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Cuando los bancos
vaciaban a un país...
por Félix
Duarte
Tratando
de ubicarnos en ese tiempo que comprendían mediados
de los años ’50, hasta el reciente 2004, pero con un
particular énfasis en 1965, el año de la quiebra del
Banco Transatlántico. Ese hecho puntual instaló un
antes y un después en la materia. Existen dos
décadas interesantes en ese período. El tiempo que
va entre 1984 (primer gobierno democrático, a cargo
del Dr. Julio María Sanguinetti) y el año 2004
(final del período con la Presidencia del Dr. Jorge
Batlle). Citando al libro famoso, diríamos que esos
“fueron veinte años que conmovieron al Uruguay”. Hoy
en esta nota, interesa mirar con detención, los
finales del Gobierno de Don Julio María, que fuera
sucedido por el Dr. Luis Alberto Lacalle, destacada
figura política en la actual campaña rumbo a
octubre.
En
el Gobierno de Don Julio María, el sistema
financiero tuvo bastante protagonismo ya que apenas
guardó la banda presidencial en el ropero –no
decimos junto a la viola, que no era lo suyo; sería
junto a los pinceles y la paleta– empezó el baile.
El 12/5/85 cae el Banco de Italia. Dos meses después
–8/7/85– el Pan de Azúcar. Hubo un respiro de casi
dos años y el 17/3/87 le toca al decano Banco
Comercial, el que es seguido, tres meses después, el
24/6/87 por el Banco La Caja Obrera. Todos bancos
grandes. Cientos de miles de ahorristas, empresas
quebradas, 2.400 funcionarios de los bancos. Se
optó por “bancarlos” con el BROU, sanearlos y
reubicarlos y de esa manera se daba señales “de
estabilidad en la plaza”.
Además se venía la campaña electoral. Se creo la
figura de “Banco gestionado” Y la cosa empezó a ser
dura. Pesada carga de vales incobrable, herencia de
los banqueros, que dicho sea de paso, seguían
engordando fortunas como si nada. Los gestionados
precisaron cientos de millones de dólares.
Presupuestos, sueldos, etc. varios millones al mes.
200 mil dólares cada día y en el horizonte ningún
comprador, porque la banca extranjera quería esos
lugares y se daba tiempo. Para los políticos del
Partido Blanco y el Colorado, urgencia indudable.
Debía buscarse que se calmaran las aguas. La
elección de 1989 estaba ahí nomás y el Frente Amplio
visitaba la manicura y se afilaba las uñas. Y el
manido tema “Bancos gestionados” debía ir al
freezer.
En
ese año1988, en dos sesiones, 30 y de mayo y del 6
de junio, La Comisión de Hacienda del Senado, se
reunió especialmente con el Directorio del BROU,
para informarse sobre el explosivo tema de los
cuatro bancos gestionados. Antes de eso, en abril el
diputado Juan Pedro Ciganda (FA) dijo que
”emitido el informe en la Cámara de Diputados se
aconsejaba archivo de las actuaciones, lo que
significa decretar la impunidad para los ilícitos
producidos en la compra de carteras” Por su
parte, en el Senado, de lo informado por los
directores Slinger y Rodríguez Batlle, la estrategia
del Gobierno es tratar de que “no se agiten las
aguas, cueste lo que cueste, hasta que pase 1989 y
con ese año las elecciones. Así de clara se veía la
cosa” manifestó un Senador.
El
Cr. Slinger llegó a decir que...”los bancos que
vendieron cartera mala no tuvieron problemas y los
que no pudieron hacerlo si los tuvieron. Eso no es
una casualidad” Estaba reivindicando ese
mecanismo con un recurso válido. Para el senador
Walter Olazábal (FA-DA) “el directorio del BROU
no dio una respuesta convincente a la acusación de
que el Gobierno esta exclusivamente tirando recursos
públicos, para mantener una situación” Se llegó
a decir que se daría otro crédito al Comercial de
unos 10 millones de dólares, con garantía de su
cartera, cuando el Cr. Slinger había dicho que...”en
su activo poseen una cartera incobrable de una
magnitud considerable...” ¿un crédito incobrable
sirve de garantía? Vean esto otro.
Los
10 millones de U$S serían pagaderos en 20 años. Eso
permitía que el BROU no contabilice su aporte como
pérdida. En la realidad, esos 10 millones de U$S
sacados al pueblo todo, se perderían en un barril
sin fondo del banco vaciado por los grupos
financieros, que siguen con sus negocios y no
pagarán nada. También se informó a la Comisión, que
para “aliviar” a los bancos de cartera
incobrables... “se le pediría al Banco Central un
sistema de amortización de esa cartera en 10 años”
(Cr. Slinger) También el Cr. Slinger, al
referirse al Pan de Azúcar dijo textual...”omití
destacar que el año pasado redujimos la tasa de
interés del préstamo concedido al banco, a fin de
mejorar su balance. Le hicimos una quita parcial,
como una forma de asistencia.”
Esa quita del BROU,
“maquillando” el balance, pasaba por encima de las
propias normas del Banco Central. Y es el propio
presidente del BROU que lo dice a la Comisión del
Senado, sin rubor, como lo más natural del mundo.
Decíamos los autores en una nota[i]
que...”hemos tomado unos pocos elementos de estas
dos reuniones. Por el momento se pueden extraer
algunas conclusiones primarias: se confirman
plenamente los caminos señalados por los técnicos
del Frente Amplio y de AEBU, en cuanto a definir
hacia donde apunta el sistema financiero, tal como
esta conformado en el Uruguay. Se quiere hacer
cargar a la comunidad con los altos costos, durante
largo tiempo y sin una perspectiva definida. Se
apuesta cueste lo que cueste hacia ese
Uruguay-Plaza Financiera.”
Al
costo que fuera, había que poner en la trastienda el
tema de los “bancos gestionados”. Sacarlos de la
campaña electoral, que tuvieran la menor incidencia
posible. Y en esa dirección son estas palabras que a
modo de resumen se oyeron de los directores. Dijo el
Director Laffitte: “entendemos que se deben
adoptar las soluciones pertinentes para que esta
banca pueda seguir funcionando en condiciones
aceptables y permitir que el nuevo gobierno pueda
instrumentar el destino e este sistema financiero.”
Y el CR. Slinger: “creo que el tema es muy
claro. El capital de riesgo lo pone el Estado o los
particulares. Es lo que hace el Estado, este puede
ponerlo en forma provisoria para intentar vender ese
patrimonio...”
Los
autores terminábamos diciendo: “Mientras el
gobierno, como hemos visto “se lava las manos” y
juega sus cartas a esperar hasta las elecciones,
pagando los costos de esa espera, cueste lo que
cueste, es el Frente Amplio que plantea la única
propuesta coherente que apunta a una salida de fondo
a la situación. Esto está planteado en el Proyecto
de Ley elevado por el FA el 21 de julio de 1987 que
establece que dichos bancos pasarán a la órbita
oficial y que “el cambio de esta situación jurídica
(de banca oficial) no podrá realizarse por ningún
tipo de decisión administrativa ni por especie
alguna de negociación accionaria” a la vez que se
fijan cometidos específicos para las instituciones.
Lo otro es lo que hizo el BROU, según el juicio del
CR. Slinger. Etapa provisoria ¿Hasta cuando?¿Hasta
limpieza y esperar a la banca extranjera...?
[i]
“El Gobierno trata de no agitar las aguas”
17 de junio 1988. Sem. “El Popular”
LA
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