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Otra vez Miguel Hernández,
por Joan Manuel Serrat
Entrevista de Víctor Hugo Morales
El Gobierno Rodríguez Zapatero, ha
confirmado que, a través del Ministerio de Justicia,
aprobará una declaración institucional de "reparación
y reconocimiento" al poeta amparado en el artículo
4º de la Ley de la Memoria Histórica, que es "extensible"
a otras personas igualmente
condenadas por el franquismo. "Es un
homenaje no solo
al poeta, Miguel Hernández, sino a
los cientos o miles de personas que sufrieron causas
similares", se afirmó.
Miguel Hernández nace en Orihuela, 12
de octubre de 1910 y falleció en la enfermería de la
prisión alicante el 28 de marzo de 1942, con tan
sólo 31 años de edad. Habiá padecido largos años de
carcel perceguido por la dictadura de Franco.
El cantautor catalán Joan Manuel
Serrat saca por estos dias su segundo disco en
homenaje há Hernandez, el periodista uruguayo
Víctor Hugo Morales le realizo con ese motivo una
entrevista para su programa en Radio Continental de
Argentina; lo que sigue es la versión de esa
entrevista
desgrabada por La ONDA.
-
Querido Joan Manuel, ¿porqué otra vez Miguel
Hernández?
- Bueno, porque vale,
porque sigue siendo un poeta actual. Todo su
pensamiento, toda su poesía, parece escrita ayer y
aquí. Y esto, unido al hecho de conmemorar este año
el centenario de su nacimiento – pues - me empujó a
escribir y a ponerle música a un manojo de poemas.
- ¿La poesía de
Miguel Hernández viene con música incorporada, o
tenés que trabajar para encontrarle cuál es el
servidor musical para su obra?
- ¡Ojalá viniera ya
con una música absolutamente objetiva e incorporada!
Lo que ocurre es que - a pesar de que la poesía de
Hernández es extraordinariamente musical y está muy
cercana a lo que podría ser el pensamiento o la
forma de plantear una canción por un escritor de
letras de canciones - a pesar de ello, siempre uno
escribe una música que es subjetiva, la que uno – de
alguna manera – entiende que el poema emite, ¿no?
Pero este siempre es el pensamiento de cada uno.
Cada quien pondría una música distinta. Lo
importante es que la poesía de Hernández es muy
musical y se trasmite muy bien.
- ¿Cuál es el gran
tema de Miguel Hernández, Joan Manuel?
- Cada tema suyo –
poéticamente hablando, sin duda – es “Hijo de la
luz y de la sombra”. Pero el gran tema pendiente
que siempre nos quedará de Miguel Hernández, es ¿qué
hubiera podido escribir? ese hombre que – a los 30
años – nos dejó de escribir. Y nos dejó de escribir
porque la muerte lo empujó, porque la enfermedad se
lo llevó, porque su vida literaria fue muy corta. Su
aprendizaje fue muy difícil y – a pesar de ello –
nos deja una obra magnífica.
- “Hijo de la luz y
de la sombra” – Joan Manuel – tiene un origen muy
especial y muy doloroso, ¿si mal no recuerdo?
- Es un tríptico en
el que él plantea la relación que existe entre él,
su mujer y su hijo. O él, el hombre, la mujer y el
hijo, exactamente, ¿no? Y con este tríptico: “Hijo
de la luz, hijo de la sombra, hijo de la luz y de la
sombra”, él escribe – ya le digo – uno de los poemas
más bellos - a mi entender - que no sólo ha escrito
él – sino que haya escrito nadie.
- ¿De qué –
exactamente - se lo puede culpar a Franco en
relación a Miguel Hernández?
- No creo que Franco
supiera que Miguel Hernández existía. No
acostumbran a leer a este tipo de gente, no son muy
dados a la literatura, no. Franco separaba a la
gente entre “siervos” y “adversarios”, ¿no? No, la
lectura no le interesó jamás.
- ¿Fallece Miguel
Hernández en la enfermería de una prisión?
- Él fallece por un
problema tuberculoso en la enfermería de la cárcel
de Alicante. Lo que pasa es que esta enfermedad es
muy larga, una enfermedad provocada por un trasiego
constante carcelario. Este era un deporte al que el
“franquismo” sometía a los adversarios vencidos,
¿no? que era desmoralizarles. Y los que no morían,
los que no eran ejecutados – que fueron muchísimos –
pues eran trasladados de cárcel a cárcel para
culminarles – absolutamente – toda moral. En estos
traslados perdían todo el contacto con amigos,
familia. Y esto era una cosa a la que el régimen
franquista se acostumbró a hacer a lo largo de
muchísimos años. A lo largo – no sólo de los años de
lo que pueda considerarse la post-guerra, sino a lo
largo de dos lustros, tres lustros, cuatro lustros.
Ellos siguieron practicando este terrible deporte,
este cruel comportamiento de una gran eficacia
desmoralizadora. Y – como resultado de esto, de las
pésimas condiciones – Miguel Hernández se enfermó y,
al no fue tratado en ningún momento, se le dejó
morir.
