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Aporte de las técnicas
orales, en la comprensión del
fenómeno migratorio
por Laura
Bermúdez
marialaurabermudez@gmail.com
Esta investigación integró los materiales
recientemente expuestos en las ll Jornadas de
Investigación, organizadas por la Facultad de
Humanidades de la Udelar. Su autora es
investigadora del Departamento de Historiología de
la F.H.C.E. de la Educación (UDELAR).
La inmigración, impuesta
o elegida es, a nuestro entender, una
de las experiencias esenciales de estos tiempos.
Ya sea por el análisis de una gráfica o una
recorrida geográfica sobre los movimientos
migratorios actuales, todo nos indica que las causas
de éstos son causas fundamentales que se encuentran
ubicadas en la estructura de un sistema mundial cuya
interconexión va en aumento.
La técnica de la Historia Oral
nos permite visualizar cómo las matrices móviles de
las fuerzas sociales impactan y modelan a las
personas, y cómo las personas, a su vez, responden,
actúan y producen cambios en el campo social.
Nuestra propuesta es
mostrar el estudio de dos casos: el de un
hombre judío perteneciente a la vertiente ashkenazi,
llegado al Uruguay proveniente de Polonia en los
años 30* y el de una mujer gallega
inmigrante económica en los años 50**.
Consideramos que la experiencia personal es
representativa de la grupal y que los
testimonios recogidos a través de esas
entrevistas, hablan de cómo los inmigrantes
construyen, reinventan, sintetizan y también
realizan un collage de identidades de fuentes
varias, expresando todo esto con una gran
ambivalencia.
Dado que tanto los
estudios migratorios como las técnicas de
oralidad se encuentran dentro del programa de
Técnicas de la Investigación Histórica de la
que participo, el resultado de estas
investigaciones -compartido con los
estudiantes- les aporta, no sólo un
conocimiento del pasado uruguayo, sino una
prácticas en dichas técnicas.
Así mismo las mencionadas
entrevistas y su desgrabación forman parte del
acervo del archivo de oralidad del
Departamento de Historiología, resultado de los
trabajos de enseñanza es investigación en el
curso de Técnicas de la Investigación
Histórica.
Las técnicas de oralidad
La Historia Oral es un
técnica de la Historia que nos permite
reconstruir el pasado reciente a partir del
recuerdo de sus protagonistas. Su herramienta
fundamental es la memoria, pero no una
memoria acumulativa de hechos, sino una
memoria que acompaña al protagonista a través de su
vida, por lo que será cambiante como la vida
misma: “…lo realmente importante es
que la memoria no es un depósito pasivo de
hechos, sino un activo proceso de creación de
significados. Así la utilidad específica de las
fuentes orales para el historiador no está tanto en
la capacidad para preservar el pasado como en los
cambios mismos elaborados pro la memoria” (…) “Estos
cambios revelan el esfuerzo de los narradores por
darle un sentido al pasado y una forma a sus vidas
y colocan a la entrevista y a la
narración en su contexto histórico”
(Portelli:1991). Hablar de
memoria implica hablar del olvido. A la
Historia le interesa lo que se dice sin
saber. Es una ciencia que entiende que el
inconsciente humano expresa en su discurso una
mentalidad, a pesar de que quien lo dice,
no lo advierta. Pero a la Historia le interesa no
sólo lo que la persona dice sin saberlo, sino lo que
no dice, porque lo quiere callar y dicho de otra
forma, porque no puede expresarlo.
Al analizar el discurso
generado en la entrevista, percibimos lo que se dice
y lo que no se dice, porque no se lo advierte o
porque se calla, o porque se reprime. Para lograr
desentrañar ese decir, ese no decir o ese silencio,
debemos posicionarnos desde nuestro enraizamiento en
el presente y desde nuestro asombro, ambos
inseparables de cierta sensibilidad estética.
Hacer Historia es más que un
conocimiento objetivo de los hechos. Hacer Historia
es una supervivencia tenaz de lo condenado a muerte.
Migración a Uruguay
A partir del análisis de
entrevistas, nuestro interés se centrará en
dilucidar cómo se ven a sí mismas las personas que
llegaron al Uruguay. En los dos casos estudiados
nos preguntamos: ¿tuvieron que asimilarse?. ¿cómo
se ven a sí mismos: uruguayos- gallegos,
uruguayos-judíos, uruguayos de origen gallego o
judio o gallegos-uruguayos, judío-uruguayos…
En base a estas preguntas,
surgen dos inquietudes: ¿Qué precio a nivel de
la conciencia colectiva tuvieron que pagar
estos grupos para lograr el proceso de
integración en nuestro país? y ¿Con qué
incentivos y obstáculos se encontraron los
diferentes grupos, en los momentos históricos
específicos de su llegada a Uruguay?.
No pretendemos dar respuestas
concluyentes sobre la composición cultural de la
sociedad uruguaya. En su lugar, intentaremos
formular algunas hipótesis acerca de los caminos
disponibles y en este caso utilizaremos como
herramienta el camino de la Historia Oral.
