Adolescentes e Internet
¿Espacio de socialización?
por María Julia Morales

El incluir en la edición anterior
“la Lic”, fue un error de la redacción

Este trabajo de investigación intenta dar cuenta de las prácticas sociales y de las prácticas individuales generadas por  el uso de Internet: cómo los adolescentes, con sus características psico-biológicas y psico-sociales particulares, se vinculan con la tecnología y con su entorno.  Cómo se apropian de la herramienta, y de qué forma transforman su mundo.

 

Se intenta explorar y describir cómo Internet se convierte en un agente de socialización, generador de nuevos grupos y de una nueva cultura. Describiendo el alcance y características de una cibercultura en los adolescentes. Nos preguntamos cómo manifiestan o representan su vida cotidiana, en torno a manifestaciones como los blogs,  los chats y otros.

 

El estudio indaga sobre los conflictos que se les presentan.  Entender cómo los resuelven o intentan resolverlos, para de esta forma ver el impacto que producen en la vida cotidiana del adolescente, en su socialización.

 

Por último, aproximarnos lo más posible, a una realidad que parece estar signada por la “moda”, con todo lo que el concepto simmeliano del término abarca.

Por lo tanto ver hasta qué punto puede existir

la exclusión de algunos grupos.

 

Primeramente cabe señalar que esta investigación es resultado del Taller de Investigación que se cursa los dos últimos años de la Licenciatura en Sociología, de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de la República; es por tanto el resultado de un proceso de aprendizaje.

 

El problema de investigación se centra en la utilización de Internet, como espacio simbólico de interacciones, herramienta indiscutible de comunicación en esta la “Era de la Comunicación”, ¿podemos decir entonces que los individuos en Internet, valiéndose de ella, entablan un tipo de comunicación cíclica, que posee un lenguaje, que conforma comunidades – virtuales – y que obedecen entonces a una determinada cultura o subcultura – la cibercultura?, y que ¿estos individuos construyen una identidad en la vida en la pantalla?.

 

Desde el punto de vista sociológico debemos tener presentes que la comunidad virtual, la cibercultura y la construcción de identidad en la comunicación mediada por computador (en adelante CMC) no puede abordarse de forma separada sino por el contrario como una totalidad.

           

Es por ello que “la Internet” se convierte en un espacio donde se producen y consumen signos; estos procesos de comunicación por los cuales los individuos se relacionan unos con otros en una “gran diversidad de dimensiones, algunas explícitas y otras implícitas”  que conforman un sistema donde “la existencia material/simbólica de la gente (…) es capturada por completo, sumergida de lleno en un escenario de imágenes virtuales” convirtiéndose así no sólo en la expresión misma de esa comunicación sino en la experiencia misma. (Castells, 1997: 406)

           

Pregunta problema

En los adolescentes de entre 13 y 16 años  ¿se percibe a la Internet como un espacio más para la interacción, conformándose este mundo virtual en parte de la vida real, con una construcción de identidad en torno a ella, con una cibercultura que trasciende la pantalla del computador conformando comunidades virtuales y por tanto funciona mediante un mismo esquema de inclusión – exclusión al igual que cualquier otro grupo de pares?

 

Sin lugar a dudas es una pregunta compleja que se apoyará o intentará en unas cuantas más que deberán abordarse como parte de esta realidad ¿poseen un lenguaje con significantes y significados particulares de las CMO; estrategias de uso de Internet: espacios virtuales en los que se desarrollan, de forma tal que se vea reflejado en las interacciones cara a cara y así poder decir que el mundo virtual forma parte de la vida real, reconociendo una construcción de identidad particular, una cibercultura que trasciende la pantalla del computador o por el contrario el ciberespacio es tan solo una extensión de la vida real, que apoya las interrelaciones cara a cara reforzándolas?, ¿es una posibilidad más para el adolescente integrar estas comunidades como medio de estar con sus grupos de pares? ¿Participar o no de ellos, los incluiría o excluiría o hay otras formas alternativas? ¿Existen comunidades virtuales a las que pertenezcan estos adolescentes? ¿Hay cambios en la construcción de identidad y éstos si los hay se diferencian en el mundo virtual en contraposición al real? ¿Se potencian las relaciones de pares en la Internet?

 

Objetivo general

Conocer como las Comunicaciones Mediadas por Computador (en adelante CMC) de los adolescentes trascienden la pantalla y se imbrican o no en las interacciones cara a cara.

 

Describir los espacios de que puede apropiarse el adolescente dentro de Internet, y como lo lleva a cabo.

 

Conocer si existe o no exclusión al interior de los grupos producto de la apropiación o no de Internet. (mails, chat, fotolog)

 

Objetivos específicos

Conocer las características socio- económicas y socio culturales de los adolescentes que asintieron participar en el grupo de discusión.

 

Para así tener una descripción de los mismos.

Describir las interacciones virtuales identificando símbolos y signos de las mismas.

 

Corroborar o no si existen signos compartidos, y si obedecen a una comunidad virtual, una cibercultura y una identidad propia de las mismas.

 

Corroborar o no la existencia de códigos en la percepción de las interacciones de Internet en dichos adolescentes. Describir los conflictos en que se ven envueltos, y que riesgos pueden acarrear.

 

Ver el grado de exclusión o no que los adolescentes pueden sufrir en las interacciones cara a cara a raíz de la apropiación o no de Internet o más precisamente de las prácticas que en ella se desarrollan, el MSN, el chat, los fotolog, etc.

 

Hipótesis

Los adolescentes entre 13 y 16 años de la población en estudio como primera instancia se interrelacionan cara a cara pasando luego a una interrelación virtual que complementa la primera.

 

La comunidad virtual conformada por dichos adolescentes sólo se comporta como uno más de los grupos de pares de los que forman parte; por lo cual existe una cibercultura, con un sistema de símbolos propios de las comunicaciones virtuales que se encuentra presentes en las interrelaciones cara a cara y en estas comunidades construyen una identidad propia a la que sienten pertenecen.

