|
De perros y
otros dichos
por El
Perro Gil
“Cuando en el campito te pegaban una
patada en la canilla, te sobabas un poquito y
seguías-
dijo el precandidato nacionalista Jorge Larrañaga”
(Observa)
6/5/2009
Perro:
- Mamífero doméstico de la familia de
los Cánidos, de tamaño, forma y pelaje muy diversos,
según las razas. Tiene olfato muy fino y es
inteligente y muy leal al hombre.
-
Hombre tenaz, firme y constante en
alguna opinión o empresa.
Perro faldero:
- El que
por ser pequeño puede estar en las faldas de las
mujeres.
(Diccionario de la Real
Academia Española)
El
candidato a vice por el Partido Nacional
seguramente no tuvo tiempo siquiera de acudir al
diccionario para poder discernir el verdadero
sentido de lo que consideró una ofensa. De haberlo
hecho me hubiera ahorrado esta nota pero, también,
dejado sin tema para esta semana. Por ello, mi
agradecimiento al Guapo.
Vayamos por partes
entonces para descifrar el sentido que tuvo una
frase puesta en el ruedo por Pepe Mujica, hombre que
se las sabe muy bien cuando de tirar temas se trata.
Hoy, el centro de toda discusión son sus dichos.
Logró -en una frase- lo que una agencia de
publicidad no siempre consigue en una campaña
mediática completa. ¡Insuperable!.
Si desmenuzamos la
misma y vamos a la comparación con el mamífero
doméstico de la familia de los cánidos, (de la cual
un servidor robó el apodo), no hay ofensa sino todo
lo contrario. El elogio surge nítido al comparar al
vice nacionalista con la figura tierna y fiel del
compañero de todas las horas del hombre. Le dijo
–con la sola palabra “perro”- que tiene olfato muy
fino; que es inteligente y leal al hombre. O sea que
a todas las cualidades propias asignadas en la
comparación, le suma una que alcanza a tocar al
líder blanco (“el hombre”), a través de la lealtad
que le supone Pepe al tildar de “perro” a su vice.
Tantos elogios en una sola palabra no parecen
propios de un insulto u ofensa sino todo lo
contrario.
La otra acepción de
la palabra “perro” lejos de ser una ofensa es
directamente un cumplido pues la referencia humana
no deja lugar a otra interpretación. La tenacidad,
firmeza y constancia que le asignan –las que nadie
puede negar al Guapo- no hacen otra cosa que
confirmar un elogio donde ellos vieron una ofensa.
¿De locos, no?.
Ahora bien, si damos
lugar a la frase completa, y recurrimos a una
interpretación estricta de la misma, también se
aleja toda ofensa al develar su significado. En
efecto, salvo que se considere la calidad de pequeño
como ofensivo, el resto solo enaltece la virilidad
de quien ostenta el orgulloso mote. ¿O acaso no es
el sueño de todo hombre –y más si este se dice
guapo- estar en la falda de las mujeres? Claro que
debajo de éstas se está mucho mejor, pero razones de
moral y buenas costumbres le marcaban a Pepe cierto
recato al emitir la frase. No iba a quedar muy bien
que le dijera “perro hurgador de faldas”. ¡Faltaba
más!
La calidad de pequeño
tampoco hace a la ofensa. ¿Acaso no se dice que los
enanos, a pesar de su estatura, son portadores de
“grandes” cualidades? Entonces, aún la relación de
pequeño perro que supone la frase perro faldero,
lejos de ofender, enaltece. Ya imagino a muchas
admiradoras indecisas, volcar su voto al conocer
tamaña cualidad vice-presidencial.
Evidentemente que ni
Mujica supo de estas acepciones de la Real Academia
y el sentido que quiso dar a su frase pudo ser otro.
No hay en nuestro pensamiento espacio para creer que
le brindara tamaña mano en plena campaña electoral.
Seguramente lo hizo buscando contrarrestar la
destemplada embestida baguala del Guapo en ocasión
de la convención nacionalista, donde a todas luces
surgió claro el rol áspero y agresivo asignado para
el vice blanco. Con ese papel, buscando calentar el
ambiente, abre camino al presidenciable quien
despliega el suyo de candidato calmado y más allá
del bien o del mal, marcando claramente la
diferencia con su segundo.
Tanta enjundia
manifiesta inflama a las barras y también la
arteria que surge nítida en el cuello del Guapo cada
vez que apela al grito destemplado.
Solo así parece
adecuada la comparación.
Es que los perros
falderos son además... muy gritones.
el hombre miraba
tele,
el perro se le subió a la falda en
busca de cariño...
LA
ONDA®
DIGITAL |