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Nuevas formas para el
exámen de cáncer de mama
por Riad
Younes
En las últimas
décadas, las mujeres tuvieron un aliado poderoso
contra el cáncer de mama: la posibilidad del
diagnóstico precoz. Luego de varios estudios, las
sociedades especializadas en cáncer llegaron a la
recomendación de incluir en los exámenes de rutina
la mamografía, una radiografía de los senos que
debería ser hecha anualmente en pacientes con más de
40 años.
¿Para qué? El
objetivo sería detectar precozmente tumores
minúsculos en el tejido mamario, en una fase tan
inicial que un tratamiento quirúrgico ofrece
posibilidades de cura muy elevadas. El hecho es que
la mayoría de los tumores, así detectados, se
presentaba en una etapa muy precoz y la cura a largo
plazo superaba del 90% al 95%. Esta rutina fue
establecida en el mundo entero.
En los EE.UU.,
existen registros detallados de tumores malignos,
con la continua evaluación de la mortalidad por
diferentes tipos de cánceres en la población
americana. Recientemente se registró una clara
reducción de la probabilidad de que las mujeres
mueran de cáncer de mama. Esta observación se
atribuye, en parte, a la detección y al tratamiento
de tumores cada vez más precoces, curables.
Hace pocos días, con
todo, surgió un estudio extenso realizado por un
grupo de trabajo dedicado a analizar el impacto real
de la mamografía y su seguridad en un gran grupo de
mujeres americanas. Este panel de especialistas
establecido por el gobierno de los EE.UU. publicó
sus nuevas recomendaciones para programas de
detección precoz de cáncer de seno. Y la
modificación fue enorme.
El Equipo
Norteamericano de Servicios Preventivos (USPSTF, en
inglés) pasó a recomendar la mamografía rutinaria
sólo en mujeres con edades entre 50 y 74 años.
Dejaron de recomendar la medida para las mujeres
entre 40 y 50 años, y para aquellas con edad
superior a 74 anos. Al mismo tiempo sugieren que los
médicos deberían evaluar a las mujeres más jóvenes
en cuanto a su riesgo individual y a sus
preferencias, antes de recomendar la realización de
la radiografía de los senos.
Los cambios no paran
ahí. Los especialistas también desalentaron a las
mujeres de realizarse el auto-examen de mamas.
Aquella práctica mensual en la que cada mujer se
examinaba en el baño, en el intento de detectar
nódulos pequeños en los senos, antes que crezcan
mucho y produzcan síntomas. Estudios recientes
muestran que este tipo de examen no aumentaba las
posibilidades de cura.
Los mismos
especialistas no consiguieron definir si inclusive
el examen médico de los senos, generalmente
realizado por ginecólogos, tenía algún impacto. Por
otro lado, exámenes más modernos, como la mamografía
digital o la resonancia nuclear magnética, aún no
tienen su impacto determinado de forma clara para
una eventual recomendación como examen de rutina de
rastreo de cáncer de mama.
Dichas observaciones
fueron publicadas en la prestigiosa revista médica
Annals of Internal Medicine. Y desde que fueron
divulgadas en internet suscitaron una atención
apasionante por parte de la comunidad médica.
Muchos de los
especialistas, inclusive jefes de departamento de
mastología de los principales centros de cáncer de
los EE.UU., declararon que no pretenden modificar
sus recomendaciones previas para las pacientes.
Incluso la Sociedad Norteamericana de Cáncer
decidió, por ahora, mantener sus directrices y
recomendaciones clásicas. Asimismo, algunos
diputados del Congreso de los EE.UU., republicanos
obviamente, comenzaron a divulgar que los resultados
de este extenso estudio, iniciado meses atrás, sería
parte del proyecto secreto del presidente Barack
Obama para reducir los costos de la medicina en los
EE.UU.
Teoría de la
conspiración aparte, las recomendaciones son
intrigantes y merecen una evaluación criteriosa por
parte de los médicos. Al final, la mamografía de
rutina no viene sin riesgos. Debemos, sin tener un
exagerado apasionamiento, tener en cuenta los
beneficios, así como los riesgos y los impactos de
estos exámenes.
Hasta allí, valdría
la pena que cada mujer discutiese con su médico la
recomendación individual. Caso a caso.
Traducido para LA
ONDA digital por
Cristina Iriarte
LA
ONDA®
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