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La conversión católica de los
anglicanos, un tema que divide
por
Leonardo Boix

En una medida sin precedentes
en la historia del anglicanismo, al menos 500 mil
anglicanos "desafectados" de la Iglesia de
Inglaterra, principalmente por la ordenación de
obispos mujeres y homosexuales, y las bendiciones de
uniones entre parejas del mismo sexo, se unirán al
catolicismo romano tras una invitación hecha el
pasado 19 de octubre por el papa Benedicto XVI, que
dividió las aguas en el Reino Unido y creó más
problemas para una comunión protestante en profunda
crisis.
El grupo de "desafectados" será
el primero en aceptar la oferta del Vaticano que
permite a pastores anglicanos sumarse a la Iglesia
católica, al tiempo de retener elementos de su
identidad anglicana.
Así lo confirmó en entrevista
con Apro el canon Chris Sugten, a cargo del
influyente grupo conservador Anglican Mainstream,
que se opone férreamente a las uniones entre parejas
homosexuales y rechaza la ordenación de obispos gay
dentro de la congregación anglicana.
De acuerdo con el religioso,
cuya posición es rechazada por el ala más liberal de
la Iglesia, el anglicanismo "está muy complacido"
por la oferta hecha por el Vaticano, "que ha dado su
hombro en estos momentos difíciles, para recibir a
todos aquellos desafectados".
"Sabemos que hay muchos
anglicanos que tienen diferencias con la Iglesia de
Inglaterra, principalmente por la cuestión de la
ordenación de mujeres, aunque éste no es el único
tema. En África, por ejemplo, el gran debate se da
por la cuestión de la bendición de uniones entre
homosexuales. Creemos que muchos anglicanos
aceptarán la oferta", destacó Sugten, conocido en el
Reino Unido por haber enviado, en septiembre de
2005, una carta abierta a los obispos, deanes y
lores para que rechazaran la ley de uniones entre
homosexuales.
Tras preguntársele si cree que
existirá un "éxodo masivo" de anglicanos al
catolicismo, el canon británico expresó ciertas
dudas:
"Eso aún no lo sabemos. Muchos
anglicanos esperarán primero por una solución de la
Iglesia anglicana. Que se mantenga la supremacía de
las Sagradas Escrituras y la figura de Jesucristo.
Estos son temas muy importantes para nosotros.
Algunos aceptarán la oferta de Roma, que entendemos
y apreciamos, pero no estoy convencido que haya un
éxodo absoluto."
La decisión del Papa es
considerada por el experto como una de las medidas
más importantes en las relaciones entre ambas
religiones desde la reforma que dio comienzo a la
Iglesia de Inglaterra hace más de 400 años, tras el
divorcio de Enrique VIII con su primera esposa,
Catalina de Aragón, en 1533, para casarse con Ana
Bolena.
La Reforma inglesa fue iniciada
azarosamente para conseguir los objetivos dinásticos
del monarca Tudor quien, en su búsqueda de una
consorte que le diera un heredero masculino,
encontró conveniente sustituir la primacía de un
Papa con objetivos políticos propios, por la
supremacía de la corona inglesa.
Para el arzobispo australiano
John Hepworth, primado de la Comunión Tradicional
Anglicana y casado en segundas nupcias, "es
emocionante" la decisión del Papa.
Hepworth fue uno de los
principales negociadores con la Congregación para la
Doctrina de la Fe en Roma, que permitirá aceptar a
medio millón de miembros anglicanos "desafectados"
con la Iglesia de Inglaterra.
"La medida, se teme, dará un
golpe moral a la Comunión Anglicana de 77 millones
de fieles, que enfrenta un cisma por la ordenación
de homosexuales", escribió el periódico inglés The
Times en un editorial fechado el pasado 22 de
octubre.
Muchos anglicanos esperan antes
de tomar una decisión por la publicación de un
código de prácticas emitido por Roma para detallar
qué se ofrecerá a los recién llegados.
