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Brigitte Bardot, los 75
años de un bello mito
Crónica
El
28 de Setiembre la actriz francesa Brigitte Bardot,
cumple 75 años, fue todo un símbolo de los años 60,
años en los que filmó 43 películas. De ella escribió
Simone de Beauvoir; "Bardot no se preocupa lo más
mínimo de la opinión que alguien tenga sobre ella...
come cuando tiene hambre. El deseo y el placer le
resultan más convincentes que los preceptos y las
convenciones. Hace lo que le viene en gana. Y es eso
lo que perturba".
Por estos días el periodista
Oscar Caballero del diario La Vanguardia de España
ha escrito: ‘Tres señoras mayores, en la playa,
contemplan a una Brigitte Bardot septuagenaria.
"Recuerda, dice una, cómo queríamos parecernos a
ella". Y tras una pausa, "pues ahora nos parecemos".
El chiste circula desde hace veinte años y, sin
embargo, B.B. lo desmiente en cuerpo y alma, con su
bastón y una belleza sin cirugía: no se parece a
nadie. Y la beligerancia de su fundación, incluidas
las animaladas - nunca mejor escrito-que ella
profiere, demuestran que sigue siendo libre. Eso es
lo que pretende mostrar, el 28 de septiembre, día de
su 75 cumpleaños, la exposición que simboliza, en
ella, "los años de despreocupación"’.
Agregando; “Naturalmente,
ninguna de las 800 fotos y multitud de documentos
visuales y escritos que celebra la existencia del
mito (Bardot), en mil metros cuadrados, un conjunto
vendido ya a Niza, Londres, Nueva York y Los
Ángeles, ni la edición especial de Paris Match
(1.000.000 de ejemplares), ni la del mensual de arte
Beaux-Arts (100.000 copias), explicarán en qué ni
cómo fueron despreocupados , en Francia, los años de
la derrota sangrienta en el Sudeste asiático, por
las armas, y en Argelia, por la política.
Para curarse en salud, la
exposición recurre a Jean Cocteau. "Yo preferí
siempre la mitología a la historia, que está hecha
de verdades que se convierten en mentiras que se
transforman en verdades. Y el destino puso a B. B.
en el sitio exacto en el que sueño y realidad se
confunden. Su belleza y su talento son innegables.
Pero ella posee algo más, un don desconocido que
atrae a los idólatras, en una época privada de
dioses".
Esta "primera exposición
internacional" de la actriz que encarnó, en busto,
la República, y cuyo peinado, vestido de novia en
tela vichy rosada, bikini, cinta del pelo,
zapatillas de baile Repetto, volvieron a ser centro
de los desfiles de moda 2009, tiene lugar en
Boulogne Billancourt. Hoy barrio residencial de
París, pero en aquellos años feudo de Citroën, reino
de la cadena de montaje, los sindicatos poderosos,
los primeros inmigrantes que obtenían permiso para
orar... Y los estudios Boulogne, donde B. B. rodó
siete de sus 43 filmes: el cine tendrá un espacio
generoso en la exposición, cuyos testigos de honor
son Belmondo y Delon.
El ex presidente Giscard d’
Estaing prestó las cartas intercambiadas durante su
mandato, prueba de que ya en los años setenta B. B.
se preocupaba por los animales. De ella, en cambio,
se ocupaban celebridades, de Andy Warhol a Paco
Rabanne. "En 1954 había que ser virtuosa y Brigitte
no lo era, escribía Henry-Jean Servat, periodista
idólatra (libros sobre B.B., Delon, Dalida...), y
comisario de la exposición, recuerda que "en
1973, B.B. decidió abandonar el cine y rechazó una
oferta de un millón de dólares, para trabajar con
Marlon Brando. Buscó la fama para realizar su sueño:
una granja que admitiera todos los animales
abandonados. Fue más lejos: creó su fundación".
Porque los mitos no mueren, el
2010, cuando el cierre de la exposición en París y
comienzo de su viaje por el mundo coincida con el
estreno de la película sobre Serge Gainsbourg en la
que Laetitia Casta encarna a B.B., la septuagenaria
festejará otro triunfo: empieza también la veda,
impuesta por Europa, a la comercialización de piel y
derivados de foca en la Unión Europea. El final
feliz, para ella, de 25 años de combates

La inolvidable Brigitte Bardot
(Analia Abriles Paz)
Brigitte Bardot nació un 28 de
septiembre de 1934 en París. Hija de una familia de
clase media, su padre era directivo de una empresa
industrial y su mamá se dedicaba a organizar
desfiles en una casa de modas; esto ayudó a la
pequeña Brigitte a destacarse en las pasarelas,
desde muy temprano.
