Argentina en la puerta
del Bicentenario
por Pablo Broder *

A escasas semanas de llegar al tan declamado Bicentenario de la Revolución de Mayo, que implicó el inicio de un proceso de soberanía y construcción de una nacionalidad, la realidad argentina sigue transcurriendo con similares perfiles a los evidenciados en los últimos años.

 

Un país crispado, violentado desde los más altos niveles políticos, un Estado de Derecho que muchas veces brilla por su ausencia, multiplicación de marchas, paros, protestas, cortes de calles y expresiones de violencia, un Congreso parcialmente paralizado, descuidos en el frente de las relaciones exteriores lamentables ( caso anulación del viaje presidencial a China), y una conducción de la economía que ratifica la línea de castigar y presionar a los sectores productivos, con el consiguiente deterioro de los incentivos a la inversión y por ende a la producción.

 

Firmamento político surcado por discusiones secundarias, en muchos casos inconducentes, y donde el debate de ideas, aquellas que puedan hacer viable el tránsito hacia la reconstrucción nacional, se encuentra ausente.

 

Frente a ello una  cada vez más numerosa masa de argentinos que de una u otra manera, reciben cual una fuente milagrosa, subsidios y asignaciones de un Estado que parece no tener límite para expandir el gasto público en todas sus manifestaciones.

 

En ese marco, en los párrafos siguientes se habrán de comentar algunos aspectos que lo han caracterizado  en los últimos tiempos.

La economía.

 

Son conocidos los padecimientos de las finanzas de los Estados provinciales. No obstante, buena parte de los  mandatarios oficialistas y semioficialistas que compartieron con la Presidente, el último  almuerzo de gobernadores se fueron de Olivos con la certeza de que la Casa Rosada los abastecerá de fondos suficientes para pagar aumentos salariales, terminar obras públicas y refinanciar deudas con la Nación. Es decir, que podrán no sufrir mayores apremios fiscales en estos tiempos preelectorales, siempre y cuando continúe, obviamente, la obediencia debida de sus cuadros y sus legisladores. De ahí que la mayoría haya mostrado escaso o nulo entusiasmo con la propuesta de tornar más equitativa la coparticipación del impuesto al cheque, promovida por el arco opositor. Descuentan que si esa ley fuera sancionada finalmente por el Congreso, la Presidente habría de vetarla, pero, para atenuar el costo político, podría  prometer una eliminación o reducción gradual del gravamen a partir del año 2011. (1).

 

Con este panorama político por delante, el matrimonio presidencial  no tendría demasiados escollos para seguir bombeando el gasto público y la demanda interna como lo ha hecho en los últimos meses.

 

La contracara de esta recuperación a marcha forzada de la economía es un cuello de botella en la oferta producto de la falta de inversión y de los estrangulamientos productivos, que derivan inevitablemente en una inflación en escalones más altos y que el Gobierno niega. Las fuertes alzas del primer trimestre elevan a 25% anual el piso de aumento de precios al consumidor, a pesar  de los índices INDEK.

 

A diferencia de años anteriores, la expansión del gasto público (que en el primer trimestre promedió el 35% frente a una suba del 25% en la recaudación) tiene esta vez mucho más incidencia inflacionaria. Desaparecido el superávit fiscal; no hay margen para subir impuestos ni retenciones y el Gobierno recurrió a todas las cajas disponibles para financiarla. Ahora les toca el turno a las reservas del Banco Central transferidas al Tesoro y no se descarta que aproveche el canje para colocar deuda voluntaria.

 

Estos niveles inflacionarios acentúan la desigualdad social, pues mientras que los trabajadores formales, podrían lograr aumentos salariales superiores al 20%, los  trabajadores en negro, jubilados, cuentapropistas, desocupados y beneficiarios de planes sociales, pueden experimentar deterioros progresivos en su poder adquisitivo.

 

El Poder Ejecutivo continúa con su presión sobre el sector productivo, ignorando que para compensar un aumento de demanda se requiere ampliar la   oferta y la inversión,- ,  único reaseguro contra la inflación - por ahora objetivos  lejanos.

