¿Guerra fría o guerra tibia?
Nueva crisis misilística entre
Estados Unidos y Rusia
por el profesor Bernardo Quagliotti de Bellis

El término Guerra Fría  fue utilizado por primera vez en el siglo XIV, por el infante  español don Juan Manuel, refiriéndose a las diferentes visiones y enfrentamientos entre cristianos y musulmanes en la península ibérica.  Otro término que supone un antecedente de la Guerra Fría  -y actual Guerra Tibia-  entre Estados Unidos y Rusia, fue el  usado por el Cardenal Granvela de la corte de Felipe II de España y Portugal -“guerre masquée”, para denominar el enfrentamiento entre España y Francia a finales del siglo XVI.

 

Pero el término en el lenguaje político apareció en 1946, por el    Bernard Barcuh  (asesor económico de los presidentes W. Wilson y F.D. Rooselvelt)  para denominar la situación creada en el tablero internacional  luego de la Segunda Guerra Mundial, entre los dos granes bloques que mantuvieron  visiones enfrentadas entre lo que debía ser el orden económico internacional.

 

La guerra fría: 1947 – 1991

Luego de los genocidios cometidos por Estados Unidos en Nagasaki e Hiroshima ( agosto de 1945) la “guerra fría” , que había alcanzado su cenit en 1948-1953   no llegó a convertirse en “caliente” dado que tanto la URSS como Estados Unidos prefirieron utilizar la intimidación, la propaganda, la subversión, y la guerra localizada.  

 

1991  .Con la llegada de Mijail Gorbachov al Kremlin,  comenzaron a sucederse  períodos de distensión interna en Rusia,  que culminaron con la desintegración de la URSS en 1991. La guerra fría había concluido. La ingeniería estratégica de seguridad establecida en el siglo XX había tocado su fin.       

 

La guerra “tibia”

El nuevo mapa del mundo, con la sumatoria protagónica  de nuevas grandes  potencias, indica que el centro de gravedad estratégico mundial se está trasladando del Atlántico hacia el Pacífico;  que se ha debilitado la “política de poder”  nacida con Metternich a partir del Congreso de Viena de 1814-1815 luego de la Primera Guerra Mundial. El mundo político, militar, tecnológico, es otro.

 

El G-8  (sustituído por el G-20) ha dejado de ser significativo, La globalización viene asentando las bases de una economía mundial completamente distinta a las seculares  teorías expresadas por nómades y sedentarios. En la actualidad, la previsible ecuación geopolítica está orientándose hacia una confrontación entre las grandes potencias continentales y las grandes potencias marítimas, a lo que hay que sumar el nuevo protagonismo geopolítico que han  adquirido–y continúan adquiriendo- países emergentes, geográficamente claves como Turquía, Sudáfrica, Nigeria, Irán, Brasil, entre otros. También  Iberoamérica y el Caribe  están  profundizado   la importancia de la integración continental, tanto en lo político, en lo económico, como en relación a la defensa.

 

El gran tema: el escudo misilístico

La interrogante mundial  actual es: al instalarse el plan de escudo de defensa antimisiles por Estados Unidos en la región Este de Europa, ¿nuevamente la paz mundial se verá amenazada? ¿La decisión del entonces presidente de Estados Unidos George W. Bush creando tan cobertura de seguridad, acaso no fue un  importante   factor para destruir la balanza estratégica mundial? ¿El oráculo de Washington anunciaba  una tercera guerra mundial? o bien ¿había que salvar las industrias del armamento y la química?. Le cedo la palabra a Donald Rumsell y Dick Cheney.

 

Rusia, por su parte  -y no sin cierta razón-  rechaza la ejecución del plan misilístico de Washington cerca de sus fronteras, pues lo considera como una amenaza en contra a su seguridad. En Moscú se piensa que esta estrategia estadounidense  en complicidad con la OTAN, radica en poder  controlar y neutralizar,  si fuera del caso,   la capacidad disuasiva nuclear  rusa, y, por tanto el “escudo misilísitco”  cumplía la misión de  “cordón sanitario” alrededor de zonas rusas  su territorio ubicadas en el  Norte, Este y Sudeste. Incluyo, Georgia,  los mares Negro y Caspio con sus ricos abastecimientos energéticos.

 

Las discrepancias entre Moscú y Washington se acumulan en una agenda donde están señalados los puntos de más tensión política: extensión de la OTAN hacia el Este, independencia de Kosovo, crisis de Oriente Cercano, y  en un segundo plano, los temas acerca de Iran, Afganistán, srael, líneas de los gasoductos y oleoductos  del Mar Negro.

 

  Rusia perdió la guerra  en Georgia en 2008, El resultado –feliz al fin- fue que en Eurasia no estalló una carrera armamentista que, probablemente hubiera sido  nuclear.  La OTAN  hubiera logrado una gran ventaja tomando en cuenta que Rusia no puede enfrentar una geopolítica intensa,  mientras siga manteniendo una petro-economía basada  en el obsoleto modelo económico del régimen zarista.

 

Hoy vuelve a tener vigencia el pensamiento del  geógrafo inglés H. Mackinder:  la lucha por el control del  “heartland”, también llamada “Teoría de la Región Cardial”, “Área Pivote o “Isla Mundial”.   formulada por primera vez en 1904 y revisada en 1919 y 1943 . Sigue teniendo gran actualidad. China también la analiza.

 

Obama desarma el “escudo” de Bush

Barck Obama, en su primera decisión de gran importancia en política exterior, logró descongelar las tensas relaciones bilaterales con Moscú, al decidir abandonar el fantasioso proyecto (“la miniguerra de las galaxias”) con sensores en la República Checa y en Polonia, abandonadas éstas  a partir de ahora,    a su suerte geopolítica.

 

La decisión de Obama está basada en una “reevaluación”• mediante un “despliegue” más eficaz con el fin de cubrir a toda Europa contra los cohetes chiítas iraníes, teoría expuesta por el secretario del Pentágono, Bob Gates y por Hillary Clinton (The Financia Times,20/09/09) . Para Rusia, “tal actitud significó  un retorno al sentido común”.

 

Expresó Obama: “Nuestra nueva arquitectura de defensa antimisiles en Europa aportará defensas más fuertes, más inteligentes y más rápidas a las fuerzas estadounidenses y sus aliados de la OTAN” considerando  ello mucho mejor para afrontar posibles amenazas de Teherán, afirmando, además,  que el objetivo es involucrar a Rusia en un sistema global de defensa.

 

 ¿Qué hará  la OTAN?

Considero que ha llegado el momento de que la OTAN defina un nuevo concepto estratégico, pues son muchas las voces que viene afirmando  que el modelo actual (de abril,1999) ha quedado obsoleto para poder  afrontar los retos de seguridad, nuevos y futuros, como éste de la carrera misilística. Un comunicado desde Bruselas, fechado el 18 de este mes, señala que la OTAN se propone vincular  los sistemas antimisiles de Europa, Estados Unidos y Rusia. 

 

La amenaza de Irán continúa justo en vísperas de las conversaciones nucleares en Ginebra  entre  Irán y el 5+1, al disparar con éxito un misil Ghard 1-  versión mejorada del Shahab 3, con un alcance de 1.800 kilómetros, capacitado para golpear a Israel a  bases de Estados Unidos en Oriente Cercano.

LA ONDA® DIGITAL

© Copyright 
Revista
LA ONDA digital