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España responsabiliza a
"Hugo Chávez y Evo Morales de
bloquear la Cumbre Copenhague
La ministra de Medio Ambiente
española
Elena Espinosa
analiza en una entrevista de Manuel Ansede y Ana
Tudela, para el diario Público.es la cita danesa,
inculpando a los gobiernos sudamericanos de Chávez y
Morales por bloquear la cumbre para “defender su
petróleo y su gas"
El
despacho de Elena Espinosa está situado en un campo
de minas. Las principales organizaciones ecologistas
de España se unieron en septiembre para tachar el
Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino,
creado por el Gobierno de Zapatero en abril de 2008,
de "experimento fracasado" en el que la naturaleza
ha perdido peso en beneficio "de los intereses
cortoplacistas de los sectores pesqueros o
agrícolas". Sin embargo, unos 100.000 agricultores y
ganaderos desfilaron por Madrid en noviembre, en la
manifestación agraria más multitudinaria de la
historia, para decir lo contrario: "El campo se
arruina, exigimos soluciones". Espinosa (Ourense,
1960) vive la situación con tranquilidad. El cruce
de reproches entre agricultores y ecologistas es, en
su opinión, una demostración de que la fusión de las
políticas ambientales y agrícolas funciona. La
ministra aterrizó la semana pasada en Madrid
procedente de la Cumbre del Clima de Copenhague,
donde más de un centenar de líderes mundiales fueron
incapaces de lograr un acuerdo vinculante para
recortar las emisiones globales de CO2, responsables
del calentamiento global. Lo que sigue es la
entrevista con la ministra de Medio Ambiente
española Elena Espinosa.
- La presidencia sueca de la UE
ha endurecido el discurso europeo y ha dicho que la
cumbre fue "un gran fracaso". ¿Comparte el
diagnóstico?
- No al cien por cien. Hubo
momentos muy, muy críticos, al borde de un auténtico
fracaso. Lo reconozco: no es lo que deseábamos, pero
pudimos tener un escenario todavía peor.
- ¿Quién es el culpable del
fracaso de Copenhague?
- Esto se inició por una
tensión muy fuerte dentro del G-77. Creo que hay dos
responsables, China e India, que no querían un
acuerdo vinculante, por un lado, y Venezuela,
Bolivia y Cuba, que planteaban el inmovilismo
absoluto, por otro. Hay quien echa la culpa a Obama,
pero yo discrepo. Su actitud sí fue constructiva
para ayudar a la UE, que hasta el momento había
estado desempeñando casi en solitario el papel de
aglutinador.
Se está utilizando a China como
chivo expiatorio, pero Obama llegó con las manos
vacías a Copenhague. EEUU ofrece un 4% de reducción
de sus emisiones, frente al 20% de la UE. Y EEUU
pone sobre la mesa un tercio del dinero que ha
ofrecido la UE.
Sí, pero también tenemos que
ver de qué escenario partimos. EEUU no quiso estar
en el Protocolo de Kioto y hasta hace poco había un
negacionismo del cambio climático. ¿Por qué quizás
una cierta tibieza? Por las dificultades que tiene
Obama al no contar con el respaldo de su Parlamento.
Ya sabemos cómo funciona EEUU. Antes de la llegada
de Obama a la cumbre, había miembros republicanos
del Senado haciendo un seguimiento de todas las
negociaciones.
- ¿No decepcionó a la UE que
llegara con las manos vacías?
- No creo que sea momento de
buscar más culpables ni de hacer más daño en la
herida que ha quedado. Hay que pensar en el futuro.
No es un acuerdo ambicioso ni vinculante y tenemos
que conseguir que lo sea. Nos queda un año de
trabajo, hasta la cumbre de México, en noviembre de
2010.
No es por hurgar en la herida,
pero Obama vendió que el acuerdo fue cocinado por
EEUU, China, India y Brasil, y dejó al margen a la
UE. Ni la mencionó, como si la UE no hubiera hecho
nada.
Yo creo que Obama se ciñó a
hacer unas declaraciones sobre la última reunión,
que fue la única sin la UE. En ese ultimísimo
momento, en la reunión entre China y EEUU, es cuando
se producen las rebajas, cuando se caen números del
acuerdo y determinadas condiciones. Pero no hubo ni
el mínimo roce entre la UE y EEUU.
- España se ocupó más en las
negociaciones de lidiar con los países
latinoamericanos.
- No exactamente. La
presidencia sueca hizo un reparto de papeles, con
encargos específicos para que España trabajara con
países próximos a nosotros. Pero participamos al
100% en todas las reuniones.
- ¿Falló España en las
negociaciones? Los países que boicotearon el acuerdo
fueron, precisamente, países con los que tenemos
amistad, como Venezuela, Bolivia y Cuba.
- Lo que se puso de manifiesto
es la complejidad de las negociaciones en un foro de
la ONU donde todo se tiene que aprobar por
unanimidad. Es la perfección, desde luego, pero
pensemos que si en un país democrático todo se
tuviera que aprobar por unanimidad, se produciría
una paralización al 100% del país.
