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Lula y Obama, el proceso
de un desengaño
por
Eduardo Vaz Lionni
Versión
completa de la carta
de Barack Obama a Lula
sobre el acuerdo con Irán

Aun no
había transcurrido un mes que Obama habitaba la
“Casa Blanca”, cuando el presidente Lula tras una
extensa llamada telefónica, convenció al ex
presidente Tabaré Vázquez de una reunión en Brasilia
en los días siguientes para conversar sobre las
extraordinarias posibilidades que se abrían para la
región con el “compañero Obama”. Esta misma euforia
Lula la compartió con varios de sus colegas
sudamericanos por aquellos días. Seguramente no
debe haberle costado mucho al presidente brasileño
entusiasmar a sus pares con las “bondades” de Obama,
era un sentimiento casi universal que se le atribuía
al primer presidente negro en llegar al sillón de
Washington.
Estas
expectativas tienen su máximo clímax el 18 de abril
de 2009 en Trinidad y Tobago donde Obama se reúne
con los presidentes integrantes de la Unasur (Unión
de Naciones Sudamericanas). Las fotos de aquel
encuentro dan testimonio de las esperanzas que se
abrían tras décadas de turbulentas relaciones de las
administraciones norteamericanas con el Sur. En solo
100 días de gobierno Obama había realizado gestos
que avalaban este desborde de entusiasmo.
En tres
meses el presidente norteamericano había viajado a
México, a la Cumbre de las Américas en Puerto
España, donde anunció el cierre de la prisión en la
base naval de Guantánamo, prometió una nueva
política migratoria, levantó restricciones a los
viajes y remesas a Cuba. Sin dudas un inicio
auspicioso.
Pocos
meses después aparece la primer gran sorpresa; se
descubre que en este mismo mes de Abril cuando Obama
estaba sentado con la Unasur y les hablo de una
nueva era de mutuas relaciones sinceras, estaba
negociando reservadamente la instalación de bases
norteamericanas en territorio colombiano. Aquel
hecho tuvo un gran impacto en Brasil y en el
presidente Lula.
En
agosto de 2009 en la ciudad argentina de Bariloche
los mandatarios reunidos en la Unasur reprueban la
nueva estrategia unilateral norteaméricana iniciada
por Bush y continuada por Obama.
Un
dialogo telefónico por aquellos días del presidente
Lula da Silva con Obama, dejó en claro que el
mandatario brasileño había tomado como real la
amplia sonrisa del norteamericano en Trinidad y
Tobago, y su afirmación: “Les prometo que yo busco
una alianza de iguales". Pero en esta oportunidad la
sonrisa desapareció y el dialogo telefónico fue
protocolar y formal desde el Norte. Fue el inicio de
un desengaño.
Ahora,
en mayo de 2010, según reveló el diario Folha de Sao
Paulo, Lula ha dicho que la actitud de Obama "no es
la de alguien que ganó el Nobel de la Paz", sino la
de quien "dice una cosa y hace otra". Además señala
que Obama fue el Presidente más tolerante del
hemisferio con el golpe de Estado en Honduras y que
ignoró la posibilidad de debatir con la Unasur el
uso de bases militares de Colombia. Además, el jefe
de Estado brasileño habría asegurado, en lo
referente a Irán, que Obama actúa cediendo ante la
presión de los conservadores y que mirando hacia las
elecciones de 2012.
Casi
simultáneamente corroborando algunas de las
sospechas del presidente brasileño entra en escena
la secretaria estadounidense, Hillary Clinton,
diciendo: "Le hemos dicho al presidente Lula y al
canciller Celso Amorim que hacer que Irán gane
tiempo hace que el mundo sea más peligroso...
Vamos a seguir insistiendo en que los iraníes están
utilizando a los brasileños para ganar tiempo".
Rápidamente Lula le contestó: "Mi experiencia como
líder sindical me enseñó que las posiciones
inflexibles solo ayudan a la confrontación y alejan
la posibilidad de soluciones de paz". (…) "Con ese
propósito, el primer ministro de Turquía y yo fuimos
a Teherán a buscar con el presidente (Mahmud
Ahmadineyad) una solución negociada para un
conflicto que amenaza mucho más que la estabilidad
de una región".
La
periodista Silvia Pisani del diario argentino La
Nación, escribe desde EE.UU. que “con el ruido
actual en la relación bilateral, es prácticamente
impensable una visita de Obama a la tierra de Luiz
Inacio Lula da Silva”, el presidente al que elogió
como "uno de los mejores de la región” y que “se
acaba de convertir en lo más parecido a un dolor de
cabeza (…)”. Como trasfondo de esto, puertas adentro
de la Casa Blanca, lo que se está haciendo difícil
de explicar es el comportamiento de Obama, que
primero firma una carta de aliento al mandatario
brasileño para su acercamiento con Irán, y luego lo
desacredita. "¿Por qué envió Obama esa carta a Lula?
