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Afganistán, Barack Obama
y el “síndrome de Vietnam”
por
Bernardo Quagliotti de Bellis
Hace
justamente una año David García Cantalapiedra
-profesor de Relaciones Internacionales en la
Universidad Complutense de Madrid, estuvo
analizando “en situ” la situación de Afganistán
gracias al programa TOLA de la OTAN, Recientemente
me ha enviado el artículo que comento, respetando
su acertado juicio analítico de la situación tan
crítica como inestable de esa zona de Oriente.
Hay fracturas sociales como las
que se presentan en este escenario de Asia Menor
que provocan una convivencia muy nociva y
complicada que difícilmente puede ser superada en
sentido pleno . Cuando parecía que Estados Unidos
había dejado atrás el •”síndrome de Vietnam”, al
suplantar el papel de la ex-URSS en Afganistán , en
la actualidad el tema se le presenta como un
callejón si fácil salida.
Una visión social de Afganistán
El autor comienza su artículo
con la descripción de una costumbre popular que
históricamente sirve para interpretar la dinámica
interna del Afganistán actual. El “buzkashi” es el
deporte nacional de Afganistán. Probablemente su
origen sea Uzbekistán. Consiste en dos equipos de
jinetes, situados en un campote dos kilómetros de
longitud. El objetivo del juego es conducir el “boz”,
una vaca sin cabeza y sin extremidades, desde un
extremo del campos al otro.
Es un juego muy violento ya que
no tiene mayores reglas y los jinetes terminan
envueltos en verdaderas batallas sangrientas. No
hay árbitros, por lo que el resultado depende solo
de los jugadores. Para el jinete la recompensa es el
prestigio que puede tener ante el resto de sus
pares. Los capitanes, denominados “chapandoz”, con
turbantes y barbas negras, llegan a la cancha con
fusiles “Kalashnikov” al hombro y guardaespaldas y
se dan la mano antes de empezar el partido.
Opina el autor que,
históricamente y en gran medida en la actualidad ,
este juego describe la dinámica interna de
Afganistán.” Actualmente nos encontramos con una
serie de jugadores: las tribus pastones algunas de
ellas son talibanes o sus aliados: otra etnias como
los uzbecos tayikos o hazaras; las bandas de crimen
organizado y traficantes de droga; controlando
algunos de estos actores están los “señores de la
guerra”, vinculados al narcotráfico-. A estos,
desde hace cientos de años hay también jugadores
regionales como ser Pakistán y su servicios de
inteligencia militar (ISI), India, Irán, Arabia
Saudí y algunos Estados de Asia Central. Finalmente
también participan los jugadores globales como
Estados Unidos, la OTAN además de Rusia, China y Al
Qaeda.
En este gran juego se
desarrollan partidas para decidir el futuro del
orden y la estabilidad internacional del siglo XXI
.probablemente Afganistán se acerca a un punto de no
retorno, entre su definitiva estabilización o su
descenso de nuevo la caos.” Es de tener en cuenta
de una situación de insurgencia terrorismo y
narcotráfico local y regional: el conflicto global
contra Al Qaeda y el yihadismo salafista y una
competencia entre Estados al más viejo estilo de
equilibrio de potencias del siglo XIX”:
Fracaso de Afganistán
En opinión de D. García “El
fracaso de Afganistán su pondría:1º la propagación
del ideario de Al Qaeda cuando en momentos de
relativa debilidad y fatiga busca Estados frágiles
como Yemen, Níger, Mali y Somalia. 2º La visión de
derrota en Asia Central y el debilitamiento de la
posición de Estados Unidos en la zonas frente a
Rusia y China (e Irán) y, 3º un daño casi definitivo
a las relaciones transatlánticas y a su principal
instrumento, la OTAN, ya que de por sí heridas por
el uso indiscriminados de la crisis de Irak por
parte de sectores políticos tanto en Estados Unidos
como en Europa y la percepción de un declive
estadounidense irreparable azotado por la crisis
económica actual.
