Javier de Haedo: “en dos años,
cero carrito en Montevideo”
Entrevista de Aníbal Steffen

El lunes 15 de marzo, aniversario de la muerte de Wilson, Javier de Haedo candidato del Partido Nacional por el sector Alianza Nacional, lanzó su programa; “Nuestro compromiso con Montevideo”, que prevé la reorganización de todo el sistema de recolección, clasificación y tratamiento final de los residuos domiciliarios y la desaparición, en dos años, de todos los carritos de hurgadores.

 

Se propone, en el mismo plazo, abatir a la mitad el costo de la patente de rodados en la capital, como forma de contribuir a poner fin a la llamada guerra de las patentes.

La renovación del Partido Nacional y la búsqueda de nuevas formas de hacer política están en el centro de las preocupaciones de quien asegura

que ha llegado a la política para quedarse

 

 

-¿La nebulosa en que se encuentra todo lo relativo a la elección de alcaldes, que será simultánea con las elecciones municipales, es una dificultad para la normal realización de éstas?

- Les mete ruido, porque es un proceso que aún no está definido cuando faltan apenas dos meses y días para la elección. No creo que hayan antecedentes que se recuerden en el país, de no saber cuáles son las reglas de juego de una elección que se realizará en nueve semanas.

Es consecuencia de esa precipitación que tuvo el gobierno de Vázquez de aprobar proyectos más allá de su contenido, sacar las leyes que tenían previstas con un criterio de cantidad en vez de calidad, pensando que igual después se arreglará, o que Dios proveerá. Así metió al sistema político en un lío. Es una cosa insólita que distorsiona en definitiva todas las candidaturas, que no saben cuáles son las reglas de juego con las que se van a presentar.

 

- ¿Las dos candidaturas del Partido Nacional en Montevideo aumentan las probabilidades de un buen desempeño electoral o, por el contrario, le perjudican?

- Yo creo que antes de hacer ese cálculo hay que asumir que existe la ley de lemas en la elección municipal. De las 57 elecciones que va a haber en mayo (19 departamentos por 3 lemas que tienen distintos sectores) en la mayoría de ellas (yo diría que más del 90%) va a haber candidaturas múltiples. Esa es la realidad de la elección municipal. Así que no es beneficiosa ni perjudicial. Es un dato.

En el Partido Nacional hay dos vertientes muy definidas, dos corrientes muy claras, con dos líderes muy notorios y marcados, y en ese sentido es natural que haya dos candidaturas. Ello ocurre en la mayoría de los departamentos.

 

- ¿Existen elementos objetivos que indiquen que el Partido Nacional podría tener alguna probabilidad de ganar en Montevideo?

- Está claro que Montevideo es un departamento que desde hace 20 años tiene color frenteamplista, como estuvo claro durante décadas que ciertos departamentos eran blancos y colorados. Pero esas situaciones no tienen por qué ser estáticas. Si fueran estáticas no debería haber nuevas candidaturas y nuevas ofertas electorales. Quedaría para siempre el mapa pintado de ciertos colores. Lo que uno hace en la acción política es ser proactivo y tratar de cambiar la realidad, hacerla dinámica. No hay nada predestinado.

Soy conciente de que Montevideo en principio en más frenteamplista que blanco. Pero es una situación que estoy tratando de contribuir a revertir.

 

De hecho, en el mes de octubre, a nivel nacional y a nivel de Montevideo, si se hubieran mantenido las tendencias históricas, el Frente Amplio debió haber tenido más votos de las que obtuvo. O sea que en octubre tuvo un traspié electoral. Hace cinco años ganó en primera vuelta y en octubre tuvo que ir al balotaje para ganar.

Yo confío en contribuir a que en mayo tenga otro traspié. La magnitud del traspié dependerá de la campaña. Si es de tal magnitud como para que tenga un retroceso importante o para que definitivamente pierda la elección. Yo trabajo para esto.

 

- Antes de entrar en los problemas cotidianos de los vecinos, desde tu posición de economista, seguramente miras con preocupación el presupuesto monstruoso de una Intendencia de Montevideo deficitaria. ¿Qué arreglo tiene?

