Fuente: Base de Datos de Facultad de Ciencias
sociales.
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Cuadro 5-
Formulas presidenciales más votadas por
partidos
|
|
Formula presidencial
Más votada |
Nº de votos |
Total del partido |
|
Partido colorado |
Bordaberry – Sapelli |
379.515 |
681.624 |
|
Partido nacional |
Ferreira – Pereyra |
439.649 |
668.822 |
|
Frente amplio |
Seregni - Crottogini |
304.275 |
304.275 |
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En el año 1989,
en su Plataforma Electoral el Frente Amplio
resaltaba la importancia de la profundización de
la democracia y el peso que el sistema electoral
tiene para esa profundización. En el apartado de
“Aspectos políticos de la propuesta” dice: “Para
profundizar la democracia el Frente ha propuesto
una reforma constitucional que, en lo sustancial
salvaguarda la pureza del voto eliminando las
candidaturas múltiples por partido político para
la presidencia de la República” (Frente Amplio.
p.3. 1989,)
En 1992 el diario
La República publica en seis tomos el trabajo de
German Wettstein: “El Frente Amplio en el umbral
del gobierno nacional”. El mismo consta de
entrevistas realizadas en el mes de octubre de
ese año a trece dirigentes de primera línea del
Frente.
En el tomo 3 (pp.
218, 219) aparecen respuestas a la propuesta.
“Identifique los cinco problemas más graves que
caracterizan la situación actual de Uruguay.
Sugiera, brevemente, como se los podría
enfrentar y comenzar a resolver.”
Entre los cinco
problemas más relevantes identificados por los
entrevistados aparecen los problemas políticos y
surgen algunas respuestas que se transcriben:
“El Uruguay ya no admite seguir adelante con una
situación como la que muestra este sistema
político. Eso le está haciendo mucho daño a la
sociedad uruguaya por su atomización, su
trabazón, su no funcionamiento, y en definitiva
su perversión con respecto a lo que
realmente debería ser un partido: esto es: un
mecanismo de acceso de la voluntad popular al
poder. Los partidos políticos del Uruguay no son
eso en este momento, son otra cosa.” (Danilo
Astori).
“Hay atomización
política, o sea un bloqueo producido por un
sistema político vetusto, tanto en lo referido a
la estructura de gobierno, cuanto al sistema de
partidos; y también en el sistema electoral, que
tiende a la atomización política favoreciendo
todas esas acumulaciones o cooperativas de
votos, que terminan en las propuestas ya
conocidas. El tema de la reforma política es,
pues, otro gran tema clave.” (Enrique Rubio)
“Es notoria la
inadecuación del sistema político, y su pérdida
de credibilidad y representatividad. Creo que
las leyes electorales son inadecuadas; no puede
haber el número de candidatos a la Presidencia
de la República como lo hay con las leyes
actuales.....” (Alberto Couriel).
Con respecto a
las mayorías parlamentarias necesarias para
gobernar, en el tomo 4 del trabajo mencionado (p
323), ante la pregunta ¿mayorías para qué? José
Díaz responde: “En la perspectiva de las
próximas elecciones, el Frente puede estar
llamado a ser la fuerza gobernante y no por sí
sola. El Frente puede ser la minoría mayor; yo
creo que estamos trabajando para ello y debemos
seguirlo haciendo, con realismo. Pero ser
minoría mayor no es tener todas las
posibilidades de gobierno; nos pueden aislar,
hacernos una tenaza y no dejarnos gobernar.”
Reinaldo Gargano
expresaba: “... Si no tuviéramos mayoría
parlamentaria, el Frente se limitaría a
administrar la ejecución de las leyes que
apruebe la mayoría opositora, con lo cual no
lograríamos cambiar las cosas.” (p 324)
En resumen las
principales críticas del Frente Amplio al
sistema electoral vigente hasta 1996 eran:
-
Acumulaciones y cooperativas
de votos que provocan falta de transparencia
y representatividad
-
Atomización política
-
Las múltiples candidaturas a
la presidencia de la República dentro de
cada partido provocan que el votante no
tenga claro donde termina su voto.
-
La imposibilidad de votar
candidatos de un partido en lo nacional y de
otro diferente en lo departamental coarta la
libertad del votante
-
Las múltiples candidaturas a
Intendente dentro de cada partido generan el
mismo efecto que las candidaturas múltiples
a la presidencia.
-
El partido que gana las
elecciones no tiene aseguradas las mayorías
parlamentarias, lo más probable es que sea
la minoría mayor, exponiéndose a bloqueos
políticos por parte de la oposición que le
impidan llevar a cabo su programa de
gobierno.
7.- La Reforma
Constitucional de 1996.
7.1- Génesis.
La elección de
1994 culminó el proceso de cambio generado en la
correlación de fuerzas de los partidos políticos
a partir de 1971, por el que el Frente Amplio
obtuvo un crecimiento constante en su votación
elección tras elección, revelando un caudal
electoral parejo para los tres partidos
principales:
|
Cuadro
6:
Evolución electoral del Frente Amplio |
|
1971 |
1984 |
1989 |
1994 |
1999 |
2004 |
|
18.28% |
21.26% |
21.23% |
30.61% |
40.1% |
51.7% |
|
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Cuadro
7: Resultados de la elección de 1994, por
formulas presidenciales para los cuatro partidos
principales
|
Partidos |
Candidatos |
Votos |
% /total |
% /partido |
Total de bancas obtenidas |
|
P. Colorado |
Sanguinetti- Batalla |
500767 |
24,68% |
76,29% |
|
|
|
Batlle-Bouza |
102551 |
5,05% |
15,62% |
|
|
|
Pacheco-Ache |
51926 |
2,56% |
7,91% |
|
|
|
Barreiro-Bas |
227 |
0,01% |
0,03% |
|
|
|
Al lema |
957 |
0,05% |
0,15% |
|
|
|
|
656428 |
32,35% |
|
10 senadores
32 diputados |
|
P. Nacional |
Volonté-Ramos |
301641 |
14,86% |
47,62% |
|
|
|
Ramírez-Chiruchi |
264312 |
13,02% |
41,73% |
|
|
|
Pereyra-
Elso Goñi |
65665 |
3,24% |
10,37% |
|
|
|
Al lema |
1766 |
0,09% |
0,28% |
|
|
|
|
633384 |
31,21% |
|
10 senadores
31 diputados |
|
Frente Amplio |
Vázquez-Nin |
621226 |
30,61% |
|
9 senadores
31 diputados |
|
Nuevo Espacio |
Michelini-Pérez |
104773 |
5,16% |
|
1 senador
5 diputados |
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A partir de esta
situación comienza a tomar fuerza en los
partidos tradicionales la idea de que el sistema
electoral vigente hasta el momento ya no era
funcional a la nueva realidad, y que las reglas
del juego debían ser adaptadas al nuevo mapa
político. Además era ya evidente que el Frente
Amplio estaba en condiciones de ganar las
elecciones de 1999 y había que instrumentar el
modo de impedirlo, siempre dentro del marco
constitucional.
Para lograr este
fin surge la idea del balotaje, que permitiría a
los Partidos Blanco y Colorado generar una
coalición electoral, en una eventual segunda
vuelta, para impedir el acceso de la izquierda
al poder.
El balotaje
también tendría la característica de
desestimular el voto útil, en el sentido de que
los votantes podrían expresar su preferencia en
la primera vuelta electoral para la elección del
parlamento, sin la necesidad de tomar en cuenta
cuales eran los partidos con mayor chance de
ganar la elección, ya que se consideraba muy
difícil que cualquiera de ellos triunfara en
primera vuelta con más del 50% de los votos, y
luego decidir la presidencia en la segunda
vuelta.
También era
notorio que habrían de hacer concesiones
importantes a la izquierda para que esta
aceptara la reforma, y darle así una mayor
legitimidad al contar con la aprobación de todos
los partidos con representación parlamentaria.
De todos modos
los 2/3 de votos necesarios en el parlamento
para aprobar la reforma se conseguían con el
concurso del Nuevo Espacio, y luego la
aprobación de la ciudadanía en el plebiscito
subsiguiente sería más fácil de lograr si el
Frente Amplio daba su apoyo. A pesar de esto,
los PP.TT tenían claro que era muy poco probable
que esta configuración política se repitiera
después de la elección de 1999, por lo tanto
estaban ante su última oportunidad para lograr
estos cambios.
7.2-
Negociaciones.
En base a una
iniciativa del Presidente Sanguinetti una
comisión multipartidaria integrada por los
cuatro partidos políticos con representación
parlamentaria, comenzó en 1995 las negociaciones
para elaborar un proyecto de reforma
constitucional.
Esta comisión,
con la aprobación de los partidos que la
integraban dio por terminado el proyecto y lo
presentó para su discusión parlamentaria a
principios de 1996.
El Frente Amplio, que
participó de la Comisión y en principio
suscribió las bases de la reforma que se
negociaron entre los cuatro partidos (fue el
Senador José Korseniak del Partido Socialista el
delegado del Frente en esa instancia y quien
firmó el documento que resumía los acuerdos
alcanzados)[i]
no aprobó el proyecto final emanado de la misma.
En estas bases
se acordó en materia de sistema electoral:
-
Fórmulas presidenciales
únicas.
-
Segunda vuelta electoral para
la elección de Presidente y Vicepresidente.
-
Eliminación de la distinción
ente lemas permanentes y accidentales.
-
Prohibición de acumular votos
por sublemas en las listas de diputados.
-
Normas sobre
descentralización territorial.
-
Limitar las candidaturas a
las intendencias municipales a dos o tres
como máximo.
-
No se llegó a acuerdos sobre
la separación en el tiempo de las elecciones
nacionales y departamentales, ni tampoco
sobre la posibilidad de habilitar el voto
cruzado (posibilidad de votar a un candidato
de un lema en lo nacional y un candidato de
otro lema en lo departamental) en las
elecciones departamentales.
