Mandela a 30 años de su
liberación y 90 de edad
por Ana Ochoa

Nelson Mandela, abogado de profesión, líder revolucionario y primer presidente negro de Sudáfrica, es un símbolo de la lucha contra el Apartheid

En la década de los 50, los negros en Sudáfrica no podían desempeñar cargos en el Gobierno ni tampoco votar. A los negros se les prohibía entrar en zonas asignadas para la población blanca, a menos que dispusieran de un pase. Las zonas reservadas a los negros extrañamente gozaban de agua o electricidad y los hospitales estaban míseramente abastecidos. El transporte público era segregado.

 

En 1948, el ultra conservador Partido Nacional Sudafricano ganó las elecciones e implantó en la entonces Unión Sudafricana el Apartheid, un restrictivo sistema político que tomó forma jurídica el mismo año. Una ley decretada en 1950 negaba la libre circulación de la mayoría negra, forzando a este colectivo a emigrar a lugares de asentamiento, concebidos como estados autónomos y destinados a alojar a estos grupos. Las leyes establecieron zonas segregadas -playas, autobuses, hospitales, escuelas y bancos en los parques públicos- evitando el contacto social entre las distintas razas. Toda la gente de color -negros, mestizos, bantúes, indios y paquistaníes, mayoritariamente- debía ir siempre documentada y le estaba prohibido

 

 

permanecer en ciertas ciudades o entrar en ellas sin permiso, fraccionando muchas veces familias enteras. No obstante, las fricciones entre la minoría blanca imperante y la comunidad negra en Sudáfrica se remontaban a décadas anteriores.

 

Como efecto, en 1912 se creó el Congreso Nacional Africano (ANC) para luchar contra las políticas abusivas del gobierno.

 

Nelson Mandela, abogado de profesión, líder revolucionario y primer presidente negro de Sudáfrica, se convirtió en un símbolo de la lucha contra el Apartheid y en una metáfora de la falta de libertad de todos los negros sudafricanos al ser encarcelado durante casi 27 años.Mandela incidió en la historia de su país, marcando un punto de inflexión en la lucha a favor de la libertad, la igualdad y los derechos fundamentales del hombre.

 

Después de la victoria del Partido Nacional Sudafricano en 1948, Mandela cobra importancia dentro del Congreso Nacional Africano. En 1955, mediante la adopción de la “Carta de la Libertad”, Mandela y muchos de sus miembros toman este documento como base de su lucha por la libertad y la conquista de los cambios democráticos que el mismo proclama.

 

En la década de los 50, cuando el Apartheid se adoptó como política oficial, el ANC declaró que la “República de Sudáfrica era de todos sus habitantes, ya fueran negros o blancos” y combatió de forma activa por su abolición. A raíz de los disturbios antiapartheid en Sharpeville en marzo de 1960, el Gobierno ilegalizó cualquier organización política negra, incluido el ANC.

 

Mandela en sus inicios mantuvo una lucha pacífica contra las políticas racistas del partido gobernante y, a pesar de emplear métodos no violentos, fue sentenciado a prisión. Al ser liberado, el líder sudafricano se sumó a desempeñar acciones más drásticas anexionándose a los africanistas, una nueva fuerza negra de oposición al régimen. En 1961 Mandela se convierte en el líder del brazo armado del Congreso Nacional Africano e idea una posible guerra de guerrillas combativa con el Apartheid y en agosto de 1962 es arrestado de nuevo, tras vivir huyendo durante varios meses.

Liberación y presidencia

 

Entre 1975 y 1985 el Gobierno aprobó un paquete de reformas que permitieron la organización de sindicatos negros y un ápice de actividad política por parte de la oposición. Con la llegada de la Constitución de 1984, se estrenó de modo parcial la participación en el Parlamento a los mestizos y a la población asiática. No obstante, el 75% de la población de Sudáfrica -constituida por negros- restaba excluida de la vida política. Se perpetuaron los enfrentamientos urbanos y aumentó la presión de la comunidad internacional sobre la República de Sudáfrica, propiciando el declive de la política segregacionista del Gobierno.

 

En 1990, el presidente electo Frederik Willem de Klerk sentenció el Apartheid mediante la liberación de Mandela y la legalización de las organizaciones políticas negras. En 1993, ambos fueron galardonados con el Premio Nobel de la Paz. Un año más tarde Nelson Mandela fue elegido Presidente de la República de Sudáfrica y se convirtió, coincidiendo con las primeras elecciones generales abiertas a los negros en la historia del país, en el primer hombre de color que lideró el Ejecutivo.

 

En 1995, Mandela inauguró la Fundación Nelson Mandela para la infancia y, 4 años más tarde, se retiró formalmente de la política -sucediéndole Thabo Mbeki-.

 

En la actualidad y a sus 90 años, el líder sudafricano se dedica a causas humanitarias, adquiriendo el papel de mediador entre los diversos conflictos que asolan África.

Escrito por Lorena Ferro

 

Ana Ochoa periodista del diario

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