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Lo nuevo es que
Colombia está aislada
por el
profesor Luis Moniz Bandeira
Colombia ampliará la presencia
militar de los Estados Unidos en su territorio,
aumentando la inestabilidad en la región, dijo el
historiador brasileño Luis Moniz Bandeira, a la
publicación Carta Mayor,
-
¿Qué hay de nuevo con esta embestida en Colombia?
- Lo nuevo y
preocupante es la inusitada ampliación. Esta base
aérea, en Puerto Salgar, puede albergar más de 2 mil
hombres, posee una serie de radares, más allá de
casinos, restaurantes, supermercados, hospital y
teatro. Y la pista del aeropuerto, la más ancha de
Colombia, tiene 3.500 metros de longitud, 600 metros
más grande que la de Manta, y permite la partida
simultánea de hasta tres aviones. Así, tendrán un
punto de apoyo, en el centro de Colombia, aún mejor
que el de Manta, con la instalación de tres bases
militares en las localidades de Malambo (costa del
Caribe), Palanquero (cercana a Bogotá) y Apiay (Amazonia),
en la región fronteriza con Brasil.
- Con la instalación
de estas bases, ¿cobra fuerza el argumento de que
Colombia puede convertirse en el “Israel” de América
Latina?
No se puede comparar
a Colombia con Israel. Las condiciones económicas,
políticas y culturales son muy diferentes. Pero, de
hecho, la ayuda militar concedida por los Estados
Unidos a Colombia, desde 2004, debe alcanzar, este
año 2009, la cifra de 3.3 mil millones de dólares.
Además, desde el lanzamiento del Plan Colombia, en
el año 2000, el Ejército colombiano recibió 4.35 mil
millones de dólares y se convirtió en el mayor y
mejor equipado, en términos relativos, de América
del Sur. Con una población de 44 millones de
habitantes, Colombia posee un contingente militar de
cerca de 208.600 efectivos, mientras Brasil, con 8,5
millones de kilómetros cuadrados y más de 190
millones de habitantes, tiene un contingente de
solamente 287.870 y Argentina, con 40 millones de
habitantes y un territorio de 2,7 millones de
kilómetros cuadrados, tiene un efectivo de apenas
71.655. Colombia, con un PBI de 320,4 mil millones
(estimación de acuerdo con la paridad del poder
adquisitivo, en dólares) destina el 3,8% a los
gastos militares, mientras que Brasil, cuyo PBI es
de 2 trillones, gasta apenas un 1,5%; Argentina, con
un PBI de 523,7 mil millones, gasta apenas el 1,1%.
En 2005, el Congreso estipuló para la región una
ayuda económica de 9,2 millones de dólares y cerca
de otros 859,6 millones para asistencia militar.
Para combatir las guerrillas, los soldados y
policías cometieron un creciente número de
asesinatos, abusos a los derechos humanos y, durante
el período de cinco años, que terminó en junio de
2006, el número de ejecuciones extrajudiciales
aumentó en más del 50%, con relación al período
anterior.
- ¿Cómo evalúa usted
la posición de los presidentes latinoamericanos con
relación a las bases? ¿Cómo ve el esfuerzo de Uribe
en dialogar con algunos de estos jefes de Estado?
- Según lo que sé,
con la excepción del presidente Alan García, se
manifestaron en contra, sin embargo entienden que
esta es una decisión soberana de Colombia. ¿Qué más
pueden hacer? No pueden intervenir en Colombia. Pero
está aislado y fue con el objetivo de evitar un
aislamiento aún mayor que el presidente Uribe visitó
algunos países de América del Sur, entre los cuales
está Brasil.
- El presupuesto
propuesto por el gobierno de los EE.UU. para los
gastos en Colombia, de acuerdo con documentos
oficiales, muestra una disminución del 13% con
gastos destinados al combate al narcotráfico,
mientras que los gastos militares no especificados
presentan un aumento del 30%. En comparación con el
presupuesto anterior, ¿qué muestran estos números?
- La justificación
del acuerdo para la instalación de las bases
militares en los países de América Latina y en el
Caribe es el combate al narcotráfico. Pero existe un
acuerdo explícito de que el uso de dichas bases “no
está prohibido para otro tipo de organización del
Departamento de Defensa”. Es evidente que los
Estados Unidos usan estas – Forward Operating
Location (FOL) – instaladas también en Comalapa (El
Salvador) y en Aruba/Curaçao (Antillas Holandesas),
para los más diversos tipos de operación. También
tienen un objetivo estratégico. El estacionamiento
permanente de tropas y equipamientos bélicos en
Colombia y en Perú, así como también en Surinam y en
la Guayana y, antes, en Ecuador y en Bolivia, dan a
los EE.UU. una enorme ventaja estratégica para
intervenir militarmente en cualquier país, en caso
necesario, a fin de defender sus intereses
económicos y ocupar las nacientes del río Amazonas.