- No muere Miguel
Hernández. ¿Es verdad, Joan Manuel, que no pudieron
cerrarle los ojos?
- Es verdad, murió
con los ojos abiertos. Murió con los ojos
absolutamente desencajados y buscando esa luz que la
vida se empeñó en negarle.
- Ahora, lo notable
es que esa vida tan breve, de poco más de treinta
años, era la de un hombre que tenía un profundo amor
por la cultura.
Él – por encima de
todo – se sentía poeta. Pero poeta como actitud
vital. Él no ejercía la poesía sencillamente como
una manera de expresarse y de comunicarse, sino como
una actitud de vida. Y así lo entendió desde sus
primeros poemas hasta sus últimos poemas. Él fue un
autodidacta en el que su vida fue un continuo
aprendizaje. Iba absorbiendo todo aquello que leía
en otros, como una esponja lo hacía suyo y lo
devolvía convertido en poesía. Y así descubres en
toda su obra – perfectamente, como un libro abierto
– quiénes han sido los senderos por los que ha
transitado. Y hasta ahí llega, hasta una obra
absolutamente madura en los años 38 o 39 – al final
de la guerra – donde él ya da lo mejor de su poesía,
probablemente en su último libro – en el “Cancionero
y Romancero de Ausencias”, que es su último libro. Y
–evidentemente – es lo mejor que da, porque no puede
dar más.
- Un hombre de la
poesía y del combate – recordemos por si alguien se
lo pregunta – ¿que él se alistó en el bando
republicano durante la Guerra Civil?
- Si, él tomó partido
como tomó partido muchísima gente de la cultura.
Argentina los tuvo viviendo y creciendo en sus
calles y en sus universidades. No creo que nadie en
Argentina – con más de una cierta edad – pueda
olvidar los claustros de profesores que
proporcionaron todos los exiliados de aquella
República derrotada por el fascismo. De la misma
manera que tampoco ninguno de ellos ni ninguno de
los que recordamos su vida y los sentimos como
propios, olvidaremos jamás el asilo que encontraron
en esta tierra.
- El “Homenaje a
Miguel Hernández” comienza – seguramente – con este
disco al que uno quiere lanzarse con avaricia hacia
él y del que vamos a tener – comienzan los actos de
homenaje. ¿Cómo crees que el 12 de octubre próximo
vivirá España el recuerdo de Miguel Hernández? ¿Qué
España es la que va a recordar a Miguel Hernández?
- ¡Ay, no lo sé!
¡Esta es la pregunta del millón! Ignoro yo cómo va a
celebrar esto tan complejo que se llama España, el
recuerdo de Miguel Hernández. Yo – personalmente –
sé lo que hago. Yo he tomado una actitud muy clara
de querer dedicar este año al recuerdo y a la
celebración de una figura poética – a mi entender –
muy olvidada. Pero también, en un tiempo en que
tampoco la lírica está muy valorada, tampoco
pienso que sea un caso único ni un caso exclusivo,
¿no? Pero no creo que ocurran demasiadas cosas. Está
demasiado pendiente el país y el mundo con problemas
más cotidianos, de urgencia más cotidiana. ¡Y
tampoco es un reproche! Pero – lastimosamente –
aquellos que debieran preocuparse más de su memoria,
no debieran esperar a que acercara el centenario de
su nacimiento. Estas cuestiones deberían ser
tratadas con cotidianeidad, con normalidad y sin las
urgencias y los gastos que puedan – de alguna manera
- provocar un centenario.
- En ese marco, más
bienvenida – todavía – será tu música Joan Manuel. A
propósito de la poesía de Miguel Hernández, ¿qué
música nos puedes adelantar que hay acompañando a
los poemas? ¿Vas por el lado del jazz, de lo
andaluz, de la melodía tenue, de los temas
vigorosos? ¿Una especie de música como “Para la
libertad”? ¿Qué nos puedes contar?
- ¡Ay, no sé! Me
gustaría poder ser más claro en este sentido, pero
creo que – lamentablemente pues –no queda otra que
esperar a escuchar. Es muy difícil contar con
palabras una música, ¿no? La música tiene otros
vehículos por los que se trasmite y pasan –
necesariamente – por esa cosa tan antigua de tener
que escuchar. Lo que sí he tratado es que las
melodías que surgieran, que las melodías que
acompañaran a estos poemas, fueran de un nacimiento
muy natural, es decir, no apretar para nada al poema
tratando de buscar una música. Que la música brotara
con la mayor naturalidad posible porque – a fin de
cuentas – son poemas muy naturales y que llevan ya –
en sí mismos – un ritmo, una rima, una cadencia que
– pasando por el oído – puede llegar muy fácilmente
al corazón. Entonces, hay que dejarla salir, con
mucha naturalidad y con normalidad y sin apretarle
la faja.
- Y por lo que sabes,
¿cuándo vendrás con tu disco y tu música y tu afecto
por la Argentina y por las playas del país?
- Lo antes que pueda.
Lo antes que pueda porque – independientemente de
comunicar directamente y “cuerpo a cuerpo” estas
canciones – tengo también muchas ganas de poder
abrazar a mis amigos.
LA
ONDA®
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