 

Aquellos adolescentes que no forman parte de las CMC, no están contenidos en dicho sistema de signos y quedan excluidos al menos parcialmente en las interrelaciones cara a cara. (chats, blogs, mails)

 

Marco teórico

 

I Adolescentes

Construcción psico – social y socialización

Se presenta como necesario aclarar qué significado tiene ser adolescente y por qué es pertinente investigar acerca de su accionar.

 

Tanto sociológicamente como psicológicamente, el adolescente presenta características que le son propias.

 

Según Urresti, ocurre un proceso en el cual la seguridad familiar y educativa se abandona; cuando el espacio dentro de estas instituciones se transforma; lo transforman en busca de una “obligada autonomía”, donde los “referentes de autoridad antes naturalizados” caen; todo a raíz de cambios corporales, y sociales donde se experimentan nuevos roles en la búsqueda del ser adulto. (Urresti, Marcelo, 2009)

 

El adolescente posee una identidad en construcción, su personalidad social no está definida completamente, su lugar o rol a cumplir es hasta cierto punto un desconcierto que sumado a los cambios psico-biológicos que atraviesan, lo arrojan hacia una búsqueda incesante de sí mismo. Esta búsqueda lo interroga entre la búsqueda de una identidad propia y la integración en la sociedad.

Tratando de escapar de la mirada de sus mayores, sean familiares o educadores busca en sus grupos de pares o iguales la aprobación de su accionar. A través del grupo busca una uniformidad que le brinde “seguridad y estima”; y como consecuencia directa una integración al mismo. Es donde se da un proceso de “doble identificación masiva, donde todos se identifican con cada uno” (Chalela, Jesús, 2009)

 

El grupo de pares o iguales cobra así una primordial existencia. En ellos el adolescente interactúa y establece relaciones sociales. Sin lugar a dudas estos grupos se forman alrededor de la edad, y excluyen conscientemente a los mayores, como forma de rebeldía. En los adolescentes esta relación suele afirmarse en una cultura común, con líderes a quienes seguir, o liderando, asumiendo conductas homogeneizantes, como en la forma de vestirse, en la música que se escucha, en los intereses en general. Al respecto nos dice Urresti, que estos grupos se comportan como(…) verdaderos laboratorios de actividad simbólica en los que se practica conscientemente la diferenciación social.” (Urresti, M, 2009)

 

En este punto es necesario no escaparse del contexto actual donde los medios masivos de comunicación ejercen una fuerte socialización, en cuanto agente que diseminan imágenes y estéticas, difundiendo prescripciones explícitas e implícitas que contribuyen a configurar imaginarios y representaciones sociales”. El adolescente concurre así a una acelerada carrera por parecerse y no resaltar; por seguir tendencias que casi siempre pertenecen a una “representación dominante” la de las clases medias y altas. (Urresti, 2009 pp.3-8)

 

Es así como la “moda” juvenil y en particular adolescente se transforma en una forma de expresión, que adquiere significado más allá de la estética y aún en ella.

 

Esta “moda” no escapa a la realidad de la producción económica y a la velocidad de expansión de las tecnologías y posee su correlato en la velocidad del mundo simbólico. (Margulis, Urresti, 133; 1996) La moda se presenta así como producto de la modernidad.

 

La moda como producción social, posee un valor de uso y un valor simbólico, en el adolescente, su valor simbólico adquiere suma importancia, por el se identifica con quien desea, con quiere pretende ser y como se quiere ver.

 

Es este un espacio privilegiado del adolescente donde se busca por un lado la integración, pero se inclinan hacia una diferenciación que no es tal, puesto que esta búsqueda se da bajo modelos impuestos exógenamente por los medios de comunicación masiva, entre los que incluyo a Internet.

 

Entendemos que los medios de comunicación masiva sobre todo buscan la homogeneización hacia arriba, hacia las clases medias y altas de la sociedad. Este  razonamiento no escapa a lo que Simmel llamaba “moda”, como la imitación de las formas de vida de los superiores. Ésta genera en el individuo una “auto-conciencia valorativamente positiva”, pues es admirado cuando está incluido en ella y lo diferencia del resto. Para este autor,  la moda es además, efímera, temporiza en el presente a todos los individuos. A la vez que diferencia, cuando pasa de lo heterogéneo a lo homogéneo, desaparece; entonces ya no cumple su función y deja de serlo (Simmel; 1988).

 

Este carácter efímero y de presente en la moda, es también particular de esta era, la Era de la Información y las Comunicaciones donde la juventud y principalmente los adolescentes se socializan, y buscan su identidad.

 

Es una era que para Baumman se fundamenta en una estética del consumo más que en una ética del trabajo. Donde el tiempo se presenta como “presente perpetuo” vinculado hacia el consumo de las élites y a una cultura globalizada y por contraposición un “tiempo abundante”, que se les presenta a quienes no pueden ser consumidores. (Baumann, Z. 2005)

 

II Apropiación

Discusión del concepto

En cuanto al debate primeramente planteado ¿para qué y cómo se utiliza Internet? Aquí podría decirse que existe un gran virtual consenso. La apropiación de Internet supone un “uso con sentido”. (Martínez, 2001: 519) y para Castells (1997: 403-404) sería estar del lado de un “interactuante”; para Camacho significaría la conjunción de “uso estratégico” y “estrategia de uso de Internet”. (Camacho, 2001: 10)

 

La “real apropiación” o “uso con sentido” implicaría que “la gente absorbe, sistematiza y transforma la información y las nuevas relaciones en nuevos conocimientos, que pueden ser trasmitidos a otros(as) y aplicados para resolver sus necesidades concretas” (Martínez, J, Gómez R,: 2); podría decirse cuando se producen cambios en el mundo “real”; aunque estos autores se refiere no tanto a individuos, sino más bien a organizaciones, o grupos locales y su visión aunque a mi parecer más centrada en el desarrollo económico de una región o localidad, bien puede extrapolarse a intereses personales o de pequeños grupos.

