|
Llamativo: Juez Garzón
castigado por investigar
crímenes franquistas
Crónica
Por
estos días la ciudadanía española esta conmovida por
tres fenómenos nada fáciles de digerir. Una crisis
profunda de su economía, a partir de la crisis
global, el “Caso Gürtel”- un fenómeno de corrupción
que involucra a sectores del Partido Popular y la
acusación al Juez Baltasar Garzón de Prevaricar,
(delito que consiste en que un juez dicte una
resolución arbitraria). El Juez Garzón es un
profesional del derecho conocido mundialmente por
haber utilizado el derecho internacional para
estudiar y juzgar varios casos notorios de
Terrorismo de Estado entre los que se encuentra la
detención de Augusto Pinochet y varios casos durante
la dictadura argentina entre otros hechos sobre
derechos humanos vinculados a América Latina.
El
motivo desencadenante de la situación que vive por
estos días el destacado juez español es a partir de
que dispuso en su momento una investigación sobre
los crímenes y desapariciones llevados adelante por
la dictadura franquista en su país durante 40 años.
Otro juez español Luciano Varela haciéndose eco de
una denuncia realizada por la organización
ultraderechista Manos Limpias y de Falange Española
quiere suspender a Garzón por 20 años como
integrante de la Audiencia Nacional. Para dictar esa
sentencia ha convocada al Pleno del Consejo General
del Poder Judicial para el día 22 de abril.
Diversas
personalidades españolas he instituciones de todo el
mundo vienen opinando sobre este hecho histórico y
extraordinario de que un juez que intentó abrir una
causa penal contra los crímenes del franquismo
termine siendo juzgado por sus pares.
Lo que
sigue son distintas reacciones sobre este hecho
extraordinario, en un país democrático, con división
de poderes y a la vez monárquico.
Garzón
recurre ante el Supremo su procesamiento
El juez
de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón ha
recurrido este 10/4/10, ante el Tribunal Supremo (TS)
el auto del magistrado del Alto Tribunal Luciano
Varela que anticipa que le abrirá juicio oral por
declararse competente para investigar las
desapariciones durante la Guerra Civil y el
franquismo.
El
recurso, que el abogado de Garzón, Gonzalo
Martínez-Fresneda, ha presentado ante la sala de lo
penal del TS, alega que la doctrina expuesta en el
último auto de Varela "es contraria a Derecho e
impone un serio riesgo para la independencia
judicial".
El juez
Baltasar Garzón cree que han sido motivaciones
ideológicas las que han movido a ciertas
organizaciones y "grupúsculos marginales" a ejercer
una acción penal contra él y esperaba que el Supremo
"valorase estas espurias motivaciones a la hora de
no prestar crédito a tal persecución ideológica".
El juez
de la Audiencia Nacional califica este auto de
"exorbitante" y "de notable extravagancia" y explica
que la doctrina expuesta en él es "contraria a
Derecho" e impone un serio riesgo para la
independencia judicial.
El
recurso fue presentado en el juzgado de guardia por
el abogado del juez de la Audiencia Nacional,
Gonzalo Martínez-Fresneda, ya que, según explica el
plazo finalizaba el 11/4/10, extremo sobre el que se
queja ante la Sala por haber contado únicamente con
tres días para recurrir.
Garzón
está muy cerca de ser suspendido cautelarmente
después de que Varela dictara la semana pasada un
auto, en el que le recuerda que un juez depende
"sólo, pero siempre, de la ley" y que él ignoró la
de Amnistía al investigar el franquismo. En esta
resolución Varela transformó en procedimiento
abreviado las diligencias abiertas a Garzón y ha
dado diez días a las partes para que soliciten la
apertura de juicio oral o pidan el sobreseimiento de
la causa.
Varela
dice que la actuación del juez puede ser
constitutiva del delito de prevaricación del
artículo 446.3 del Código Penal, castigado "con la
pena de multa de doce a veinticuatro meses e
inhabilitación especial para empleo o cargo público
por tiempo de diez a veinte años".
"No
perjudicó a nadie"
Garzón
recuerda que la independencia judicial impone
respetar en cada juez o magistrado la capacidad de
decidir de forma "no interferida" la interpretación
que ha de dar a cada norma del ordenamiento, según
el espíritu de los principios constitucionales.
Según explica, "muy lejos de ello, el espíritu del
auto tiene más que ver con el intento de imponer a
unos subordinados jerárquicos una determinada
interpretación normativa (...) que con un Poder
Judicial que respete la independencia y libertad de
criterio de todos y cada uno de sus miembros". "Un
juez en el ejercicio de su potestad no puede ser
interferido cuando conforma su criterio jurídico
motivadamente, sin que pueda imponérsele el riesgo
de que algún día un superior jerárquico pueda
valorar su expulsión de la carrera judicial al
repudiar la interpretación jurídica con la que haya
resuelto un caso particular", añade.
También argumenta que no hay
ningún precepto en la Ley de Amnistía que impida
investigar ningún hecho delictivo y concluye que el
proceso incoado por él "no perjudicó a nadie".