Previo al estudio de los dos
casos planteados, es menester describir brevemente
la situación actual de las dos colectividades
estudiadas –la gallega y la judía (en
particular la vertiente ashkenazi) así como
caracterizar las condiciones políticas y
sociales específicas que hallaron los respectivos
migrantes en el momento de su arribo a Uruguay.
En el caso español, se trata
sobre todo de inmigración proveniente de Galicia, a
la que corresponde el 70% de la actual
colonia española en Uruguay. Siguiendo diferentes
estadísticas, esta colonia tiene entre 31.000 y
54.400 personas, la mayoría de ellas en Montevideo.
(Samuelle, C:1990)
A pesar de que nunca
existió una barrera idiomática, como en el
caso de los judíos, libaneses, armenios y
otros grupo minoritarios, los inmigrantes
españoles se organizaron en clubes sociales y
asociaciones de acuerdo a su lugar y región de
origen. Fundaron grupos de teatro, un diario y dos
de las asociaciones más importes de ayuda mutua de
salud del país.
Con respecto a la vida
económica, los gallegos parecen haber diversificado
sus intereses. Más allá de algunas empresas
medianas en los sectores industriales y
bancarios, su presencia se hace notar sobre
todo en el sistema urbano de transporte
colectivo de Montevideo, controlado en un 80% por
una empresa de origen gallego. En otro orden, el
servicio doméstico capitalino dependía
tradicionalmente en gran parte de mujeres españolas,
y antes que nada, de gallegas.
La población de origen
judío se concentró, desde la llegada de sus
primeros integrantes, casi exclusivamente en
Montevideo. Su número alcanzó su máximo entre la
segunda mitad de los años cincuenta y fines
de los sesenta, cuando llegó aproximadamente 54.000
personas. Hasta los años veinte predominó el
elemento sefaradí procedente básicamente de Turquía,
Líbano y Siria, mientras que la vertiente ashkenazi
se ha constituído en la más importante desde
entonces.
Inmigrantes de Polonia,
Lituania, Ucrania, Rumania, Rusia, Alemania y
Austria ascienden a más del 70% del total de la
población de origen judío. Una vertiente menor fue
formada por judíos húngaros.
La vida de la colectividad
judía en Uruguay se desarrolla sobre todo en cuatro
comunidades: la ashkenazí de lo que fue la Europa
Oriental, la alemana, la húngara y la sefaradí.
Tradicionalmente a este esquema de
organización, según su origen, se sobrepuso
otro por orientación ideológica, que
consistió en grupos socialistas, comunistas,
socialistas sionistas de izquierda y derecha, y
sionistas en general. Cada uno de estos grupos
mantenía su escuela, algunos editaron o colaboraron
en diarios de habla idish, y entre fines de los
veinte y los cuarenta sobre todo la parte
“progresista” tuvo un papel importante en la
fundación de un banco y de una sociedad de
ayuda mutua. Tuvo también una importancia simbólica
el grupo de teatro.
Un tercer sistema de
coordenadas para la integración de los recién
llegados siguió el criterio de la orientación
religiosa, por lo que cada una de las cuatro
comunidades mencionadas dispuso de por lo menos una
sinagoga propia. Por su parte, los judíos ortodoxos
dispusieron de un templo separado.
Las fuentes orales
Las dificultades que los
inmigrantes tuvieron que enfrentar en su búsqueda
de una inserción en el Uruguay, requieren del
recurso de la entrevista. La generación de fuentes
orales a través de la entrevista puede abrir el
acceso a la comprensión del campo de la elaboración
subjetiva, a nivel individual y colectivo. La
memoria que se pretende recuperar a través de
trabajo con estas fuentes, significa
identidad, no sólo como contenido, sino –sobre
todo- como relación entre la gente, su pasado, su
presente y su futuro.
