|
Universidad: para ajustar
cuentas o crear
nuevas oportunidades
por Ramón
Ramos Trías
Con
el advenimiento de un nuevo periodo de gobierno y a
partir de expresiones del propio presidente electo
se ha creado un particular estado de opinión sobre
la necesidad de cambios en la enseñanza uruguaya,
especialmente focalizada en la educación
universitaria.
Por el momento lo que emerge es
un estado de opinión en algunos sectores sociales y
políticos sin que esté acompañado de un debate o
reflexión teórica sobre el conjunto del problema
educativo para un proyecto de país, que deberíamos
autoconstruir entre todos.
Las expresiones más conocidas
hasta el momento son un conjunto de enunciados de
buenas intenciones, que ningún uruguayo debiera
oponerse en la medida que el objetivo parecería ser
dar más educación universitaria o terciaria y
llevarla allí donde no ha llegado.
El tema empieza a complejizarse
cuando las motivaciones por las cuales se impulsan
tales iniciativas difieren radicalmente de objetivos
y propósitos. En esta dirección es que aparece o se
reitera el viejo deseo de los que ven en cada
oportunidad de promover cambios a nivel
universitarios, una oportunidad pero para ajustar
cuentas con la Universidad de la Republica (Udelar)
Quizás lo diferente en los
acontecimientos que empezamos a vivir por estos
días, es que las críticas a la actual Udelar también
provienen desde los sectores de la izquierda, con
argumentos que en distintos momentos y también en el
actual se le han escuchado a los sectores
conservadores y de derecha.
Cuanto más ideologizado y en
términos de poder se plantean los problemas de la
enseñanza, más se desdibujan los caminos para
concretar los cambios, lo cual hace muy difícil
resolverlos. En esta misma publicación se ha dicho
muy bien que; “Poner un modelo antes que el
problema, es un error de pensamiento porque – además
– condiciona el propio pensamiento.” (La ONDA
digital Nº 467)
En el presente la Udelar tiene
alrededor de 82.000 estudiantes, estamos hablando de
una macro Universidad. Si además relacionamos este
número con la población uruguaya el sistema de
Educación Superior general, comprendiendo lo publico
y lo privado en las distintas opciones terciarias,
le esta llegando del 38 al 40% de los jóvenes de
entre 18 y 24 años, los guarismos más positivos en
Sudamérica se sitúan apenas por encima del 52% en
esta franja etaria.
Parece razonable pensar que
una Universidad que contenga 82.000 alumnos en el
contexto social y político del Uruguay
contemporáneo, tiene un techo en el conjunto de sus
posibilidades, de autodesarrollo y en el ejercicio
eficiente de sus diversas funciones.
La Universidad de la Republica
viene haciendo encomiables esfuerzos por abordar su
propio destino y el que le encomienda la Ley
Orgánica, pero a nuestro entender no son suficientes
para dar respuesta a este y otros problemas.
En realidad lo que emerge es la
necesidad de discutir y reflexionar sobre un
proyecto de país donde la enseñanza y sus
instrumentos sean parte de ese país que queremos
construir y deseamos actualizar. En este sentido
hasta ahora, la academia no acompañó con una
reflexión teórica y analítica su propia existencia
en el marco de los cambios políticos y sociales que
comenzaron a emerger luego del 2005 con un gobierno
progresista en el vértice de la sociedad.
Hoy las oportunidades y los
riesgos de una discusión espasmódica y oportunista
están a la orden del día. Los antecedentes
contemporáneos sobre el destino de la enseñanza
terciaria o universitaria en ningún lugar del
planeta se han podido llevar entre Estado,
sociedad, educadores y estudiantes sin crisis
prolongadas. En Uruguay la “mesa esta servida”, los
argumentos geográficos, el de nuevas necesidades
profesionales, calidad, competitividad y relación
entre inversión y resultados, no son suficientes
para encontrar las repuestas en la construcción del
proyecto de país que queremos.
LA
ONDA®
DIGITAL |