Varela en su auto también consideró innecesaria la
práctica de más pruebas para esclarecer los hechos
—que fueron denunciados por el sindicato
ultraderechista Manos Limpias, la asociación
Libertad e Identidad y Falange Española de las JONS—
y denegó todas las solicitadas por Garzón, lo que
éste cree que le genera un "daño irreparable". Lo
más probable es que la Sala de lo Penal rechace este
recurso, ya que el pasado 25 de marzo ya mostró su
respaldo a la instrucción de Varela y decidió que la
causa siguiera adelante. (Publico
es
)
Con
Garzón
Marisol Ayala
(Periodista)
La
ultraderecha quiere eliminar al juez Baltasar
Garzón. Borrarlo de la faz de la tierra;
arrinconarlo como una rata y, en consecuencia,
apartarlo de toda investigación que orille los
intereses de estos fascistas que están a punto de
alcanzar una decisión judicial que abochorna al
mundo. El rechazo por la Sala Segunda del Tribunal
Supremo del último intento de Garzón de desactivar
las querellas del sindicato ultraderechista Manos
Limpias y de Falange Española y de la JONS ha
situado a Garzón un paso de ser apartado de la
carrera judicial. Les recomiendo que en ambos casos
obtengan información de quiénes son los denunciantes
para que la indignación se eleve hasta límites
peligrosos.
La
aberración histórica de que será juzgado el juez que
intentó abrir una causa penal contra los crímenes
del franquismo está sustentada en prevaricar,
(delito que consiste en que un juez u otro
funcionario público dicte una resolución arbitraria
en un asunto administrativo o judicial). Esa es la
parte legal, jurídica del caso que también se
cuestiona.
Juristas
y analistas políticos llevan semanas hablando de un
“mundo al revés” argumentado que el País nuestro
todavía tiene demasiados vericuetos y que sus
cloacas esconden indeseables habitantes. La caspa y
la España cañí está presente más que nunca en los
medios mientras la ciudadanía, que entiende lo justo
de la mecánica jurídica, asiste sorprendida y
asustada a las bajadas y subidas del Garzón cuya
vida profesional pende del Pleno del Consejo General
del Poder Judicial que el día 22 de este mes le dará
plácet o por el contrario tirará de la cadena.
Asombroso.
No deja
de ser curioso que mientras la prensa Europea se
hace eco del bochornoso “caso Garzón” en España un
señor con aspecto de barbero de barrio, el tal
Bárcenas, tesorero del PP, ocupe las primeras
páginas y se relate con todo detalle su eficaz
multiplicación de los panes y los peces. Estos del
Gürtel con un sueldito compran un palacete (caso
Jaume Matas) y nadie se mosquea. País raro. Decía
que mientras la sociedad española observa
desconcertada la situación que vive un juez, el PP
emplea toda su artillería en defender al tesorero
infiel y no mueve un dedo en defensa de un juez que,
simpatías o antipatías al margen, forma parte, como
tal, del pilar básico del Estado de Derecho. Pero la
derecha, la Falange Española y de la JONS y esos que
dicen tener las Manos Limpias limpísimas están muy
entretenidos en su cueva nueva afilando los
cuchillos.
Acabo de
leer, y lo comento por clarificador, que el
prestigioso periódico The New York Time abre su
edición de ayer con el siguiente titular: “Una
injusticia en España”. El diario hace una encendida
defensa de Baltasar Garzón en un duro editorial
contra la causa abierta al magistrado a la que
califica de “políticamente motivada“. Subraya que
“los crímenes reales en este caso son las
desapariciones (durante la guerra civil y la
dictadura franquista) y no la investigación de
Garzón”. Dan en la diana. “España”, continúa el
periódico neoyorquino, “necesita una explicación
honesta de su turbulento pasado (crímenes del
franquismo) y no perseguir a aquellos que tienen el
valor de exigirla”, afirma.
La más
que posible suspensión en sus funciones por 20 años
a la que se enfrenta el Garzón “complacería a sus
enemigos políticos, pero sería una parodia de la
justicia”, concluye. De prosperar la petición
llevaría al juez a la suspensión automática de sus
funciones y a su expulsión de la Audiencia Nacional.
En tanto que otros jueces permiten que la
ultraderecha franquista persiga a Garzón, la
sociedad española se hace cruces y protesta pidiendo
dentro de los cauces democráticos cordura. Sensatez.
(Leo que el barón del PP Federico Trillo, ese
hombre, maniobra desde la sombra y se atreve a
aconsejarle a Baltasar Garzón que se retire “para
evitar el bochorno personal”. Trillo: Bochorno el
que sentimos millones de españoles con gente que
aplaude situaciones tan estrafalarias como esta.
"Me
apenaría que Garzón saliera así del juzgado"
Entrevista: María Teresa Fernández de la Vega
(vicepresidenta)
- El
próximo 22 de abril se reúne el Consejo del Poder
Judicial para debatir si suspenden a Garzón como
juez de la Audiencia por la querella de Manos
Limpias y Falange que le llevará al banquillo por
investigar los crímenes del franquismo. ¿Qué
sensación le produce este hecho?