- ¿Por qué cree que Hugo Chávez
y Evo Morales torpedearon el acuerdo?
- Quizá por una defensa de sus
recursos naturales.
-
¿Se refiere al petróleo
y al gas?
-
Efectivamente. Quizá pensaron que sus expectativas
de crecimiento económico se verían mermadas con un
acuerdo de reducción de emisiones. No coincido con
esa visión, pero hay que respetarlos.
- Nunca hablaron del petróleo y
del gas, sino de que el cambio climático iba a
hundir las islas.
- No, pero simplemente tenemos
que conocer un poquito los escenarios económicos de
cada país para saber en qué estaba pensando cada uno
de ellos. Esto tiene nombre y apellidos: petróleo y
gas.
- ¿Sabe qué quiso decir
Zapatero cuando proclamó, ante el plenario de la
cumbre, que "la Tierra no pertenece a nadie, salvo
al viento"?
- No sé lo que quiso decir.
- ¿Quizá era una referencia a
la energía eólica?
- No lo sé. La verdad es que no
lo he comentado con él y eso que tuve la
oportunidad. Se lo preguntaré.
- Los 10.000 millones de
dólares anuales que va a poner la UE hasta 2012 en
el cheque climático para los países pobres, ¿saldrán
del 0,7% de ayuda al desarrollo?
- No, esa parte es
independiente, por lo menos en España. Estará fuera
del 0,7%, es dinero nuevo.
- Zapatero en su discurso instó
a abandonar la era del carbón y del petróleo y
abrazar las renovables. Pero hay alguna
contradicción en la política nacional, por ejemplo,
con las ayudas al carbón, el apoyo a la refinería
Balboa y los recortes a las subvenciones a las
renovables. ¿Esto cómo encaja?
- En 2005, el Gobierno aprobó
un plan para el carbón que contempla una disminución
progresiva de la producción. Y se está cumpliendo a
rajatabla, pero no se puede cerrar todas las
térmicas de este país y al día siguiente empezar con
las renovables, porque dejaríamos de tener energía
para que funcione el país. Estamos haciendo una
fuerte apuesta por las energías renovables al mismo
tiempo que mantenemos un plan con una caída de la
producción [del carbón]. Para hacer transiciones
justas, hay que tener muy claro cuál es tu escenario
futuro, pero hay que evitar los problemas
intermedios. Se te puede volver socialmente en
contra. Esto se va a ver cuando se presente la
estrategia a medio y largo plazo de la producción
energética española.
¿Hay fecha de presentación?
- No, porque el presidente del
Gobierno quiere tener un gran acuerdo con el PP y de
momento las cosas no caminan lo aceleradas que nos
gustaría.
- ¿Cree que el PP está
bloqueando la publicación de la estrategia?
- [Está bloqueando] que se
llegue a ese acuerdo. Estamos teniendo dificultades
para tener un plan pactado.
- Las ONG ecologistas tenían
entre algodones a su antecesora, Cristina Narbona,
pero el director de Greenpeace dijo que con su
llegada Zapatero había puesto "a la raposa a cuidar
las gallinas". En el balance del primer año, las ONG
dijeron que la fusión de los ministerios ha sido "un
experimento fracasado".
- No lo creo en absoluto. Las
propias ONG reconocen que el medio ambiente no puede
ser algo abstracto, que tiene que ser algo que se
plasme en políticas horizontales, que es lo que
llevamos intentando toda esta legislatura. Se puede
ver en los códigos de edificación de vivienda, hasta
en las medidas que está implantando el Ministerio de
Industria. ¿Cuándo se había oído al Ministerio de
Fomento hablar de estrategias de movilidad
sostenible? Nunca.
- En cuanto a la otra mitad de
su Ministerio, ¿considera positivo para el
agricultor que cultiva en España el acuerdo de la UE
con Marruecos? Con el hundimiento actual de los
precios en origen, ¿es buen momento para incrementar
el contingente de tomate marroquí, por ejemplo?
- Es un buen acuerdo. Lo que
está ocurriendo procede de 1995, cuando la UE acordó
con Marruecos liberalizar determinadas producciones
de uno y otro lado si se cumplían ciertos hitos. Lo
que ahora nos ocupa es el cumplimiento de un hito de
aquel acuerdo y se están poniendo medidas para que
los cambios que provoque sean positivos. Hay una
apertura de contingentes pero también unos precios
regulados y unas campañas que se deben cumplir para
que el periodo en el que Marruecos exporte se solape
lo menos posible con las producciones europeas. Otra
cosa que no se había tenido en cuenta hasta ahora es
que los productos marroquíes cumplan las mismas
garantías fitosanitarias. Y también es muy positivo
todo lo que podemos exportar desde la UE. Marruecos
es un gran consumidor de sandía y melón y eso es muy
positivo para España.