- Más que deficitario, yo diría que es un presupuesto que está mal estructurado, porque no es notoriamente deficitario en este último tiempo. Lo que sí tiene es un presupuesto que la ahoga. Es un presupuesto del orden de los 400 millones de dólares anuales que en un 50% son sueldos, un tercio son gastos de funcionamiento que también incluye sueldos tercerizados y apenas un sexto que son inversiones y obras. Por lo tanto es una estructura absolutamente absurda que ahoga las finanzas municipales.

 

Me parece que lo menos relevante es si tiene o no tiene déficit. El tema es que está atada de pies y manos y no tiene capacidad de gestión. Por eso, cuando uno sale a ciertos barrios, se encuentra con que no hay picos de luz, con que los espacios verdes son un desastre, se han vuelto basurales, que hay calles que se inundan, que hay calles con agujeros que son cráteres y un montón de problemas muy serios. Entonces, al departamento le faltan obras porque su presupuesto está desbalanceado.

 

Por supuesto, como economista, puedo tener una ventaja comparativa respecto de otros candidatos en ese tema. Pero yo no soy un candidato economista; soy un candidato ciudadano, un candidato político que tiene una visión más amplia que la del economista.

 

Cuando voy a algunos barrios, como los que estoy yendo en estos días y veo los asentamientos, por encima del economista está el ser humano y el cristiano. Y me encuentro con realidades que nos las quiero para el vecino de Montevideo, para mis compatriotas que, en definitiva, son nuestros hermanos.

 

- ¿Cómo intendente nacionalista podrías coordinar acciones con un gobierno frenteamplista y al mismo tiempo entenderte con ADEOM?

- Hay que gobernar juntos, con todos. En el gobierno del Partido Nacional, cuyo equipo económico yo integré, cuando fui director de Planeamiento, me reunía con frecuencia con Martín Ponce de León por el tema del saneamiento de Montevideo que en ese momento era compartido entre el gobierno nacional y el municipal. Teníamos un gobierno de un color en el país y de otro color en lo municipal y tuvimos una relación muy cordial y muy correcta, buena para ambas partes.

 

En ese mismo período, en el año 90, en representación del gobierno tuve una negociación secreta con el PIT-CNT, durante varias semanas, sin que lo supiera el resto del equipo económico ni el propio Ministro de Trabajo. Éramos el Secretario de la Presidencia y yo, con el Pepe D´Elía y otros dirigentes sindicales de primera línea, como Juan José Bentancor de Ancap y otros y con Juan Manuel Rodríguez como asesor Económico.

 

Hicimos convenios a largo plazo de salarios privados para recuperar la pérdida salarial de los primeros meses del gobierno por la inflación galopante que heredamos. Entonces, no le doy la derecha a nadie en cuando a negociar ya tener capacidad de diálogo.

 

Ellos son testigos de cómo negocié con ellos, la lealtad y la eficiencia con que llegamos a excelentes resultados para ambas partes. No necesito probarle a nadie que soy un muy buen negociador con los sindicatos. Pero también soy conciente de que hay que ejercer el principio de autoridad, que es donde yo veo que esta intendencia frenteamplista ha fallado. Ha cogobernado con ADEOM. Quizás por un tema de afinidades ideológicas o partidarias o políticas.

 

No se debe cogobernar con ADEOM. El intendente es el representante de un millón de electores y ciudadanos. El sindicato es el representante de sus afiliados y, en todo caso, de los funcionarios municipales que son algo menos de nueve mil.

 

Tenemos roles distintos. El intendente debe ejercer el gobierno y el sindicato debe representar a sus afiliados, siempre procurando lo mejor para las vecinas y los vecinos de Montevideo.

 

Entremos en temas específicos como el de la limpieza al que se agrega toda la problemática de los carritos, los hurgadores, etc.

 

Nuestro enfoque tiene varias puntas. Montevideo está sucia en parte porque los montevideanos no ayudamos a que esté limpia. Es un tema cultural. Y como en tantas otras cosas, creo que los niños son los que tiene que educar a los mayores. Desde la escuela se tiene que enseñar determinadas cosas.

 

Yo creo que es mucho más fácil que un niño le diga a su padre que no tire una bolsa de plástico a la calle o que tire los residuos en el recipiente que corresponde, que hacer una campaña de medios masivos de comunicación. Creo que hay que ir a la escuela a enseñar esas cosas. En estas cosas los niños tiene mucha más conciencia porque no tiene la distorsión que los años nos han dado a los mayores.