¿Por qué lo alentó a tener un acercamiento con Irán?
¿Por qué se enoja ahora la Casa Blanca con Lula,
cuando él, razonablemente, afirma que hizo lo que se
había acordado?".
Ninguna
de estas preguntas son contestadas desde las
entrañas de Washington, pero aquellas sonrisas
distendidas para sus colegas sudamericanos del
presidente Obama en Puerto España, han quedado muy
atrás y hoy el primer presidente negro de los
EE.UU., solo esboza una breve y tensa sonrisa,
atrapada por un laberinto de contradicciones diarias
sin precedentes desde la Casa Blanca.
En
referencia a esta nueva realidad, Pisani agrega que
“el tan mentado viaje de Barack Obama a América
Latina es ya la primera víctima política de las
"diferencias" diplomáticas entre su gobierno y el de
Brasil… Aseguran que la cuestión será innombrable
hasta después de las elecciones de octubre próximo,
en que se elegirá al sucesor de Lula.”
Al
conocerse los resultados de las recientes elecciones
chilenas desde el Departamento de Estado se dijo:
ahora esperaremos para rediseñar nuestra estrategia;
las de Colombia y las de Brasil en Octubre.
¿Apuesta Washington a un cambio político de estas
realidades?
Versión completa de la carta
de
Barack Obama a Lula
sobre el acuerdo con Irán
Lo que
sorprendió a observadores y opinión publica es que
el acuerdo nuclear entre Brasil, Turquía e Irán
sigue, punto por punto, todas los requerimientos que
el presidente Barack Obama había expuesto en
una carta a su colega Luiz Inácio Lula da Silva, de
fecha 20 de abril, tres semanas antes del
viaje de Lula a Irán, del cual resultó el acuerdo.
El diario brasileño Folha obtuvo, en exclusividad,
la copia completa de la carta, en la cual Obama
manifiesta que el objetivo era ofrecer una
"explicación detallada"
de su
perspectiva "y sugerir un camino a seguir".
"Quisiera agradecerle por nuestra reunión con el
primer-ministro Erdogan, de Turquía, durante la
Conferencia de la Cúpula sobre Seguridad Nuclear.
Dedicamos algún tiempo a Irán, al tema de la
provisión de combustible nuclear para el Reactor de
Investigación de Teherán (TRR), y a la intención de
Turquía y Brasil en el sentido de trabajar para
encontrar una solución aceptable. Prometí responder
detalladamente a sus ideas, reflexioné
cuidadosamente sobre nuestra discusión y desearía
ofrecerle una explicación detallada sobre mi
perspectiva y sugerir un camino para que avancemos.
Estoy de
acuerdo con usted en que el TRR representa una
oportunidad para abrir un camino para un diálogo más
amplio en lo que respecta a resolver preocupaciones
más fundamentales de la comunidad internacional con
respecto al programa nuclear iraní en su conjunto.
Desde el comienzo, consideré la solicitud iraní como
una oportunidad clara y tangible de comenzar a
construir una confianza mutua y crear así tiempo y
espacio para un proceso diplomático constructivo. Es
por eso que los Estados Unidos apoyaron de una forma
tan contundente la propuesta presentada por Mohamed
El Baradei, el ex-director-general de la Agencia
Internacional de Energía Atómica (AIEA).
La
propuesta de la AIEA fue preparada para que fuera
justa y equilibrada, y pudiera permitir que de ambos
lados ganen confianza. Para nosotros, el acuerdo
iraní en cuanto a transferir 1.200 kilos de su
uranio de bajo enriquecimiento (LEU) hacia afuera
del país, reforzaría la confianza y reduciría las
tensiones regionales, al reducir sustancialmente los
stocks de LEU de Irán. Quiero subrayar que este
elemento es de una importancia fundamental para los
Estados Unidos. Para Irán, el país recibiría el
combustible nuclear solicitado para garantizar la
operación continuada del TRR a fin de producir los
isótopos médicos necesarios y, al usar su propio
material, los iraníes comenzarían a demostrar
intenciones nucleares pacíficas. No obstante, el
desafío continuado de Irán frente a las cinco
resoluciones del Consejo de Seguridad de las
Naciones Unidas que ordenan el final de su programa
de enriquecimiento de uranio, estábamos preparados
para apoyar y facilitar las acciones referidas a una
propuesta que suministraría combustible nuclear a
Irán usando uranio enriquecido por Irán, como una
demostración de nuestra disposición de trabajar
creativamente en la búsqueda de un camino para la
construcción de una mutua confianza.