 

Cuando Castells habla de “interactuante” e “interactuado” refiere a que la interacción no dependerá solamente del acceso que se pueda tener con las TICs en cuanto a tiempo y dinero, sino que también las diferencias “culturales/educativas” harán como una especie de reacción química donde unos se elevarán hasta la superficie y otros como “residuos humanos” a la manera de Baumman sedimentarán en el fondo. En palabras del autor “... aquellos capaces de seleccionar sus circuitos de comunicación multidireccionales y aquellos a los que se les proporciona un número limitado de opciones pre-empaquetadas.” (Castells, 1997: 404)

 

Camacho nos dice “The use being proposed is not an indiscriminate use of the Internet, but rather a strategic use[i] based upon two principles: 1) A strategic use that implies an understanding of the different tools the Internet provides (listserves, email, websites, databases, browsers, among many others) and the ability to determine, according to the needs and resources available, when to use one or the other, either as a consumer, a producer, or both; 2.) A strategic use that incorporates the Internet within an existing strategy (national, organizational, or personal) of communication and information” (Camacho, 2001: 10)

 

Podríamos entonces preguntarnos ¿qué son las tecnologías en cuanto al uso? Para Rheingold, las nuevas tecnologías para la información y las comunicaciones, proporcionan sentido, estimulan la imaginación y forman opinión. (Rheingold, 2002/2004: 210)

 

Más adelante este mismo autor nos interna en el mundo de las tecnologías, la sociedad y la integración de ambas, y nos dice “Puede que en el futuro las normas sociales relativas a las prácticas tecnológicas se subdividan en múltiples subculturas...” y citando un caballero amish dice “lo que nos preocupa no es sólo cómo utilizamos la tecnología, sino también el tipo de personas en que nos convertimos cuando la utilizamos” (Rheingold, 2002/2004:211)

 

III _ Interacción social en Internet

 

a)                 Comunidades virtuales

Este trabajo, como ya se mencionó al principio, no puede abordar el tema de comunidades virtuales, sin pensar en construcción de identidad, sobre todo identidades colectivas y de cibercultura.

 

No es fácil definir el concepto de comunidad, mucho menos si le agregamos el término virtual, por comunidad se entenderá un grupo de individuos con cierto grado de interacción social, con cierta continuidad en tiempo y espacio, con ciertos fines o intereses comunes, que poseen un cierto lenguaje, con un grado de construcción de identidad colectiva.

 

Ya nos apartamos del concepto de Internet como un mero intercambio de información, por tanto hacedora de una comunicación que se retroalimenta y por tanto dinámica en su cambio y transcurso, se podría hablar entonces de la Internet como el ámbito y la herramienta donde se generan comunidades virtuales, individuos conectados, comunicados por medio de un computador que generan contenidos hacia sí mismos y hacia los demás interactuantes.

 

La comunicación al interior de los grupos ya no es exclusiva de la interacción cara a cara sino también mediada por computador; esto no significa que estar interacciones sean excluyentes unas a otras, por el contrario es posible percibir cierta retroalimentación de una hacia otra.

 

            En cuanto a esto último existen variados aportes y distintas posturas acerca de comunidades virtuales. Algunos teóricos sólo las identifican con el ciberespacio, dependientes de una infraestructura tecnológica, otros las manifiestan como extensiones electrónicas de las interacciones cara a cara. (Finquelievich, 2000: 142-145). Esta misma autora cita a Barry Wellman (1988) y nos dice que posee tres enfoques para conceptualizar las comunidades. Habla de la Comunidad Perdida, haciendo referencia a aquellas que “...implica que las relaciones humanas sólo pueden existir en organizaciones formales”; la Comunidad Salvada “...implica relaciones humanas en las que los grupos poseen fuertes lazos de solidaridad entre sus miembros” y la Comunidad Liberada “... implica una diversidad de lazos débiles entre las personas, sostenidas por cierto tipo de tecnología”. Basada en esta tipología la autora nos dice que la comunidad virtual se ajusta a la definición de Comunidad liberada, puesto que existe “primordialmente” en la red de comunicaciones mediadas por computadora. Y agrega “Una red de computadoras no crea la comunidad virtual, pero la comunidad virtual se constituye en las redes informáticas.” (Finquelievich, 2000: 143-144)

 

b)  Ciberculturas

            ¿Existe una cultura o muchas culturas? Acerca de este tema Mario Teodoro Ramírez propone no solo distinguir entre culturas, como “diversidad o heterogeneidad” y cultura como “unidad u homogeneidad”, sino también entre cultura como proceso, “sustantiva o concreta” a cultura como  resultado, “formal abstracta”. (Ramírez, 1996: 21)

           

Taylor dice “La cultura o civilización, en sentido etnográfico amplio, es aquel todo complejo que incluye el conocimiento, las creencias, el arte, la moral, el derecho, las costumbres y cualquier sociedad” (Taylor, 1975: 29; citado por Ramírez,1996: 22) y agrega que a este concepto debe corregírselo en cuanto a que la “totalidad es cultura” y nos dice “debemos reconocer que la actividad productora no sólo consiste en crear objetos sino, primordialmente, en crear- instituir, dice Cornelius Castoriadis – la significación, el sentido y la función de esos objetos. Esto es lo que significa que la totalidad es cultura” (Ramírez, 1996:23)

           

Entonces una cultura se presenta como una  “realidad viviente, vital, práctica y activa; como el medio por excelencia de realización y autorrealización humana” con carácter “histórico, contextual y polisémico…” (Ramírez, 1996: 24-36)

           

Retomando entonces el término cibercultura como organizadora de la experiencia de los sujetos, parte constituyente de la cultura. “Así entonces, la Cibercultura no sólo se “vive” en el ciberespacio,... sino que traspasa los límites de la tecnología y puede constituirse como una nueva organización social” (García, 2005: 8)

           