 

Pero no alcanza con eso. Hay que pensar también el sistema de recolección, clasificación y tratamiento final de los residuos, distinto al actual que no es eficiente.

 

El actual implica miles de carritos circulando por el departamento, con muchos problemas, empezando para los propios clasificadores en sus carritos: problemas de higiene, salud, seguridad, para ellos y sus hijos, inclemencias climáticas, etc. Entonces, hay que pensar un sistema de recolección, clasificación y tratamiento final de los residuos, que tiene un valor económico. Hay que aprovechar ese valor económico para sacarle provecho.

 

- ¿En ese sentido hay alguna propuesta concreta?

- Yo estoy lanzando un plan que implica un compromiso de terminar en dos años con todos los carritos en Montevideo. O sea, en dos años, cero carrito. Un plan que genere incentivos para la reconversión de quienes trabajan en eso. Pero que implique, a los dos años, la prohibición total y absoluta de la circulación de carritos. Esa es la contrapartida del incentivo que se da previamente.

 

- ¿En qué consistirían los incentivos?

- El plan significa, en primer lugar, que muchos de los 11 mil ciudadanos que se dedican a esa actividad puedan, a través del Ministerio de Trabajo, reconvertirse a otras actividades, en particular a las que hacían antes, porque no nacieron haciendo esto. Muchos son obreros de la construcción o de industrias que en medio de la crisis terminaron dedicándose a la recolección de basura, que no es lo que prefieren hacer. En una economía en crecimiento, con un desempleo muy bajo, ellos pueden eventualmente recalificarse si lo necesitan y reinsertarse en el mercado de trabajo, donde tendrán derecho a la cuota mutual, ellos y su familia, y van a tener derecho a la asignación familiar sus hijos menores.

 

Otra parte de ellos podrá seguir en la misma actividad, pero repensada en un modo distinto. No buscando y clasificando en las calles, sino junto con la Intendencia, en un régimen que en principio podría ser cooperativo (ya hay algunas experiencias exitosas), clasificando en algún lugar que tampoco sea en sus propias casas, sino en un lugar donde la Intendencia, junto con ellos, arregle para que hagan la clasificación inicial y después en una volqueta se lleve los residuos a su disposición final.

 

En esa parte del plan tendrá que haber un subsidio de la Intendencia, que es la contrapartida de retirar de circulación el carrito y el caballo cuando lo hay. Todo este plan tiene un costo considerablemente inferior a lo que ha costado arreglar Bella Unión. Y el impacto social, urbanístico, económico y humano es considerablemente mayor.

 

- Otro tema que sigue estando vigente es el de las patentes de rodados…

- En mi sitio Web ya está publicado el plan retorno a Montevideo de los autos mal empadronados en el Interior. El objetivo es en el plazo de dos años reducir las patentes a la mitad, mediante el aggiornamento de los aforos a la realidad del mercado. He tenido reuniones con ACAU y ASCOMA y ellos están de acuerdo en integrar una comisión a nivel de la Intendencia, para establecer una tabla con categorías de aforos, sobre los cuales cobrar la patente. Ellos son los que saben de precios de autos.

 

Esto se tiene que hacer en dos etapas (2011 y 2012) para que en 2011 los autos en Montevideo paguen la patente en función del aforo real y no de un precio inflado como el que está hoy. Una vez que eso se haga, entonces sí se tendrá autoridad moral para controlar, fiscalizar y sancionar.

 

Los demás intendentes tienen que entender que pueden cobrar una patente más baja, pero a quienes son ciudadanos de sus departamentos.

 

Yo estoy de acuerdo con la excelencia. Ojalá yo, como intendente, pueda en el quinto año tener la patente más baja del país. Pero para cobrárselas a quienes viven acá, o a quienes circulan y trabajan acá habitualmente, pero no para ir a conquistar contribuyentes de otros departamentos.

 

- ¿En materia de seguridad pública, la intendencia tiene una responsabilidad específica?

- La intendencia tiene prohibido por la constitución (Art. 62) tener policía propia. Pero sí puede perfectamente actuar como facilitador de la función policial, darle apoyo material a la policía mediante convenios con el Ministerio del Interior o con la Jefatura de Policía de Montevideo. También con el INAU, porque está el tema de la juventud como elemento clave. La juventud tiene que ser parte de la solución y no tiene que ser vista como parte del problema.