En el
curso de las consultas con relación a esto,
reconocemos también el reclamo de garantías, por
parte de Irán. Como resultado, mi equipo se
concentró en garantizar que la propuesta de la AIEA
abarcase diversas cláusulas, entre las cuales se
incluye una declaración nacional de apoyo por parte
de los Estados Unidos, con el fin de enviar una
clara señal de mi gobierno en cuanto a nuestra
disposición de tornarnos signatarios directos e,
incluso, desempeñar potencialmente un papel más
directo en el proceso de producción del combustible;
también resaltamos la importancia de un papel
central hacia Rusia y de la custodia plena de la
AIEA sobre el material nuclear durante todo el
proceso de producción del combustible. En la
práctica, la propuesta de la AIEA ofrecía a Irán
garantías y compromisos significativos y
sustanciales por parte de la AIEA, de los Estados
Unidos y de Rusia. El Dr. El Baradei declaró
públicamente el año pasado que los Estados Unidos
estarían asumiendo la mayor parte del riesgo, en la
propuesta de la AIEA.
Como
discutimos, Irán parece estar siguiendo una
estrategia programada para crear la impresión de
flexibilidad sin que coincida con las acciones que
podrían comenzar a generar confianza mutua.
Observamos los indicios de flexibilidad transmitidos
por Irán a usted y a otros, mientras reiteraba
formalmente una posición inaceptable a la AIEA, por
medio de los canales oficiales. Irán continuó
rechazando la propuesta de la AIEA e insistió en
retener en su territorio el uranio de bajo
enriquecimiento hasta la entrega del combustible
nuclear. Esta es la posición que Irán transmitió
formalmente a la AIEA en enero y la reiteró en
febrero de 2010.
Comprendemos por lo que ustedes, Turquía y otros nos
dicen, que Irán continúa proponiendo la retención
del LEU en su territorio hasta que exista un
intercambio simultáneo de LEU por combustible
nuclear. Como señaló el general [James] Jones
[asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca]
durante nuestro encuentro, sería necesario un año
para la producción de algún volumen de combustible
nuclear. Así, el reforzamiento de la confianza que
la propuesta de la AIEA podría propiciar sería
completamente eliminado para los Estados Unidos, y
surgirían diversos riesgos. En primer lugar, Irán
podría continuar ampliando su stock de LEU a lo
largo del período, lo que les permitiría acumular un
stock de LEU equivalente al necesario para dos o
tres armas nucleares, en el plazo de un año. En
segundo lugar, no habría garantía de que Irán
estuviera de acuerdo con la declaración final. Por
último, la "custodia" de la AIEA sobre el LEU en el
territorio iraní no nos ofrecería una mejora
considerable ante la situación actual, y la AIEA no
podría impedir a Irán retomar el control de su
uranio en el momento que ellos quisiesen.
Existe
una solución de compromiso potencialmente importante
que ya fue ofrecida. En noviembre, la AIEA
transmitió a Irán nuestra oferta de permitir que
Irán transfiera sus 1,2 mil de LEU a un tercer país
- específicamente a Turquía - al inicio del proceso,
donde sería almacenado durante el proceso de
producción del combustible como garantía de que Irán
recibiría de vuelta su uranio en el caso de que no
fuésemos a entregar el combustible. Irán jamás
deliberó seriamente en cuanto a esta oferta de
"caución" y no brindó ninguna explicación confiable
en cuanto a su rechazo. Creo que eso da señales
claras en cuanto a las intenciones nucleares
iraníes. En caso de que Irán no esté dispuesto a
aceptar una oferta que demuestre que su LEU es para
usos pacíficos y civiles, yo instaría a Brasil a que
insistiera con Irán en cuanto a la oportunidad
representada por esta oferta de mantener su uranio
como "caución" en Turquía mientras se está
produciendo el combustible nuclear.
A lo
largo del proceso, en lugar de construir confianza,
Irán viene socavando la confianza, en la forma
mediante la cual abordó esta oportunidad. Es por eso
que cuestiono la disposición de Irán hacia un
diálogo de buena fe con Brasil, y por eso yo lo
previne al respecto en nuestro encuentro. Para
iniciar un proceso diplomático constructivo, Irán
precisa transmitir a la AIEA un compromiso
constructivo en cuanto al diálogo por medio de
canales oficiales, algo que hasta el momento no
hizo. Mientras tanto, continuaremos trabajando en
nuestra búsqueda de sanciones, dentro del cronograma
que ya delineé. También dejé en claro que las
puertas están abiertas para un acercamiento con
Irán. Como usted sabe, Irán hasta el momento viene
rechazando mi oferta para un diálogo comprensivo e
incondicional.
Aguardo
ansiosamente la próxima oportunidad de encontrarlo y
discutir estos temas, teniendo en cuenta el desafío
que el programa nuclear iraní representa para la
Seguridad de la comunidad internacional, inclusive
en el Consejo de Seguridad de la ONU.
Sinceramente,
Barack Obama"
Fuente: de Folha de San Pablo
Traducido para LA ONDA digital por Cristina Iriarte
LA
ONDA®
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