-
Cualquier valoración se puede entender como una
injerencia. Hay que ser escrupulosos por parte del
Gobierno. Lo primero es esperar a ver qué pasa...
- ¿De
verdad tiene alguna duda de que Garzón va a ser
suspendido y deberá dejar su juzgado en la
Audiencia?
- Por
supuesto. Presunción de inocencia total. No voy a
prejuzgar ni nadie puede prejuzgar. Sin duda, estas
decisiones judiciales han originado un debate
social. Un importante sector de la opinión pública
no entiende lo que está pasando y a qué se debe esta
concurrencia de procedimientos. Sin embargo, creo
que no es función del Gobierno participar en estos
momentos en el debate.
- Hay
otros miembros del Gobierno que sí han entrado...
-
Respeto la posición de todo el mundo, pero sigo
pensando que el Gobierno no debe opinar sobre un
asunto judicial que está investigándose y sobre el
que no ha habido ni juicio ni sentencia.
- ¿Le
incomoda este asunto? ¿Está enfrentada a otros
ministros sobre este asunto?
- ¡¡¡Noooo!!!
Porque creo que, en líneas generales, estamos todos
de acuerdo.
¿En la
defensa de Garzón?
-
Estamos de acuerdo en que hay que respetar las
decisiones de los jueces, sus tiempos y
procedimientos.
- No
tiene dudas respecto a que la actuación de la Sala
del Supremo se deba a motivos distintos a la
aplicación de la ley...
- No
tengo indicios para pensar que el Supremo actúe por
razones distintas a las de la ley.
- ¿Le
apenaría que Garzón saliera así del Juzgado?
- Claro
que sí, a mí y a la mayoría de la gente. Pero vamos
a esperar, no hay que anticipar el resultado.
- ¿Si
el Constitucional aprueba una sentencia del Estatuto
catalán gracias al voto de calidad de su presidenta
para dirimir un empate a cinco, será malo?
- No.
El voto de calidad está en la ley. La legitimidad de
la sentencia viene dada no por el mayor o menor
número de votos sino porque se atenga a lo dispuesto
en la ley y la Constitución. Desde esa perspectiva,
cuantos más votos mejor, pero será igualmente
legítima. Dicho esto, creo que el Estatuto de
Cataluña es constitucional, se está aplicando con
absoluta normalidad democrática y ha sido y está
siendo bueno para Cataluña, para los catalanes, y
para las relaciones de Cataluña en el conjunto del
Estado.
¿Qué es
“Audiencia Nacional”?
La
Audiencia Nacional fue creada por Real Decreto-Ley
el 4 de enero de 1977, el mismo día que se suprimía
el Tribunal de Orden Público de la Dictadura. Esto
ha llevado a algunos autores a considerar a la
Audiencia Nacional como sucesora del TOP, hecho que
ha sido negado por otros autores usando dos
argumentos fundamentalmente: la independencia del la
Audiencia Nacional del ejecutivo y su competencia
sólo en casos de terrorismo, no en nada relacionado
con el ejercicio de derechos fundamentales.
La
Audiencia Nacional es un tribunal español con sede
en la Villa de Madrid y que tiene jurisdicción en
todo el territorio de España. Es un tribunal tanto
de apelación como de instancia en aquellas materias
que la Ley Orgánica del Poder Judicial indica pero
en ningún caso se trata de un tribunal de casación.
Regulación [editar]Su regulación se encuentra en el
capítulo II, del título IV del libro I de la Ley
Orgánica 6/1985, de 1 de julio, del Poder Judicial.
Este
tribunal se integra del siguiente modo:
Un orden
jurisdiccional penal con dos salas, la Sala de lo
Penal y la Sala de Apelación.
Un orden
jurisdiccional contencioso-administrativo con la
Sala de lo Contencioso-Administrativo.
Un orden
jurisdiccional social con la Sala de lo Social.
Hay que destacar que no cuenta
con sala de lo civil al no poseer competencia civil.
(Wikipedia)
http://www.audiencianacional.es/
Los
crímenes reales son las desapariciones durante la
guerra
El
diario norteamericano, "New York Times", se inclina
por que se esta ante una operación política de altos
vuelos cuyos beneficiarios serían precisamente los
peores enemigos de la democracia, empezando por las
organizaciones pro franquistas promotoras de la
denuncia. Asegura que los crímenes reales son las
desapariciones durante la guerra y la dictadura
franquista, y no la investigación de Garzón.
"España
necesita una explicación honesta de su turbulento
pasado, no perseguir a aquéllos que tienen el valor
de exigirla", clama el NYT, y asegura que la
querella nunca debió ser aceptada por los
Tribunales, para no caer en una parodia de la
justicia. No olvida el diario el elemental argumento
de que las desapariciones de más de cien mil
personas durante la represión franquista entran de
lleno en el campo de los crímenes contra la
humanidad, por lo que la ley de amnistía de 1977
no puede nunca absolverlos, lo mismo que en casos
similares de otros países, en alguno de los cuales
fue decisiva la actuación de Garzón.
LA
ONDA®
DIGITAL |