|
Socialismo del siglo XXI
son palabras vacías
Entrevista al pensador francés Edgar Morin
Entrevista
del periodista
Morin Por Nathan
Jaccard para la Semana.com, al intelectual frances
Edgar Morin. Con más de 60 publicaciones a su haber,
Morin es considerado uno de los pensadores franceses
contemporáneos más influyentes. Sociólogo, filósofo,
antropólogo, cineasta o escritor,
pero Morin nunca se ha dejado clasificar.
Nació en París en 1921 en una familia judía sefardí.
A los 21 años, cuando los alemanes invadieron
Francia, Morin ingresó a la resistencia. Como judío
y comunista, vivió en la clandestinidad hasta 1945.
En 1968 sustituye al sociólogo Henri Lefébvre en la
Universidad de Nanterre, la cuna del movimiento de
Mayo del 68, que Morin siguió de cerca.
-
Usted siempre ha insistido sobre la importancia del
diálogo. ¿Para Colombia, sociedad que sufre una
violencia sin fin, cómo volver al diálogo?
- Hay condiciones para el
diálogo que necesitan un mínimo de simetría y de
comprensión. Lo que hace imposible el diálogo es
considerar que el otro ni siquiera merece este
diálogo. Así el diálogo es un punto de partida pero
también de llegada. La gente es tolerante porque
trata de comprender al otro. El terrorismo, los
extremismos pueden ser entendidos por razones
históricas, sociales, psicológicas, culturales. Pero
el extremista no concibe que otra persona no sea
como él y tampoco comprende que los otros lo
entiendan.
- ¿Y cómo podemos dialogar en
Colombia cuando nadie parece tener la intención de
hacerlo?
- En América Latina hubo muchas
guerrillas revolucionarias. Empezaron a dialogar
cuando perdieron la fe en el modelo maoísta o
soviético. Se necesita una pérdida de la fe y de la
esperanza para que haya un proceso de integración de
los armados. Si se pasa ese momento la situación se
pudre. Para las Farc ya no hay esperanza
revolucionaria, están en una situación sicológica
difícil de salir. Hay que abrir esta posibilidad
ofreciéndoles una salida política.
- ¿Es el narcotráfico una
interferencia para ese diálogo?
- En Colombia hay tres guerras.
La de los paramilitares, la de la guerrilla y la del
narcotráfico. Creo que la guerra contra el
narcotráfico no tiene salida, a los capos les
interesa la ilegalidad. La única solución es la
legalización mundial de las drogas, sólo quedarían
los adictos, ya no es un problema de policía sino de
tratamiento. Colombia debería militar para la
legalización pues hay mucha gente en el mundo que
sabe que es el único camino.
- ¿Cómo comunista y estudioso
de los movimientos de izquierda, cree que existe el
socialismo del siglo XXI de Chávez?
- Si hablamos de socialismo del
siglo XXI es porque el del siglo XX se agotó, ya sea
por el estancamiento del modelo socialdemócrata o
por la corrupción interna de China y de la Unión
Soviética. Que usemos o no la palabra socialismo,
ese no es el problema. El problema es saber cuál es
el contenido del socialismo del siglo XXI. Hasta
ahora no hay ninguno, el socialismo del siglo XXI
son sólo palabras vacías.
- A raíz de la crisis
económica mundial, mucha gente, incluidos
reconocidos economistas, anunciaron que el
capitalismo salvaje estaba agrietado y
necesariamente tendríamos que pensar en otro
modelo....
- Es evidente que hay que
buscar salidas después del tsunami neoliberal. Como
no hay modelos, lo que me encanta, la única es la
economía plural, con cooperativas, asociaciones,
pequeñas explotaciones agrícolas, agricultura
biológica, artesanos. El capitalismo tiene que dejar
de ser el único sistema que ocupa la economía.
- Publicó hace dos años un
libro sobre la primera era ecológica. ¿Qué es?
- Hay un problema obvio de
degradación de la biosfera, algo que ya la mayoría
de la gente sabe. Pero la conciencia ecológica no
sólo tiene que ser sobre ahorrar energía eléctrica o
reemplazar los combustibles fósiles. Lo más
importante es cambiar nuestra relación con la
naturaleza, la civilización occidental se
construyó en oposición con la naturaleza, como si
fuéramos supernaturales. El hombre no está hecho
para conquistar la naturaleza sino para cooperar con
ella.
¿Y cómo adaptarse a esa nueva
realidad?
- La poesía de la vida tiene
que volverse un objetivo político. La expresión le
da risa a mucha gente pero la idea de vivir
poéticamente es poderse expresar, vivir en armonía.
Hasta ahora la política sólo se ha limitado a hacer
sobrevivir a la gente.
- Usted combatió a los nazis en
la Segunda Guerra Mundial desde la guerrilla
francesa, la Resistencia. ¿Cuándo es legitimo y
cuando se vuelve absurdo alzarse en armas?
- La Segunda Guerra Mundial es
una guerra donde toda la humanidad estaba implicada.
Teníamos la impresión de que no sólo peleábamos
contra los nazis que ocupaban nuestra Patria pero
también luchábamos para un mundo nuevo, un mundo
mejor. Esa ilusión de pelear por un mundo mejor ya
no existe en las guerrillas de hoy.
- Uno de sus últimos libros,
“Hacia el abismo”, prevé un futuro bastante oscuro.
¿Qué esperanza nos queda?
- Las tendencias probables son
muy malas, catastróficas incluso, pero en la
historia existe la improbabilidad. Viví
históricamente dos veces la victoria del improbable.
Primero la derrota del nazismo, cuando en 1941 la
victoria alemana en Europa era probable, y el
derrumbamiento del comunismo en 1989-90. Lo peor
nunca es seguro y las crisis más profundas también
pueden traer soluciones. En el seno mismo de
periodos oscuros, semillas de esperanza pueden
surgir. Aprender a pensar así, ése es el espíritu de
la complejidad.
- Hay decenas de páginas de
Internet sobre sus teorías. Usted tiene muchos
fanáticos en el mundo. ¿Se considera como una suerte
de estrella del pensamiento?
- Si me considerase como una
estrella tendría una imagen muy pequeña de mí mismo.
Algunas veces la gente me pide fotos o autógrafos.
Aunque me guste hasta cierto punto, lo que me
interesa es que ideas que creo vitales entren en el
espíritu de la gente. Acá en Colombia me han
recibido muy bien, pero mis amigos no me ven como
una estrella sino como alguien que lleva a cabo un
combate vital para la humanidad.
LA
ONDA®
DIGITAL |