"Paisajes del Mar"
en Pirlápolis
Freddy Sorribas

"Los artecontemporàneos boys"

El pintor Freddy Sorribas Premio Nacional de Pintura, expone desde el 14 de abril, en el Salón de Buquebus en Pirlápolis sus "Paisajes del Mar". Este acontecimiento motiva estas reflexiones de  Sorribas sobre su exposición y algunos fenómenos sociales del Arte.

 

 

Estos "Paisajes del Mar", que expongo en el puerto de Piriàpolis   tienen, por inercia, la luz de los que pintè en Rio, este enero. No es lo mismo pintar en la linea de capricornio, que en el sur, la luz y el color del lugar se te meten, inevitablemente, en tus cuadros.

 

Somos parte de la naturaleza, en la naturaleza toda estàn los materiales de donde las artes toman sus elementos. Los mùsicos: los sonidos, las armonias; los pintores: los colores, los ritmos visuales.

 

El pintor compone en acuerdo con la naturaleza. Todos somos parte de la naturaleza, por eso es posible la comunicaciòn. La pintura es uno de los lenguajes del  hombre y, por lo tanto, deben aprenderse los còdigos de la pintura. Tanto mirar como pensar el arte no son tareas sencillas.

 

No debemos olvidar que una obra de arte no se agota en los efectos subjetivos innumerables y diversos que puede producir en el espectador desprevenido, sino que ella es tambien, y sobre todo, el lugar en el que se suman los sentidos que provienen del contexto de su producciòn y del modo que ellos se entretejen con los que aportan los diversos contextos de su recepciòn a lo largo del tiempo.

 

 

No hay un arte de efecto inmediato como el disfrute de un sabor.

 La pintura hoy tiene un enemigo poderoso: "la instituciòn-arte" (la "teoria institucionalista" de Arthur  Danto y algunos otros teòricos norteamèricanos: "arte es lo que la instituciòn arte llama arte"), y quieren acorralarla entre atender a un pùblico masivo al que lo deterioran velozmente hacia el consumismo sin sentido y tonto. o ser còmplice del autollamado "arte contemporaneo" (que excluye a la pintura) impuesto por un poder que se basa en el poder por el poder mismo. Ese poder de los propietarios de las redes mundiales de televisiòn, que es el mismo que atacaba ferozmente al impresionismo, y toda forma de arte hasta el dia de hoy Ese poder que està "fabricando" un pùblico cada vez màs frìvolo e insensible, y al mismo tiempo ultra-subjetivo. Segùn conveniencia de las elìtes explotadoras vendedoras de comportamientos viciosos. Poder que tiene la complicidad de no pocas direcciones de cultura de nuestra Amèrica del sur (por el afàn de estar a la moda) Asi el enfrentamiento entre arte y anti-arte, entre humanismo y anti-humanismo, està siendo frontal y agudo.

 

 La pintura  necesita un pùblico que haya aprendido realmente a mirar para ver. Pero nos encontramos en el contexto de un "arte contemporàneo", que, por ejemplo Torres Garcia, no conociò pero acerca del cual tuvo un claro presagio: un arte propio de una sociedad que no lo reconoce como tal sino como entretenimiento, diversiòn, asociaciones subjetivas, ingenio, feria. Torres percibìa que la sociedad del entretenimiento no podia sino trivializar el arte. Los "artecontemporàneo boys"  usan discursos lineales, o retorcidos, para negar al arte visual que se desarrollò durante por lo menos treinta milènios. Son los equivalentes de aquellos otros boys que impusieron la sobredosis de neoliberalismo en los años 70-80.

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