Así dentro del contexto de una cibercultura se puede ver como una comunidad virtual afecta una comunidad real y agregar que las relaciones procedentes de la comunidad virtual son parte de la vida real, que se sustentan más en intereses compartidos que en características sociales, reforzándolas así. (Ellis, Oldridge, Vasconcelos, 2004: 145-150)

 

c)                  Construcción de Identidad

Según Dubet según una visión que podría denominarse “clásica” la construcción de identidad es producto de la internalización de normas y valores ya establecidos en un orden preexistente en el sistema, dado por la sociedad como “sistema de integración” y cuya integración “se apoya en la tradición, en lo permanente, en la adscripción, en lo específico.” (Dubet, 1989:525). Por otro lado una concepción que se podría llamar de la modernidad; donde el “principio de definición de sí es menos la integración que la capacidad estratégica” para lograr determinados fines, transformándose así en “un recurso para la acción”. (Dubet, 1989: 526)

 

Más allá de estos dos contrapuntos, podemos partir de la base de que toda construcción social, es histórica y culturalmente definida; entonces no debemos dejar de incorporar ambos elementos a la construcción de identidad.

 

Castells nos introduce en la construcción de identidad en la sociedad red, sobre todo en la identidad colectiva y nos dice “las identidades son fuentes de sentido para los propios actores y por ellos mismos son construidas mediante un proceso de individualización” (Castells, Vol. 2, 2000:29) y define “sentido como la identificación simbólica que realiza un actor social del objetivo de su acción” (Castells, Vol. 2, 2000:29) y concluye “en la sociedad red.... para la mayoría de los actores sociales, el sentido se organiza en torno a una identidad primaria (es decir una identidad que enmarca al resto), que se sostiene por sí misma a lo largo del tiempo y el espacio.” (Castells, Vol. 2, 2000:29)

 

En este sentido la construcción de identidades se enmarcan siempre en las relaciones de poder y para ello distingue tres formas de construcción de identidad: a) identidad legitimadora, instituida por las instituciones dominantes en la sociedad b) identidad de resistencia, generada por aquellos que se sienten excluidos o dominados y c) identidad proyecto; cuando los actores reconstruyen su lugar social a la luz de su capital cultural. (Castells, vol. 2, 2000: 29-32)

           

En cuanto a este tema Sherry Turkle va más allá, tal vez con cierto determinismo tecnologicista, nos dice que la Internet nos permite relacionarnos con personas en el otro lado del mundo, nos permite adentrarnos en la cultura de la simulación y que esto es un proceso mucho más complejo, en un contexto cultural más amplio; donde las fronteras entre lo virtual y lo real se erosionan, y que este proceso histórico es indiferente al campo social donde se encuentre, ya se un campo científico avanzado o el modelo de vida cotidiana. Para la autora en este es un juego donde “el yo se construye y las reglas de la interacción social se edifican, no se reciben”  (Turkle, 1997:17)

 

Entonces la Internet nos presenta la oportunidad de recrearnos a nosotros mismos, actuar un personaje a la manera de la teoría de Goffman sin caer en la confusión entre rol e identidad de la que nos advierte Castells. Por tanto habría que preguntarse si realmente ¿la Internet ayuda en la construcción de identidad o sólo podríamos hablar de identidades colectivas presentes en comunidades virtuales?

 

Metodología

Técnicas

Se realizaron cuatro grupos de discusión conformados por adolescentes de entre 13 y 16 años, separados entre sí en el tiempo por quince días aproximadamente de forma tal de aprender de cada uno de ellos y reformular, sino la pauta, el orden de las preguntas y la forma de proponerlas con el cometido de mejorar cuantitativamente y cualitativamente los resultados de las mismas. Los grupos se conformaron mixtos, por edad, el primer grupo sus integrantes tenían 13 años, los dos siguientes de 14 a 15 años y un cuarto de 15 y 16 años.

 

·                     Mediante los grupos de discusión, se buscó identificar, interpretar, y entender el discurso social de los adolescentes de entre 13 y 16 años acerca de Internet, en cuanto a su utilización, sus potencialidades y sus recursos, sus usos y sus “no usos”, el lugar que esta ocupa en su “realidad” virtual o no.

 

·                     Se les realizó al culminar el grupo de discusión una encuesta. La misma solo buscaba describir socio-demográficamente, socio-económicamente y socio-culturalmente al interior de los grupos de discusión.

 

ANÁLISIS de la información obtenida

Mediante  la encuesta

La encuesta realizada a todos los adolescentes que asistieron a los grupos de discusión nos aportan datos interesantes.

Primero algunas consideraciones previas necesarias para el análisis detallado de los datos obtenidos en los grupos de discusión que conciernen a la estructura socio-económica-cultural de los mismos a modo de introducirnos a la larga en una discusión más precisa de los alcances de la exclusión o no de los diferentes grupos en cuestión.

 

Los grupos de discusión nos. 1, 2 y 4 están compuestos por individuos cuyos hogares parecen presentar un nivel socio-económico medio-medio o medio-alto. Así como también todos los participantes presentan un nivel de educación curricular acorde a las edades que poseen. En opuesto parece presentarse el grupo Nº3 quien presenta a individuos de hogares con un nivel socio-económico medio-bajo e incluso bajo. Cuyos integrantes encuentran; solo en un caso; la educación formal curricular acorde a la edad.

 

Si nos detenemos ahora en una mirada a actividades extra-curriculares, como ser estudios en inglés, computación y otros (actividades artísticas principalmente), la distribución a los grupos no los hace diferentes no es llamativo el hecho que ninguno de los participantes haya realizado o realice estudios en computación ya que en las conversaciones dentro del grupo de discusión y fuera de este, se ha dado a conocer el hecho de que en todos los institutos de enseñanza a los cuales asisten, poseen la materia informática. Cabe si destacar que no se puede percibir si a raíz de esto existe la sensación de que esto es suficiente o esconde otros impedimentos por ej. económicos detrás para la no realización de los mismos o podría ser que dada la edad de los mismos esto no sea necesario.

