A los 95 años Santiago Carrilo
le sigue generando dolores
de cabeza a los comunistas
Crónica

Por estos días en España no solo se discute sobre la posibilides de que el juez Garzón que investigaba las muertes de la dictadura franquista sea el primera victima de esta terrible herencia de la sociedad española.

 

También se discute sobre si “El PCE está en una situación desaparición total” como lo afirmo su ex secretario general Santiago Carrillo al presentar su libro “Los viejos camaradas”, editado por Planeta. Carrillo de 95 años lanzó esta acusación  en el mismo momento que reafirma que no se siente un “gran pesimista”, pero sí un hombre “que ha distinguido la luz

aunque estuviera muy lejos”.

 

Estas valoraciones fueron inmediatamente refutadas, entre otros, por el actual secretario general de

los comunistas españoles José Luis Centella.

 

Para el actual secretario general de los comunistas, Carrillo "confunde deseo con realidad", y se ha mostrado convencido de que el histórico líder del PCE sabe que éste partido no está en su etapa final. Centella, ha negado que su partido esté acabado, al contrario, "sobrevivirá" a Santiago Carrillo, a él mismo y a quienes vengan después, y ha remarcado que el proceso que vive la izquierda es de reconstrucción y no de "acomodación" para ser una "muletilla" del PSOE.

 

En un encuentro informativo, Centella ha respondido al histórico dirigente comunista Santiago Carrillo, quien hace días afirmó que el PCE está "en práctica desaparición", y recomendó una refundación de la izquierda distinta a lo que fue" este partido, porque "los instrumentos que nos valieron entonces hoy están superados" y hacen falta otros "más abiertos, democráticos y diversos".

 

"Que esté tranquilo: el PCE sobrevivirá a Carrillo, a Centella y al que venga después", ha insistido. "Aún hay miedo entre los ciudadanos a pedir que acabe la monarquía". Como muestra de que su actividad continúa, Centella ha puesto como ejemplo la campaña emprendida para que la III República sea una realidad o las críticas al Gobierno socialista por el giro a la derecha que denotan sus medidas.

 

Respecto a la República, el secretario general de los comunistas ha explicado que el PCE quiere acabar con el "tabú" que impide abrir el debate sobre el fin de la Monarquía, discusión para la que España ya está preparada, a su entender.

 

Frente a esta actitud, y dado que Izquierda Unida tiene limitada su fuerza en el Parlamento, Centella se ha mostrado favorable a que sean los propios ciudadanos los que presionen y contesten a propuestas como la de abaratar el despido, con el fin de que el Ejecutivo de Zapatero cambie de rumbo.

 

Otro de los temas que ha abordado Centella es el "ajuste de cuentas" al que, a su entender, se está sometiendo a Baltasar Garzón, pese a que "no es el mejor, pero tampoco el peor juez" de España.

 

Lo que más le preocupa de esta campaña, según ha reconocido, es que parece que la derecha más extrema está "perdiendo los complejos" y se "envalentona", cuando debería ser impensable que quienes cometieron crímenes durante el franquismo estén enterrados y las víctimas sigan sin ser localizadas en fosas por todo el país.

 

Carrillo, en su libro, homenajea a los que, como él, se encontraron en una encrucijada única, luchando a los 20 años contra el fascismo, en España y fuera. Hombres y mujeres con nombre en la Historia y otros tantos a los que la Historia olvidará. Es “la generación combustible”, que “tomó conciencia de patria”. “Me gustaría estar seguro de que no habrá más generaciones combustible”. Presiente que las habrá, sobre todo si se alimenta desde la derecha –el "neoconservadurismo muy peligroso", citó “el descrédito de la democracia”. “La izquierda debe volver a empezar”, salir de las “divisiones entre comunistas o entre viejos comunistas” y buscar “instrumentos de lucha más amplios, democráticos y diversos”, conminó con aplomo.

 

José Luís Centella un cordobés de 51 años, que ejerce sus actuales funciones desde noviembre de 2009 admite que el partido Comunista español debe buscar su modernización pero no en el sentido banal afirma. “Hay que situarlo como instrumento contra la crisis del capitalismo con propuestas hacia el socialismo con mayúsculas, como banca pública, sector público potente, fiscalidad progresiva... Y rearmarnos ideológicamente. No se trata de darle a nadie con las obras completas de Lenin en la cabeza, sino de reivindicar nuestros valores.

 

Estamos haciendo una apertura cualitativa. Ya se ha desterrado la idea de convertir la izquierda en una roca monolítica. La izquierda debe ser plural. Ante la pregunta sobre las diferencias con el  PSOE, contesta; este, tiene gen-te de izquierdas, pero favorece a la derecha económica. Somos una izquierda sin complejos. Ni pinza ni muletilla de nadie. Repito: no tenemos un modelo único. Pero Europa tiene más que aprender que lo que puede enseñar a Latinoamérica, con una democracia participativa que no se da aquí”.

Fuente Publicoes

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