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Cuidado con esa
baldosa floja...
por Félix
Duarte
“Semanas
entreveradas las que’stamos pasando...aura que dice
paisano...como no...” es casi seguro diría aquel
querido viejo en “El Resorte”, sin duda contando de
antemano con la aprobación del Barcino. Pisadas en
falso en algunas cosas, desde uno y otro bando,
duelo verbal con no mucha política de Estado en las
propuestas. Es cierto que, por suerte, afloró la
movilización desde el Frente, que debió haberse dado
antes, pero el antes fue y ahora está. Y en este
ahora reconforta ver jóvenes entusiastas, en muchos
casos tomando en sus hombros las acciones.
Enhorabuena.
Esto último es una
realidad importante que en los niveles de Dirección
del Frente deberá estar en los primeros lugares de
la agenda, cuando en el día después de la elección,
se tenga que empezar a sentar las bases del nuevo
período de Gobierno de esta fuerza política que
necesita sangre joven y aire fresco. Pero eso es
después y aun falta algo, que en tiempo es poco dos
semanas, pero en importancia es mucho una hora, si
hay desesperación y la oposición está desesperada.
En esta elección, disputan más que un presidente.
Quedar dentro de la Historia... o al costado de
ella.
Para los que
tuvieron el poder siglo y medio dos periodos afuera,
aflojan ciertos tensores de las estructuras
partidarias. Por algo todos los líderes históricos,
salieron al ruedo, cuando en dos de ellos el tiempo
los había involucrado con el “reposo del guerrero”
Don Jorge no estuvo feliz y Don Julio María no le
fue mejor avivando brujas dormidas. No hay duda que
la nota más baja fue para el primero. Don Luis
Alberto, con la responsabilidad –bien ganada– de ser
hoy uno de los políticos con más oficio como tal,
demostró una vez más, que los años pasan y no en
vano.
Si el Pepe dejó
flancos como aquel reportaje en medio argentino o
dichos en ese libro de que tanto se habló y algunas
otras perlitas, el Cuqui, puede decirse que no
estuvo a la altura de sus antecedentes, con la
motosierra, la peluquería y el baño, los atorrantes,
la cueva y el sucucho y cuando las encuestas
empezaron a señalar algunos números, ocurre el tema
del arsenal y aparece el abatido Feldman, y dijeron
a coro: “Traigan la mochila del Pepe, es el momento”
y vio cámaras la “Operación canalla” en el interior.
Pasa una semana y son dos puntos menos en la
encuesta.
Y en ese momento
se prende una luz roja en la carpa de guerra del
Cuqui. Hay que variar la línea “combativa” de
Gustavito. Al policía bueno, al policía malo. Va al
perchero la piel del lobo. Se saca del perchero la
piel de cordero. El Cuqui declara “Tenemos que lavar
varias cebaduras con el Pepe” El Guapo con la voz
del bueno, por teléfono al Pepe: “Hay que bajar la
pelota al piso” y ya en una diarrea de cambio,
...”la fórmula Lacalle Larrañaga esta abierta al
diálogo...” y el Cuqui, al borde del llanto, en
Florida...” hay que retirar el caso de la campaña” ¿Você
entende...?
Planteado el
contexto, con la mano en el corazón
interroguémonos... ¿Quién levanto la pelota del
piso? Y la otra unida a esa: ¿A quien le sirve bajar
la pelota al piso? La pregunta uno tiene una
respuesta clara: Fue la oposición centrando el
ataque en la persona del candidato del Frente. Y
esto a su vez responde la pregunta dos. La
“Operación canalla” la instaló el Partido Nacional.
Los colorados se desmarcaron de eso. La oposición
tiene un objetivo: recuperar el negocio que es para
ellos el país. Cambios o ataques: solo estrategias
apuntando a ese fin central.
Por lo tanto,
modestamente pensamos que en el Frente Amplio
también debe encenderse una luz de alarma. Cuidado
que aquí hay una maniobra para tratar de que el FA
baje la guardia, porque en este momento tiene la
iniciativa y la oposición por el rumbo que lleva,
solo debe esperar que se acentúe lo que esta pasando
y que las encuestas están graficando cada semana.
Una cosa que el Frente no puede aceptar es el
debate, que desesperadamente esta buscando la
oposición. El Frente no precisa el debate. ¿Para
que? Si va creciendo la adhesión de la gente.
El hecho de que la
oposición reclame con tanta insistencia y con
razones ubicadas en que la gente necesita saber
propuestas para decidirse, es un verso chino. Porque
la decisión de la gente ya se está manifestando y la
muestra es la diferencia de nueve puntos. El Frente
a esta altura no puede ceder terreno porque seria
eso aceptar un debate. El Frente debe seguir en lo
suyo, con altura, sin atacar y cuidar mucho lo que
se dice. Nada se pierde si el Pepe, porque tiene
mucha tarea con la campaña, solo por dos cortas
semanitas hace una pausa en su columna.
El Pepe es el
candidato. Es al que muchos ojos y oídos observan
con atención y cualquier gesto o palabra sirve para
fabricar un argumento. Lo del debate es central. Hay
detalles que no viene al caso mencionar que abonan
esa insistencia, en especial de Lacalle, que de
producirse tal vez haya que arrepentirnos. ¿Tiene
algún sentido, cuando se va ganando y cuando lo que
se juega es nada menos que la vuelta al poder de los
que usaron al país, siglo y medio, para beneficio
propio, tiene sentido, repetimos, darles una mano
para que avancen en el logro del objetivo?
Terminando, con
modestia sugerimos que el Frente siga tal cual va.
No importa lo que digan, los sapos y culebras que
libere “El País”, lo que la desesperación los motive
en estas dos semanas cruciales.
Que hagan un
esfuerzo algunos y no den respuesta a provocaciones.
Si el Cuqui quiere lavar cebaduras con el Pepe, que
no le diga el Pepe. “Como no Cuqui ¿Por qué no te
venís por el quincho, tengo yerba y hacemos un
fueguito pa’charlar”. Esto es una campaña y hay
mucho en juego. Hay que ser conscientes de eso.
Cabeza fría, corazón caliente... que vamos bien.
Tener conciencia de lo que se juega. No entregar
cabeceras de playa al enemigo.
LA
ONDA®
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