En cuanto a estudios de una segunda lengua, como el inglés solo dos de las personas realizan estos estudios fuera del lugar de estudios. Por otro lado solo cuatro de los individuos realizan alguna actividad artística como ser teatro y grabado.

 

Cuando interrogamos acerca del uso de PC y de la frecuencia, parece existir un patrón más homogéneo en los grupos 1, 2 y 4 quienes salvo una o dos excepciones lo utilizan diariamente o semanalmente. A diferencia de estos el grupo Nº 3 presenta un comportamiento un poco distinto ya que estos individuos lo utilizan solo una vez a la semana y uno de sus integrantes solo una vez al mes aproximadamente.

 

En lo que concierne al interés que despierta Internet en estos adolescentes parece no haber diferencia al interior y entre los grupos de discusión nos. 1 y 2, pero si se perciben diferencias entre estos y los grupos de discusión nos. 3 y 4 quienes por diversas razones que analizaré más adelante no parecen presentar un interés sin condiciones sino que simplemente les da lo mismo.

 

En cuanto a la utilización todos terminantemente en algún momento la utilizan, pero con algunos matices en el tiempo y duración de estas conexiones. Mientras el grupo Nº 1 lo utiliza por lo menos 1 vez a la semana, el grupo Nº 2 se divide entre 1 vez al día y 1 vez a la semana por lo menos. Los grupos nos. 3 y 4 parecen converger más en el uso en el tiempo, sólo 1 integrante del grupo Nº 4 lo hace por lo menos 1 vez al día, la mayoría de los otros lo hace por lo menos 1 vez a la semana. Cuando se analice el discurso propiamente dicho de estos grupos se verán diferencias sustanciales en cuanto al porque de estos datos.

 

El uso extendido parece ser desde la casa, la casa de un amigo o familiar y desde el Cyber, no se percibe el uso desde lugares de estudio; esto es valedero para todos los grupos de discusión sin excepción.

 

Por último si nos detenemos en los usos que presentan estos grupos, el grupo Nº 1 como característica saliente parece no utilizar en absoluto el correo electrónico, se verá más adelante como interponen a este el sms, vía celular.

 

El grupo Nº 2 parece utilizar indistintamente para cualquiera de los usos encuestados, incluida la categoría otros, en que la mayoría, contesta para fotolog, o metroflog. (Página personal de presentación, confeccionada por el usuario y donde se presenta a su grupo de pares, más adelante me detendré sobre esto, ya que es parte importante de esta investigación).

 

En los grupos de discusión nos. 3 y 4, se puede apreciar cierta concordancia en los usos, sólo 1 de sus integrantes (del grupo Nº 4) acota para fotolog, siendo bajo la fría mirada de una encuesta un dato no menos importante.

 

Como datos interesantes se puede destacar que en todos los grupos a excepción del grupo de discusión Nº 2 parece no ser relevante el uso del correo electrónico. Y que a pesar de que los grupos de discusión nos. 3 y 4 no presentan un claro interés por Internet, todos ellos la utilizan de algún modo y en tiempo no despreciable.

 

Por último se realizó en las encuestas un último bloque enfocado a obtener datos acerca de producciones en Internet, en ella se interroga acerca de la subida o no de material elaborado por los participantes a los grupos de discusión de productos a youtube (página que expone videos con el solo cometido de compartir gustos o preferencias entre los internautas), fotolog o metroflog; y en última instancia acerca de las interrelaciones que en Internet puede presentarse, con la única pregunta de si se conocieron personas en Internet y luego si estas mismas personas tuvieron un conocimiento en el ámbito de lo cara a cara.

 

En este último bloque las respuestas fueron dispares, sólo 3 integrantes han subido alguna producción propia a Internet y no parece ser casualidad que estas 3 personas sean quienes realizan actividades extras, en esta encuesta llamadas artísticas por otro lado en el desarrollo del grupo de discusión, se nota claramente que estas tres producciones fueron realizadas para y a través de estas actividades y colectivamente con los grupos a que pertenecen en dicha actividad. Es menester entonces más adelante hacer una pequeña comparación acerca del significado que esto puede acarrear.

 

En cuanto a los fotolog y metroflog, parecería que los datos no pueden acotar a cada grupo en una posición particular, no siendo el caso en cuanto al deseo manifestado de poseerlo, donde los grupos de discusión nos. 1 y 2 están en la disyuntiva si – no, mientras que parece apreciarse una tendencia más marcada a la negativa en los grupos 3 y 4. (Ver cuadro V en anexos).

 

Mediante los grupos de discusión

I _ Interacción social en Internet

 

a)                  Comunidad virtual

            Parece verse en los distintos grupos de discusión, (Nº. 1, 2 y 4) un cierto grado de interacción social, que abarca lazos débiles de conexión pero persistentes en el tiempo, es decir con continuidad que obedece a cierta lógica en cuanto a ser portadores de fines o intereses comunes entre los adolescentes que pertenecen a éstos.

            Es imprescindible no obstante aclarar que en el grupo de discusión Nº 3 esto no acontece al menos hasta donde esta investigación pudo llegar y con los datos obtenidos.

           

En este grupo no se percibió más que un tímido intento por pertenecer a un grupo en Internet, poseyendo fotolog o metroflog por ejemplo, así como tampoco a través de las interacciones que pudieran presentarse a través de juegos interactivos. El escaso uso que ellos hacen de Internet, parece responder a una lógica de exclusión, en el cual el nivel socio-económico y educativo  al que pertenecen (medio-bajo y bajo / en retraso) es de importancia; la encuesta los aparta de los otros grupos (medio-medio y medio-alto / acorde).

           

No se trasparente una impronta de una brecha digital, como “no acceso” a la tecnología ya que todos ellos responden de igual forma al acceso que los demás integrantes de los otros grupos de discusión.