La comisión
interpartidaria realizó varias sesiones a fines
de 1995 y suspendió sus trabajos a la espera de
que se reunieran las direcciones de los partidos
para tomar posición sobre los temas estudiados.
El Plenario Nacional del
Frente Amplio se reunió el 19 de noviembre de
ese año, y resolvió continuar con las
negociaciones, pero efectuó observaciones a los
acuerdos logrados y propuso modificaciones[ii],
a manera de condición para que el Frente
participara del acuerdo, en los puntos de:
1.Candidatura única por lema
a Presidencia de la República: Inclusión en
el texto constitucional
2.Candidatura única a las
Intendencias Municipales. Se pide que la
candidatura única quede consagrada a texto
expreso en la Constitución.
3 Eliminar la distinción
entre lemas accidentales y permanentes.
4.Separación
en el tiempo de elecciones nacionales y
departamentales: la elección departamental
no deberá coincidir con la fecha de una
eventual segunda vuelta electoral.
5.Creación de Juntas Locales
electivas: crear Juntas Locales electivas en
las poblaciones de más de 5.000 habitantes,
fijando tiempo para su designación.
6.Prohibición de registrar
nuevos lemas posteriormente a la elección
simultánea de candidatos (elecciones
internas).
7.Mantener inmodificados los
artículos referidos al recurso de
Referéndum.
8.Impedir la acumulación por
sublemas (impedir el triple voto
simultáneo).
9.Mantener para la elección
parlamentaria la representación proporcional
integral.
Estas
modificaciones fueron trasladadas a la comisión
multipartidaria que negociaba la reforma, a la
que asistían los principales dirigentes de los
partidos con representación parlamentaria.
En el ínterin, y
mientras se aguardaba la resolución del
Directorio del Partido Nacional se efectuaron
reuniones bilaterales del Partido Colorado con
los demás partidos. Por el Frente Amplio
asistieron a estas reuniones el Gral. Liber
Seregni (Presidente del F.A.), Tabaré Vázquez,
Rodolfo Nin Novoa, Helios Sarthou y Carlos
Baraibar; y por el Partido Colorado Américo
Ricaldoni, Alberto Atchugarry y Miguel Semino.
El 28 de diciembre de 1995
– estando la Mesa Política del Frente Amplio en
receso - se efectuó la segunda reunión
bilateral entre el Frente Amplio y el Partido
Colorado, en la que se entregó al Frente un
anteproyecto que contaba con la aprobación de
los otros tres partidos. A esa reunión asistió
por el Frente Amplio Liber Seregni, quien
planteó que el Frente Amplio citaría a un
Plenario Nacional para fijar posición sobre el
proyecto.[iii]
En una reunión
posterior, citada por el Presidente Sanguinetti
en casa de gobierno el Gral. Seregni compromete
su palabra de dar una respuesta sobre la
posición del Frente Amplio acerca de la última
propuesta antes del 15 de febrero, y Sanguinetti
se compromete a no avanzar en las negociaciones
con los otros partidos antes de tener una
contestación del Frente.[iv]
El Gral. Seregni
informó a la Mesa Política sobre este compromiso
el 22 de enero de 1996, y la mesa política
decidió no citar al Plenario Nacional con el
tiempo suficiente para poder cumplir con lo
acordado por el Presidente del FA.
Ante esta
situación Seregni se comunica con Sanguinetti
para informarle que no puede cumplir con su
palabra, y libera al resto de los partidos para
avanzar en las negociaciones que consideren
necesarias.
El 5 de febrero
de 1996 se produce la renuncia pública del
General Liber Seregni a la Presidencia del
Frente Amplio, que analizaremos más adelante.
El 15 de febrero de 1996
los representantes del Frente Amplio hacen
llegar a la comisión interpartidaria las
condiciones planteadas por el Plenario Nacional,
así como sus dudas y observaciones[v]:
A.- Incluir en el
texto constitucional la candidatura única por
lema a la Presidencia de la República. Se
objeta la formula gramatical propuesta donde se
dice que “cada lema podrá presentar un solo
candidato a la Presidencia…” se pretende que se
diga “cada lema deberá presentar un solo
candidato…..”
B.- Incluir en el
texto constitucional la candidatura única por
lema a las intendencias municipales. Los
partidos tradicionales no aceptan esta
condición, aceptan reducir a dos los candidatos
por lema.
C.- Eliminar la
distinción entre lemas permanentes y
accidentales.
D.- Separar en el
tiempo las elecciones nacionales y
departamentales.
E.- Crear Juntas
Locales Electivas en las poblaciones de más de
5.000 habitantes, fijando tiempo para su
designación. Se acepta que el carácter de
electivas se establezca para las poblaciones con
más de 5.000 ciudadanos.
F.- Impedir el
registro de nuevos lemas a posteriori de la
elección interna de candidatos de todos los
lemas.
G.- Mantener
inmodificados los artículos referidos al recurso
de referéndum.
H.- Impedir la
acumulación por sublemas (triple voto
simultáneo).
I.- Mantener para
la elección parlamentaria la representación
proporcional integral.
El 21 de febrero
los partidos Nacional, Colorado y Nuevo Espacio
contestan estas inquietudes aceptando seis de
las nueve condiciones planteadas. Únicamente no
se acuerdan los puntos referidos a:
·
Candidaturas únicas por lema a
las intendencias municipales. A esto se contesta
que el texto contempla la candidatura única a
las intendencias, dejando a la ley el momento de
hacerla efectiva.
·
Creación de Juntas Locales
electivas en las poblaciones de más de 5.000
ciudadanos. También deja el carácter electivo de
las juntas librado al dictado de una ley.
·
Separación en el tiempo de
elecciones nacionales y municipales. El proyecto
presentado faculta a la ley para fijar fechas
diferentes para la elección municipal dentro de
los 150 días siguientes a la elección nacional.
En el Plenario Nacional
del F.A de fecha 3 de marzo de 1996 triunfa, con
78 votos, la moción presentada por Asamblea
Uruguay, Partido socialista, Vertiente
Artiguista y Movimiento Popular Frenteamplista,
para seguir negociando con los demás partidos,
en contra de la moción presentada por el Partido
Comunista, el Movimiento de Participación
Popular y el Partido por la Victoria del Pueblo,
con 48 votos; los representantes de las bases
votaron divididos ambas mociones, las bases del
interior del país votaron mayoritariamente la
moción de los grupos moderados, y las bases de
Montevideo la moción de los radicales[vi].
En su resolución
final, como “nueva demostración de
flexibilidad” el Plenario plantea:[vii]
a)
Como norma
transitoria para 1999, la posibilidad de
establecer dos candidatos por lema a las
intendencias, con separación en el tiempo de las
elecciones nacionales o candidatos únicos por
lema a las Intendencias con elección simultánea
en la primera vuelta.
b)
En relación al tema
de la descentralización establecer
constitucionalmente el carácter electivo de
todas aquellas Juntas de poblaciones de más de
5000 ciudadanos.
La resolución
mencionada fue remitida al Presidente del
Directorio del Partido Nacional Dr. Volonté, al
Secretario del CEN del Partido Colorado Hugo
Fernández Faingold y al Presidente del Nuevo
Espacio Héctor Pérez Piera, junto con una
solicitud de entrevista para realizar ajustes
finales al proyecto antes de su presentación en
el Parlamento.
La entrevista
solicitada se realizó el 8 de marzo de 1996
donde los delegados de los partidos Nacional.,
Colorado y Nuevo Espacio comunicaron a la
delegación del FA. que se daría entrada al
proyecto en la Cámara de Senadores y que los
planteamientos del F.A. serían contestados en la
Comisión del Senado cuando se comenzara el
estudio de la reforma.
El 15 de marzo se
dio entrada al proyecto de reforma en el Senado,
y se nombró una Comisión Especial de Reforma de
la Constitución integrada por los senadores
Danilo Astori, José Korseniak y Helios Sarthou
por el F.A.; Rafael Michellini por el N.E.;
Jorge Batlle, Américo Ricaldoni y Pablo Millor
por el P.C. y Carlos Julio Pereyra, Ignacio de
Posadas y Walter Santoro por el P.N.
En la sesión de
la Comisión, de fecha 24 de abril de 1996 el
senador Jorge Batlle dio respuesta oral a los
planteos del Plenario Nacional del FA del 3 de
marzo en nombre de los tres partidos.
Esta respuesta,
que consta en la versión taquigráfica de la
sesión de la Comisión, planteaba la aceptación
de la separación en el tiempo de las elecciones
nacionales y departamentales efectuando la
elección departamental antes que la nacional y
la posibilidad de efectuar la elección de 1999
con dos candidatos a las intendencias por lema y
modificar esto para el futuro, por ley aprobada
por dos tercios de votos, para la presentación
de un solo candidato por lema.
Con respecto a
las Juntas Locales planteaba el respeto a la ley
vigente en el momento, con obligación del
Intendente de designar a los miembros de las
mismas en un plazo no superior a los seis meses
luego de acceder a su propio cargo. En caso
contrario la Corte Electoral procedería a su
designación de oficio.
La Comisión del
Senado interrumpió sus reuniones hasta el 30 de
mayo para esperar a que el Plenario nacional del
F.A. se expidiera.
El Plenario
Nacional del 25 de mayo de 1996 marca la
inconveniencia de que las elecciones
departamentales se lleven a cabo antes de las
nacionales y propone que se realicen después de
las mismas y con una separación no menor a nueve
meses.
Considera que se
debe incluir en el texto constitucional la
candidatura única a las intendencias y por
disposición transitoria aceptar hasta dos
candidaturas por lema para las elecciones de
1999 y que todas las poblaciones mayores a 5.000
habitantes deberán tener Juntas Locales
electivas.
En caso de no
aceptarse estas dos condicionantes se mandata a
los legisladores del F.A. a votar negativamente
el proyecto en la comisión del Senado.
