Mozo, por favor,
¿repite el plato?
por Félix Duarte

Empieza a deshojarse el almanaque, en el escaso tiempo de un mes que nos separa del balotaje. Ese domingo habrá definición en una confrontación entre dos candidatos. Cada uno habrá procurado influir en la gente, para que el voto, razón y objetivo de la contienda, posibilite a uno conformar esa mayoría, que le permita llegar a presidente de los uruguayos. Y colorín colorado, esta elección habrá terminado. Con insistencia oímos y leemos que en este escenario se confrontan dos modelos de país. Tal vez más correcto sería decir que se confrontan dos formas o modelos –como se prefiera–  pero no del país, sino de la gestión que el Estado hace, o como lo hace, de los diversos aspectos relacionados con una sociedad, con esta sociedad, con esta comunidad, que habita un lugar en el mundo: el Uruguay.

 

Demos una mirada al escenario. Este Gobierno recibió el país en un estado no de los mejores –seamos objetivos– y haciendo de tripas corazón y como ha dicho nuestro filósofo estrella...”es lo que hay valor...” tuvo que empezar aprendiendo como es eso de gobernar en el terreno recibido, que un legislador bien lo definió al decir que...” esto en que nos encontramos es un campo minado...” Y se empezó con la tarea en nuestro Uruguay. País pequeño. ¿Riquezas? –ovejitas, vaquitas, tierra, cielo, clima, arenas. Y parar de contar, por ahora. Pero vamos a tener petróleo y seremos ricos..? ¿De caja como estamos? Empobrecidos, debemos las joyas de la abuela, la externa nos exprime, la marginación nos angustia, se nos fueron gurises y nos quedan viejos. La gente aguanta marcando record de equilibrios en la cuerda.

 

El oficio ese de gobernar se fue manejando como se pudo y con lo que se tenía y nadie dice “Mira, aprende con todo lo que hicimos”. Nadie dice eso, porque lo que hay es un equipo de gente en obra. Algunos bien, otros no tanto, quien tal vez deba buscar otra cosa, esto no es lo suyo y si hubo alguna macana de alguien, nadie se amparó en fueros y si hubo que dar paso a la justicia se hizo. Lo hizo este gobierno y no los otros.  Y se fue andando y se fue caminando y hoy ¿Cuál es el mensaje? “Estamos trabajando en la mayoría de las cosas, precisamos más tiempo y a lo mejor cinco años más tampoco alcanzan” Con modestia, creemos se comete  enorme error en esta campaña. Decir que se hizo tal y cual. Muy poco se puede mostrar como hecho consumado. En la mayoría de las cosas, se esta trabajando.

 

Todo en la vida tiene su contrario. Este gobierno del Frente Amplio es una cosa.  Antes con Partidos Blanco y Colorados es la otra cosa y cierra la premisa. Nos queda ver algo de ese antes: Los gobiernos pensaban al país y su sociedad como el negocio de una empresa, liderada por el presidente (con varias excepciones, pero no en el pasado reciente. ¿Un ejemplo? Batlle y Ordóñez principios siglo pasado) y muchas familias de los patrones se enriquecían, generación tras generación. Desde algunas décadas para acá, en la economía del mundo, empezaban nubes oscuras. Por casa la oligarquía se acomodaba para bajar nivel y en el abajo se apretaba y los pobres empezaban a ser más pobres, para que el rico no pasara a ser menos rico. Eso se acentúa sin pausas. Aquí esta la marginación y la pobreza. Viene de lejos.

 

La pobreza hoy es tema de toda la campaña y lo seguirá siendo en este mes. Se llegó a decir por uno de los exponentes de más alcurnia de aquellos gobiernos de blancos y colorados, que si es presidente va “erradicar la pobreza de cuajo” así con estas palabras; un poco antes había dicho que iba a instalar peluquerías y donde bañarse cerca de los asentamientos. El circo para todos y el insulto y el desprecio a los uruguayos que se han quedado al borde la vida, por causa de la gestión de ellos, los políticos millonarios de ahora, los mismos que procrearon la pobreza, motivo  de estupideces de estos días. En este Gobierno, con esa pobreza solo se pudo traer el alivio de una política asistencial. Acercar algo a los que no tenían nada, mientras de buscan las medidas de fondo. Una búsqueda de las tantos en que se está.

 

En síntesis y para terminar, pensamos que lo que se confronta en este balotaje del fin de noviembre, son dos maneras de ejercer el gobierno, que conlleva además dos maneras de encarar la relación Estado–sociedad.  Uno, lo que hubo en  buena parte del siglo y medio anterior, o sea Gobiernos que son directorios de una empresa, instalada para lucrar a costa del país y de la gente. Dos, un gobierno que trabajará para lograr mejorar las condiciones de vida y para que las que produzca el país se use en beneficio del pueblo. Si gana el caso Uno la empresa del gobierno volverá a largar humo por sus chimeneas. Si gana el caso Dos, este Gobierno que cumple un periodo, va a seguir trabajando en todas las tareas que no se han podido completar, con el norte en el beneficio de la gente. ¿Qué le conviene más a usted?

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