Uruguay: ¿En los
umbrales de una nueva
reconstrucción política?
por Gerardo Caetano

En el programa  “Tiempo Presente” de Radio Oriental, que dirige el periodista Jorge Traverso, en diálogo con el historiador y cientista político Gerardo Caetano, este manifestó:Una de las primeras hipótesis, es que además de cambios en los partidos, todos los partidos tuvieron un gran déficit de construcción política, de oferta para la campaña electora”.

A continuación los tramos fundamentales de ese diálogo.

 

Creo que, desde cualquier abordaje, lo primero que hay que decir es que hay ciertas incertidumbres que - responsablemente y desde una perspectiva consistente - hay que manejar con extrema cautela. Por ejemplo, hay ciertas preguntas de la gente, ciertas expectativas de respuesta, a las que tenemos que decir: “mirá, realmente no puedo, consistentemente, decirte más que hipótesis”. Y sobre todo – algo muy importante para los investigadores – no hay que enamorarse de las ideas. Un investigador tiene que ser escéptico, sobre todo, ante una elección tan rara y – yo le agregaría – tan mala. No recuerdo una elección, una campaña, de tan baja calidad. ”Luego ante una indicación del periodista Jorge Traverso en el sentido que el “pecado capital” no ha sido la falta de propuestas, sino una campaña sin profundidad.”

 

Caetano agregó: “Yo coincido. Por ejemplo, a mi me parece de muy baja calidad la atención que – por ejemplo – los espacios de televisión  le ha dado, en términos de propuesta periodística, a la campaña. Es decir, yo realmente no entiendo, programas periodísticos en plena campaña, a diez días de la elección, que se pasan a la una de la mañana, dos de la mañana. ¡No lo entiendo! ¡No lo entiendo! Y creo que – además – en términos de oferta periodística mediática, no es correcta. Pero bueno, hay quienes dicen otra cosa. Pero también tengo que decir algo: yo no puedo aceptar que un dirigente político del peso, de la raza del Dr. Lacalle, cometa los errores que ha cometido. Por supuesto, esto mismo lo puedo decir de José Mujica. ¡No puedo creer que el Dr. Lacalle no sepa el número de detenidos desaparecidos en el Uruguay! ¡No lo puedo creer! No puedo creer que le erre en dos oportunidades. ¡No puedo creer que no lo haya leído! ¡No puedo creerlo! Y, además de no poder creerlo, no puedo admitirlo, no puedo admitirlo. Y lo mismo podría decir de Mujica, en muchos aspectos. No puedo admitir que un candidato de izquierda trate a un joven que consume “pasta base” como infecto-contagioso. ¡No lo puedo creer! En el 2009, ¡no lo puedo creer! Entonces bien, es una responsabilidad compartida, pero…”. 

 

“Ahora, yo quiero subrayar algunas cosas: primero, no se puede descartar ninguna hipótesis, pero hay hipótesis más difíciles que otras. Y yo ahí tiendo a coincidir con César. Yo diría hoy – desde un abordaje que no es el de las encuestas, que es otro – hoy lo que diría es lo que vengo diciendo desde hace mucho tiempo: el Frente se va a acercar o va a obtener – hipótesis - mayoría legislativa – ahí no lo podemos saber, pero se va a acercar, por lo menos – pero yo creo que no va a ganar en primera vuelta. ¡Es muy difícil que gane en primera vuelta! Coincidimos. Tiendo a pensar que – en un escenario de segunda vuelta – el Frente Amplio es favorito, es favorito. Esto – por otra parte – es una posición más o menos de “consenso” entre los analistas políticos, desde abordajes muy diferentes, muy diferentes. Pero ¡es claro, tenemos un diez por ciento de indecisos, más/menos! Y realmente – tenemos en ese grupo – perfiles de votantes muy mezclados – que nos hace muy difícil prever cómo se va a orientar ese voto decisivo.