Además, se agrega
una nueva condición para dar los votos en la
comisión. Con respecto al Art. 303 de la
constitución que exige el acuerdo de 1000
ciudadanos para las apelaciones ante la Cámara
de Representantes, se propone cambiar este
número fijo por un porcentaje del electorado
habilitado para votar.[viii]
Esta Resolución fue
presentada ante la Comisión del Senado el
30/05/1996, y en la sesión del 5/06/1996 los
tres lemas plantean a los Senadores del FA su
acuerdo en la separación de las elecciones
nacionales de las departamentales en 150 días y
mantienen su posición sobre los demás puntos,
además, expresan la necesidad de comenzar la
votación de los artículos.[ix]
En la siguiente sesión del día 10/06 se comienza
la votación artículo por artículo, y esta
votación se finaliza el 17/07 y se resuelve
presentar un informe en mayoría (Partido
Colorado, Partido Nacional y Nuevo Espacio) al
pleno del Senado, y uno en minoría (Frente
Amplio).
El 27 de agosto
se termina la votación en el Pleno del Senado y
el proyecto pasa a Cámara de Diputados que luego
de su estudio en comisión que termina su informe
el 19 de setiembre de 1996, comienza la
discusión el 1º de octubre de 1996 y se termina
de votar el 15 de octubre.
Mientras se discutía en
diputados, el Dr. Volonté hace un planteamiento
al Dr. Tabaré Vázquez ( El Gral. Seregni ya
había renunciado a la Presidencia del FA.) que
este considera aceptable en primera instancia,
donde se ofrece[x]:
a)
Habilitar el voto
cruzado para la elección de 1999 (en octubre o
en noviembre) y mantener en el texto
constitucional la habilitación para separar en
el tiempo ambas elecciones - por ley por
mayoría de 2/3 de cada cámara – dentro de un
plazo de 150 días posteriores a la Elección
Nacional.
b)
Buscar un
entendimiento para candidato único a las
intendencias sobre la base de:
-
Consagrarlo a texto expreso para
entrar en vigencia a partir del 2009.
-
Habilitando hasta dos candidatos
con una disposición transitoria que regiría
hasta el 2004.
El Frente Amplio
no varió la posición adoptada en el Plenario del
25/05/1996 y finalmente no pudo llegarse a
ningún acuerdo.
El 13 de octubre
de 1996 el Plenario Nacional del FA. Resuelve no
aceptar la propuesta de reforma “... por
considerarla insuficiente al no cumplir las
condiciones planteadas oportunamente por el
Frente Amplio”[xi]
Finalmente, la
reforma fue aprobada en el parlamento, con los
votos en contra de todos los legisladores del
Frente Amplio, aún los de Asamblea Uruguay _ por
disciplina partidaria-, y quedó para ser
plebiscitada el 8 de diciembre de ese mismo año.
La descripción
del proceso de negociación de la reforma deja
bien en claro que el Frente Amplio logró la
aceptación por parte de los otros tres partidos
de la gran mayoría de las condiciones y
modificaciones que planteó. Aún así, al no haber
aceptado los demás partidos dos condicionantes
que pueden considerarse menores el Plenario del
Frente decide oponerse a la aprobación de la
reforma en el parlamento.
En este punto, se
vuelve a plantear la pregunta que inspira este
trabajo ¿cuáles fueron las motivaciones de los
diferentes grupos y dirigentes del Frente, que
constituyeron la mayoría en ese plenario para
rechazar la reforma? Y ¿cuáles fueron las
motivaciones de Danilo Astori y su grupo
Asamblea Uruguay para enfrentarse al resto de la
fuerza política en su apoyo a la reforma?
Para acercarnos a
una respuesta hay que analizar aún algunos
eventos como la renuncia del General Liber
Seregni a la Presidencia del Frente, la postura
de Asamblea Uruguay y su líder Danilo Astori,
notoriamente a favor de la reforma, la de los
grupos que en un principio se mostraron a favor
de la reforma y luego variaron su actitud y la
postura de Tabaré Vázquez con su acercamiento a
la propuesta de Volonté y la posterior negativa
del Plenario del FA.
8.- La renuncia
de Seregni
El presidente del
Frente Amplio, Gral. Liber Seregni, fue uno de
los dirigentes políticos que primero apoyó la
necesidad de una reforma del sistema electoral
uruguayo. Siguiendo las reivindicaciones
históricas del Frente, el Gral. asumió que la
instauración del balotaje era un precio a pagar
aceptable para conseguir el resto de las
modificaciones al sistema, que podrían asegurar
mayor libertad para los electores y mayor
transparencia en el acto electoral.[xii]
El 5 de febrero de 1996,
en la explanada de la Estación Central de AFE.[xiii]
en el acto de festejo por el aniversario del
Frente Amplio, ante la sorpresa de miles de
frenteamplistas allí reunidos, el General
Seregni, luego de presidir esta fuerza política
durante 25 años, presentó su renuncia a ese
cargo.
En un duro
discurso hace mención a la responsabilidad
política que es necesario tener en todos los
actos, con la mirada puesta en el presente pero
sobre todo en el futuro, y la necesidad de tener
como objetivo principal los interees de paría en
primer lugar y los de la fuerza política en
segundo.
Se desprende de
su discurso que se sentía preocupado por la
unidad frenteamplista, a raíz de las diferencias
que se venían mostrando durante las discusiones
sobre el tema de la reforma en las sesiones de
la mesa política y en los plenarios nacionales.
Seregni presenta
su renuncia a la Presidencia, no por suponer que
la posición mayoritaria del Frente con respecto
a la reforma sería negativa, sino por haber sido
desautorizado - como Presidente del partido -
por la Mesa Política al negarse a citar a un
Plenario Nacional que diera respuesta en el
plazo acordado por él con los demás dirigentes
para la última propuesta acordada entre los
cuatro partidos.
El discurso tiene
un cierto tono ácido, y de reproches velados, o
no tan velados, en cuanto a no poder poner el
interés general del país, y de la fuerza
política por delante de los intereses
sectoriales o personales. Reclama a los
frenteamplistas actitudes como las de los grupos
y líderes fundadores del FA, en cuanto a
desprenderse de la tendencia a defender espacios
de poder individuales.
También siembra
alguna duda con respecto a la carencia de
dirección política del Frente en ese verano, en
que se jugaban cosas tan importantes.
Leyendo el
discurso uno se pregunta si es posible que el
receso de toda la dirección de la fuerza
política, en ese momento, se debiera únicamente
a un descuido o si pudo tratarse de una jugada
política de quienes se oponían a la reforma para
dejar mal parado a Seregni, dejando en sus manos
decisiones importantes que luego podían serle
reprochadas, o en definitiva poder
desautorizarlo frente al resto de los partidos
políticos y frente a la militancia
frenteamplista. …”No podría negociar y acordar,
con el gobierno y con las otras fuerzas
políticas, desde una posición de cuestionada
representación y apoyo de mi fuerza política. Y
esto, evidentemente, no es lo que le conviene al
Frente Amplio”.[xiv]
Es posible que el
General, no estuviera dispuesto a ser el
Presidente del Frente en el momento en que éste,
dando la espalda a todo lo logrado en las
negociaciones por la reforma, se opusiera a la
misma tomando como excusa un par de puntos de
menor importancia; y que la fuerza política no
lograra ver “la mañana siguiente” y su
estrategia se limitara al cortísimo plazo de la
elección de 1999.
Es importante tomar en
cuenta las posiciones asumidas por algunos de
los grupos del Frente, que acompañaron en un
primer momento la reforma junto con Asamblea
Uruguay, y que luego fueron abandonando esta
posición para volcarse en contra de la misma. En
este juego estuvieron el Partido Socialista y la
Vertiente Artiguista, así como el propio Tabaré
Vázquez, que asume posiciones cada vez más duras
con respecto la reforma, acompañando a los
grupos más “radicales”, PCU, MPP, PVP[xv]
y las bases que en general responden a estos
últimos.
Tabaré Vázquez toma
distancia de la posición de Seregni luego de la
reunión de líderes de todos los partidos el 28
de diciembre de 1995 a la que acudieron juntos.
El diputado Carlos Baraibar, de Asamblea
Uruguay, entrevistado para este trabajo,[xvi]
señala, en palabras textuales que Vázquez estaba
“mañereando” para aceptar el balotaje, y que
luego se “lavó las manos”, saliendo para unas
vacaciones en el Departamento de Colonia,
dejando sólo a Seregni para enfrentar a la mesa
política del FA.
En este panorama
una presidencia de Seregni se tornaría cada vez
más difícil, sumada a la posición de
desautorización frente a los demás partidos en
que había quedado.
La conducción política de
Seregni se había venido debilitando por una
serie de posturas políticas que había asumido, y
que no eran compartidas por varios de los grupos
integrantes del Frente y tampoco por Tabaré
Vázquez, con quien el distanciamiento era cada
vez más notorio “...él
quizás llegó a tener un pensamiento estratégico
que lo fue distanciando de la base electoral
frenteamplista y que lo llevó a aquella renuncia
a la Presidencia del Frente Amplio el 5 de
febrero de 1996, en que uno siente que en ese
momento renuncia con mucha soledad, con poco
apoyo a nivel de la estructura del Frente
Amplio.”
[xvii]
En este sentido, el alejamiento
de las bases frenteamplistas de las posturas de
Seregni, y su acercamiento simultáneo a
posiciones más radicales también influyó en los
grupos políticos y dirigentes que fueron
cambiando sus posturas con respecto a la
reforma, teniendo en vista únicamente los
resultados electorales inmediatos – elección de
1999-.
Tanto el diputado Pintado[xviii],
como el diputado Baraibar, ambos de Asamblea
Uruguay, coinciden en que existía en ese momento
una fuerte puja de poder entre Seregni y Tabaré
Vázquez por la presidencia del Frente Amplio.