 

Las penurias que evidenciarían las arcas fiscales llevaron al Poder Ejecutivo a apelar a cuanta caja hubiera disponible. Ya se han comentado en estas columnas largamente todo el trámite respecto al propuesto, derogado y vuelto a restablecer Fondo del Bicentenario en sus variadas denominaciones.

 

No obstante las acusaciones de no responder tal aplicación a normas jurídicas que lo convaliden, el Poder Ejecutivo ya ha dispuesto de parte de tales fondos.

 

La Cámara de Diputados en su sesión del 13 de abril último, logró rechazar el polémico decreto 298, que autoriza al Gobierno a tomar 4382 millones de dólares de reservas del Banco Central para pagar deuda pública.

 

Pese a este primer avance de los diputados, el decreto continúa vigente, y al momento de redactar estas líneas,  resta el veredicto del Senado. Si los senadores aprueban el decreto o no se pronuncian al respecto, mantendrá su validez, pues así lo establece la ley que reglamenta los Decretos de Necesidad y Urgencia.

 

Tipo de cambio.

La actual  estrechez fiscal, junto con las presiones inflacionarias y la inquietud respecto al decurso de una demanda cebada por fondos públicos, crearon los lógicos tironeos sobre el tipo de cambio.Tal  que dirigentes empresarios de la industria y del campo reflotaron el debate al respecto, luego de que el presidente de la Federación Agraria Argentina dijera que "habría que pensar en un dólar de 4 pesos para arriba", por considerar que la relación entre las monedas está sufriendo un retraso. (2)

 

Inflación

Se ha hecho visible una escalada creciente en los precios, especialmente de aquellos que afectan a los sectores más humildes. Como una demostración de las presiones inflacionarias, los combustibles exhibieron en las últimas semanas sucesivos incrementos, tanto más preocupante por su ubicación en la cadena productiva y de consumo, presionando, especialmente el gasoil, el transporte de pasajeros y de carga,  que genera un efecto cascada importante en toda la economía. La mayoría de los economistas considera que durante el primer trimestre la inflación rondó el 8%, aunque para el Indec probablemente se ubicará entre 3 y 4% .

 

El campo ¿nuevo conflicto?

Con las exportaciones de carne trabadas, sin señales claras para el sector, con fuertes distorsiones en el comercio de granos, sobre todo en trigo, y la falta de ayuda a los productores que más sufrieron la sequía, los dirigentes vuelven a advertir sobre un posible recrudecimiento del conflicto con el Gobierno. 

 

A este panorama se agregan los problemas de la escasez y encarecimiento del gasoil, vital para la cosecha en curso.

Diversas expresiones son claros preanuncios de un enfrentamiento renovado a menos que el Gobierno se decida a proveer de adecuadas soluciones a un sector vital de la economía.

 

Lavado de dinero/ corrupción.

El próximo informe del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI, un organismo intergubernamental) sobre la lucha contra el lavado de dinero en la Argentina podría ser muy crítico según trascendidos periodísticos, que señalan que el mencionado  documento criticaría especialmente a la Unidad de Información Financiera dependiente del Ministerio de Justicia, por la escasa profundidad para analizar los reportes de operaciones sospechosas.

 

En la hipótesis  que el GAFI decida difundir el reporte junto a una "declaración pública" sobre la Argentina, ello forzaría la aplicación automática de la "recomendación 21", que sugiere a la comunidad internacional "prestar especial atención a las relaciones comerciales y operaciones con personas, incluidas las empresas e instituciones financieras, de países donde no se aplican las recomendaciones del GAFI o no se las aplica suficientemente". (3)

 