 

Una de las primeras hipótesis que vengo trabajando hace tiempo pero – sobre todo – que voy a trabajar en el “test” de esta campaña, es que, además de cambios en los partidos, yo creo que todos los partidos tuvieron un gran déficit de construcción política, de su oferta para la campaña y que esto deriva en una campaña como la que hemos tenido. Creo que hubo déficit de construcción política en el Frente Amplio. Y los errores en el Frente Amplio vienen de bastante más atrás de diciembre del año pasado. Yo creo que hace dos años y medio que el Frente Amplio – como partido – tiene grandes dificultades de construcción política. En el Partido Nacional creo que ha ocurrido lo mismo pero – yo creo – que hay una hipótesis – en la que estoy trabajando hace tiempo – que tiende a consolidarse: además de los problemas en los partidos, tenemos un electorado nuevo, ha cambiado el electorado. Y ha cambiado en función de múltiples circunstancias y está en una proyección de cambio que – yo creo –  tiene mucho que ver con estas incertidumbres del final de la campaña”.

 

Luego al analizar desde otro ángulo el final de la campaña electora y el accionar del gobierno del Dr. Tabaré Vázquez Gerardo Caetano sostuvo: “Creo que hemos tenido un déficit en materia de negociación política: hemos tenido un gobierno que gobernó pero que no negoció. Y el sistema político uruguayo tiene una asignatura pendiente: el Frente Amplio gobernó, pero no co-gobernó. Es el único partido que ha gobernado pero no ha co-gobernado. Y en el Uruguay – por suerte, por suerte – tenemos una larga tradición de co-gobierno. Esto que quiere decir: de gobierno por negociación, de gobierno por compromiso. Y a mí  me resulta un desafío positivo. Yo creo que los dos candidatos con chance de ganar – en cualquier hipótesis – van a ser mejores gobernantes que candidatos. Han sido malos candidatos, creo que van a ser mejores gobernantes. Y entre otras cosas,  creo que los dos – los dos – tienen una virtud, que es: capacidad negociadora.

 

No casualmente, los dos vienen de una matriz “herrerista”. La mejor definición del “herrerismo” es “pragmatismo”. Los dos son mucho más pragmáticos de lo que han demostrado en la campaña, ¡mucho más pragmáticos!, y creo que los dos tienen una capacidad de negociación. Y a mí me parece que este país – sobre todo por coincidir que lo que viene – no son… Porque nosotros miramos la elección – a veces – con mucho provincianismo y no estamos mirando el mundo. Por ejemplo, nosotros no estamos mirando que el año que viene – para Uruguay – hay una elección tan o más importante que la nuestra, que es la elección de Brasil. Es decir, si en Brasil gana el PT y su coalición o si gana Serra y su coalición, la cosa cambia, ¡cambia! ¡Y cambia dramáticamente!”.

 

Más adelante ante la pregunta del conductor del programa si estábamos ante un fenómeno para toda la región  el historiador y cientista político indicó: “¡Para toda la región! Pero además, los cinco años gloriosos de crecimiento, ¡no van a estar! Entonces, venga el que venga, la nueva gobernabilidad hay que construirla sobre bases diferentes. Esto qué quiere decir: que lo que viene necesita más negociación”.

 

Traverso le recordó que en ese ciclos electorales estaba las próximas elecciones nacionales argentinas a lo que Caetano agregó: “En Argentina en 2011. Pero hay un ciclo electoral en América del Sur de más de diez elecciones que – posiblemente – cambie el mapa político de la región. Pero en particular, nosotros tenemos una crisis, que va y viene – no está todavía muy claro - en cualquier contexto, no vamos a tener los cinco años gloriosos que tuvimos, en términos de inserción internacional. Pero - sobre todo - tenemos una elección decisiva para la región e incierta, que es la elección en Brasil.

