Banda El Tío,
joven madurez del rock
por Martín Bentancor

 

A diferencia de una infinidad de bandas de rock uruguayas que han optado por la sobre exposición como una forma de conquistar espacios y público, El Tío ha preferido un perfil decididamente más bajo. Abocados a la composición y al ensayo perfeccionista de sus canciones – proceso que acabará en la edición de su primer disco – El Tío viene construyendo un estilo propio a base de trabajo y de talento.

 

Integrado por Andrés Durán (voz), Fernando Caytano (teclados y coros), Nicolás Durán (bajo), Christian Raykoff (batería) y Rodrigo de León (guitarra), El Tío tuvo su bautismo de fuego en los últimos días del año 2008 cuando se presentaron en el Teatro Politeama de Canelones. Este cronista entrevistó al grupo durante uno de sus ensayos y, además de enterarse de su historia y sus proyectos, escuchó de primera mano su música, entre las que se coló un demencial homenaje al difunto rey del pop Michael Jackson.

 

 

UNO.Las ideas para las canciones las trae Fernando (el tecladista) y entre él y Rodrigo (guitarra) arman la base para que después todos las trabajemos en grupo”. De esa forma define el baterista Christian Raykoff la génesis del proceso compositivo de la banda. Presenciando su ensayo y escuchando el material que han grabado, se percibe un especial cuidado por cada aspecto que define a una canción. La voz de Andrés Durán se diversifica en varios registros mientras que la guitarra de Rodrigo de León realiza elaborados juegos sonoros que no sepultan la base del bajo de Nicolás Durán. El dominio de la batería de Christian Raykoff se percibe en su manejo de los tiempos y en una técnica que no debería sorprender a nadie ya que nos encontramos ante el ex baterista de la mítica banda Los Pastos. La labor de Fernando Caytano con las teclas prolonga la sensibilidad expresada a la hora de escribir las letras de las canciones, textos que desafían y esquivan a todos los lugares comunes del repertorio rockero y se ensamblan con cierta filosofía que une la estructura pop con el relato de vivencias muy personales.

 

La apertura musical del grupo queda registrada en las variadas influencias que marcan a cada integrante y que, por un proceso natural, se refleja posteriormente en el trabajo en grupo. Desde el punk primigenio y más crudo de The Clash y Sex Pistols al sonido más onírico y elaborado de Soda Stereo, los integrantes de El Tío revelan una mixtura musical incuestionable. “Nuestra influencias personales son muy distintas a todo nivel”, dice Nicolás. “Quizás Fernando, Andrés y yo coincidimos un poco más por el lado del rock argentino, Charly García y Fito Páez pero al juntarnos a trabajar todos juntos generamos nuestro propio estilo”. Y Rodrigo aclara: “Nuestras canciones son una mezcla de todas esas influencias. Hay algunas canciones que son más ‘tranquilas’ que pueden incorporar un sonido más ‘heavy’, más fuerte”.

 

 

DOS. En un viaje a México, Christian se encargó de grabar la batería para algunas de las canciones que integrarán el primer disco de la banda. “La idea es seguir grabando más canciones de cara a un disco que tendrá, calculamos, unas doce canciones”, afirma Nicolás. “Está claro que nos tomamos nuestro tiempo para trabajar”, irrumpe Christian. “Le queremos escapar a ese sistema de tocar cuatro veces por mes en cualquier lugar porque terminás tocando para un grupito de veinte personas y con un sonido terrible. Preferimos tocar una vez por mes o cada dos meses pero con una buena amplificación y armando un buen escenario”. “Lo que buscamos”, concluye Fernando, “es no perder el tiempo. Preferimos dedicarnos a preparar un toque fuerte y que salga bien”.

 

En el rubro técnico, el grupo cuenta con dos avezados profesionales – también músicos – que secundan a la banda tras bambalinas y que son, en definitiva, quienes acaban de redondear el proceso mediante el cual El Tío, en sus pocas presentaciones en público, ha ofrecido un alto estándar de profesionalidad. El técnico de sonido y baterista Daniel Legazcue (experimentado músico de sesión) es el encargado de canalizar de mejor forma el sonido de la banda sobre el escenario y el multiinstrumentista Enzo Corte (ex integrante de exótica y desaparecida banda Los Iconoclastas y de la contundente Los Pastos) a cargo de las luces, son los miembros invisibles pero fundamentales que complementan el grupo humano de El Tío.

 

TRES. “Lo importante es que la banda se ha tomado la propuesta de hacer música como un trabajo, de forma profesional y al mismo tiempo tranquilos, sin ningún apuro”, asegura Daniel. “A diferencia de muchas bandas que hoy en día sólo están preocupadas por sonar y estar en todos los lugares, El Tío va por otro camino”, agrega. Christian, por su parte, asume cierta autocrítica al decir que con su banda anterior, Los Pastos, “teníamos al final una carrera marcada pero nos pasó que tuvimos, también, cierta sobre exposición”.

 

Ese cuidado que la banda dispone para con sus presentaciones se hizo particularmente evidente en un toque benéfico realizado en la ciudad de Los Cerrillos. “En cada toque nos hemos preocupado por innovar. En ese toque hicimos una progresión: acústico, unplugged, eléctrico, acústico”, sostiene Nicolás.

 

Cuando acabó el ensayo, quedó flotando en el aire la sensación de que el rock ejecutado por gente joven puede alcanzar un grado de madurez que escapa a la pose y a la mera bobada. El Tío, definitivamente, ha llegado para quedarse.

NOTA: En la página web oficial del grupo, www.eltio.net, pueden descargarse varias de las canciones del grupo de forma gratuita. 

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