Acto del PC fue estrecho
y a favor de Sanguinetti
por Raúl Legnani

El acto por la democracia del Partido Colorado que pudo haber sido de grandeza, terminó estrechado, reducido a recuperar la imagen de un partido y de quien fuera por dos veces presidente de la República.

 

EL 19 de junio, en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo, el Partido Colorado dio inicio a las actividades conmemorativas por los "25 años de democracia", demostrando - una vez más- que es una colectividad política que no ha perdido los reflejos a pesar de ser, por lejos, la tercera fuerza electoral del país, en las dos últimas elecciones nacionales.

 

La actividad se vistió de gala por la presencia del presidente de la República José Mujica y los ex presidentes Julio María Sanguinetti, Luis Alberto Lacalle, Jorge Batlle y Tabaré Vázquez. También estuvo presente el presidente del Frente Amplio, Jorge Brovetto. Incluso la actividad fue recogida por el sitio web de la Presidencia de la República.

 

Sorprendió que el único ex presidente colorado invitado a hacer uso de la palabra haya sido el doctor Sanguinetti, mientras el doctor Batlle tuvo que seguir los discursos en la primera fila del público, sentado junto a Vázquez.

 

La impronta ideológica la estableció el doctor Sanguinetti, quien centró su discurso en destacar lo que fue su campaña electoral de 1984, bajo la consigna "El cambio en paz", que lo llevó a la Presidencia de la República cuando aún habían presos políticos - Wilson Ferreira Aldunate, entre otros-, exiliados, partidos proscriptos como el PCU y dirigentes como Líber Seregni y el propio Jorge Batlle.

 

Quizás el mensaje más fuerte, que no debió sorprender a nadie, haya sido que el senador Pedro Bordaberry, secretario general del PC, haya abierto el acto, mientras que ninguno de los oradores se refirió a su padre, el dictador Juan María Bordaberry.

 

Lo que generó malestar fue que, como señalara el ex senador nacionalista Juan Raúl Ferreira, no hayan sido invitados el PIT-CNT y la Feuu, que desde las palabras de Sanguinetti no se haya invitado a representantes de la lucha clandestina y del exilio, como tampoco a la resistencia de los presos políticos y torturados.

 

Fue, entonces, un acto que pudo haber sido de grandeza, pero que terminó estrechado, reducido a recuperar la imagen de un partido y de quien fuera por dos veces presidente de la República.

 

Es de esperar que el Estado uruguayo, a través de sus organismos, recuerde el próximo 30 de noviembre, al cumplirse 30 años, la derrota del régimen de facto en un plebiscito que impidió la institucionalización de la dictadura.

 

Es de esperar que el Frente Amplio no tenga que ir de visita a la casa de otra colectividad política, porque desde su dirigencia no hubo una sola iniciativa de reafirmación de la democracia y de recuperación de la memoria.

LA ONDA® DIGITAL

© Copyright 
Revista
LA ONDA digital