 

En ese contexto, el gobierno que venga va a tener que negociar mucho. Vamos a tener que ir hacia un formato de gobierno muy negociado, mucho más negociado que en este período, mucho más negociado. Primero por el contexto, pero también porque hay ciertas reformas fuertes, que no pueden soportar una lógica de gobierno “mayoritarista”. Yo digo: una reforma fiscal, muy importante, se dio en Uruguay bajo una lógica “mayoritarista”, la votó sólo el partido de gobierno. No es el mejor escenario, no es el mejor escenario. Hay ciertas reformas que el país se debe, que necesitan mayorías más sólidas. Los dos candidatos – en algún momento – lo han dicho en la campaña. Entonces tal vez, tal vez – desde una perspectiva más optimista – lo que digo es: cambiará el formato del gobierno, incluso será más complejo, pero tal vez podamos responder.

 

Las previsiones catastrofistas sobre la evolución del sistema político uruguayo, siempre han chocado con actores hábiles. Los partidos uruguayos finalmente – y si uno los mira en la región, mucho más – son partidos que han sabido sobreponerse a situaciones muy adversas. Yo creo que ahí hay un patrimonio muy importante de la política uruguaya. Tal vez en lo que estemos, sea en los umbrales de una nueva reconstrucción política, en donde haya un gobierno más complejo, pero haya un gobierno más negociado. En donde, por ejemplo, fundemos – que todavía está pendiente – un nuevo Estatuto de Co-participación, que nos permita, por ejemplo, hacer algo tan simple y tan impostergable como reestructurar la integración de los organismos de contralor, que desde hace más de diez años, porque no ha habido posibilidad de lograr acuerdos políticos para renovar la Corte Electoral, el Tribunal de lo Contencioso Administrativo. Ahí hay deudas del período anterior. Entonces – admitiendo la complejidad del tiempo de lo que viene – tal vez podamos hacer una lectura distinta.

 

Incluso podemos decir que dos candidatos, supuestamente tan distintos, tan distantes, tan duros, con tanta identidad, tan poco “centristas” – por lo menos en la percepción – tal vez tengan capacidades de negociación fuerte, que otros candidatos más cercanos no tienen. Yo creo – por ejemplo – que en términos de acuerdos difíciles, sobre temas muy difíciles para Uruguay – como por ejemplo, una Reforma del Estado, tal vez entre Lacalle y Mujica haya más posibilidades de negociación y de persuasión de lo negociado que – por ejemplo – las que tendría una negociación entre Larrañaga y Astori.

 

Y, finalmente, un elemento sobre el que he escrito: los partidos uruguayos – en términos históricos – tienen también un desafío. Yo lo que veo, por ejemplo, es un Frente Amplio con menos “seregnismo”, un Partido Nacional con menos “wilsonismo” y un Partido Colorado con menos “batllismo”. Y estas tradiciones – algunas más recientes, otras más largas – han sido muy importantes para entender la política uruguaya. Es bastante difícil de pensar que el Partido Colorado puede reconstruirse sin “batllismo”. Pedro Bordaberry, yo creo que ha hecho una buena campaña en una mala campaña general, pero tiene que demostrar muchas cosas. Tiene que demostrar, por ejemplo, que es capaz de – y no lo ha demostrado hasta ahora, eh, a pesar de hacer una buena campaña – tiene que demostrar que puede reincorporar “batllismo”. No ha dado esa señal. Lacalle no ha demostrado – a pesar de que lo intentó – que pudiera reconfigurar la presencia “wilsonista”. ¡Y es impensable un Partido Nacional sin el “wilsonismo” como un referente clave! Y Mujica va a tener que reconstruir una lógica de partido en donde aquella perspectiva “seregnista” - de acuerdo, de negociación - adentro y afuera, prevalezca.

 

Estamos en tiempos que no van a ser aburridos, en tiempos muy desafiantes. Pero – tal vez – no estemos cerca de la peor hipótesis sino – eventualmente – de un examen para actores que – en otras oportunidades, ante exámenes difíciles – han rendido bien. ¿Por qué no pueden rendir bien en estas circunstancias?”

LA ONDA® DIGITAL

© Copyright 
Revista
LA ONDA digital