La renuncia de Seregni deja el
camino libre a Vázquez para asumir la
presidencia del Frente Amplio.
La posición de
Seregni puede enmarcarse en la teoría de los
juegos, pero tomando en cuenta el factor tiempo.
Elster acota a la Teoría de los Juegos que esta
no toma suficientemente en cuenta el factor
tiempo, y que las alternativas elegidas en un
juego pueden brindar beneficios mayores en un
tiempo posterior (Dieterlen.1987).
En
este caso, la posición adoptada pareció no ser
una jugada optima, pero podría redundar en
beneficios mayores – y de hecho lo hizo -
cuando el Frente Amplio lograra acceder a la
Presidencia de la República con la reforma
aprobada y sin tener que enfrentar la
eventualidad de no contar con mayorías
parlamentarias propias que le permitieran un
accionar fluido en el ejercicio del gobierno.
El Gral. Seregni, entonces, pudo
haber evaluado con una visión de más largo plazo
las consecuencias de la reforma, y su decisión
de apartarse de la Presidencia del Frente Amplio
estuviera motivada por la intención de
salvaguardar su imagen política en el final de
su carrera cuando el grupo que lideraba no
lograba ver, a su criterio, las ventajas
posteriores que podía traerle la reforma.
9.- las posiciones de los grupos
y de Tabaré Vázquez
9.1 –El
Partido Socialista
El Senador José Korzeniak,
miembro del Partido Socialista, fue uno de los
representantes del Frente Amplio en las
negociaciones de la Comisión Multipartidaria
que estudiaba la reforma.
La posición del Senador
Korseniak fue siempre bastante reticente con
respecto a la reforma, esto se puede constatar
en varias de sus declaraciones a la prensa en
esos días.
De la entrevista con el Diputado
Baraibar, que también acudía a las reuniones de
la Comisión Multipartidaria, y de las actas de
esta comisión, surge que el senador Korseniak y
el Senador Sarthou del MPP, representantes del
FA, no concurrieron a todas las reuniones,
siendo únicamente el representante de Asamblea
Uruguay quien siguió de cerca la discusión.
También surge que estos Senadores tanto como los
representantes del Partido Nacional, llevaban
adelante las negociaciones confiando en que no
se conseguirían los 2/3 de votos en el
parlamento para apoyar la reforma, y ninguno de
los dos grupos políticos quería presentarse como
anti reformista, por lo tanto esperaban que
fuera su adversario quien no aportara sus votos
en las Cámaras.
Declaraciones de J. Korzeniak a
la prensa confirman esta visión “…para Korzeniak,
los partidos tradicionales no tienen asegurados
los dos tercios de cada Cámara parlamentaria,
necesarios para aprobar una Ley Constitucional,
y explicó que este es el motivo por el que
prefieren esperar a que el Frente Amplio les
asegure el apoyo.”[xix].
Sin embargo, al principio de las
negociaciones se aceptó el instituto del
balotaje y el mismo Korzeniak, declaraba a la
prensa: “...No estoy revisando mi posición sobre
la segunda vuelta, porque desde mi punto de
vista tiene una ventaja real. Puede determinar
el enfrentamiento entre progresistas y
conservadores. Esta es la razón teórica por la
que me incliné a votarlo, de lo contrario no lo
hubiera hecho…”[xx]
El Partido Socialista en
conjunto, aceptó el balotaje en primera
instancia, y acompañó las posiciones de Asamblea
Uruguay y la Vertiente Artiguista en las
negociaciones dentro del Frente Amplio hasta el
mes de octubre de 1996, en que se pliega a los
grupos más radicales del Frente, abandonando sus
posiciones iniciales.
Más tarde todos sus integrantes
serán entusiastas defensores del voto por NO a
la reforma.
Este entusiasmo antireformista
parece haber perdurado en el tiempo en algunos
dirigentes socialistas, como el Senador Gargano,
quien en entrevista efectuada en julio de 2009
aún declaraba que su partido siempre se había
opuesto al balotaje.[xxi]
En esta entrevista el Senador
Gargano también comentaba su asombro al
enterarse, estando en el exterior, que Tabaré
Vázquez había declarado su apoyo al balotaje, y
que esto, por supuesto, no era cierto. Sin
embargo, existen varias declaraciones de prensa
de Vázquez apoyando el balotaje: “… y en esta
reforma en particular nosotros hemos defendido
el balotaje, que es la novedad fundamental que
impulsa la caída parcial de las candidaturas
únicas.” “… nosotros lo hemos defendido y
creemos que es un sistema válido en muchos
países del mundo desarrollado.”[xxii]
Se consultó al Diputado Pintado,
acerca de su opinión sobre la posición del
Partido Socialista, y el legislador se expresó
de esta manera: “…Ellos
siempre tuvieron dificultades con lo que fueran
acuerdos que trascendieran el Frente Amplio, las
tenían cuando se acordaba dentro del Frente,
mucho más cuando podría ser un acuerdo
extrapartidario: - decir vamos a una reforma
constitucional todos juntos -”.
“Y hubo también
en muchos sectores del FA lo que se consideraba
una táctica correcta para alcanzar el gobierno,
nada que nos mezcle con los blancos y los
colorados, entonces se daba ese doble discurso
de que reclamábamos políticas de Estado por un
lado y por otro lado no éramos capaces de
acordar. Y el pretexto que usamos la verdad que
fue... paupérrimo y yo creo que la gente se dio
cuenta de esto.”
También menciona
Pintado, que la tradicional polémica que el
Partido Socialista mantenía en el pasado con el
Partido Comunista, se trasladó a Asamblea
Uruguay.
Recordemos que
muchos dirigentes escindidos del Partido
Comunista luego de la caída de la Unión
Soviética, entre ellos el propio Pintado, se
plegaron al proyecto de Astori al fundar
Asamblea Uruguay, y que el Partido Socialista
quedó en el Frente como el exponente más fuerte
de la izquierda ortodoxa, frente a un Partido
Comunista muy disminuido, por lo que el rival
inmediato dentro del mismo Frente fue Asamblea
Uruguay.
9.2-
Tabaré Vázquez
A mediados del mes de abril de
1996, Tabaré Vázquez lanza por medio de la
prensa, la idea de apoyar la reelección
presidencial para el año 2004, y la extensión
del mandato a 7 años[xxiii].
En la entrevista al Senador Gargano se le
consultó sobre este punto, y declaró que su
partido nunca había discutido el tema; de esta
respuesta se deduce que T. Vázquez actuaba en
forma muy independiente de la orgánica de su
partido. El Senador Gargano tampoco recuerda que
Vázquez hubiera planteado en el seno del Partido
Socialista la idea de lanzar otro proyecto de
reforma si la ciudadanía rechazaba la reforma
propuesta en el plebiscito, pero también hubo
propuestas de Vázquez a la dirección del Frente
amplio en este sentido[xxiv]
La posición de Vázquez es ambigua
en el sentido de que durante las negociaciones
con los demás partidos nunca se mostró
abiertamente antireformista, y en la discusión
interna en el Frente Amplio nunca defendió con
fuerza la reforma, aún en el mes de octubre de
1996, cuando se recibe la última propuesta de
los partidos tradicionales por medio del
Presidente del Directorio del Partido Nacional,
Alberto Volonté, Tabaré Vázquez declara a la
prensa que la propuesta es aceptable[xxv],
pero no se empeña fuertemente en su defensa en
la discusión dentro del Frente.
9.3- La
Vertiente Artiguista
Con respecto a la posición de la
Vertiente Artiguista, en conversación telefónica
mantenida en el mes de junio de 2009 con la
actual Ministra de Salud Pública, María J. Muñoz[xxvi],
la ministra recordaba que en el año 1996 se
procesaba en la Vertiente una puja de poder
entre el diputado Bayardi y el Diputado Rubio
por la presidencia de ese grupo, que incidió
fuertemente en las posturas de la Vertiente
sobre la reforma.
También el Diputado Baráibar, en
la entrevista efectuada, recuerda este hecho,
que era bastante notorio por esos tiempos.
El Diputado Bayardi estaba a
favor de la reforma, y mantuvo esta posición
durante toda la negociación, y el Diputado
Rubio, no estuvo fuertemente en contra al
principio, pero fue endureciendo su posición a
medida que Tabaré Vázquez endurecía la suya.
Hasta el último plenario nacional
que trató el tema, el 13 de octubre de 1996, la
Vertiente Artiguista mantuvo su posición
proclive a la reforma, y votó en minoría junto
con Asamblea Uruguay a favor de aceptar la
última propuesta de los partidos tradicionales.
El Partido Socialista cambió su posición y votó
con los grupos radicales del Frente, resultando
una negativa a la reforma por 86 votos en 135.[xxvii]
Al terminar la votación, el
Partido Socialista y los grupos radicales (MPP,
PCU, PVP) presentan una moción para imponer
disciplina y que todos los sectores acataran la
resolución tomada, es entonces el Diputado
Enrique Rubio, de la Vertiente Artiguista quien
defiende esta moción, tomando así distancia de
la posición de Asamblea Uruguay, que queda
aislada en el Plenario[xxviii];
las posiciones encontradas dentro de la
Vertiente Artiguista quedan así en evidencia.
Esto se vio, luego, mucho más
claramente en la intensidad con que participaron
sus dirigentes en la campaña electoral. El
Intendente de Montevideo, Mariano Arana, que
gozaba de una enorme popularidad entre la
ciudadanía de la Capital, que excedía los
límites partidarios, no participó como orador en
ningún acto de la campaña, simplemente se
pronunció públicamente por el NO, y no se
encuentran declaraciones suyas a la prensa,
sobre este tema en el período que abarcó la
campaña electoral, tampoco el Diputado Bayardi
tuvo participación activa en la campaña, sin
embargo sí la tuvo el diputado Rubio.
