
junio de 1973); CX30 Radio Nacional (la radio de la
resistencia); Sunca (local allanado y copado por las
Fuerzas Conjuntas); Cinemateca (referente cultura
contra la dictadura); Teatro El Galpón (lo mismo que
el anterior); Callejón Emilio Frugoni ( lugar de
recordación de los mártires estudiantiles); Obelisco
de los Constituyentes (acto de toda la oposición
contra la dictadura en 1983); Iglesia Tierra Santa (
uno de los centros de la resistencia que apoyó al
PIT); Ombú (zona de protestas); Estado Luis Franzini
(acto de Ascep); Casa de Punta Gordas (centro de
torturas); Funsa (Fábrica protagónica durante la
huelga general); UNTMRA (sindicato allanado y copado
por la Policía); Apartamento 3 de Mariano Soler 3098
bis ( militares asesinan a las jóvenes Diana
Maidanik, Laura Ragio y Silvia Reyes).
Símbolos que faltan
Pero hay
algunas ausencias que rompen a los ojos. ¿Puede
faltar el Palacio Legislativo donde senadores de
todos los partidos se manifestaron contra el Golpe?;
¿por qué no está Ancap, donde su llama fue apagada
como símbolo de protesta?; ¿a qué se debe que no
está Punta de Rieles?; ¿cómo puede no estar el
Cilindro, centro de detención?; ¿cómo no está
Inteligencia de las calle Maldonado, verdadero
centro de torturas?, ¿y la vieja sede de la CNT y el
Sindicato Médico, Conventuales y el Club Arbolito?
Por
último: ¿no merece México tener una marca en la
puerta de lo que fue la casa del embajador Vicente
Muñiz Arroyo, donde se asilaron cientos de
uruguayos?; ¿no pasa lo mismo con Venezuela, que
desde sus jardines secuestraron a Elena Quinteros?
Demasiadas interrogantes, detrás de una buena
iniciativa que hay que acompañar.
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