A la larga podría suponer la
desestabilización de Pakistán, una probable vuelta a
la reactivación del conflicto de Cachemira y la
posibilidad de un enfrentamiento armado con India”.
¿Qué hará Barack Obama?
El presidente de los Estados
Unidos se encuentra ante uno de los dilemas más
cruciales de su presidencia. Las decisiones que
prontamente deberá tomar no solo pueden afectar al
destino del país, sino de la región, a la seguridad
internacional y al propio futuro de la estabilidad
internacional.
Barack Obama -recuerda el
informe de D. García- como candidato establecía
la “guerra global contra el terror” o la llamada
“Long Wars” como una de las prioridades de su
política exterior. Fue en el año 2008 cuando definió
a Afganistán como el frente principal de este
esfuerzo. Por consecuencia, la política que fijó
para Afganistán tiene dos estrategias claramente
definidas: una para los talibanes y otra para Al
Qaeda. A juicio del autor citado, “….el refuerzo de
tropas parece tener como objetivo conseguir un
acuerdo con los sectores “moderados” de los
talibanes y un enfoque prioritario sobre Al Qaeda .
Por otra parte Estados Unidos tendría que continuar
el Gran Juego en Asia Central con Rusia y
China y considerar una apertura con Irán para la
solución afgana.
Paradójicamente, la estrategia
de la administración Obama establecía una solución
para Pakistán en procura de su estabilización como
medio de denegación de los objetivos de la
insurgencia talibán-Al Qaeda. Tal como estableciera
el ex-virrey de la India, Lord Curzon (1859-1925)
quien realizado una atrevida incursión a Afganistán
a principios del siglo XIX, este país “mantendría su
importancia en los siguiente 100 años, pero en una
dimensión que no podía imaginar.
Opina Washington
En el último número de Military
Review octubre/2009) el Cnel Thomas Brouns reconoce
que luego de arrebatarle al Talibán el control de
Afganistán, la victoria permanente evasiva.
“Actualmente los hechos que tiempo. A pesar de un
enfoque renovado en Afganistán –mucho antes de que
nuestra atención estuviera concentrada en Iraq- no
hemos hecho gran cosa para cambiar las percepciones,
ya sea ella internacionalmente.
“Actualmente, los hechos que
ocurren en el terreno no están trabajando a nuestro
favor .Se discute si es necesario elaborar más
iniciativas o convencen a los afganos de que la
insurgencia fracasará o convencer a la comunidad
internacional de que el proporcionar más apoyo
resultará infructuoso .Demás son necesarias y de
necesitan urgentemente.”
La insurgencia está concebida
para infundir terror, miedo e incertidumbre al
pueblo. La violencia imprevisible sigue ocasionando
que los afganos se pregunten si su gobierno o las
fuerzas extranjeras pueden hacer algo para
evitarlos.
Los ciclos geopolíticos de
Afganistán
Afganistán por sus propias
especificidades, referentes en primer lugar a su
posición en relación con el espacio soviético, con
confines con las república ex-soviéticas, sumado a
ello las características físicas carencia de
homogeneidad étnica, cultural y confesional
representa aún una porción fundamental del
denominado “arco de crisis”, es decir, de la franja
de territorio que se extiende desde los confine
meridionales de la ex-URSS hasta el océano
Indico.
La elección como trampa para la
ex-URSS cayó sobre Afganistán, por tanto por
evidentes razones geopolíticas y geoestratégicas.
Desde el punto de vista del análisis geopolítico,
Afganistán constituye un claro ejemplo de un área
crítica, donde las tensiones entre las granes
potencias se descargan desde tiempos inmemoriales El
área en que se encuentra actualmente la Reoública
Islámica de.Afganistán, se forma precisamente en la
frontera de tres grandes dispositivos geopolíticos:
el imperio mongol el janato uzbeco y el imperio
persa.
Las disputas entre las tres
entidades geopolíticas limítrofes determinarán su
historia posterior. En el sistema bipolar,
Afganistán se convierte en un terreno en el que se
miden, una vez más, una potencia de mar - Estados
Unidos-y una de tierra –Rusia.-
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