El diputado
Baraibar, en la entrevista opina sobre la
posición de la Vertiente Artiguista señalando
que la Vertiente es, junto con Asamblea Uruguay,
uno de los grupos más afines con las posiciones
de Seregni, pero que es un grupo con una vida
interna muy complicada y tendiente a la
especulación política: “… Es muy el estilo de
la Vertiente, que tiene un conflicto entre sus
posiciones de principios y el sentido de
ubicación, de no quedar aislados, y de no quedar
pegados Asamblea Uruguay, que para ellos es un
elemento bastante determinante de sus movidas
políticas. Bayardi estuvo a favor de la reforma
hasta el final, y Rubio bastante en contra, al
final ganó la posición de Rubio.”[xxix]
Del mismo modo
opina el diputado Pintado: “…La vertiente tiene
una forma muy compleja de hacer política, que
tiene que ver con las posiciones de puestos en
el gobierno, con las posiciones de poder que
tienen. Es el sector del Frente que tiene una
relación inversamente proporcional entre la
cantidad de puestos que ocupan y el electorado
que representan. Es un conjunto de cuadros
políticos cuyos análisis se hacen pensando en
como va a quedar posicionado su sector. Mariano
[Arana] quería repetir la Intendencia y en la
posibilidad de un nuevo gobierno más de uno de
los cuadros de la Vertiente se veía allí con el
gobierno y además ellos hicieron (así como se
nos puede acusar a nosotros de hacer un
seguidismo de Seregni) ellos hicieron un
seguidismo incondicional de Tabaré, que no es la
situación actual, pero eso es otra historia.”
9.4- Los
grupos radicales
Los demás grupos del Frente, que
se manifestaron en contra de la reforma y
especialmente del balotaje, desde el principio,
no variaron sus posiciones y simplemente
siguieron participando en las negociaciones
mientras la mayoría del Plenario Nacional así lo
decidió. En cuanto su posición se tornó
mayoritaria, al sumárseles el Partido
Socialista, emprendieron una fuerte campaña en
contra de la reforma.
9.5 -Asamblea Uruguay.
La postura de
Asamblea Uruguay y en especial de su líder,
Danilo Astori no tuvo modificaciones durante
todo el proceso de negociación. Siempre fue
partidaria de la reforma, basándose en que los
puntos que presentaba eran reivindicaciones
históricas del Frente y más aún cuando por medio
de las negociaciones se lograron mejoras
sustanciales en el proyecto.
El tema de la
institucionalidad, el lograr mejoras en este
aspecto, más allá de los costos electorales que
esto implicara, estuvo siempre en la visión de
Asamblea Uruguay, y fundamentalmente en la del
Senador Astori. Ya en 1993, refiriéndose a lo
que por aquellas épocas se discutía como
“cultura de gobierno” Astori menciona que:… "a
veces una solución parcialmente satisfactoria es
preferible a una no solución”(Yaffe. 2001).
La idea de que el
cambio gradual, aunque esto implicara demoras en
conseguir la totalidad de las aspiraciones de la
fuerza política, igualmente aportaba mejoras, se
manejó en Asamblea Uruguay como una opción de
avance en los cambios políticos desde antes de
que se planteara la reforma, y para todos los
temas.
Este fue el
principio que signó la intervención de Asamblea
Uruguay en el proceso de la reforma, el
semanario Búsqueda, el 28 de noviembre de 1996
tomaba declaraciones de Astori en el programa
“Momento de decisión” en Canal 10 en las que el
Senador se refería a la reforma como el fruto de
una negociación política, y por lo tanto como un
“proyecto posible”, “… Teniendo en común el
apego por la democracia y la vocación
democrática, quienes piensan diferente acuerdan
una constitución y nadie puede pretender que
ella refleje exclusivamente lo que dicho sector
o dicha tendencia piensa. Cada uno tiene que
conquistar y ceder, cada uno tiene que hacer una
contribución al acuerdo”.
Además Astori
veía en el balotaje la posibilidad de poder
contraponer dos proyectos de país, enfrentando a
los Partidos Tradicionales unidos y al Frente
amplio.
El diputado
Pintado, al ser preguntado sobre el porqué de
este apoyo permanente, comentaba que ya Asamblea
Uruguay había apoyado la maxi reforma, y, aunque
no estaba en ésta reforma totalmente de acuerdo
en todos los puntos, tuvo muy en cuenta la tesis
de Seregni, en cuanto a que Uruguay se
encaminaba a un nuevo bi partidismo, no porque
uno de los partidos tradicionales fuera a
desaparecer, sino que se enfrentarían dos
proyectos de país – el tradicional y el
progresista - y la reforma haría más fácil
lograr mayorías parlamentarias para poder
gobernar.[xxx]
Baraibar
concuerda en que la posición de Asamblea Uruguay
se vio fuertemente influida por la posición de
Seregni, y que la instauración del balotaje
forzaría al Frente Amplio a abrirse a otros
grupos para fortalecer su política de alianzas y
así alcanzar mayorías en las Cámaras.[xxxi]
También ambos
legisladores comentan, que no era de interés de
Astori acceder a la Presidencia del Frente
Amplio, por lo tanto no competía con Vázquez en
ese sentido, pero sí había una fuerte
competencia por la candidatura a la Presidencia
de la República, de todos modos, ambos coinciden
en que no se pensó que la instauración de las
elecciones internas podría haber facilitado el
acceso de Astori a la candidatura, por lo tanto
este punto no influyó en el apoyo a la reforma,
aunque encontraran positivo el hecho de
instaurar elecciones internas en los partidos
políticos.
Esta coincidencia de
opinión de Pintado y Baraibar en cuanto a este
punto, aparece como un arrastre del discurso del
sector en el año 1996, que permanece hasta el
día de hoy. Es difícil de creer que no se haya
evaluado en ese momento la posibilidad de que
Astori lograra más votos entre los
simpatizantes del Frente Amplio que entre los
militantes de la estructura.[xxxii]
La posición
moderada de Asamblea Uruguay, y la imagen de su
líder, Astori, eran vistas dentro del sector
como una ventaja importante para captar los
votos de los ciudadanos con tendencias de
centro izquierda, sobre todo en un período en el
que Vázquez aparecía situado más a la izquierda,
y con mayores coincidencias con los grupos más
radicales dentro del Frente. Se evaluaba que en
un escenario de balotaje serían mayores las
posibilidades de Astori para negociar con alguno
de los partidos tradicionales un acuerdo que
permitiera llegar a la Presidencia.
El propio Astori
presentó esta posibilidad como uno de los
argumentos a favor de la reforma en más de una
ocasión, refiriéndose a que la segunda vuelta
electoral generaba la necesidad de llegar a
acuerdos programáticos con los partidos
tradicionales si realmente se pretendía alcanzar
la Presidencia.
“La reforma
electoral es necesaria para ampliar la base
electoral del Encuentro Progresista….los
acuerdos políticos son necesarios para obtener
resultados concretos. Esa es la filosofía con la
que estamos actuando ahora. Si es posible hacer
un acuerdo en beneficio de la gente hay que
hacerlo ya.”[xxxiii]
Entrevistado para el
Diario El Observador Astori declaraba: “A mi me
parece que la segunda vuelta prevista en este
proyecto de reforma no sólo no impide obtener
mayorías parlamentarias, sino que
indefectiblemente tiene que conducir hacia eso.
Los acuerdos previos antes de definir quien va a
ser el Presidente de la República tienen que ser
lo suficientemente profundos como para formar
por anticipado una nueva coalición que va a
gobernar el país y que triunfa en la elección. Y
esa coalición que va a pelear la elección, aún
cuando los parlamentarios ya estén elegidos en
la primera vuelta tiene que asegurar mayorías
parlamentarias.”[xxxiv]
Del mismo modo se
veía como mucho más fácil para Astori llegar a
la candidatura a la Presidencia de la República
buscando los votos de la ciudadanía por fuera de
la estructura partidaria en una elección interna
que no requiriera la afiliación al partido para
poder votar.
Con respecto a la
elección interna expresaba: “…la práctica de la
democracia ayuda a dirimir de la mejor manera
posible las diferencias. Es un elemento de
unión. Por lo tanto creo que debemos tener
elecciones internas aunque no triunfe el sí. A
mi me gustaría que los uruguayos decidiéramos en
libertad y en soberanía.”[xxxv]
En realidad, la
elección interna de abril de 1999 desmintió
estas especulaciones, y Vázquez derrotó a
Astori por un amplísimo margen en una votación a
la que concurrieron el 53% de los votantes
habilitados, y en las que el Frente Amplio
obtuvo 394.125 votos, el 31% del total de
votantes.[xxxvi]
De todos modos Asamblea Uruguay manejó
nuevamente la misma hipótesis en 2009, y Astori
se presentó nuevamente a la elección interna,
volviendo a perder, esta vez frente al Senador
Mujica, pero por menor margen, en una elección a
la que se presentó también el Intendente de
Canelones M. Carámbula.
Cuadro 8.
Resultado de las elecciones
internas de
1999 y 2009 en el Frente Amplio.
|
1999 |
T. Vázquez |
% |
D. Astori |
% |
Total |
|
|
324.760 |
82,4 |
69.365 |
17,6 |
394.125 |
|
2009 |
J. Mujica |
% |
D. Astori |
% |
Total |
|
|
228.638 |
52.2 |
173.284 |
39.6 |
437.674* |
Datos extraídos del banco de datos de la
Facultad de Ciencias Sociales www.fcs.edu.uy y
www. frenteamplio.org.uy
* La diferencia
de 8% en los porcentajes corresponde a los
35.752 votos del tercer candidato M, Carámbula
Siguiendo con sus
principios de disciplina partidaria, Asamblea
Uruguay, pese a estar de acuerdo con la reforma
votó en contra de ella en las instancias
parlamentarias acatando las directivas del
Plenario Nacional.
Fue duramente
criticada por el resto del Frente cuando se negó
a hacer campaña en contra de la misma para el
plebiscito del 8 de diciembre y si bien no hizo
campaña a favor no ocultó su posición cuando le
fue requerida.
