El fin de los combustibles
no renovables está lejos
José Sergio Gabrielli
presidente de Petrobras

La empresa brasileña de los combustibles, Petrobrás, una de las más significativas por su rol económico y social en el Brasil contemporáneo, ha decidido por parte de su presidente José Sergio Gabrielli abordar una serie de temas que la tienen

en el centro de la atención pública.

 

Hablando a una platea de especialistas, ejecutivos y periodistas en el Instituto Ethos de Brasil, Gabrielli, abordo los distintos fenómenos que tienen a su empresa en el centro de la  de la tención publica. A continuación, transcribimos los principales tramos de su exposición recogidos por la revista Carta Capital

y traducidos al español por La ONDA digital.

 

Tecnología

El descubrimiento del pré-sal fue resultado del trabajo, de mucha investigación y de mucha tecnología aplicada. Los seres humanos se organizaron hace millares de años y el elemento fundamental que llevó a transformaciones fue la capacidad de usar energía para modificar los productos con los cuales se relacionaban. Fue la capacidad de transformar minerales en algo, fue el acto de cocinar que transformó al salvaje en civilizado. Y cocinar implica transformación de energía. Entonces, desde el origen de los seres humanos, crece el uso de la energía.

 

La energía que la sociedad “desea” – casi el 90% – exactamente el 87% – de la energía en el mundo viene de fuentes no renovables, apenas un 13% proviene de fuentes renovables. Lo más  grave es que, de las renovables, el 10% es leña, quema de madera. Brasil tiene el 47% de renovables, siendo el 15% de hidroelectricidad, y el 16% de productos de la caña. Esta matriz brasileña es prácticamente única entre los grandes países del mundo. Tenemos la matriz energética más  limpia del mundo. Las proyecciones para 2030 muestran que el mundo va a bajar del 87% al 86% el porcentaje de uso de fuentes no renovables. Las renovables van a pasar del 13% al 14%. Prácticamente no habrá alteraciones importantes de la matriz energética de hoy hacia el 2030. Esta es la realidad que tenemos, una realidad dura, complicada.

 

En este sentido, es fundamental que el uso de la energía existente sea más  eficiente. Considerando que la demanda de petróleo se mantiene relativamente estable, con un crecimiento en torno del 1% al año, vamos a precisar adicionar, hasta el 2030, entre 65 millones y 78 millones de barriles más para atender la demanda. Este es un desafío enorme. El pré-sal brasileño es la principal y mayor fuente adicional de petróleo conocida hoy en el mundo.

 

Petrobras está ampliando su participación en el área de los biocombustibles. Existe la perspectiva de duplicar la participación en la matriz energética mundial, del 0,4% al 1%. En Brasil es diferente, tenemos hoy el 51% de los vehículos livianos abastecidos con etanol. La nafta es el combustible alternativo en Brasil. La expectativa es de que en 2020, más de dos tercios, el 70% del mercado, serán suministrados por el etanol. En el área del biodiesel existe una adición del 5% de biodiesel al diesel brasileño.

 

Accidentes

Con relación a accidentes, existen los que pueden ser evitados y los que no lo pueden. La manera de evitar accidentes es actuar en la causa. Es anticipar y prever, pero es también estar preparado para, cuando ocurra un accidente, saber lidiar con las consecuencias, para corregir los efectos. Hoy tenemos una estructura articulada con la Marina, la Aeronáutica, instituciones internacionales, a disposición las 24 horas del día, siete días por semana para cualquier eventualidad de accidente, como el que ocurrió en el Golfo de México.

 

Petrobras opera el 22% de la producción mundial de petróleo en aguas profundas, o sea, es la mayor operadora de aguas profundas del mundo. La actuación en la prevención es fundamental, pero no garantiza que no vaya a ocurrir un accidente. Tenemos varios procedimientos que, esencialmente, pueden ser resumidos en la siguiente expresión: “¡Si tiene dudas, pare!”

 

Royalties

Discutimos con el economista Ignacy Sachs como usar los recursos del pré-sal para apalancar una nueva economía. Para redondear, digamos que el 60% del lucro va para el principal accionista, en el caso de Petrobras, el Estado brasileño, y estos recursos van para un fondo social. Este fondo va a acumular mucho dinero. Más allá de eso, entre el 10% y el 15% serán pagados en royalties. Digamos que este fondo social haga una transformación profunda en el sistema educacional brasileño y permita el acceso universal a la educación, y que estimule mejoras educacionales que aumenten la productividad de los trabajadores brasileños. Digamos que gran parte de las inversiones en innovación tecnológica sea para el desarrollo de la pesquisa de una enzima que permita la producción del etanol de celulosa, o que va a avanzar en la eficiencia del litio para hacer baterías que tornen los autos eléctricos eficaces. O que apoyen el desarrollo genético de plantas oleaginosas no ligadas a la cadena alimenticia para la producción de biodiesel. No estoy hablando del futuro, estoy hablando de posibilidades reales de hoy.

 

Para minimizar los efectos de la explotación del pré-sal estamos trabajando para llevar a cero sus emisiones de gases invernadero. Vamos a reinyectar y secuestrar el CO2 producido en el proceso. Este gas siempre existe en fenómenos naturales que implican energía. Entonces, en la explotación del pré-sal, va a haber una cierta producción de CO2. Lo que vamos a hacer es reinyectar en los pozos y hacer proyectos de captura y compensación de este gas. El punto específico es que queremos retirar y emitir cero de CO2.

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