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La televisión 3D
que se viene
por Erick
Zúñiga
El mundo de la pantalla chica está en
plena revolución, gracias a la irrupción de la TV en
3D. Así, a partir de ahora, el entretenimiento no
será igual y provocará un sinfín de emociones que
antes resultaban inimaginables.

Navegar
por un tempestuoso mar sin mojarse ni un pelo,
atravesar las nubes como si fueran una humareda
simplona, introducirse a la tierra sintiendo cómo
las moronas rozan la cara o, simplemente, sentir ese
miedo fugaz que aparece ante una sorpresa súbita
Estas sensaciones ya no serán exclusivos de grandes
exploradores o aventureros desenfrenados, si no que
ahora usted podrá sentirse así sólo con estar frente
al televisor.
Así es,
lo que antes sólo se veía como una posibilidad en
las películas de ciencia ficción, ahora, desde la
seguridad y comodidad de su casa puede realizar
recorridos extraordinarios en el fondo del mar o al
interior de un volcán; sentir la adrenalina de las
carreras de automóviles o disfrutar entre la
multitud un juego de golf, fútbol americano o bien
sumarse a la fiebre mundialista esperando que la
metralla futbolista no perfore el televisor y se
anide en algún lugar de su centro de
entretenimiento.
Y es que
ahora el avance tecnológico, sobre todo en los
medios audiovisuales, no parece tener límites pues
en lo que anteriormente fueron la televisión a color
o de alta definición (HD), o las pantallas de plasma
y de LCD, ahora la TV 3D es una realidad cada día
más cercana, capaz de potenciar no sólo las
posibilidades de los contenidos, sino también
incrementar considerablemente la experiencia del
espectador a través de sus sentidos.
Si bien
esta nueva tecnología está dando sus primeros pasos
hacia la masificación, su alto precio aún la aleja
de muchos bolsillos lo que consecuentemente provoca
la escasa producción de aparatos; sin embargo,
ofrece experiencias extraordinarias, como aquella
que se registró el pasado mes de abril, cuando Sky
3D permitió que nueve pubs en Londres, Manchester,
Cardiff, Edimburgo y Dublín tuvieran la oportunidad
de transmitir un partido de fútbol con el nuevo
sistema, y la experiencia tanto para los asistentes
como para los responsables de eso fue más que
satisfactoria, pues prácticamente abrió las puertas
de Reino Unido para la 3D.
En el
inicio, la 3D no podrá ser vista en cualquier
televisión. Para ello se necesita de un aparato
compatible con esta tecnología, las gafas
correspondientes, o bien un sistema de microespejos
en cada pixel que actúan directamente sobre el ojo
izquierdo y derecho para producir el efecto, y un
decodificador.
Partiendo de la característica principal de la
tercera dimensión, la sensación de profundidad, y
basándose en la esterovisión (la misma en la que se
apoya el cine en 3D), se captan, procesan,
emiten, reciben y muestran dos imágenes similares,
captadas por cámaras cerca una de la otra.
Asimismo, actualmente existen al menos dos
tecnologías diferentes para la realización práctica
de esta técnica. La más común es la que utiliza
gafas con cristales polarizados, la otra es aquella
que se basa en pantallas de LCD o plasmaque PDP,
plasma display panel, que incorporan microlentes
o espejos colocados en cada pixel; con ello,
cada ojo recibe una imagen ligeramente diferente,
básicamente el mismo principio de la holografía.
Así, el cerebro puede utilizar esta diferencia entre
imágenes para componer el espacio.
En
anaglifos (que emplea los emblemáticos lentes de
color rojo y azul) o gafas polarizadas (las que se
utilizan en el cine 3D actual), los métodos se basan
en la proyección de dos imágenes con diferentes
perspectivas (anpaglifos) y/o polarización (gafas
polarizadas), siendo el cerebro el elemento que
combina y percibe la imagen con profundidad.
Mientras
tanto, el sistema que no necesita de gafas para
percibir la 3D es el WOWvx 3D de Philips. En él dos
imágenes con diferentes perspectivas se entrelazan
en una pantalla simultáneamente, después un filtro
conocido como Parallax Barrier (barrera de
paralelaje) interrumpe el haz de luz selectivamente
para que cada imagen vaya al ojo que le corresponda.
Una vez hecho esto, el cerebro las procesa como una
sola imagen produciendo la ilusión de un espacio en
tres dimensiones.
Como
sea, la televisión en 3D ya es una realidad y sólo
será cuestión de tiempo antes de que su uso se
masifique y se consolide como una opción más para
los televidentes. Por ello, este verano no le pierda
la pista y disfrute de esta nueva tecnología.
Para los
conocedores, la TV LED 3D (
) es el comienzo de una
nueva era de entretenimiento en casa, donde el
estilo ultradelgado de los televisores, la
tecnología hiperreal y la conectividad multimedia
llevan el entretenimiento del hogar a una nueva y
mejorada dimensión.
Fuente:
El Semanario com
LA
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