La identidad verifica, por
un lado, quién y qué somos, y por el otro,
somos cuando logramos verificar nuestra
existencia. A través de la indagación en ese tipo
de fuentes buscamos los elementos de la
memoria colectiva, que hacen posible la
verificación de la existencia. Para
logra tal objetivo, la palabra resulta un
elemento fundamental a lo que debemos agregar
otro tipo de lenguajes que hallamos en la
arquitectura, la comida, la moda, los gustos, los
aromas…
Recurramos ahora a las fuentes
para escuchar las voces de los protagonistas de la
inmigración estudiada: “Yo vine porque allí
había quedado todo destruido de la guerra. (...) Eso
fue en el año 56. Yo vine, llegué acá el 3 de
agosto del año 56. Entonces como que aquello no
progresaba más, entonces dije; me acuerdo que un día
yo le dije a mi padre: “yo me voy a ir” y el único
sitio dónde había, donde teníamos familiares era
acá, era en el Uruguay” (…)Yo al tercer
año...no, llevaba dos años acá, a los dos años de
estar acá compré tres billetes de lotería, porque yo
decía en mi inocencia -aparte uno cuando tiene
mucho ansia de una cosa, uno como que la
mente se le achica-, entonces yo decía: “de los
tres, uno tiene que salir...”. Mirá, qué
posibilidad podía tener, ahora lo piensoy...no
pasa nada, yo en
ese momento...La ilusión de irme pa’España...Estuvimos
toda la tarde al lado de la radio. Cuando ví que no
pasó nada, lloré, lloré, lloré y lloré hasta
que me cansé...Bueno, ta. Después pasó, seguí
trabajando, siempre contenta, como que yo dije que
no tenía ganas de volverme. Yo ir a vivir a
España, yo no tenía ganas, la verdad que en España
hemos trabajado muy esclavos, España había quedado
muy mal de la guerra, como que yo ganas de volver
otra vez a vivir a España ya se me había pasado. Yo
no tenía ganas de volver a vivir a España. Después
nos casamos en el año 61...” (Inmigrante
proveniente de Galicia)
A veces la memoria de la
guerra es tan escalofriante que resulta
imposible pensar en la patria como un lugar
cálido. En consecuencia, el país receptor es
visto como el paraíso. Un judío polaco de la
vertiente ashkenazi, recuerda su llegada a
Uruguay: “Yo llegué acá en 1927…Vine de Polonia,
que era bastante fascista…Así, cuando un judío
viene a este país y se siente así, es un
paraíso” (….) “Tengo muchos amigos uruguayos y
quiero mucho al Uruguay: es un país maravilloso” (…)
“Uruguay es mi casa, mi país. Nací en Polonia y yo
soy uruguayo. No puedo decir que soy israelí. Yo
como aquí, yo duermo aquí.Yo soy muy amigo
de Israel.Yo puedo vivir en Uruguay. Israel no
me necesita. Necesita que se mande algo de plata,
eso sí”.
Existe una convicción
generalizada entre este tipo de inmigrantes de
que las deudas con los países de origen ya
están saldadas, vistos que éstos actualmente
son percibidos como prósperos.
Conclusión
En los estudios de caso
realizados, nuestra percepción es que la integración
con el país de origen se ha dado, a pesar del
sufrimiento que esto implicó a sus protagonistas.
Esto se ha dado -a nuestro entender- por ser
Uruguay un país receptor de inmigrantes que ha
generado un crisol de culturas que permitió la
integración de quienes venían en busca de “la
América”.
*
Antecedentes de este trabajo: BERMÚDEZ, Laura,
CAMOU, María, SCHONEBOHM, Dieter (1994) Inmigración
en Uruguay , Historia y Fuente Oral-No. 11 Identidad
y Memoria-Publicaciones Universidad de Barcelona-ISSN
0214 7610 pp 107-118 y Aproximaciones
Multidisciplinarias a lo Femenino y a lo
Masculino. BERMÚDEZ, Laura. Del barco a la
cocina- Recuerdos de la inmigración de una
mujergallega al Uruguay en los años 50’,
“Papeles de Trabajo”-Facultad de Humanidades y
Ciencias de la Educación (UDELAR), s/d, pp. 2-6.
BIBLIOGRAFÍA
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Rina, SKOTNES, Andor. “Migration and Identity”,
Oxford University Press, New York, 1994 – Traducción
del ingles de Laura Bermúdez.
JELIN,
Elizabeth, Los trabajos de la memoria, Siglo
XXI- Social Science Research
Council,
España, 2002.
PASSERINI,
Luisa (edit), Memory and Totalitarianism,
International Yearbook of Oral History and Life
Stories, Vol. l, Oxford University Press, New York,
1992 - Traducción del ingles de Laura Bermúdez.
PORTELLI,
Alessandro (1991): “The time of my life: functions
of time in oral history” in: The death of Luigi
Trastulli and other stories: form and meaning in
oral history, Nova York, State University of New
York, , p. 59-76 – en RIBEIRO FENETON, Déa, ANTUNES
MACIEL, Laura, de ALMEIDA, Paulo Roberto y AUN
KHOURY, Yara
(Orgs.) (2004) Muitas Memórias, Outras Histórias,
San Pablo, Ed. Olho d’Água, traducido al portugués
por Helen Hughes y Yara Aun Khoury, respectivamente,
traductora y profesora del Departamento de Historia,
Pontificia Universidade Católica, San Pablo (PUC-SP)
– Traducción del portugués de Laura Bermúdez.
SAMUELLE,
Cristina. Nuestros gallegos. Colección Nuestra
Tierra, Montevideo, 1990.
THOMPSON,
Paul. Transmission between generations, traducido al
español por Laura Bermúdez en Ficha No. 9: “La
vida privada en el Montevideo de los años
cuarenta”, Montevideo, Publicaciones
Universitarias, Facultad de Humanidades y
Ciencias de la Educación, Montevideo, 2000.
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