Visita de Hillary Clinton,
oportunidad para
un Uruguay proactivo
por por Antonia Yánez

 

No solo porque Uruguay inicia un nuevo periodo presidencial es epicentro por estos días de la máxima atención continental. La presencia de la secretaria Clinton en Montevideo reforzó esa mirada, que rápidamente se desvió en los minuciosos movimientos de la jefa del Departamento de Estado, por otros países del continente.

 

Seguramente Uruguay no hubiera recibido la gentileza de una visita tan oportuna de la señora Clinton si no fuera que en la región recientemente, y especialmente en las últimas semanas, se produjeron una serie de acontecimientos que acentuaron la preocupación de la administración Obama al no encontrar el diálogo adecuado y ver que Sudamérica enfrenta una progresiva decepción por la estrategia de  EE.UU. en el continente.

 

Aún con el carácter etéreo que tuvo la iniciativa de la reunión de Cancún de crear una “nueva OEA”, sin EE.UU. y Canadá, ésta fue recibida en Washington -previas señales de disimulo diplomático- como un símbolo que las cosas no andan bien y las relaciones se devalúan.

 

El significado y peso de la gira está dada porque es la primera visita de Hillary Clinton como secretaria de Estado por Sudamérica. Más allá del fenómeno macro en el actual posicionamiento de EE.UU. en este continente existen fenómenos emergentes de gran preocupación por integrar los temas a los cuales el gobierno de Obama le viene prestando la máxima atención. En esa dirección esta el papel de Brasil como una potencia regional con aspiraciones globales.

 

Hillary Clinton, viajó también a Brasil en un intento de acordar una política común en el marco del papel de Itamaraty en el Consejo de Seguridad de la ONU y el insoslayable debate que debe culminar en la óptica norteamericana de nuevas sanciones a Irán por su programa nuclear antes de setiembre.

 

En la visión de Washington se hace más urgente estabilizar una agenda sobre este y otros temas internacionales y de la región, no solo por la iniciativa de Cancún sino porque avanza el convencimiento en el circulo de colaboradores de Obama, que en las elecciones de Octubre es muy probable que la candidata de Lula, Dilma Rousseff triunfe. Si esto efectivamente se diera, la continuidad de la era Lula en política internacional tendría un nuevo impulso. En la medida que todo hace prever complicaciones políticas diversas en Europa, EE.UU. tiene especial interés en contar con Brasil y por extensión con este continente en la aplicación de nuevas sanciones a Irán.

 

El rechazo de una Corte Constitucional a que el presidente Álvaro Uribe  busque una segunda reelección en Colombia, si bien era una alternativa manejada por Washington, priva a éste de su más firme colaborador y hombre de confianza en el continente. Obliga a rediseñar la estrategia con respecto a la Venezuela de Chávez y sus vecinos, ya que en la actualidad aun los fieles amigos colombianos de la Casa Blanca tienen no pocas contradicciones en una estrategia sobre Venezuela, y Washington no quiere que estos actúen con guión propio.

 

Uruguay está en inmejorable condiciones de aportar buscando ser un actor proactivo en las iniciativas de política internacional. Colaborando a alejar prácticas tan desprestigiantes como las de la presidenta argentina al hacer criticas genéricas al presidente  Obama sin una visión política de unidad continental.

 

Estas formas de abordar las relaciones continentales con el actual gobierno de Obama, al igual que el hecho en sí mismo y el abordaje posterior del gobierno cubano de la muerte de su preso político Orlando Zapata, no pueden sino alejar  todo proceso de fortalecer al Sur ante complejas alternativas que se avecinan con la primera potencia mundial.  

 

Brasil ha venido siendo un insistente presionador por un cambio en la política de Estados Unidos ante Cuba. Lula realizó una "emotiva" visita a la isla la semana pasada y este pedido bien puede estar nuevamente ante la señora Clinton. Pero auque son obvios los elementos manejados por la Secretaria de Estado no dejarán de tener en esta oportunidad una lógica mediática.

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