           

En las interacciones del grupo de discusión Nº 1, ellos parecen usar  con más frecuencia y dándole más relevancia al celular que a Internet, en esta última realzan más el uso del chat en contraposición a los blogs. Aunque a lo largo del discurso sale a relucir los blogs pero con ciertos reparos o cuidados a la hora de la utilización.

 

En las interacciones en este grupo; tal vez debido a su edad ya que es el grupo de menor edad; son pre-adolescentes que aún no han dejado plenamente de ser niños y por lo tanto más pendientes o aún no separados plenamente de lo ya instituido; la producción de verdad parece apreciarse desde las razones / autoridad, en este caso de sus mayores.

 

El grupo de discusión Nº1 fue muy rico en sus expresiones acerca de las interacciones en Internet, pero no deja claro si hablan como experiencia propia o ajena, pasando de una forma de expresión “algunos hacen tal cosa…”  a “cuando yo…”, a diferencia de cuando se referían al celular que lo hacían en primera persona.

 

El grupo de discusión Nº 2 no solo describe interacciones en Internet como algo particular y del día a día, sino que también las compara con la interrelaciones que se producen cara a cara. En las primeras parece percibirse claramente el carácter débil de las mismas, un claro agrupamiento de fines o intereses ya sean estos estéticos (a través de los fotolog, o particulares como pueden ser un grupo artístico que les interesa o un deporte de igual manera).

 

En el grupo de discusión Nº 4 se da por sentado la existencia de interacciones en Internet y se da un paso más adelante tratando de validar o no esta interacción, cuando finalmente llegan a un consenso donde, se asienta la verdad en las verdades / los hechos, y se discute acerca de lo nuevo y lo viejo, lo necesario y lo ejemplar.

Se aprecia en dichas interacciones, lazos débiles que se refuerzan luego o no en interacciones cara a cara, que poseen como meta ciertos fines o intereses. Este grupo de adolescentes advierte sentido en las interacciones virtuales, no sin antes discrepar entre ellos.

           

A cuenta de una totalidad en el análisis parece percibirse en contrastación con el marco teórico, la presencia en los grupos de discusión números; 1, 2 y 4 aunque en niveles diversos la interacción en Internet en grupos de iguales, como forma de expresión de fines o intereses comunes. Estos lazos tal vez solo sean con un interés en la comunicación pero a la luz de las características de los adolescentes se podría decir que obedece a búsquedas de espacios, fuera del control de los mayores. Como comunidades liberadas sustentadas en la tecnología (Barry Wellman), que poseen lazos débiles; pero que poseen continuidad.

           

A diferencia de lo dicho anteriormente, en el grupo de discusión Nº3 no se llegaría a la misma conclusión. Se parece presenciar ante débiles intentos, cuando no nulos, de interactuar en Internet; como así cuando se le hace parece obedecer a la lógica del consumo, y en particular a la moda como expresión de esta. Esta conducta es particular de los adolescentes el buscar la diferenciación y la integración a grupos de pares; tal vez mediados por el imaginario “adolescente ideal”, el “adolescente superior” que se refleja a través de los medios masivos de comunicación, como vía de ese consumo.

 

b)                 Cibercultura

Para analizar este aspecto o dimensión particular busqué expresiones en el mundo de las costumbres, la moral, el arte, etc., particulares de las interacciones virtuales y en qué forma se expresaban si es que existían en el consenso de los grupos.

 

Encontré que la verdad descansaba en las verdades y los hechos, así como también en las razones y autoridad como verosimilitud tópica, en un análisis elemental o nuclear según lo clasifica Fages en el libro de Ibáñez antes mencionado.

 

Una de las características que mencionan todos los grupos de discusión, es la “producción personal” al realizarse fotos para subir a Internet, (en blogs). Parece ser una interpretación válida la teoría de Goffman acerca de la “presentación de la persona” para analizar estas situaciones; donde la mayoría dice producirse para las mismas, de acuerdo a cánones establecidos.

 

También se ve en el grupo Nº 2 que esta producción es personal, pero existen otras producciones artísticas presentes en esta forma de comunicación e interacción, que podría catalogarse de artística, cuando las fotos son producto de actividades grupales, otras son tan solo formas de compartir experiencias de la vida cotidiana.

 

En el grupo Nº 1 quienes no aceptan cabalmente que ellos participen de estas prácticas; de todas formas llegan al consenso de que existen y son capaces de describirlas y darlas por valederas.

 

Parece ser que en Internet, una práctica común, una costumbre ya pertinaz es realizar un fotolog o metroflog, esto podría considerarse como una creación o producción, para ello deben conocer la herramienta para armarla y su funcionamiento colectivo. En éste el reconocimiento se da a través de firmas, cuanto más firmas posee el titular del blog, “más popular” como lo expresan en los grupos de discusión, se es.

 

En el grupo Nº 2 acerca de estas creaciones que pueden atribuirse a una cultura o sub-cultura particular como es la cibercultura, los integrantes se cuestionan la validez que quienes son usuarios permanentes de estas prácticas conlleva. Por un lado poseen fotolog y manifiestan estas representaciones como elecciones particulares y por otro manifiestan su interés a realizarlas en forma individual o colectiva.

 

En este mismo grupo sale a relucir grupos de individuos encasillados en ciertas prácticas relativas a las interacciones virtuales “los glam” apócope de glamour, quienes poseen una forma particular de expresarse mediante, un lenguaje particular, la música, el baile, sus peinados, etc., en resumen de una “moda”. También comienzan a diferenciarse prácticas que según ellos, corresponden a diferentes formas de sentirse en este mundo. Están quienes poseen fotolog o metroflog, pero también están quienes pagan páginas que les parecen dar más status, las páginas gold

 

El grupo Nº 3 presenta un caso particular, escasamente ingresan a Internet, solo una de los participantes realizó un tímido intento por realizar fotos para un Fotolog. Este único ejemplo tal vez nos sirva para ver en cierta forma una exclusión en esta sub-cultura que al parecer es reconocida por los demás grupos. Es entonces tal vez un síntoma de exclusión, la pregunta es ¿auto-exclusión por decisión o exclusión del sistema de símbolos que poseen las interacciones en Internet? Me inclinaría por la segunda opción, es tal vez adelantado pero parece notarse que el grupo Nº 3 no ha podido apropiarse de la herramienta y para ello expondré más adelante lo que parecen decirme los datos.