Fuentes del Palacio de Lambeth,
sede londinense de la Iglesia de Anglicana,
afirmaron a Apro que la nueva solución canónica de
Roma a la crisis anglicana "podría tentar a
diócesis, y posiblemente a provincias enteras".
Hasta el momento más de 440
pastores anglicanos aceptaron compensación y
abandonaron la Iglesia de Inglaterra, la mayoría
para sumarse al catolicismo, luego que el Sínodo
General del Anglicanismo votó en 1992 a favor de
ordenar a sacerdotes mujeres. Sólo 30 regresaron al
seno protestante.
Benedicto XVI ha hecho mucho
más atractivo para los anglicanos abandonar ahora su
Iglesia, al ofrecer una solución universal que les
permite mantener aspectos cruciales de su identidad,
como que puedan ejercer estando casados, además de
crear seminarios que entrenen a hombres casados a
sumarse al sacerdocio católico.
Pero todo aquel pastor
anglicano que abandone la Iglesia de Inglaterra
también vera reducido su salario.
Un reverendo anglicano gana en
promedio 22.250 libras esterlinas al año (unos
37.000 dólares), más vivienda pagada.
Por el contrario, los
sacerdotes católicos perciben alrededor de 8.000
libras (13.110 dólares) pagados por sus parroquias,
y por las diócesis, en caso que la parroquia se
encuentra en dificultades económicas.
Sin embargo, en conferencia de
prensa en el Palacio de Lambeth el pasado 20 de
octubre, el arzobispo de Canterbury y líder de la
Iglesia anglicana, el doctor Rowan Williams, indicó
que esta vez no habrá compensación para los
"detractores".
En el pasado, dicha concesión
por las compensaciones fue aceptada en el último
minuto para lograr que el voto por la ordenación de
sacerdotes mujeres fuera aprobado en el Sínodo
General Anglicano con una mayoría de dos tercios de
los votos.
En la entrevista con Apro, el
canon Sugten sostuvo que la situación actual es muy
diferente a la anterior por el Sínodo General, ya
que en ese momento "los anglicanos no tenían otra
opción".
"Hoy sí la tienen, ya que
pueden optar si dejar o no la Iglesia de Inglaterra,
en caso de sentirse 'desafectados' por algunos de
sus puntos más controvertidos", sostuvo.
"El arzobispo de Canterbury
tiene en sus manos la solución. Si logra negociar,
debatir y encontrar un punto medio ante los pedidos
de los más conservadores (contra la ordenación de
obispos mujeres y homosexuales, y la bendición de
uniones entre gays y lesbianas), entonces evitará el
éxodo. Hay que resolver los problemas para evitar la
salida de fieles. Ha sido irónico que el arzobispo
discutiera primero con la Iglesia católica, en lugar
de resolver los problemas internos de nuestra
Iglesia", subrayó el canon inglés a modo de crítica
hacia el doctor Williams.
Sin embargo, y a pesar de los
serios problemas, el religioso Sugten no cree que el
anglicanismo "corra peligro de desaparecer".
"Por el contrario, nuestra
congregación está creciendo y no veo que disminuya
el número de anglicanos ortodoxos", destacó.
Austen Ivereigh, exconsejero
del cardenal Cormac Murphy O'Connor, este último
saliente primado de la Iglesia católica en
Inglaterra y Gales, habló con Apro, y sostuvo que,
por el contrario, de la posición de los anglicanos
conservadores, la invitación del Papa "acercará más
a protestantes y católicos".
"Lo que hará este proceso es
acercar a ambas comuniones, ya que permitirá que los
católicos vean de cerca tradiciones anglicanas y
reducirá la reticencia histórica de los protestantes
para con Roma", afirmó el experto católico.
Para Ivereigh, es difícil que
exista un éxodo de anglicanos al catolicismo, "ya
que el Papa detalló que aunque permitirá, por el
momento, que pastores casados puedan ordenarse como
sacerdotes católicos, esto no ocurrirá en un
futuro".