La reforma
constitucional, además de otros episodios,
generó costos políticos importantes para
Asamblea Uruguay, que se vieron reflejados en la
votación de 1999 y en una importante merma en su
militancia dentro del Frente. Fue mucha la
presión que sus adherentes sintieron en los
organismos de base de la fuerza política, y poco
a poco los fueron abandonando, debilitando así,
la ya de por sí pobre, estructura militante del
grupo y su inserción en la estructura militante
del Frente Amplio.
En el III Congreso
Ordinario del Frente Amplio, “Dr. Juan José
Crottogini”, se generó un ambiente muy tenso con
los representantes de Asamblea Uruguay, y se
hizo mención varias veces a la postura adoptada
por el grupo en cuanto a la reforma, en el
documento final se hace una apreciación
negativa, sin mencionar nombres, sobre la
actuación de los dirigentes frenteamplistas que
estuvieron a favor de la reforma[i]
.
También se
produjeron escisiones, el diputado Darío Pérez,
y la diputada Silvana Charlone abandonaron el
grupo poco después de aprobada la reforma, entre
los motivos que ambos adujeron para su retirada
estuvo la posición de Asamblea Uruguay con
respecto a la reforma.
El Diputado
Pintado señala en la entrevista realizada, que
la reforma fue una excusa para ocultar diputas
por posiciones personales dentro de Asamblea
Uruguay.
También menciona
Pintado que hubo varios dirigentes, que
aspiraban a cargos políticos en el interior del
país, y que por lo tanto necesitaban el apoyo de
la estructura frenteamplista, que se sintieron
muy incómodos durante el proceso de la reforma,
y sobre todo en la campaña para el plebiscito.
En resumen, los
intereses individuales tuvieron una fuerte
influencia en las posiciones de estos
dirigentes, pero también habla Pintado de
debilidades ideológicas, y de confusiones con
respecto al concepto de unidad partidaria, “…En
algún momento alguien nos vendió que la unidad
era no debatir. Había compañeros que apoyaban a
Tabaré Vázquez, y sabían que inexorablemente
esto de la reforma terminaba con una
precandidatura de Danilo, y por lo tanto no
querían enfrentarse a Vázquez. (Yo creo que fue
Tabaré quien implantó eso de que la unidad era
unanimidad) y no percibieron que lo que había
también en este debate era la lucha por el
liderazgo del Frente Amplio entre Tabaré y
Seregni, o mejor dicho, entre Tabaré que se lo
disputaba a un Seregni que no tenía la más
mínima intención de favorecer a Danilo y
perjudicar a Tabaré.
Creo que Seregni
siempre fue claro en que el candidato del Frente
tenía que ser Tabaré, por más aprecio que él le
tuviera a Danilo.”[ii]
De todos modos, a
pesar de que la postura de Asamblea Uruguay se
basó fundamentalmente en la idea de que los
cambios que traería la reforma fortalecerían al
sistema político clarificando el sistema
electoral, no se puede negar que la idea de que
Astori podría vencer a Vázquez en una interna
partidaria abierta, donde no pesara tan
fuertemente la estructura militante del FA, se
transformó en el primer incentivo para el apoyo
a la reforma.
Únicamente
aquellos dirigentes del interior del país, que
dependían más del sostén de la estructura
militante del Frente para lograr candidaturas a
las intendencias o acuerdos para la integración
de las listas a diputados tomaron con frialdad
este apoyo a la reforma e incluso desacataron
las directivas del sector en cuanto a no sumarse
a la campaña por el plebiscito, este fue el caso
del diputado Darío Pérez en Maldonado.
Asamblea Uruguay pagó un
costo político alto por su apoyo a la reforma,
que se vio reflejado en la votación alcanzada en
la elección de 1999 en la que su votación bajó
del 38.6% de los votos del Frente Amplio en 1994
al 20%[iii].
Si bien el episodio de la reforma no fue el
único que pudo haber influido en esta caída, fue
el caso que enfrentó más duramente al grupo
político con el resto del Frente Amplio.
La campaña
electoral para la elección interna de abril de
1999, en la que Astori confrontó con cierta
dureza con Vázquez, también puede haber influido
en esta caída, pero con menos incidencia, ya que
luego de pasada la elección el Frente logró
recomponer rápidamente las relaciones entre los
grupos y particularmente entre Vázquez y Astori.
(Yaffe.2000)
10.-
Miopía y consecuencias de mediano plazo.
Se dice que es
mucho más incierto que el futuro el pasado que
no fue, pero en este caso no es difícil imaginar
lo que hubiera ocurrido en este país en el año
2002, en plena crisis del sistema financiero, si
el Frente Amplio hubiera estado en el gobierno,
sin contar con mayorías parlamentarias que
aseguraran su accionar.
Cuadro 9
Bancadas parlamentarias del Frente Amplio
|
|
Senadores FA |
% de la Cámara |
Diputados FA |
% de la Cámara |
|
Período 2000/2005 |
12 |
38% |
40 |
40% |
|
Período 2005/2010 |
17 |
55% |
52 |
53% |
Fuente: Base de Datos de Facultad de Ciencias
sociales.
www.fcs.edu.uy
En la elección de
2004, el Frente Amplio ganó en primera vuelta
con el 50,5% de los votos, logrando la mayoría
absoluta de los integrantes en cada una de las
Cámaras, pero sin llegar a lograr los votos
necesarios para la designación de los Ministros
de la Suprema Corte de Justicia, Corte
Electoral, Tribunal de Cuentas, Tribunal de lo
Contencioso Administrativo y el Fiscal de Corte
(2/3 de la Asamblea General) y los directores de
las Empresas Públicas o los Concejos
Descentralizados del Estado (3/5 del Senado) (Chasquetti.2007).
En 1999 no se
consiguieron mayorías parlamentarias por lo que
hubiera sido necesario lograr trabajosos
acuerdos para hacer todos estos nombramientos y
superar luego las difíciles instancias en las
que se vio sumido el país a causa de la crisis
financiera en el año 2002.
Superar esta
crisis hubiera costado al Frente Amplio el hacer
muchas concesiones a los partidos tradicionales
en el área programática, justo a mitad del
mandato, quedando así sumidos en la situación
que menciona el Senador Gargano al ser
entrevistado por G. Wettstein, de convertirse en
meros administradores de la ejecución de las
leyes, sin la posibilidad de llevar a cabo las
propuestas de su programa de gobierno.
Esta situación
hubiera puesto en serio riesgo la posibilidad de
ganar la elección siguiente, un mal gobierno del
Frente Amplio en su primera experiencia
generaría una desilusión importante en la
ciudadanía ocasionando, cuando menos, un
estancamiento en su avance electoral.
La actitud
asumida por el Frente Amplio durante esta
crisis, fue moderadamente crítica hacia el
gobierno, y de apoyo permanente a la
institucionalidad del país, en momentos en que
se hablaba desde los sectores más radicales de
izquierda de anticipar elecciones o generar
movilizaciones que desestabilizaran al gobierno.
(Rosemblatt. 2006).
No es seguro que
los partidos tradicionales hubieran actuado del
mismo modo en el caso de ser gobierno el Frente
Amplio durante esa crisis, ya que hubieran
visualizado la posibilidad de hacer tambalear el
éxito electoral del Frente y conseguir
nuevamente mayorías electorales en el siguiente
período revirtiendo así el crecimiento de la
coalición de izquierda.
12.- Conclusiones:
La reforma
constitucional de 1996 modificó un sistema
electoral muy especial, que rigió los destinos
de la democracia en Uruguay durante más de 90
años; condicionó estrategias políticas y la vida
de los partidos, siendo en buena parte
responsable de las particularidades de nuestro
sistema político.
La reforma
modificó aspectos medulares de este sistema,
afectando la vida de los partidos políticos, en
especial la de los partidos tradicionales a los
que les generó múltiples problemas de adaptación
al nuevo sistema, sobre todo con los caudillos
locales del interior del país; de los cuales
bastantes no acataron las directivas
partidarias, e hicieron campaña y votaron por el
NO a la reforma.
Se podría suponer
que las modificaciones fundamentales:
candidatura única a la Presidencia de la
República; reducción del número de candidatos a
las intendencias municipales; prohibición de
acumular votos por sub lemas en la elección de
diputados y elecciones internas obligatorias en
todos los partidos, no generarían demasiados
problemas al Frente Amplio que históricamente
adhirió al principio de “un partido, un
programa, un candidato”.
El punto que
podría generar problemas, y vaya si lo hizo, fue
la instauración del balotaje. Aún así, este
punto en particular fue cuestionado por la
oportunidad en que se instauró, y no por el
sistema en sí. Varios dirigentes importantes del
Frente Amplio, incluso el mismo Tabaré Vázquez
hicieron declaraciones a favor de este
instituto, simplemente no lo aceptaron cuando
éste podía mermar sus posibilidades de acceder
al gobierno.
Esto nos lleva a
pensar que el tratamiento que se dio en el
Frente amplio a la reforma, se basaba en las
especulaciones sobre cómo podía afectar la
suerte electoral del partido, en el corto plazo,
por sobre cómo afectaría al sistema político en
general y en última instancia a la democracia en
el Uruguay.
Podemos entonces
volver a los elementos teóricos del principio: “El
accionar político es elección racional”,
los actores toman decisiones en un marco
restrictivo, y lo hacen teniendo en cuenta sus
propios fines y proyectos, tratando de obtener
los mayores beneficios y los menores costos
posibles.
Entonces se hace importante
buscar el punto de partida del Frente Amplio
¿Cuáles eran sus fines y proyectos en el momento
de su creación, y cuáles en el momento de
encarar el tratamiento de la reforma?.
La creación del Frente Amplio, en
el año 1971, se produjo en un marco de fuerte
crisis económica y política en Uruguay.
