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El mundo después
de Estados Unidos
Entrevista a Farid Zakaria
Farid Zakaria es uno de los
intelectuales más influyentes de los medios de
comunicación estadounidense. Doctor en Harvard, 45
años, nacido en Bombay, Zakaria es director de la
edición internacional de Newsweek y presentador de
un conocido programa de la televisión. Acaba de
publicar en Francia su libro titulado “El mundo
después de Estados Unidos”.
Lo que se puede leer a continuación
es la entrevista que le realizara recientemente la
agencia euronews.
-
“El Mundo después de Estados Unidos” es el título de
su libro. La primera frase que se lee es la
siguiente: “no es un libro sobre el declive de
Estados Unidos, si no sobre la emergencia del resto
de países”. ¿Quién está verdaderamente desafíando el
poderío de Estados Unidos?.
- En mi viaje
alrededor del mundo durante los últimos cinco o
siete años mientras escribía el libro, me llamó la
atención comprobar que cada vez hay más países que
se desarrollan tanto económica como políticamente.
Son países emergentes. No sólo me refiero a China,
India, Brasil o Rusia, también a Sudáfrica,
Indonesia, Turquía, Argentina o Chile. Ese grupo es
mucho más numeroso de lo que se cree. La estructura
del poder mundial está cambiando en el mundo y éso
es lo que está amenazando a Estados Unidos y al
Oeste, porque durante 400 años hemos vivido una
hegemonía de Occidente.
¿Dónde se está
construyendo la mayor fábrica del mundo? En China.
¿Y dónde se levanta la mayor refinería? En India.
¿el edificio más alto? en Dubai. ¿De dónde es el
hombre más rico del mundo? de México. ¿Cuál es el
mayor casino del mundo? el de Macao, en China. Así
que de repente te das cuenta que el futuro ya no se
está gestando en Estados Unidos sino en otras partes
del planeta. Si nos fijamos en las negociaciones
comerciales de hace diez años, los chinos,
brasileños e indios habrían hecho todo tipo de
concesiones para entrar en los mercados
occidentales. Ahora dicen más bien: les necesitamos,
igual que ustedes nos necesitan. Así que la
naturaleza de la política y la economía mundiales
está cambiando.
- En la cumbre del
G20 en Pittsburgh, los países emergentes finalmente
lograron ingresar en ese foro que viene a sustituir
el G8. ¿Es ése el camino a seguir?.
- Efectivamente es el
camino a seguir. De hecho la imagen que mejor
ilustra mi libro es el G20. Eso es lo que provocó la
crisis, porque a causa de ella muchos países
tuvieron que reconocer esta nueva realidad. Así que
dijeron: sólo saldremos de este atolladero con ayuda
de China, de India o Brasil. Necesitamos a esos
países en nuestro club. Esta nueva percepción ha
generado un cambio impresionante.
- Hay otras cosas
que no podemos hacer sin China, India o Rusia. Es el
cambio climático, el combate contra el calentamiento
global. Pittsburgh fue en este sentido decepcionante
y parece que Copenhague tampoco suscita muchas
ilusiones.
- Los dos países más
importantes en esta cuestión del calentamiento
global son Estados Unidos y China. Son los
principales emisores de dióxido de carbono. Por
cierto mucha gente se confunde al pensar que el
principal generador de C02 es Estados Unidos. Pues
no, en realidad es China. Estos dos países se están
quedando atrás en esta materia, donde el liderazgo
europeo es indiscutible. Pero de todas maneras creo
que es posible un acuerdo sustancial entre Europa,
Estados Unidos y China. Si juntos logran que Pekín
firme determinados objetivos, se avanzará mucho.
En Estados Unidos lo
que vamos a ver es un cambio formidable hacia las
energías alternativas, porque la administración
Obama, aunque no está logrando que el Congreso le
apruebe lo que desea, está consiguiendo un impulso
destacado en términos de financiar las energías
solar y eólica. Todo esto está arrancando y tardará
algunos años; sin embargo creo que lograremos sentar
un precedente si existe una mayor acción tanto por
parte de Estados Unidos, como por parte de China.
- En
materia de terrorismo, por ejemplo, usted dice que
el mundo es menos peligroso de lo que nos parece…
- El terrorismo es
algo que me aterra a mi y a usted. Si no me diera
miedo, no serviría de nada. Así que lo que tenemos
que crear es una resistencia para poder decir que
esos actos terroristas ocasionales no nos van a
paralizar, no nos van a asustar y no nos van a
obligar a hacer cosas estúpidas como invadir otros
países.
-
¿Tenemos que tener miedo de Irán?
- Tenemos que
preocuparnos de Irán, es un buen ejemplo. Es un país
pequeño con un gobierno impopular que sufre graves
problemas internos como una economía inoperante.
Irán no puede producir la gasolina que necesita. Así
que en este contexto se trata de un país
problemático: porque además está provocando
conflictos en la región. Por esta razón debemos
intentar bloquearlos, estar en condiciones de
hacerles frente y contenerlos. Pero no será la
Tercera Guerra Mundial, no es el fin del mundo. Un
Irán con armas nucleares podrá ser contenido,
disuadido, estará a la defensiva, ya que todas las
potencias regionales estarán en contra de Irán:
Israel, Egipto, Arabia Saudi estarán de acuerdo por
primera vez. Creo que el tiempo estará de nuestro
lado. Dentro de 25 años el régimen iraní estará en
una situación mucho peor, será aún más impopular,
más inoperante, si no ha terminado muriéndose.
Dentro de 25 años, todos los países occidentales
seguirán donde están hoy. Así que podremos estar
seguros de que viviremos más que el régimen iraní.
Ese país es un pequeño problema, aunque sea un
problema real.
-
¿Si Estados Unidos continúa siendo fuerte y el resto
de los países emergen, qué será de Europa?
- Una buena pregunta,
porque si nos fijamos en los porcentajes del PIB
global dentro de 20 años, Estados Unidos mantendrá
su posición, Asia ascenderá y Europa declinará. Y si
Europa declinará es a porque no será capaz de
afrontar el desafío fundamental al sistema, que
consiste en la gran competitividad y energía nueva
de los países emergentes. Europa deberá acometer
dolorosas reformas estructurales, eso todo el mundo
lo entiende, no hay secretos, sin embargo lo que se
necesita es verdadera valentía política para llevar
a cabo esos cambios.
- ¿Pero qué implica
eso políticamente? ¿Asistimos al ocaso de Europa en
la escena internacional?
- Todavía no, porque
es una opción que Europa aún tiene por delante.
Europa son 400 millones de personas en 27 países, y
no logra actuar con una sola voz en política
exterior. No es capaz de proyectar poder en materia
de Defensa. Es una falacia pensar que se puede tener
impacto en el mundo, que se puede ser un actor
global, si se carece de un complemento de poder.
Europa debe poder proyectar su poder militar,
económico y cultural. No es posible que Estados
Unidos haga todo el trabajo, mientras ustedes sólo
se dedican al noble trabajo de pagar las escuelas.
Por eso tanto Europa como Estados Unidos deberán
afrontar ese desafío y adaptarse a él.
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