- Está reconociendo algunas de
las principales quejas de los agricultores
españoles, como que las garantías fitosanitarias no
son equivalentes o que los controles en la frontera
de los productos de Marruecos no funcionan y esto
presiona los precios a la baja. ¿A qué se deben
estas deficiencias?
- El sistema de control de la
UE es complejísimo y en determinadas temporadas no
ha sido todo lo exhaustivo que debía ser. Entraron
más cantidades de las que debían y se cayeron los
precios. En España, empezamos a mejorar esos
mecanismos de control y entonces hubo un desvío a la
entrada por Francia. De ahí la necesidad de
coordinación de las dos aduanas.
- ¿Cuándo entrará en vigor el
nuevo acuerdo con Marruecos?
- Queda mucho recorrido técnico
y tiene que ser aprobado por el Consejo de Ministros
de la UE y ratificado por el Parlamento. Hay fuentes
comunitarias que ven prácticamente imposible que
entre en vigor en 2010.
Tienen buenos motivos para irse
allí, como que una hora de trabajo en España cueste
lo mismo que dos jornadas en Marruecos.
El transporte desde allí
también es más caro. En cualquier caso, lo que hay
que conseguir es que en el periodo más peligroso,
cuando hay solapamiento de fechas de las cosechas,
estén perfectamente ajustadas cantidades y precios,
para que estos no se caigan. Marruecos tiene mucho
interés en que esto salga bien. Lo ve como una
posibilidad de generar empleo y expectativas de
crecimiento.
- ¿Hay presiones políticas por
motivos de seguridad para llegar a acuerdos
favorables a Marruecos?
- Los acuerdos comerciales no
son bilaterales con España, son de la UE, que
negocia sin ninguna presión. Unos funcionarios
trabajan en la parte técnica que, como mucho, puede
llegar a un director general.
- ¿Qué opina de las
declaraciones del PP vinculando el acuerdo de la UE
con Marruecos con la vuelta de la activista Aminatu
Haidar a El Aaiún?
- Me parecen absolutamente
impresentables. O mienten descaradamente o no saben
de qué están hablando. Desde 1995 a hoy, ha habido
fases intermedias del acuerdo con Marruecos que se
produjeron gobernando el PP y entonces fue un salto
cuantitativo mayor del que se va a dar ahora. ¿Se
han olvidado de lo que sucedió en 2003? Un partido
con una mínima responsabilidad nunca debía haber
hecho lo que ha hecho el PP.
- Los precios de muchos
productos en origen se han hundido por debajo de
costes. ¿Cómo valora que la Comisión Nacional de la
Competencia vaya a por el productor y no a por las
grandes cadenas de distribución, que se quedan con
el margen?
- Con datos muy preliminares,
la renta de agricultores y ganaderos va a caer este
año un 1,6% por la crisis internacional. Como mejor
se puede hacer frente a la caída de precios, es con
lo que llamamos un contrato homologado, en el que se
pongan de acuerdo diferentes partes de la cadena en
determinadas calidades, entregas, etc. Competencia
entendía que era un modo de fijar precios y por eso
hemos creado una comisión para que vean que no es
así. El precio de la leche lo fija el ganadero con
la empresa equis a nivel individual.
Pero la realidad es que el
ganadero no fija el precio. Viene dado por el
intermediario. Agricultores y ganaderos piden
medidas contra ese poder.
En España, ya tenemos
reglamentaciones de venta a pérdidas. Si te obligan
a vender por debajo de coste,s hay una norma que te
protege, pero tienes que denunciarlo.
- Debe ser arriesgado, porque
no se denuncia, ni siquiera con el agravamiento de
la situación de la leche por la guerra de las marcas
blancas. ¿No debería actuar de oficio el Gobierno?
- El Gobierno no puede ser
proactivo. Cuando detectamos tensiones, hablamos con
Competencia.
- ¿Cómo se enfrentarán desde la
presidencia española de la UE a la intención de
algunos países de desmantelar la Política Agraria
Común (PAC) desde 2013?
- Somos 22 países de los 27 los
que queremos una PAC más allá de 2013. Es una
mayoría suficiente. El documento que salió filtrado
por la Comisión Europea tuvo que ser descalificado
por el presidente, José Manuel Durao Barroso. A
España le corresponde hacer el gran debate. Queremos
que de la presidencia salga un documento de
intenciones y tenemos que intentar que de los cinco
Estados miembros que no están en la misma línea
(Reino Unido, Suecia, Dinamarca, Holanda y Malta) se
sume alguno más. Y si no, lo completaremos con todos
los argumentos necesarios para que llegue a
perspectivas financieras y entonces se decida cuánto
dinero va a haber. Cualquier país tiene ayudas a la
agricultura porque nadie quiere dejar la
alimentación de sus ciudadanos en manos de terceros
países. Es un elemento absolutamente estratégico.
Además, es importante para el medio ambiente. Cuando
había más agricultura y ganadería, había menos
incendios en España.
LA
ONDA®
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