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España: Una crisis
financiada por sus víctimas
por V.
Zafra / A. Requena
Algo más de siete millones de personas, en su
mayoría de clases medias y bajas, sufrirán en sus
propias carnes el recorte social. Se congela la
pensión de cuatro millones de personas en 2011, Los
funcionarios públicos asumirán
el 45% del recorte de 15.250 millones
Ellos
no provocaron la crisis y no han sido el paradigma
del derroche de los años del boom económico, pero
van a ser los primeros en pagar los ajustes que se
suponen necesarios para salir de ella. Más de siete
millones de funcionarios, pensionistas, padres con
hijos recién nacidos y personas dependientes van a
ser los afectados más directos del ahorro de gasto
aprobado el jueves por el Gobierno de José Luis
Rodríguez Zapatero, un recorte que ha obligado al
presidente a renunciar a muchos de sus principios de
defensa acérrima de los intereses sociales.
Los
afectados no se niegan a arrimar el hombro para
salir de la crisis porque son conscientes de que la
situación es grave y complicada. No obstante, ven
injusto que sean ellos, la mayoría de clases medias
y bajas, los únicos que paguen los platos que no han
roto, mientras los bancos, que sí provocaron o, al
menos, agravaron la crisis, siguen recibiendo ayudas
sin que nadie les obligue a aportar su granito de
arena, y mientras no se exige ningún esfuerzo a las
clases más altas y a las empresas con más
beneficios.
Los
funcionarios asumirán el 45% del recorte de 15.250
millones
"Se
quiere cargar de nuevo el peso de la crisis sobre
los hombros de la clase trabajadora", asegura Ramón
López, que trabaja como administrativo en la
Universitat Pompeu Fabra de Barcelona. "No es el
momento" de reducir el gasto público, añade Rober
González, un profesor del Instituto IES Ramón Casas
Carbó, quien recuerda que los funcionarios serán los
primeros afectados aunque la reducción de inversión
pública "afectará en segunda instancia a otros
sectores, como el de los servicios", informa Roger
Tugas.
Como
Robert, hay 2,67 millones de funcionarios en España
que van a ver ya en la nómina de junio una bajada
salarial de entre el 0,56% y el 7%. Los altos cargos
sufrirán un bocado mayor, de entre el 8% y el 15%.
Todo ello con el objetivo de ahorrar 2.300 millones
este año y 4.500 millones en 2011. Por tanto, casi
el 45% del recorte total de 15.250 millones aprobado
por el Gobierno caerá sobre los hombros de los
trabajadores de las administraciones públicas.
Se
congela la pensión de cuatro millones de personas en
2011
Otros
cuatro millones de pensionistas afrontarán una parte
importante de los recortes (1.400 millones). El
próximo año no podrán contar con la habitual
revalorización de sus ingresos conforme a la
inflación. Por tanto, la pensión media, de 776,44
euros, dejará de aumentar en torno a 8 euros al mes
o 112 euros al año (si se toma como referencia la
revalorización del 1% estimada para este ejercicio).
En España, existen 7,6 millones de personas con
pensiones contributivas (las no contributivas no se
congelarán). Se salvan del recorte 3,6 millones
porque tienen pensiones mínimas, que sí se van a
subir, o porque han accedido a la jubilación en 2009
o 2010 y no tenían ya derecho a la revalorización.
Los
premios de 2.500 euros por natalidad también pasarán
a mejor vida con el recorte, lo que afectará a unas
400.000 parejas al año. Fue una de las medidas
estrellas de Zapatero antes de las últimas
elecciones y ahora ha tenido que prescindir de ella
ante las exigencias de la Unión Europea de ajustar
los gastos.
En los
recortes sociales, quizá el más profundo es el que
afecta a las prestaciones por dependencia. Hasta
ahora, se tenía derecho a cobrarla (aunque llegara
con retraso) desde que se solicitaba el derecho a
percibirla. A partir de ahora, no habrá efecto
retroactivo. Es difícil calcular a cuántas personas
perjudicará la medida, pero desde la Confederación
Española de Personas con Discapacidad Física y
Orgánica tienen claro que, sean cuantas sean, serán
"las personas más vulnerables".
La otra
gran renuncia de Zapatero ha sido la ayuda al
desarrollo, cuya reducción en 800 millones en dos
años afectará a miles de personas en países en
desarrollo que no tienen prácticamente nada. Lo
curioso es que el presidente decidió profundizar en
este recorte después de escuchar las peticiones del
presidente de la patronal empresarial, Gerardo Díaz
Ferrán, que propuso abiertamente reducir de forma
drástica la ayuda al desarrollo.
A
diferencia de lo que ha pasado en sus seis años de
legislatura, las medidas aprobadas han recibido el
aplauso de la patronal y la crítica de los
sindicatos, que cada vez ven más cerca una huelga
general porque no entienden que las víctimas de la
crisis sean las que tengan que pagarla, mientras los
culpables se van de rositas.
Fuente: Publico es
LA
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