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Ni Cifra ni Fáctum:
la desesperación blanca
por El
Perro Gil
Entramos en la recta final de
una campaña movida y en claro incremento de
temperatura ambiente, a estar por los últimos
acontecimientos. De poco sirvió el mensaje
presidencial previo a su gira pidiendo moderación y
respeto. No es para menos, la embestida baguala se
ve perdiendo la elección y lo refleja hasta sin
proponérselo, en una clara e irrefutable prueba que
confirma que el Frente Amplio se encamina a renovar
gobierno.
En los últimos días fue notorio
ver no sólo al candidato a vice nacionalista, (que
es ya común verlo en esa posición confrontativa),
sino al líder mismo, abandonar definitivamente su
pose conciliadora y pacifista para recurrir a un
discurso manido y trillado al que la población diera
la espalda en elecciones pasadas. Pareciera que la
estrategia blanca no utilizara archivos y en un
desesperado intento por torcer lo que parece
inevitable, apela al miedo y al terror como
estrategia. Una estrategia de la cual advierten
analistas que le está dando error a los blancos
quienes deben cambiarla en forma urgente si quieren
volver a ser gobierno.
Y como era de esperar,
esperaron. Así fue que, una entrevista concedida por
Pepe al diario argentino La Nación, fue la
motivación que necesitaban para disparar contra el
futuro Presidente de los uruguayos. En este punto
cabe mejor que nunca aquella expresión de que “todo
es según el color del cristal con que se mira”. Pues
también leí la nota e interpreté claramente el
mensaje filosófico de Mujica cuando declara no creer
en la Justicia. Sin embargo ello sirvió para que le
tildaran de no tener apego republicano y desconocer
la esencia misma del sistema que los hombres
civilizados eligen como el mejor para gobernarse y
donde la Justicia es uno de los pilares
fundamentales. Eso no lo discute ni lo niega Pepe,
su apreciación fue mucho más lejos. Pero claro, no
se puede pedir profundidad de análisis a quienes ven
al gobierno como un instrumento de poder solamente y
no precisamente para aplicarlo en beneficio del
pueblo. Tamaña cortedad interpretativa devela la
intención manifiesta de querer sacar rédito político
de la afirmación.
Repasemos un poco y
terminaremos compartiendo la expresión de Mujica
sobre la Justicia. Ésta es una creación humana y por
lo tanto, falible. Es la mejor forma que encontró el
hombre para imponerse a sí mismo reglas de conducta
que si son transgredidas deben repararse por el
hombre también. Esa reparación muchas veces es
posible (en la esfera civil, por ejemplo, basta la
reparación pecuniaria del perjuicio para compensar
el daño); pero ocurre que en otras ramas de la vida
no siempre es posible la reparación económica o de
serlo, no repara el daño por que este devino en
irreparable (la muerte por ejemplo). Entonces Mujica
dice no creer en la Justicia pues como tal no puede
reparar daños que son imposibles de reparar,
entonces nunca podrá haber Justicia para la víctima
del daño. Podrá existir una compensación pero nunca
la reparación completa e integral que aquel daño
provocó. Entonces, ¿es errada la postura? Yo, la
comparto. La Justicia, esa señora de ojos vendados y
con platillos en sus manos, muchas veces es esquiva
y demora, por más que también dice un dicho popular
que llega siempre. Nunca dijo que no la respetaría
como quieren interpretar ahora los baguales
embestidores. Está bien, estamos en campaña
electoral y usarán cualquier frase para pegarle a
Pepe, pero el pueblo uruguayo ya conoce de cucos y
demonios que terminan transformándose en un
boomerang para los promotores de los mismos.
Hace tiempo quisieron instalar
otro demonio: la crisis internacional y sus efectos
en “el Uruguay de la dilapidación de los dineros
públicos que incrementó su déficit fiscal”. Sin
embargo ese demonio terminó siendo inocuo en un país
abrochado firmemente en su economía que no solo no
entra en recesión sino que da muestras de
crecimiento de su PBI, siendo de los pocos países en
el mundo en hacerlo. Una isla que apostó al mercado
interno –ese al que siempre ningunearon y solo
contemplaron para hacerlo víctima de ajustes
fiscales- para crecer en momentos de crisis fuera de
fronteras. Mercado interno que no es otra cosa que
reflejo de la mejora sustancial de los asalariados
uruguayos que son los que le dan vida y movimiento.
Como broche final, en su gira
por EEUU, el Presidente Vázquez acumula elogios a
sus políticas sociales, y el propio Presidente del
BID le reconoce dejar al Uruguay mucho mejor de lo
que lo encontró al momento de asumir, salpicado con
la formal felicitación por la implementación del
Plan Ceibal que posiciona al Uruguay como líder en
la materia.
Según los augurios de Lacalle,
“se ven síntomas parecidos a la década de los años
60”. Si seguimos así, en pocas semanas se podría
estar más atrás en el tiempo y en una de esas hasta
llegamos a los años de la Tacita del Plata...
Entonces, hasta capaz que
clasificamos al mundial y la sombra de Maracaná
sería sepultada por Sudáfrica 2010.
¡Que lo parió! Vamo’ arriba
Uruguay!!!
el hombre se había puesto la
celeste ,
el perro en cambio, agarró la
tricolor de Otorgués...
LA
ONDA®
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