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Bancos vaciados en
gobiernos rosados
por Félix
Duarte
En
el último medio siglo, Uruguay bien podía recordarse
en la Historia, como “El cementerio de los bancos
vaciados”, en especial desde 1965. Sin ser
reseña rigurosa, tomando aspectos puntuales, eso nos
ocupó en las cuatro notas anteriores. Esta pretende
fijar algunos centros temáticos, que contribuyan a
ver mejor esa época del pasado reciente. Grupos de
Poder que conforman la Oligarquía. La Banca que
canaliza operativa de todos ellos, sin olvidar
vínculos carnales con la Política, en cuanto a
Partidos políticos tradicionales. Vínculos por demás
visibles, apenas nos interesemos en confrontar
apellidos, entre Parlamento y referentes de la
oligarquía, lo que no es todo en la sociedad, es
claro. Está el pueblo, la gente. Es la otra parte.
Esos dos universos completan la frase en una canción
de Yupanqui: “Unos trabajan de trueno y es
pa’otros la yovida...” El trueno desde la gente
de a pié hace llover en zonas de la oligarquía y
está una palabra llamada plusvalía para entender
mejor la base del tema. Ayuda a entender que es,
como actúa, quien gana, quien pierde, quien hace
pagar a otros sus deudas. Esto último “quien hace
pagar a otros” sobrevuela todos estos espacios del
medio siglo transcurrido. Desde 1965 cambia de raíz
el sistema financiero. El quid del asunto está en
que, en la multiplicidad de casos ocurridos, en las
estafas bancarias, hay dos elementos comunes a todas
ellos. Ubicarlos y entenderlos, nos ayuda para
aclarar los varios “¿Por qué?”
El
hilo de la madeja en esto del sistema financiero, se
vio por los años ’50. Mundo que cambiaba tocaba
timbre. Y ya que había “vientos” de cambios “a
llevarnos lo más que se pueda...” dijeron banqueros
y oligarquía. Partimos de una base: cada quiebra,
obedecía a maniobra dolosa. Estafas o robos. ¿Lo más
común? –el Banco se vaciaba. Un camino era a través
de préstamos a empresas insolventes o truchas. El
Transatlántico (1965) inventó 69 empresas. Lo más
común era, a empresas de Grupos económicos afines a
Directores o jerarcas del Banco. Prestamos
autorizados por Directores sobre balances
“impecables”. Ahí se iban los fondos de la gente que
había depositado. ¿Querían cobrar? “Nigocio mal...no
plata”. Llorar al cuartito.
El tema es que la lista de
bancos vaciados, desde los años ’60 hasta 2004[i]
es muy extensa y en todos lados y en cada caso (Ese
es uno de los dos elementos comunes) era larga la
lista de los afectados. Cada nombre era una vida.
Ahorro para el invierno de la vejez sin jubilación,
el apoyo para una enfermedad, la mano para el hijo
cuando termine de estudiar, etc. etc. Cada Juan o
cada María de esas largas listas de “afectados” era
una vida. Imposible y atrevido es querer valuar, con
ojos que vienen de afuera, ajenos a la realidad
contenida en las letras de aquel nombre, el daño
irreparable a ese ser humano. Fueron cientos de
miles los casos que daban consistencia en largas
listas de estafados, robados... de sueños
violados...
(El
otro elemento). Todas esas quiebras, ocurrieron en
unas cuantas décadas. Primero era vaciar el banco,
lo que ya implicaba perdida para los depositantes.
Luego la quiebra. La operativa, matices más o menos
era esa. ¿Y con el Estado que ocurría? En 1965 el
Transatlántico asombró a todos. Incluyamos al Estado
en el asombro. A partir de eso, el Banco Central, el
Ministerio, sea el Estado ¿Previó algo para el
futuro? Nada. Ninguno de los Gobiernos, todos
ellos Blancos, Colorados, Coaliciones, intentaron
siquiera implementar algún control o vigilancia de
la Banca. Después de 1965, fueron decenas las
quiebras. El Estado acudía pasado el incendio y en
ese momento intervenía el Banco, haciéndose cargo de
las perdidas.
Pérdidas si, pero con un detalle. El Estado no
indemnizaba a la gente por sus depósitos. Al banco
vacío lo “rellenaba” con dólares. Común que fuera
con Deuda Externa. Nacía el “Banco gestionado”
que....”se iba a recuperar para venderlo...” cuando
lo que ocurría era crear una bola de nieve a pura
pérdida, que terminaba pagando el pueblo, la gente.
Lo que se llama “socialización de las pérdidas” o
sea, la sociedad toda cargaba con las pérdidas.
Obvio que también se incluía en eso a quienes
perdieron su depósito en aquel banco. Nunca se busco
pasar Directores a la Justicia, ir contra sus
bienes, lo que seria casi una ingenuidad. La
Justicia encontraba gente “pobre”. Claro, sin bienes
a su nombre. Elemental Watson.
Los
Estados de esos tiempos, gobernando blancos y
colorados, nunca procuraron controles a la actividad
financiera, una regulación legal de la actividad de
la banca, que hacía su juego y el Estado, presto
llegaba, asistía al finado y le cobraba a todo el
pueblo por sus servicios. Eso fue rutina hasta el
año 2004. En este Gobierno ocurrió un problema
bancario. En realidad fue el desenlace final, ya que
el problema existía desde el 2002. El Dr. Jorge
Batlle, lo puso en el congelador y lo dejo como un
“regalito” a Tabaré Vázquez con el tema COFAC. La
solución no le costo a la gente, como antes, al
menos y apenas durante medio siglo. Para finalizar
por hoy, vamos a una breve referencia al primer
gobierno democrático, luego de la Dictadura.
Siendo presidente el Dr.
Sanguinetti quebraron unos cuatro bancos importantes[ii].
Cientos de millones de dólares, que eran miles con
las Carteras del año 1982, todo fue a cargo de la
gente. Socialización de pérdidas al barrer. El
Tribunal de Cuentas se aburrió de observar al
Gobierno, por el tema de esos bancos sin tener
respuesta. En 1988 y 1989, era importante poner bajo
perfil al tema de “bancos gestionados” por la
campaña electoral, de la elección donde accedió el
Dr. Luis Alberto Lacalle. Y eso se logro a pura
pérdida. Cuando llega el Dr. Lacalle a la
presidencia se vende uno de los bancos y hasta hoy
se discute sobre la forma y entretelones de la
venta. Eso pasaba en los años en que tenían el Poder
los Dres. Luis Alberto Lacalle y Julio María
Sanguinetti. Hoy quieren volver. Al GINKGO BILOBA,
bueno para la memoria.
[i]
Banco Regional, Banco Rural, Banco Uruguayo,
Banco Transatlántico, Banco Mercantil, Banco
Cobranzas Locaciones y Anticipos, Banco
Aldave y Martínez, Banco de Fomento, Banco
de Italia, Banco Pan de Azúcar, Banco
Comercial, Banco La Caja Obrera, Banco de
Crédito, estos son los principales, los
importantes, hubo infinidad reinstituciones
menores (Cajas Populares se llamaban) que
tenían zonas de influencia en determinados
lugares, en especial el interior, las que
operaban con el Agro en Ferias Rurales,
Cooperativas de Ahorro y Crédito, etc. etc.
[ii]
Banco de Italia (12/5/85) Banco Pan de
Azúcar (8/7/85) Banco Comercial (17/3/87)
Banco La Caja Obrera (24/6/87)
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