"La tradición de los pastores
que pueden casarse está muy embebida en la religión
anglicana y esto será muy difícil de modificar. Creo
que la decisión (de pasarse al catolicismo) será
única e individual", agregó.
En ese sentido, destacó que el
proceso de conversión al catolicismo "será gradual".
Por su parte, el doctor Michael
Nazir-Ali, ex sacerdote católico que se jubiló este
año como obispo anglicano de Rochester, elogió en un
comunicado entregado a este reportero, la
"generosidad de espíritu" de Roma en su
reconocimiento del patrimonio anglicano.
De todos modos, dejó claro que
aún hay muchos puntos que deben ser resueltos antes
de poder tomarse decisiones, como qué garantías dará
el catolicismo a los anglicanos, y qué aspectos de
su cultura y tradición podrán mantener.
Los dos obispos nombrados por
el arzobispo de Canterbury para recibir las quejas y
preocupaciones de aquellos que se oponen a la
ordenación de mujeres sacerdotes también indicaron
que no están de acuerdo con "decisiones
apresuradas".
Andrew Burnham, obispo de
Ebbsfleet, y Keith Newton, obispo de Richborough,
quienes viajaron el año pasado para iniciar
negociaciones con la Congregación para la Doctrina
de la Fe, indicaron que los anglicanos que opten
sumarse a la tradición católica "querrán permanecer
dentro de la comunión anglicana".
"Otros tomarán sus propias
decisiones como su conciencia les diga. Habrá
algunos que comenzarán a formar una caravana, como
el pueblo de Israel cruzando el desierto en busca de
la tierra prometida", destacaron.
Para el profesor Lawrence
Cunningham, experto en religión y teología de la
Notre Dame University en Indiana, Estados Unidos,
habrá una "migración masiva" de católicos al nuevo
rito "anglicano-católico" debido a la inesperada
autorización para casarse que conllevará dicho
grupo.
Cunningham calificó la decisión
del Vaticano como "una aprobación sorprendente para
el sacerdocio casado", y consideró que tendrá
repercusiones inmediatas para los católicos. Una de
las preguntas claves que, según Cunningham, generará
la decisión es "si ellos pueden hacerlo (casarse),
¿Por qué no los sacerdotes católicos?"
Por su parte, el arzobispo
Robert Duncan, de la Iglesia Anglicana de
Norteamérica, que se separó de la Iglesia Episcopal
por la ordenación el 7 de marzo de 2004 del
religioso homosexual Gene Robinson como obispo de
New Hampshire, sostuvo que es "positivo" que el Papa
haya abierto la puerta a los anglicanos, "una medida
que representa otro paso en la cooperación y
relación de ambas Iglesias".
En Roma, Vittorio Messori,
quien escribió varios libros en coautoría con
Benedicto XVI, declaró al Times el pasado 20 de
octubre, que la Comunión Anglicana está perdiendo
miles de fieles debido a la ordenación de religiosos
mujeres y homosexuales.
"Más musulmanes van a las
mezquitas en Londres que anglicanos a la Iglesia. La
salida de medio millón de anglicanos a Roma sólo
confirmará esa tendencia", concluyó.
La Comunión Anglicana, una
fraternidad amplia de 38 provincias autónomas e
interdependientes que están en plena comunión con el
arzobispo de Canterbury, es una de las comuniones
cristianas más numerosas del mundo, con
aproximadamente 73 millones de miembros.
Para muchos anglicanos,
representa una forma de catolicismo no papal, y para
otros, una forma de protestantismo sin figuras
fundadoras, tales como Martín Lutero o Juan Calvino.
En momentos en que el
anglicanismo atraviesa una de sus crisis internas
más graves por temor a un cisma religioso provocado
por la ordenación de mujeres y homosexuales, y la
bendición de uniones gays, la invitación de
Benedicto XVI puede ser un arma de doble filo,
especialmente en las congregaciones protestantes más
tradicionalistas en África, Asia y América Latina.
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