Mentiras verdaderas
(o desesperadas)
por El Perro Gil
elperrogil@gmail.com

Al momento de escribir esta nota aún no se lanzó la campaña de la lista 71 de la cual nos apropiamos el título adicionándole nuestra cuota, por supuesto. Nos vino “de perilla” –como dice mi vieja- para inspirarme en estas líneas y desarrollar la idea que me sugieren los acontecimientos de los últimos días. Es una obviedad decir que la desesperación ha ganado a los blancos y particularmente a la fórmula. Si me apuran diría que hasta sorprende ver cómo el líder nacionalista abandonó su postura calmada para salir con todo a remover el pasado guerrillero de Mujica como un intento angustioso por torcer lo que las encuestas empiezan a marcar como una tendencia clara y sostenida en estos últimos meses.

 

Si ese es el camino elegido estratégicamente por la oposición, seguramente tienen muy frágil la memoria reciente (con el perdón de usar esta palabra que les molesta bastante cuando de historia se trata). En efecto, el mismo recurso utilizó en el año 2004 el Partido Colorado y particularmente el ex-presidente Sanguinetti y así les fue. Una brigada llamada “Despertadores” se los recordó oportunamente y un pueblo entero les dio la espalda hartos de escuchar argumentos de miedo que, si no convencieron en aquel momento, menos podrán hacerlo ahora cuando el Frente Amplio tiene en su haber una gestión de la cual hacer gala y ostentación a pesar de los debe que siempre quedan. Hoy no corren esos discursos que se anclaron en un pasado del cual solo recuperan una parte, pues niegan abiertamente la otra cuando cierran el paso a la anulación de la Ley de Caducidad. Solo hablan de lo que creen que les conviene, pero el pueblo es mucho más sabio y no compra más espejitos de colores ni se come la pastilla como dice un comentarista deportivo.

 

Hoy las encuestas marcan una tendencia firme de crecimiento del Frente Amplio, que es mucho más significativo en el interior del país y confirma lo que allegados a la fórmula nos adelantaran en más de una ocasión. Ese 39% de intención de voto en el interior del país es una clara muestra de que estamos por la buena senda. Sin triunfalismos, hay que seguir machacando y abonando por consolidar el triunfo que nos merecemos un pueblo entero –aún quienes nos critican y están en la vereda de enfrente- pues cuando se gobierna se lo hace para todos y a la larga entenderán (los bien intencionados lo harán sin duda) que el Frente Amplio es la opción de cambio y que los incluye a todos.

 

Claro está que hay una clase dominante que no acepta la consolidación de los cambios que trajo un gobierno progresista. No le sirve que un peón rural trabaje 8 horas porque por encima de esta jornada deberán pagarle horas extras; no le sirve que se opere gratis de cataratas porque durante mucho tiempo curraron con la ceguera de la gente; no le sirve los Consejos de Salarios; no le sirve el Sistema Nacional Integrado de Salud – el que sí le sirvió al pueblo ya que pasó la pandemia de Gripe A H1N1 y Uruguay fue un modelo elogiado por el contexto sanitario internacional, por citar un ejemplo reciente (perdón de nuevo); no le sirve el Plan Ceibal porque con él se universaliza la educación en un grado inédito para el país, permitiendo que todos los niños -sin importar su condición social- accedan a una herramienta inclusiva e igualitaria de oportunidades en el acceso a la educación y el conocimiento.

 

La oposición se había quedado con la imagen del 28 de junio y un resultado mentiroso de porcentajes que no respondían a la realidad del país. Eso, que puede tener muchas lecturas, también nos hace pensar si efectivamente se recogieron encuestas con el rigor que tienen en este tramo final de campaña, o si por el contrario se limitaron a exponer los resultados de una elección de voto voluntario que no reflejaba la realidad política de entonces. Si ese fue el dato que tomaron como bueno quienes hoy se abrogan el derecho de hablar de mentiras verdaderas, los primeros en sucumbir ante una mentira verdadera fueron ellos, embaucados por un resultado que –a estar por los datos que hoy se están dando- demuestra la fragilidad de su punto de partida.

 

A la hora de pasar raya, el pueblo –que no se come más ninguna pastilla- está dando señales netas de saber quien es quien a la hora de gobernar. Hoy no hay excusas para nadie. El Frente Amplio tiene sobre sí una larga lista de resultados obtenidos, una gestión que habla por sí sola y de la cual estuvo mucho tiempo sin comunicar. Otra de las cosas que critica la oposición. Que se diga lo que se hizo hoy. Les molesta; argumentan que se hace con los dineros públicos, pero olvidan lo más importante, decir si lo que se comunica es cierto o no. Es que no pueden negarlo porque no se puede tapar el sol con las manos.

 

En octubre el Frente Amplio gana en primera vuelta, y lo hace porque fue el mejor gobierno desde el retorno de la democracia. Eso lo sabe el pueblo, y el pueblo hará de esta historia una historia de cambios por cinco años más.

 

“hombre blanco” gritar enojado,

“perro sentado” esperar que se calme...

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