Crecimiento de la  burocracia

Desde 2003 hasta fines del año pasado,  903.602 empleados públicos se incorporaron a algún nivel de la administración pública, sea en la Nación, las provincias, los municipios, los bancos y las empresas públicas. De acuerdo con un estudio de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), el empleo público consolidado, se estima en 3,13 millones de personas, con un incremento de 911.391 desde 2006 hasta fines de 2009, y las empresas públicas empleaban 28.417 trabajadores en 2003, número que pasó a 57.903 a fines de 2009. Dentro de ese universo se cuentan las nuevas empresas estatales como Enarsa, ArSat y AySA; o las que volvieron a manos del Estado, como el Correo Argentino -con 15.280 empleados-, el Ferrocarril Roca, que tiene más de 5000, o Aerolíneas Argentinas, que si bien aún no fue formalmente expropiada, cuenta con casi 10.000 empleados pagados con aportes del Tesoro. (4)

 

Transparencia

La negativa del Gobierno a entregar información sobre la distribución del gasto en propaganda ya no es un suceso aislado: en los últimos meses diversas dependencias oficiales han restringido o impedido el acceso a datos fundamentales para el control de la gestión oficial.

El  Ministerio de Economía, dejó de publicar en Internet la actualización de la ejecución del gasto. La  Sindicatura General de la Nación (Sigen), el máximo organismo de control interno de la administración pública, retiró de su sitio web  sus informes de auditoría.

 

Los legisladores que integran la comisión bicameral a cargo de controlar el manejo de los fondos previsionales alertaron que la última información actualizada sobre las operaciones de la Anses data de diciembre del año pasado.

 

Esta misma demora se observa en el detalle de la ejecución de las obras públicas, o el caso del FONAVI (construcción de viviendas) cuya última actualización data de septiembre de 2009.

 

Finalmente, un tema paradigmático de distorsión de la información, el INDEC, intervenido por el Ejecutivo desde el año 2007, originó – sin éxito- pedidos  de informes por parte de legisladores. (5)

 

La presión sobre la Justicia.

Las expresiones de independencia por parte de diversos magistrados y estamentos del Poder Judicial, han generado en los últimos meses una renovada presión por parte del Poder Ejecutivo y legisladores oficialistas.  Así, la jueza que suspendió  el primer decreto presidencial de uso de reservas, vio desfilar patrulleros frente a su casa. Su colega que suspendió el segundo decreto en el mismo sentido, fue públicamente criticada por la presidente, quien  también deslizó una sospecha genérica por venta de excarcelaciones.

 

Diversas iniciativas de la bancada oficialista de diputados, accionan en el mismo sentido: se exhumó la idea de cobrarles impuesto a las ganancias a los jueces (con la consiguiente rebaja de los haberes) y de obligarlos a jubilarse a los 75 años. Otro proyecto propone que los jueces deberían someterse, cada cuatro años desde el momento de su asunción, a una prueba, a cargo de un jurado conformado por la Comisión de Selección del Consejo de la Magistratura, actualmente con mayoría oficialista, en la que se evaluará si conocen el derecho que deben aplicar, según el fuero en el que se desempeñen. (La Constitución, en el art. 110,  establece que los jueces duran en sus cargos mientras dura su buena conducta).

 

El presidente de la Corte Suprema de Justicia, en oposición a la mencionada iniciativa señaló  que los actuales controles son más democráticos y menos peligrosos, agregando que las sentencias están suficientemente controladas por quienes son parte en los juicios, por la prensa y por la sociedad en general, advirtiendo  que ésa es una forma mucho más "democrática" y menos peligrosa de fiscalización. (6)

 

En resumen

Un país empobrecido en lo material, en lo institucional y en el campo de las ideas. La crisis de valores, la inseguridad, la prepotencia, la crispación, o el agravio gratuito, están delineando  una sociedad en la que los pacíficos ciudadanos observan, con no poca inquietud, el devenir de su patria.

 

*Economista argentino. Su último libro: “Mitos y realidades en la era K”. Ediciones Macchi. Buenos Aires. 2007. Referencias del diario LA NACION de Buenos Aires. Argentina: (1) 11-4-2010; (2) 14-4-2010; (3) 12-4-2010; (4) 4-4-2010; (5) 3-4-2010; (6) 13-4-2010.

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