 

En este sentido el grupo de discusión Nº 4 también llega a un consenso similar, donde uno puede “producirse”, “actuar un personaje” con el cometido de identificarse con una subcultura como podrían ser los “glam”, etc.

 

Este grupo el de integrantes de mayor edad, reconocen “tribus urbanas” según sus palabras, en ellos reconocen a los “glam” como la expresión acabada de una cultura en Internet, con una forma particular de vestirse, de comunicarse (mediante Internet), de bailar, de hablar, etc. Van más allá discutiendo y llegando a un consenso en la validez de estas prácticas. Pero dejando en claro que son elecciones personales y que en definitiva nadie es ni tan “glam” como para solo existir en el mundo virtual, ni tan “plancha” o “hipilla” como para no utilizar Internet.

 

C) Construcción de Identidad

En el marco teórico ya se expresó que hablar de construcción de identidad por separado de comunidad virtual y Cyber cultura es imposible, analizarlas por separado se torna más difícil aún, a veces pueden confundirse, pues su coexistencia no puede negarse. Es por ello que al analizar este último punto importante en las interacciones virtuales, algunas expresiones de producción de cultura como los fotolog, es entrelazan con formas de construirse a sí mismos.

 

En la búsqueda permanente de los adolescentes de esa identidad colectiva que lleva a la integración y por difícil que parezca también a la diferenciación, es que en los fotolog se recrean a la manera de Goffman y su teoría explicada en “La presentación de la persona en la vida cotidiana”; porque a pesar de estar pensada en las relaciones “cara a cara” perfectamente es aplicable a estas nuevas formas de interacción social.

 

Cuando hablamos de construcción de identidad en el marco teórico, hablamos de internalización de normas como forma tradicional de concebirla, pero también hablamos  de identidades en el sentido de convertirse en insumos para la acción, estrategias que apunten a algún fin.

 

Muy bien, entonces es totalmente valedero parece decirnos los datos de esta investigación de que los individuos en las interacciones virtuales comparten ciertas estrategias en pos de un fin determinado que en el caso de estos adolescentes no escapa a su estado psico – biológico y psico-social particular; es decir, la búsqueda de integración, la búsqueda de su lugar, la búsqueda de una identidad.

 

En todos los grupos estos se ha visto reflejado, en un nivel u otro, con distinta intensidad. Aquí quiero detenerme un poco. Los cuatro grupos son heterogéneos entre si, en cuanto a la edad y en cuanto a los niveles educativos y socio-económicos; pues bien los cuatro grupos tienen comportamientos distintos, y parece ser que no escapa este comportamiento a como se comportarían en cualquier otro grupo de pares, o en cualquier otra interacción que no fuera virtual. Esto se refleja en los diferentes discursos.

 

C) Conflictos

En todos los grupos de discusión se presentaron conflictos relacionados con las interacción virtuales, los matices dependían del uso que de Internet se realice y las resoluciones a los mismos son variables. En algunos casos estos conflictos se trasladan a las interrelaciones cara a cara.

 

II _ Apropiación

Si nos referimos a la apropiación en los términos que la define Camacho es entonces pertinente utilizar como clave para este análisis, ver en los qué usos realizan de la herramienta, que conocimiento de su utilización existe al interior de los mismos, así como también que estrategias muestras si las hay, a la hora de su utilización.

 

En los diferentes grupos se han mostrado, excepto en el grupo Nº3 una clara estrategia de utilización tanto en la utilización de medios de expresión y comunicación como se presentaron hasta el momento los blogs que ellos mismos crean, como así también en la búsqueda de información para el estudio, de intereses particulares y en el mantenimiento de conversaciones online, como se producen en el Chat.

 

Poseen estrategias a la hora de realizar sus tareas liceales. El grupo Nº 1 asocia sus particulares usos a su edad, preveen un futuro de mayor necesidad en Internet, lo que ahora ven como secundario luego del celular.

 

El grupo Nº 2 destaca los cuidados que hay que tener a la hora de buscar información para los estudios pues esta puede ser errónea; esto puede ser tomado como un conocimiento adquirido en el transcurso del uso y por tanto deben poseer una estrategia para incursionar en Internet a la hora de buscar información. También describen estrategias cuando lo utilizan para chatear por ejemplo.

           

En el grupo Nº 3 el discurso es un tanto distinto; ellos dicen utilizar Internet en el Cyber primordialmente sobre todo para juegos o bajar información relacionada con el estudio. Pero a lo largo del discurso parece percibirse un descreimiento en esta herramienta, un desconocimiento que va en aumento y se relaciona con la falta de interés personal y también con una falta de aprehensión de dicha herramienta.

 

No queda claro en el discurso que posean una estrategia de uso, aún en el escaso uso de Internet que presentan; más bien parece verse un desconocimiento en general de la herramienta y una falta de motivación para la utilización de la misma, aún cuando ésta pudiera presentarse como un espacio de socialización donde formar grupo de pares. Los intentos parecen más bien un intento de seguir una moda o tendencia, impuesta de forma exógena.

 

            En el grupo Nº 4 el discurso gira más alrededor de si es válida o no Internet como espacio de socialización; es sin duda visible en el mismo que descartan el conocer las herramientas, así como su uso, a la pregunta de si poseían estrategias a la hora de explorar en Internet cualquiera de sus usos, sus respuestas tienden a ser las más precisas; parecen entre todos los grupos ser los más definidos a la hora de la utilización, mostrando una opinión más crítica para realizar la búsqueda por ejemplo.