El gobierno autoritario del
presidente Pacheco Areco, del Partido Colorado,
el accionar del movimiento guerrillero
“Movimiento de Liberación Nacional. MLN
Tupamaros”, y de múltiples bandas de extrema
derecha y paramilitares, marcaban una escalada
de violencia que superaba las capacidades de
acción de los partidos tradicionales, que
tampoco habían podido evitar la crisis económica
en que el país se había sumido.
En estas
circunstancias se concreta la unidad de los
grupos de izquierda y grupos escindidos de los
partidos tradicionales, que se venía gestando
desde algunos años atrás, con eventos como el
Congreso del Pueblo en 1965 y el Congreso de
Unificación Sindical en 1966 y la declaración
conjunta del Partido Demócrata Cristiano, el
Movimiento Blanco Popular y Progresista y el
Movimiento por el Gobierno del Pueblo[i]
en 1970 (Caetano, 2005.) El Frente no nació como
una opción electoral más de la democracia
uruguaya, Seregni se refería a esto, un tiempo
antes de su fundación diciendo: “El sentido de
la fuerza política a crear es trascendente y de
carácter histórico, Lo electoral es transitorio
– se hablará de ello por obligaciones de
calendario – y será un paso, una manifestación
necesaria de esta fuerza política, pero no lo
esencial.” (Caetano.2005.)
En la década de los 70, la
izquierda en general se manejaba con un concepto
diferente del actual en cuanto a la importancia
de la conquista del gobierno, el término
fundamental por aquellos años era la “conquista
del poder” y la temática del gobierno era menos
trascendente. (Yaffe.2001), con el paso del
tiempo y el aumento de las probabilidades de
llegar a la presidencia, y fundamentalmente a
partir de la llegada a la Intendencia de
Montevideo en 1990 el eje de la discusión
cambió, y los problemas de gobierno se hicieron
trascendentes.
La afirmación del concepto de
democracia como un fin en sí, en las filas del
Frente Amplio, hizo de los temas de
gobernabilidad, funcionamiento del sistema
político, y por ende del sistema electoral
puntos que adquirieron mayor importancia en el
discurso de izquierda.
La tradicionalización de la
izquierda y su renovación ideológica que se
dieron en los años post dictadura, no abarcaron
la importancia que tiene para la democracia el
funcionamiento institucional. (Yaffe.2001).
Muchos de los grupos del Frente
Amplio seguían manteniendo, en 1996, una
importante indiferencia hacia los temas
institucionales, y veían en la reforma
constitucional una mera estratagema de los
partidos tradicionales para impedir el acceso
del Frente al poder, sin apreciar, en su justa
medida, las ventajas que al sistema electoral le
aportaba este proyecto, este es principalmente
el caso de los grupos llamados “radicales” que
siempre se mantuvieron en su posición contraria
a la reforma.
En la campaña por
el NO para el plebiscito el entonces diputado
José Mujica utiliza como argumento para
defender su posición la contradicción entre
pueblo y oligarquía en un discurso en el
Departamento de Colonia.
“…Esto que nos pasa, y lo
que vamos a definir el domingo, es una cosa
entre pueblo y oligarquía, contra los que se
atrincheran para defender los intereses de la
ciudad vieja de Montevideo.”[ii]
Se vuelve a los viejos argumentos de la
izquierda ortodoxa, a las consignas de los años
70, para movilizar a los votantes en torno a un
tema de características puramente
institucionales.
Es verdad que los
partidos tradicionales utilizaron la reforma
constitucional como una estrategia para
implantar el balotaje y frenar – por muy corto
tiempo – la llegada del Frente Amplio a la
Presidencia de la República, demostrando así que
tampoco a ellos les preocupaba demasiado la
cuestión institucional, y que usaron un sistema
electoral que les fue útil hasta sus últimos
momentos, sin intentar cambiar aquellos
elementos que torcían la voluntad ciudadana.
Pero el Frente Amplio, que siempre alzó la
bandera de las candidaturas únicas, y la
cristalinidad electoral, y siempre defendió la
voluntad del votante, olvidó rápidamente estas
banderas cuando lo que estuvo en juego fue su
chance de llegar a la Presidencia.
Todo el juego de
estrategias que se crearon en las negociaciones
por la reforma dentro del Frente Amplio, estaba
anidado en última instancia en el juego mayor
que era la elección nacional, y fue en ese
sentido que se delinearon las posiciones de los
diferentes actores.
Tabaré Vázquez
aspiraba a ganar la elección nacional en 1999, y
el balotaje se lo impedía, además, necesitaba el
apoyo de las bases frenteamplistas, que
respondían mayoritariamente a los grupos
radicales del Frente, para llegar a la
presidencia de la fuerza, que estaba vacante
desde la renuncia de Seregni.
Los grupos
políticos que, dentro del FA, rechazaron
permanentemente la reforma también tenían el
propósito de llegar a la presidencia en 1999,
sin preocuparse, en ese momento sobre como se
gobernaría en minoría dentro del parlamento, y
sin tener, dados sus propios argumentos en
contra, la menor posibilidad de llegar a
acuerdos con alguno de los partidos
tradicionales, ni siquiera con algún grupo
dentro de ellos.
Los grupos que en
una primera instancia apoyaron la reforma se
plegaron rápidamente a las posiciones de
Vázquez, quien sería sin dudas el nuevo
presidente del Frente y posiblemente el próximo
Presidente de la República si la reforma
fracasaba.
Fueron varios los
juegos, anidados dentro del juego de la reforma,
que se llevaron adelante simultáneamente:
·
En la Vertiente Artiguista la
puja de poder entre los diputados Rubio y
Bayardi, por el liderazgo de su grupo.
·
En el Frente Amplio la puja entre
Vázquez y Seregni por la presidencia de la
fuerza política, dirimida por la renuncia de
Seregni, ya que nadie más le disputaba, con
posibilidades, a Vázquez el liderazgo político
del grupo.
·
La puja entre Vázquez y Astori
por la candidatura a la Presidencia de la
República por el Frente Amplio.
·
A nivel nacional la disputa por
el gobierno entre el Frente Amplio y los PPTT
que veían muy cercana la posibilidad de que el
Frente ganara la elección de 1999.
Se creó una
situación paradojal para el FA, que terminó por
oponerse a una reforma que a en el mediano plazo
le resultó sumamente beneficiosa.
Una alternativa
era aprobar la reforma que le quitaba la
posibilidad de ganar las elecciones de 1999,
pero ampliaba las de ganar en 2004, en primera
vuelta, tal como sucedió, y como lo vaticinaban
las tendencias de crecimiento electoral del
partido, logrando mayorías parlamentarias que le
permitieran llevar adelante su programa de
gobierno con comodidad. O triunfar en segunda
vuelta conformando una coalición por medio de
acuerdos con otro partido o algún sector de otro
partido, que le brindaría en definitiva una
fuerte legitimidad a su gobierno.
La segunda
alternativa era oponerse a la reforma, y hacer
campaña contra ella en el plebiscito, para
asegurar el triunfo electoral en 1999, sin
conseguir las mayorías parlamentarias, y tener
que lograr acuerdos con la oposición para poder
gobernar, en el mejor de los casos, o tener que
enfrentar permanentemente un parlamento con
mayoría opositora que hubiera coartado en gran
medida sus posibilidades de hacer un buen
gobierno.
En definitiva
primó la urgencia por lograr el triunfo
electoral, los políticos frenteamplistas
actuaron según una lógica de cálculo de
beneficios a corto plazo, oponiéndose a los
cambios que podían retrasar su acceso al poder,
pero sin poder finalmente lograr sus objetivos
ya que la reforma fue aprobada en el plebiscito.
Las mejoras que
desde el punto de vista institucional traía la
reforma, según los postulados históricos del
mismo Frente Amplio fueron desestimadas, la
ciudadanía se mantuvo desinformada, y en una
campaña alarmista, se recurrió fundamentalmente
al argumento de la acción negativa del balotaje
contra las posibilidades del Frente, aunque
también se hizo mención a los “superpoderes” que
la reforma le proporcionaría al Presidente de
la República.
Posiblemente sea
Asamblea Uruguay el grupo político, dentro del
Frente, junto con el Gral. Seregni, quienes
tuvieron una mayor visión institucional de la
reforma, llevando su pensamiento más allá en el
tiempo y pensando en las posibilidades de
alianzas extra partidarias que podían producirse
para conseguir una mayor gobernabilidad en el
futuro. Pero también en este caso se puede
hablar de fines inmediatos por cuanto era
notoria la aspiración del Senador Astori a la
candidatura del Frente a la Presidencia de la
República, que podía verse favorecida en un
escenario de elecciones internas abiertas en los
partidos, y en el caso del Gral. Seregni, el
cálculo de los beneficios posteriores- en un
plazo relativamente corto- que podía traer – y
de hecho trajo – al Frente Amplio la aprobación
de la reforma.
En resumen,
podemos concluir en que el Frente Amplio, no
había en 1996, llegado aún a incorporar el
concepto de institucionalidad como un elemento
importante en el juego político democrático, así
como sí había llegado a incorporar el concepto
de democracia política como un fin en sí mismo.
También podemos
concluir, que por lo menos en algunos dirigentes
del Frente Amplio, no se ha incorporado aún el
concepto de institucionalidad como importante
para la democracia, por cuanto a diez años de la
reforma, y con el Frente instalado en el
gobierno, se hicieron nuevamente planteos de
reforma constitucional, pretendiendo modificar
los elementos molestos de la reforma anterior –
balotaje, separación en el tiempo de las
elecciones nacionales y departamentales, este
punto es molesto hoy en día que el Frente tiene
el gobierno, no lo era en el año 1996 – para
facilitar la permanencia del grupo político en
la Presidencia.