Todo espacio verde, toda plaza pública, tiene que tener una guardia. Ya sea de la propia policía mediante un destacamento que la intendencia pueda construir o ya sea mediante un servicio de seguridad privado que la Intendencia tendrá que contratar.

 

Tenemos que iluminar el departamento; la iluminación es preventiva. Yo he recorrido asentamientos en los que no hay una luz más allá de la que sale de las propias casas. Son bocas de lobo. Son caldo de cultivo para que los delincuentes asolen esas zonas. Entonces, hay que iluminar la ciudad, que es una función municipal. Habrá que buscar algún plan con la UTE para hacerlo en condiciones más ventajosas y más rápidas.

 

- Teniendo en cuenta los escasos recursos para obras, ¿cuáles serían las prioridades en la materia?

- Yo diría en primer lugar la iluminación por un tema de seguridad y porque es un cometido primario y esencial de las intendencias. En segundo lugar el replanteo del sistema de recolección, clasificación y tratamiento final de los residuos, con el plan del que ya estuvimos hablando, para terminar con los carritos en dos años. Allí hay un componente de gasto y un componente de inversión. Y después, otra tarea específica de la intendencia como es el mantenimiento de las vías de tránsito ya sea en el Montevideo urbano como en el suburbano y rural.

 

- ¿En que etapa está la confección del programa?

- Culminada en principio la etapa de las reuniones zonales, cerramos el ciclo previo a la presentación del programa. Pero éste va a ser dinámico, se le podrá consultar en la página Web y se le podrán agregar más iniciativas de los vecinos hasta el último día. El programa propiamente, lo que hace a los capítulos temáticos, se va a cerrar el lunes 15 cuando lo presentemos públicamente. Hemos elegido esa fecha que coincide con el aniversario de la muerte de Wilson para presentar “Nuestro Compromiso con Montevideo”.

 

- Tú declaraste que llegaste a la política para quedarte, lo que parece indicar que de ahora en adelante harás de la política el centro de tu razón existencial…

- Desde hace un año es así.

 

- El objetivo que te estás fijando es llegar a la Intendencia de Montevideo, objetivo que puede no cumplirse…

- Puede no cumplirse. Pero si no se cumpliera, está el objetivo de reposicionar al Partido Nacional en Montevideo, de cara al año 2014 y contribuir a la renovación del Partido que Jorge Larrañaga encabeza desde hace varios años.

 

¿Cuál es tu visión de la renovación del Partido?

- Para mi significa dos cosas. Una renovación generacional, pero también hay que entender que con la cédula no alcanza. No es condición necesaria ni suficiente, porque hay gente veterana que va evolucionando con el tiempo, y hay gente joven que no va a evolucionar nunca. Pero la renovación generacional debería contribuir también a una renovación de procedimientos en la política, así como la renovación generacional a nivel empresarial muestra una clase empresarial más emprendedora, menos dependiente de decisiones públicas. Y ello ocurre en los más diversos ámbitos.

 

-¿Tu candidatura está innovando en materia de procedimientos?

- Estoy haciendo actos sin estrados, donde el candidato y el público están en pie de igualdad. El candidato habla el 15% del tiempo que dura el acto. El resto habla y propone el público. La gente necesita expresarse. A mi no me gustan los actos en los que el candidato está allá arriba hablando y la gente abajo aplaudiendo y agitando banderas. Yo quiero actos en los que yo vaya a aprender junto con la gente. Es lo que estamos haciendo con un éxito espectacular. La gente sale feliz y nosotros más felices que ellos. Es una forma de hacer política diferente.

 

- El proselitismo suele ser un fenómeno preelectoral. ¿Tienes prevista una acción política cercana a la gente que tenga otra continuidad?

- Si. Yo estoy haciendo un esfuerzo en los tres meses finales porque me pidieron que fuera candidato tres meses antes de la elección. Pero mi compromiso con la política es permanente desde el año pasado. Los medios para llegar a la gente son diversos. Yo tenía un plan para iniciar ese contacto con la gente después de Semana Santa y lo tuve que posponer dos meses por esta candidatura que no estaba en mis planes. Ese plan implica una comunicación permanente con los ciudadanos de Montevideo y de todo el país para transmitir una forma nueva de hacer política.

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