En realidad, la militarización de Colombia, con la
presencia de más de 1000 militares y mercenarios
americanos, empleados por las firmas tercerizadas
del Pentágono en la región, y en otros países
vecinos, constituye un desafío para la propia
seguridad nacional de Brasil, en la medida en que
amenaza la seguridad de la Amazonia.
- ¿Usted percibe cuál
es la conexión entre las bases en Colombia y el
golpe en Honduras?
- Aunque sean
coincidentes y, de cierta forma se entrelacen, no
hay una conexión directa entre el golpe en Honduras
y la instalación de las bases en Colombia. La
transferencia de las instalaciones militares en
Manta para Colombia estaba prevista desde que el
presidente Rafael Correa asumió el gobierno de
Ecuador, en enero de 2007, pues él había anunciado
que no renovaría el acuerdo con los Estados Unidos.
Como ya dije, lo nuevo en el caso de las bases en
Colombia es su ampliación., mucho más allá del
supuesto objetivo del combate al narcotráfico. Eso
fue, por cierto, planificado junto con la
restauración de la IV Flota del Atlántico Sur,
apuntando a ampliar la presencia de los Estados
Unidos en la región y asegurar el control de sus
recursos naturales, como por ejemplo, el agua y el
petróleo. El objetivo es restringir la proyección
del poder político y militar de Brasil, frustrando
iniciativas como la Unasur y el Consejo Sudamericano
de Defensa. Ellas no le convienen a los Estados
Unidos. Con la instalación y la ampliación de bases
militares, en el margen de la Amazonia, y la IV
Flota navegando el Atlántico Sur, en las márgenes de
las enormes reservas de petróleo descubiertas por la
Petrobrás en aguas profundas, en las capas pre-sal,
Brasil está cercado. América del Sur está cercada y
militarmente marcada como espacio económico y
geopolítico de los Estados Unidos.
- ¿Los Estados Unidos
vienen apoyando al gobierno golpista hondureño? ¿Qué
otra cosa puede explicar la sustentación del
gobierno Micheletti?
- El golpe en
Honduras demostró, claramente, que el presidente
Barack Obama no controla el aparato gubernamental y
no está en condiciones de promover siquiera los
tímidos y cautelosos cambios que pretendía hacer en
la política exterior de los Estados Unidos, según
anunció. Las resistencias son enormes, inclusive
dentro del Departamento de Estado. Y el presidente
Barack Obama está paralizado.
- El gobierno Obama
ha condenado reiteradamente la situación en
Honduras. Por otro lado, existen indicios de
participación de los EE.UU. en el golpe y en el
mantenimiento del gobierno golpista. ¿Cuál es el
grado de separación que existe entre los liderazgos
electos para comandar el Ejecutivo en los EE.UU. y
la máquina administrativa del país? ¿Hasta qué punto
esta funciona “en solitario”?
- El embajador de los
Estados Unidos en Honduras es un cubano-americano,
Hugo Llorens, designado en 2008 por el presidente
George W. Bush, de quien había sido asesor de
seguridad nacional (2002-2003), y asumió el cargo
poco antes de la elección de Barack Obama. Pertenece
a la misma corriente de Roger Noriega, que fue
secretario de Estado Asistente para los Asuntos del
Hemisferio, en el gobierno de George W. Bush, y se
manifestó abiertamente a favor del golpe en
Honduras, de la misma forma que Otto J. Reich, otro
cubano-americano, que ocupó el mismo cargo e instigó
la tentativa del golpe militar-empresarial en
Venezuela en abril de 2002. Consta que la actual
secretaria de Estado, Hillary Clinton, tiene como
asesor a John Negroponte, que fue embajador en
Tegucigalpa, entre 1981 y 1985, cuando organizó la
represión en Honduras, a las actividades de los
“contra” en Nicaragua y fue responsable por
sucesivas y graves violaciones a los derechos
humanos. Existen noticias de que él, Negroponte,
respaldó la articulación del embajador Hugo Llorens
con la oposición política y el Ejército, en
Honduras, para remover del gobierno al presidente
Manuel Zelaya.
- En este sentido,
¿cuáles son los límites de esta aproximación de los
EE.UU. con Cuba? ¿Y cuáles son los cambios que se
dieron en la isla y que usted destacaría a partir de
la emergencia de los nuevos gobiernos de Obama y
Raúl Castro?
- El presidente
Barack Obama comenzó a mejorar la posición de los
Estados Unidos vis-à-vis de Cuba, pero, por el
momento, no está en condiciones de avanzar aún más,
debido a la resistencia con que se enfrenta,
internamente, y al hecho de que el levantamiento del
embargo depende de la aprobación del Congreso.