Luego, en la adolescencia,
Brigitte Bardot estudiaba en el Conservatorio
Nacional de Danza con Boris Kniaseff. Apenas con 15
años conoció a un joven guionista y ayudante de
dirección, Roger Vadim, con quien vivió su primer y
apasionado amor. Fue una historia difícil la que
vivieron los dos. Ella quería casarse antes de los
18 años y su padre se lo impidió. Se sabe que el día
en que Roger fue a pedirle la mano, el padre de
Brigitte lo esperó con un revólver en su escritorio
y lo echó de su casa. Finalmente se casaron un 20 de
diciembre de 1952 en el Registro Civil del distrito
de Auteuil en París. Al año siguiente, ya era una
estrella de moda.
Trabajó en la película Ladrones
al claro de luna, polémica por sus escenas de
desnudez. A ella siguieron películas como El gran
seductor y Dichosa muchacha. A principios de los 60
ya cobraba cerca de un millón de francos para rodar
su primer película protagónica, Y Dios creó a la
mujer..., junto a su marido como director. Este film
la consagró con muchísimo éxito, pero le acarreó
grandes problemas en su vida matrimonial, lo que
significó la ruptura con Vadim. Pero pronto se
descubrió un romance muy breve y contradictorio con
el protagonista de la película, Jean-Louis
Trintignant, con quien convivió después de pedirle
el divorcio a su marido.
Cuando tenía 45 años, la prensa
francesa le contabilizaba 42 amantes. Entre estos
podemos nombrar al cantante Gilbert Becaud (al
dejarla por su esposa intentó suicidarse), el músico
Sacha Distel o el actor Jacques Charrier (con quien
se casó y tuvo un hijo el 11 de enero de 1960
llamado Nicholas). Al poco tiempo estuvo con el
actor Sami Frey, por quien estuvo al filo de la
muerte cuando se separaron, al igual que el mismo
Sami, que intentó quitarse la vida. Muchos romances
son los que formaron parte de su vida.
A los 39 años se retiró del
cine. Para entonces había filmado más de 60
películas, y su figura entera había sido
fotografiada unas 60 mil veces. Sus gestos, tan
personales, estaban llenos de una sensualidad
diferente, que no dejaba a nadie afuera; parecía
buscar complicidad y picardías en el espectador. Su
cuerpo hablaba en las fotografías, demostrando
diversos mensajes continuamente.
Brigitte representó un
movimiento hacia la libertad femenina que acaparó
los años 60 en Francia. Pero claro, Brigitte
sentiría un abismo de libertad que le producía
manifestarse graciosa, simpática, hasta sensual,
para no sentirse tan sola. Todo provenía de una gran
necesidad de afecto, lleno de desgarradoras
depresiones que ocasionalmente la llevaron a
intentar varias veces quitarse la vida. Cuando
cumplió 50 años dijo: "Lo difícil no es vivir; lo
difícil es sobrevivir". Para entonces los animales
llenaban su vida.
En 1962 accedió a contar su
vida en televisión. Estallaron las mediciones de
audiencia. El mito, pese a los años, no había
muerto. Brigitte poseía en su casa, La Mandrague, en
la costa del Mediterráneo, una colección de animales
recogidos o comprados a sus expropietarios, que los
maltrataban: un asno, siete perros, sesenta gatos,
tres cabras... Hasta hace poco contribuían a paliar
su soledad. "Sé lo que es vivir sin amor", dijo. "Sé
lo que es necesitar que nos abracen, y despertar a
solas en mi cuarto".
Hoy, con 67 años, ya no está
sola por las noches. Disfruta de su último
matrimonio con Bernard D'Ormale, un político de
ideas discutidas en Francia; la protege de esa
soledad aterradora que recorrió toda su vida y le ha
devuelto las primaveras que creyó perdidas.
Fotos
Fuentes: 1
2
LA
ONDA®
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