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Los bioplásticos producidos
por bacterias nueva
tecnología alternativa
por María
García De la Fuente
El futuro
está en la basura, residuos
agrícolas, ganaderos y domésticos se
utilizan para fabricar plásticos
Ante la necesidad de producir
productos biodegradables que respeten nuestro
entorno, los polihidroxialcanoats (PHA) aparecen
como una gran alternativa y cumplen
satisfactoriamente con este objetivo.
Son plásticos sintetizados por
bacterias.
La nuevas investigaciones apuntan a que el proceso
actual se realice con costos más bajos que permitan
la utilización a gran escala de estos materiales
como alternativa a los plásticos no degradables que
tienen su origen generalmente en el petróleo.
Lo que sigue a continuación es el
informe sobre tema de María García De la Fuente,
publicado originariamente en el “Publico-es” de
España
Asientos de soja en un
todoterreno, bolígrafos de maíz, teclados de caña de
azúcar, embalajes de urea de cerdo o un mueble a
partir de plumas de pollo. Todos estos objetos son
reales, prototipos fabricados con plásticos, pero la
nueva materia prima no es el petróleo, sino residuos
agrícolas, ganaderos y domésticos. En breve,
ordenadores, automóviles, juguetes, muebles, ropa,
calzado, cosméticos, implantes médicos y todo tipo
de embalajes de plástico empezarán a fabricarse con
desechos. Son los bioplásticos, y los vertederos se
están convirtiendo en los nuevos pozos de petróleo.
Una empresa estadounidense ha
optado precisamente por hacer del vertedero su mina:
"Convertimos la basura en algo útil" es el lema de
Wast-Away, que ha creado el fluff, un compost a
partir de la basura doméstica y envases de plástico,
y con este producto se pueden obtener materiales de
construcción o energía.
El encarecimiento del precio
del crudo y sus problemas ambientales por los gases
de efecto invernadero han llevado a los fabricantes
a investigar en nuevas materias primas que
sustituyan al petróleo. Como ya sucedió en el campo
de los biocombustibles de primera generación (los
que se obtienen a partir de cultivos como maíz, soja
o caña de azúcar), los plásticos también han mirado
al campo. El primer paso fue la fabricación de
biopolímeros a partir de cultivos de maíz, soja,
avena, jarabe de arce, sorgo o aceites, y ahora las
investigaciones se dirigen hacia el uso de residuos
agrícolas y ganaderos, para no entrar en conflicto
con los recursos para alimentación.
En la actualidad se producen
200 millones de toneladas de plásticos al año en
todo el mundo, de los que entre el 5% y el 10% son
bioplásticos. El mercado es todavía pequeño, pero
algunas marcas ya los están incorporando como, por
ejemplo, NEC, que tiene un teléfono hecho a partir
del maíz, o el envoltorio de la Playstation de Sony,
que está fabricado a partir de cáscaras de naranja.
Por su parte, el Instituto Tecnológico del Plástico,
con sede en Valencia, y la Universidad de Warwick
(Reino Unido) han desarrollado un coche de carreras
a base de zanahoria, soja, patatas y yute.
Hay ejemplos muy curiosos. El
investigador Justine Barone, del Departamento de
Ingeniería de Sistemas Biológicos de la Universidad
de Virginia (EEUU), ha desarrollado un bioplástico a
partir de las plumas de los pollos, de las que
extrae la queratina para fabricar polímeros tan
duraderos y resistentes como los basados en
combustibles fósiles. Por su parte, la compañía
química danesa Agroplast ha diseñado una botella de
bioplástico a partir de la urea de cerdos, y así
solucionan dos problemas: la gestión de los purines
de porcinos que exceden la necesidad de abono y la
fabricación de plásticos. La compañía ha
desarrollado el sistema de recogida rápida de la
orina, de forma separada del estiércol, para evitar
que se convierta en amoniaco, y hapatentado el
método para solidificarla y convertirla en
bioplástico.
Otra fuente de obtención de
plásticos del futuro es el mar. En México, el Centro
de Investigaciones Biológicas del Noroeste (CIBNOR)
trabaja en bioplásticos a partir de bacterias
marinas, que han proliferado debido al aumento de
nutrientes en el mar. Los investigadores cultivan
las bacterias tipo Baacillus y Paracoccus en el
laboratorio en condiciones similares al mar, y a
partir de ellas fabrican los biopolímeros.
En el campo de las bacterias
también se trabaja en España. Los principales
bioplásticos son el poliácido láctico (PLA) y los
polihidroxialcanoatos (PHA). El primero se obtiene a
partir de las plantas ricas en glucosa, como maíz,
soja o caña de azúcar, ya que está basado en el uso
de sustratos azucarados (normalmente de origen
vegetal) por parte de bacterias fermentativas. Y el
segundo, el PHA, producido como material de reserva
por bacterias, es en el que se investiga en España.
De residuos a PHA
El Centro de Investigaciones
Biológicas del CSIC trabaja en la identificación de
los genes que produzcan más bacterias encargadas
de generar plásticos de tipo PHA, explica la
investigadora Laura de Eugenio. Un equipo de la
Facultad de Farmacia de la Universidad de Barcelona
investiga "la reconversión de residuos en PHA",
apunta la doctora María Ángeles Manresa.
Además de los recursos
naturales, los plásticos tienen una inagotable
materia prima en sí mismos. Henry Sullivan dirige
una fábrica de traviesas de ferrocarril en Houston (EEUU)
y su particularidad es que son de plástico, y
utiliza como materia prima neumáticos, envases y
todo tipo de basura doméstica. De la misma forma,
Allen Jonjsma, de AgriPlas, se ha especializado en
recuperar metros de cordeles para fabricar macetas
de plástico, e Interfaz elabora alfombras 100% de
plástico reciclado. Y es que el textil es otro campo
que se investiga en este mundo inagotable. La marca
Patagonia diseña chaquetas de montaña a partir de
otras desgastadas, cortinas, sillas o botellas.
Los biopolímeros son neutros en
emisiones
Bioplástico: los plásticos
elaborados a partir de materias primas renovables,
como plantas, son bioplásticos. Son neutros en
emisiones, ya que durante el crecimiento de la
planta se absorbe el CO2 que después se emitirá en
la fabricación.
Biodegradable: si el plástico
se descompone de forma inocua y no es necesario una
tratamiento es biodegradable. Por ejemplo, en
agricultura se puede arar el campo sin retirar los
plásticos biodegradables para la siembra. La
biodegradación se realiza mediante microorganismos
como bacterias, hongos y algas, que transforman el
plástico en sustancias inocuas tales como CO2 y
agua. Sin embargo, no todos los bioplásticos son
biodegradables y hay plásticos a partir de
combustibles fósiles que son biodegradables.
*Los plásticos tardan en
degradarse unos 300 años, mientras que los
bioplásticos pueden desaparecer en dos meses. -
EyePress News
Fuente:
Publico es
Imagen:
Ecuador Ciencia
LA
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