 

Cuando contrastamos con nuestras hipótesis los resultados serían los siguientes:

Parece verse en esta investigación que los adolescentes en el proceso psico-biológico particular que atraviesan, en etapa de duelo, se mueven entre una búsqueda de identidad fuera de los límites institucionalizados por los agentes de socialización primario como lo son la familia o la escuela. En esta búsqueda construyen identidades colectivas en Internet, que se apoyan en comunidades virtuales, según Barry Wellman, “comunidades liberadas”; conformada como un grupo de pares; que se manifiestan a través de un cultura particular, con símbolos y significados propios, con un lenguaje particular; la cibercultura pero esta no solo escapa al espacio creado para sí misma como es el ciberespacio, sino que se imbrica en las interacciones cara a cara, reforzándolas en algunos casos.

 

Estos grupos de pares solo se comportan a primera vista como cualquier otro grupo de pares a los cuales podrían o pueden pertenecen.

 

Las interrelaciones que en las comunidades virtuales entablan, no siempre preceden a las interrelaciones cara a cara, tampoco son consecuencias de ellas. En los consensos parece existir una segmentación clara en cuanto a este tema, de acuerdo a la edad, los más jóvenes, parecen potenciar las interrelaciones cara a cara, con las virtuales, mientras en los mayores hasta se buscan primero las interrelaciones virtuales, pasando luego a la instancia presencial; esto no es siempre así, pero si es válido en su discurso.

 

Para que estas interrelaciones sean posibles es imprescindible una apropiación de Internet como forma de ser “interactuante” y no ser solo consumidor de “opciones pre-empaquetadas”, es decir ser solo un “interactuado”. Por esta razón quienes no acceden de forma crítica a Internet, no poseen herramientas suficientes para apropiarse de las mismas.

 

Todos los puntos anteriores están sin embargo atravesados por las diferencias “culturales / educativas” de los distintos individuos o grupos. Pudiendo diferenciar entre “interactuantes” e “interactuados”.

 

Conclusiones

De acuerdo a esta investigación parece aflorar que los adolescentes que pertenecen a un estrato socio-económico  medio- medio y medio-alto buscan la integración, a través de grupos de pares que se relacionan en una realidad virtual y en torno a estos es que se crean comunidades en el ciberespacio.

 

Estas comunidades donde los adolescentes interactúan están sostenidas por lazos débiles en las comunicaciones pero persistentes en el tiempo, con una cultura particular, la cibercultura. Esta última se caracteriza por poseer un lenguaje particular, que insume un aprendizaje del mismo en y desde el ciberespacio; también posee expresiones particulares, desde la imagen que proyectan en las fotos que se colocan en los diferentes blogs a los que pueden acceder los adolescentes y que son obra de los mismos. Así como también genera expresiones artísticas, como lo pueden ser una forma de bailar que se expresa en la vida cotidiana, en los espacios en los que interactúan cara a cara.

 

Esto parece significar que las realidad virtual y la realidad presente en las interacciones cara a cara se imbrican, resultando así un modo particular de interrelación donde una retroalimenta a la otra.

 

Estas manifestaciones particulares de la realidad virtual que se imbrican en las relaciones cara a cara, se comportan como una “expresión” de “moda” en el sentido Simmeliano del térmi Nº

 

Es decir esta se impone desde las clases superiores para ser imitadas por las otras clases sociales; de forma de diferenciarse e integrarse en grupo de pares en una etapa de socialización donde el otro se subjetiva y apoyado por el supuesto de “adolescente ideal” que los medios de comunicación masiva (entre los que incluyo a Internet) propagan e imponen.

 

Visto desde otro punto de vista, los adolescentes de estratos socio-económicos menos favorecidos, parecen seguir estas tendencias, o expresiones en torno a Internet como una forma más de imitar comportamientos de quienes se muestran como modelos a seguir; modelos a quienes desean parecerse; y donde la opinión está impuesta exógenamente, desde los medios de comunicación masiva.

 

Es así como el adolescente que no ha logrado apropiarse de estas nuevas tecnologías, como lo es Internet, una herramienta para la comunicación y la información, en el sentido que Camacho nos expresa; queda al margen de esta nueva forma de expresión, y solo intenta imitarla, quedando excluido de participar en estos nuevos grupos de pares, donde el adolescente intenta buscar una identidad que asume la forma de una identidad colectiva que sustenta su búsqueda de adulto en esta edad particular a nivel psico-biol-social. En este sentido la integración que podría facilitar esta herramienta falla, no a consecuencia de la misma, sino de las limitantes socio-educativas-culturas que presentan dichos adolescentes.

 

Entonces Internet por si misma no es una herramienta que propicie la integración, y por tanto la posibilidad de conformar grupos de pares donde el adolescente encuentra un espacio para la socialización, en una incesante búsqueda de la identidad. Estas conductas, aquellas que reflejan la apropiación de los adolescentes de esta herramienta parece estar atravesada por las condiciones educativas y culturales a la que estos adolescentes han accedido y han aprehendido.

 

Podría decir aún más, aquellos adolescentes que no se han apropiado de la herramienta, y dadas las características y alcances de esta nueva forma de comunicación y sus consecuencias, están en desventaja y quedan excluidos y lo seguirán estando de espacios de socialización tan importantes a su edad, hasta no apropiarse de la herramienta de forma de transformarse en adolescentes críticos a la hora de la utilización de Internet.

 

Por tanto el mero acceso a ella no conlleva conductas tendientes a facilitar la apropiación de las mismas; con determinados fines, en el caso de adolescentes en pos de la conformación de grupos de pares, como espacio de socialización.

 

Para estos adolescentes parece percibirse entonces una apropiación de las nuevas tecnologías de la información; reflejado en su uso en pos de la búsqueda de identidad e integración.

 

Es aquí donde parece reflejarse una fuerte segmentación a raíz de la edad que poseen; no presentan las mismas características los adolescentes de 13 que los de 16 años; así como existiría también una fuerte segmentación a raíz del nivel socio-económico y educativo de los mismos.

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[i] Concept developed by Ricardo Gómez of the International Development Research Center (IRDC), Canada; used with permission of the author

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