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Mayo: el factor “PC” y
el piso de la izquierda
por Raúl
Legnani
El
próximo 9 de mayo serán las elecciones
departamentales en todo el Uruguay. En ese primer
domingo del mes quinto del año 2010, los uruguayos
darán un paso más en el proceso de actualización
democrática que se inició con las elecciones
internas de los partidos.
Primer casillero
El
resultado del balotaje aporta algunos datos. El FA,
siempre en el escenario de la segunda vuelta,
muestra que ganó en Montevideo, Canelones, Salto,
Paysandú y Soriano, al arco rosado. Solo una
tragedia, verdaderos horrores políticos, podría
llevar a pensar que pierde en estos cinco
departamentos.
Segundo
casillero
Luego
hay un grupo de departamentos en que el FA, a pesar
de haber perdido, se ubicó muy cerca de la fórmula
blanca. Si tomamos a los departamentos en que
perdió, pero que logró el 45% o más de los
electores, hay otro cinco departamentos. Ellos son:
San José, Maldonado, Rocha, Cerro Largo y Río Negro
(segundo casillero).
Tercer
casillero
Están
aquellos departamentos, (nueve), en que el FA está
por debajo del 45%: Artigas, Colonia, Flores,
Durazno, Tacuarembó, Rivera, Treinta y Tres,
Lavalleja y Florida.
En un
primer análisis la única certeza es que en aquellos
departamentos donde el FA ganó el pasado domingo, va
a volver a triunfar y los intendentes serán
frenteamplistas.
En el
caso del segundo y tercer casillero, hay que
contemplar otros datos de la realidad,
fundamentalmente uno: saber si el Partido Colorado
va a marcar sus votos en todos los casos o se va a
disolver detrás del Partido Nacional.
Por
razones políticas – Bordaberry se juega todo a la
reconstrucción del PC, pensando en 2014 y en su
propio liderazgo (por impedimento de la Constitución
quien participó en las internas y en las nacionales
en un partido, no puede cambiar de lema para las
municipales), se puede afirmar que en el 99% de los
departamentos los colorados presentarán sus propios
candidatos.
El peso
de los colorados
Despejada esta duda, tenemos que trasladarnos a la
primera vuelta para ver el peso real que tuvieron
los colorados en cada departamento, porque nos vamos
a manejar con la hipótesis de que todos los votos
colorados del 25 de octubre más algún voto en
blanco, se volcarán al partido de Fructuoso Rivera
en un 100%.
Donde
menos fuerza tienen los colorados es en Cerro Largo
(13,64%), por eso la ruptura del arco rosado en ese
departamento es de menor impacto que en los otros y
puede dificultar un triunfo del FA en mayo.
Los
colorados son más fuertes en Río Negro ( 24,74%),
Maldonado (21,31%) y San José (16,48%), por lo que
el impacto en contra del PN será mayor, favoreciendo
al FA.
Veamos
ahora el tercer casillero, donde el FA obtuvo menos
del 45%. Los porcentajes más bajos de los colorados
estuvieron en: Treinta y Tres ( 14,47%), Tacuarembó
( 16,55%), Artigas (18,69%) y Durazno (18,72%).
Los
porcentajes más altos de los colorados fueron en:
Rivera (27,14%), Lavalleja (22,38), Flores ( 20,
94%), Colonia ( 20.87%) y Florida (20,34%).
Los once
de octubre
Podemos
afirmar que en todos los casos, incluso en aquellos
departamentos que están en el tercer casillero, el
FA está en condiciones de disputar todas las
intendencias, aunque no todos partan con las mismas
posibilidades. Recordemos que en la primera vuelta
el FA fue la primera fuerza en once departamentos:
Montevideo, Canelones, Salto, Paysandú y Soriano
(primer casillero), Maldonado, San José, Rocha y Río
Negro (segundo casillero), Colonia y Florida (tercer
casillero).
Se juega
en la cancha
En mayo
el electorado va a tener un comportamiento muy
especial, en algunos aspectos distinto al que se
manifestó en lo nacional (por ejemplo ya no
existirán las “broncas” con Mujica o con Lacalle),
además los temas locales cobrarán fuerza y se
transformarán en prioridades.
La
personalidad de los candidatos, su arraigo en la
zona, el hecho de que no sean un invento para
justificar intereses sectoriales, será otro de los
factores que va a influir en el resultado final. Lo
mismo va a pasar con quienes buscan “repetir”
poniendo por delante las luces y sobras de su
gestión al frente de los municipios.
Es de
esperar, además, una compaña electoral mucho más
agresiva en algunos departamentos como Maldonado y
San José, por solo poner dos ejemplos, donde las
tensiones políticas son de larga data.
Si el FA
resuelve con un gran sentido de unidad, lo que no
quiere decir que en todos los casos se deba apostar
a la candidatura única, es razonable pensar que va a
superar, por amplio margen, las ocho intendencias
que alcanzó en mayo de 2005 y se estará acercando a
las once de la primera vuelta.
No será
un factor menor la influencia del nuevo gobierno
nacional, que ya tendrá dos meses de vida. Si Mujica
logra un gabinete por consenso y sin heridas
profundas, integrado por gente capaz, la alegría va
a extenderse por la mayor parte del territorio
nacional. Y será en mayo, en el mes de los
trabajadores.
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