Tampoco parecen haber
aquilatado en su justa medida los beneficios que
el actual sistema le aportó a su gobierno, ya
que, si bien en su primer período obtuvo
mayorías parlamentarias en parte por el
desencanto de los votantes con los PPTT luego de
la debacle de 2002, y siguiendo la línea
continua de crecimiento en la votación del
Frente a lo largo de su historia, en la reciente
elección de octubre volvió a obtener esta
mayoría, pero sin ganar la Presidencia. De todas
maneras, esta mayoría le permite encarar el tan
temido balotaje[iii]
desde una posición de ventaja con respecto al
candidato del Partido Nacional.
En caso de ganar
la Presidencia de la República puede repetir un
período de gobierno con excelentes posibilidades
para llevar adelante su programa, y en caso de
perderla, encarar un papel de oposición con
todas las posibilidades de condicionar el
gobierno del Partido Nacional para atemperar sus
iniciativas más contrarias al programa
frenteamplista o inclusive imponer partes de
este programa por la vía parlamentaria.
Volviendo a la
frase que abre este trabajo, recordemos que a
los uruguayos nos es muy querido nuestro sistema
democrático, las elecciones periódicas son
nuestro modo de dirimir nuestras diferencias, y
salvo una muy mínima proporción de la
ciudadanía, todos estamos dispuestos a acatar el
resultado de las urnas como inapelable, pero se
ve aún, en todo el sistema político una
resistencia natural a la rotación de partidos en
el poder. Siguiendo las leyes de la elección
racional, todos los partidos atienden primero a
sus propios fines, tratando de moldear las
instituciones de modo tal que los favorezcan,
siempre con visiones de corto plazo.
También puede
verse hoy en día, como, no existe aún la cultura
de acuerdos para gobernar, a nivel de todos los
partidos, por cuanto aún no ha sido posible
modificar la integración de los organismos de
contralor (Corte Electoral, Tribunal de lo
Contencioso Administrativo) que siguen aún con
la integración de quince años atrás, y tampoco
fue posible lograr acuerdos para integrar a la
oposición en la dirección de los entes autónomos
y las empresas públicas.
Entonces: la
alternancia en el poder de los diferentes
partidos fortalece la democracia, la posibilidad
real de perder el gobierno en una próxima
elección agudiza el ingenio de los gobernantes,
y la posibilidad de ser gobierno en un período y
oposición en el siguiente hace más realistas las
políticas y sobre todo las promesas. Estas son
las leyes del juego democrático.
Aparentemente, no
son muchos los políticos de este país que son
conscientes de esto, y es urgente que lo
incorporen a su manera de hacer política ya que
la posibilidad de perder el gobierno se sigue
viendo como una catástrofe, teniendo en cuenta
los intereses del partido, y los intereses
personales por encima de los intereses del
sistema democrático en su conjunto.
*
Laura Seré Guerendiaín.
Licenciada en Ciencia Política Facultad de
Ciencias Sociales.
Universidad de la República.
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Discurso del Gral. Seregni en el Acto de festejo
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del Frente Amplio. 15/02/1996.
Resolución del Plenario del Frente Amplio.
02/03/1996.
Resoluciónes del Plenario del Frente Amplio.
03/03/1996.
Informe sobre reforma constitucional presentado
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25/05/1996.
Resolución de la Mesa Política del Frente
Amplio. 15/04/1996.
Resoluciones del Plenario Nacional del frente
amplio. 25/05/1996.
Informe sobre reforma constitucional presentado
por el Secretariado del Frente amplio para el
Plenario Nacional del 20/07/1996.
Resolución del Plenario Nacional del Frente
Amplio. 20/07/1996,
Resolución del Plenario Nacional del Frente
Amplio. 06/10/1996.
Informe sobre conversaciones mantenidas en la
Cámara de Representantes en torno a la reforma
constitucional. 09/10/1996.
Resolución del Plenario Nacional del Frente
Amplio. 13/10/1996.
Ejes de la Campaña por el NO en el plebiscito
constitucional. Frente amplio. 22/10/1996.
[1]
El presente trabajo es un resumen y
actualización de la Tesis de Grado de la
Licenciatura de Ciencia Política presentada en
Diciembre/2009
[1]
El órgano máximo de dirección del Frente Amplio
– Plenario Nacional - está compuesto por
delegados de los partidos políticos que lo
integran y delegados de las bases militantes
independientes que integran los Comités de
Base., agrupados por zonas geográficas en
Coordinadoras.
[1]
Senador del Frente amplio, fundador del grupo
Asamblea Uruguay en el año 1994.
[1]
El 11% de los votantes que se definieron como
frenteamplistas o cercanos al Frente Amplio
votó a favor de la reforma. Dato extraído de
www.factum.edu.uy.
Fidelidad e independencia
partidaria en el voto plebiscitario.
Oscar A. Bottinelli.
Enero. 1997.
[1]
Bottinelli, O. Diario El observador. Montevideo
22/11/2003,
[1]
Los integrantes de Juntas Departamentales
(ediles) eran, y son hasta hoy en día, cargos
honorarios.
[1]
Diario de Sesiones de la Cámara de Senadores
14/4/1994.
[1]
El Dr. Pérez Pérez era por la época Profesor
titular de Derecho Constitucional y Adscrito de
Derecho Internacional Público en la Universidad
de la República, y fue un notorio integrante de
la lista 99 del Partido Colorado, que se
escindiera del mismo integrándose al Frente
Amplio desde su fundación.
[1]
La lista 99 del Partido Colorado, liderada por
el Senador Zelmar Michellini, fue uno de los
grupos escindidos de los PP.TT. que fundaron el
Frente Amplio en 1971.
[1]
Político del partido colorado, cuyo inicio en la
política fue en el Partido Nacional. Fue el
Presidente que dio el golpe de estado el 27 de
junio de 1973, disolviendo el parlamento y dando
origen trece años de dictadura en Uruguay.
[1]
Diario El País 1° de setiembre de 1995.
Suscribieron bases negociadas para la reforma
constitucional. Pág. 8
[1]
En este trabajo sólo se consideran las
modificaciones vinculadas a temas electorales.
[1]
Diario “La Juventud” 23/1/1996. Discurso Gral.
Seregni en AFE 5/2/1996
[1]
Seregni Liber. Discurso en el Acto de festejo de
los 25 años del Frente amplio. 05/02/1996.
[1]
Anexo. Informe de la Comisión de Reforma
Constitucional del F.A. de fecha 15/2/1996
[1]
Diario El Observador. 4/3/1996
[1]
Anexo. Resolución del Plenario Nacional del
Frente Amplio de fecha 03/03/1996
[1]
Anexo. Resolución del Plenario Nacional del 25
de mayo de 1996.
[1]
Cámara de Senadores. Secretaría. Versión
taquigráfica de la discusión de la Comisión
especial del Senado. Pág149.
[1]
Anexo. Informe sobre las conversaciones
mantenidas en la Cámara de Representantes en
torno a la reforma constitucional. Diputados:
Guillermo Álvarez, José Bayardi, Doreen Ibarra.
[1]
Anexo. Resolución del Plenario Nacional del 13
de octubre de 1996.
[1]
Seregni Liber. Discurso en el Acto de festejo de
los 25 años del Frente amplio. 05/02/1996.
[1]
Administración de Ferrocarriles del Estado
(AFE). Estación que estaba en desuso desde hacía
años.
[1]
Discurso de renuncia a la presidencia del Frente
Amplio. Gral. Liber Seregni. Febrero 1996.
[1]
Partido Comunista del Uruguay, Movimiento de
Participación Popular y Partido por la Victoria
del Pueblo.
[1]
Ver Anexo Entrevistas.
[1]
Bottinelli. O. Conferencia “La conducción
política del Gral. Seregni – Fortalezas y
Debilidades.” Diciembre 2005.
[1]
Ver anexo Entrevistas.
[1]
Diario Últimas Noticias 22/1/1996.
[1]
Diario La Mañana 17/3/1996
[1]
Ver Anexo Entrevistas
[1]
Diario El Observador 27 de enero de 1996.
[1]
Diario El diario 13/4/1996, Diario La mañana
14/4/1996, Diario La Juventud 16/4/1996.
[1]
Semanario Crónicas 1º de noviembre de 1996,
Diario El Diario 25 de octubre de 1996.
[1]
Diario La Juventud 4 de octubre de 1996. Diario
La república 11 de octubre de 1996.
[1]
La Ministra Muñoz era en 1996 una alta dirigente
de la Vertiente Artiguista, ocupando el cargo de
Secretaria General de la Intendencia de
Montevideo, acompañando al Intendente Mariano
Arana, también del mismo grupo político.
[1]
Diario La república 14 de octubre
de 1996.
[1]
Diario La república 14 de octubre de 1996.
[1]
Ver Anexo Entrevistas
[1]
Ver Anexo Entrevistas.
[1]
Ver Anexo Entrevistas
[1]
Quien esto escribe, participó en muchas
reuniones de militantes de Asamblea Uruguay, en
calidad de integrante del Ejecutivo
Departamental de Montevideo de esta fuerza, en
las que se especulaba con esta posibilidad y de
hecho este fue el motivo principal de la
presentación de la precandidatura de Astori en
las elecciones internas de 1999
[1]
Diario La República 3 /2/1996. Pág. 8
[1]
Diario El Observador. 18/11/1996. Pág. 7
[1]
Diario El Observador. 18/11/1996. Pág. 7
[1]
Datos tomados del banco de datos de la Facultad
de Ciencias Sociales
www.fcs.edu.uy
[1]
(Documentos y discursos del III congreso
Ordinario del FA. 1996. P 33),
[1]
Anexo 2. Entrevistas. Entrevista al diputado
Enrique Pintado.
[1]
Fuente: Corte Electoral.
www.cortelectoral.gub.uy
[1]
Provenientes del Partido Nacional y el Partido
Colorado respectivamente.
[1]
Diario La República 5 de diciembre de 1996
[1]
Esto se escribe sin conocer aún el
resultado del balotage que se dirimirá el
29/11/2009