- En su opinión, ¿la
crisis económica mundial va a impulsar los procesos
de cambios en América Latina observados en los
gobiernos de Bolivia, Venezuela, Paraguay, Ecuador,
Nicaragua y El Salvador?
- Es difícil prever
que ocurrirá. Y los procesos de cambio en los países
de América del Sur y, en general, en toda América
Latina, no pueden ir mucho más allá de las
posibilidades materiales de dichos países, bajo pena
de posibilitar, inevitablemente, un retroceso. Es
necesario ser realista. Bolivia, Venezuela,
Paraguay, Ecuador, Nicaragua y El Salvador, están
dentro de una economía mundial de mercado, la
economía capitalista, de la cual dependen. El
sistema capitalista, el único modo de producción que
tuvo la capacidad de expandirse por todo el mundo,
es un todo y no una suma de economías nacionales. Es
inviable, por consiguiente, la implantación del
socialismo dentro de los marcos del Estado nacional,
en países que ni poseen base industrial, que
dependen del mercado mundial capitalista, como,
además, dependen todos, inclusive los más
desarrollados y las potencias económicas.
- En una entrevista
en el sitio del Instituto Humanitas Unisinos (IHU
Online), usted criticó a los “pequeños grupos
doctrinarios” de la izquierda por no tener una
propuesta, ya que estarían presos a “conceptos que
ya no corresponden más a la realidad económica,
social y política en los países industrializados”
del siglo XXI. Por otro lado, ¿la burguesía no
padecería de un mal similar, la falta de un proyecto
de desarrollo alternativo al modelo económico
neoliberal ahora en crisis? ¿Llega eso a configurar
un impasse histórico? ¿Es posible decir hacia dónde
apunta la coyuntura en los próximos años?
- No critiqué a los
“pequeños grupos doctrinarios” por no tener una
propuesta. Constaté que son pequeñas agrupaciones,
que tienen una propuesta, además, pero propuestas
sin una comprensión de la realidad del mundo actual.
Se requiere de una teoría para unir los hechos
económicos, sociales y políticos, comprenderlos y
prever su desdoblamiento. Sin embargo, de la misma
forma que los acontecimientos históricos no pueden
ser juzgados, según valores y criterios del
presente, tampoco se puede aplicar, totalmente,
teorías y conceptos elaborados en épocas antiguas
para analizar y estudiar lo que ocurre en la
actualidad. Las relaciones económicas y sociales del
pasado no se mantienen iguales, se modificaron, las
ideas e instituciones modernas son diferentes de las
que existieron otrora, y las contradicciones
económicas, las relaciones sociales y las luchas
políticas son totalmente diferentes de las que
ocurrieron en el siglo XIX o en las primeras décadas
del siglo XX. El desarrollo científico y
tecnológico, de los medios de comunicación y de las
herramientas electrónicas, aumentando la
productividad del trabajo e impulsando aún más la
internacionalización/globalización de la economía,
determinó una profunda mutación en el sistema
capitalista mundial, en la estructura social de las
potencias industriales y en el carácter de la propia
clase obrera.
- Para finalizar, si
a su entender no se puede instalar el socialismo en
países atrasados, ¿la izquierda latinoamericana debe
defender un proyecto de desarrollo
nacional-democrático-popular?
- El gran historiador
Eric Hobsbawm declaró, con razón, en una entrevista
a la agencia de noticias Telam, de Argentina, que
“ya no existe la izquierda tal como era”, ya sea
socialdemócrata o comunista. O está fragmentada o
desapareció. De cualquier manera, la desintegración
de la Unión Soviética en otros quince Estados
independientes y la adhesión de China a la economía
de mercado, demostraron que el socialismo no es
viable sin el agotamiento de las fuerzas productivas
del capitalismo, que es un sistema económico
mundial. El socialismo no es un medio de desarrollo
económico, que requiere la acumulación de capital,
sino un medio para una mejor distribución de la
riqueza, que el capitalismo produce de forma
discriminada y excluyente. No es posible implantarlo
dentro de los marcos del Estado nacional. Y el hecho
es que el desarrollo de las comunicaciones y la
tecnología digital impulsaron el proceso de
internacionalización/globalización de la economía,
acentuando la organización transnacional de la
producción y la expansión del consumo, en
contradicción con las formas nacionales de
constitución de las sociedades y de los Estados. En
el Manifiesto Comunista, Marx y Engels demostraron,
de una forma muy lúcida, como comenzó este proceso,
con la creación del mercado mundial y la división
internacional del trabajo.
Traducido para LA ONDA digital por Cristina Iriarte
Luiz Alberto Moniz
Bandeira es cientista político, profesor titular
jubilado de la Universidad de Brasilia y autor de
varias obras, entre las cuales se encuentra
“Formación del Imperio Americano (De la guerra
contra España a la guerra en Irak)”, de 2005.
Actualmente, reside en Alemania.
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